Javier Valenzuela

El populista y el narrador en la Sudáfrica de Mandela

Por: | 01 de marzo de 2012

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“El sueño de Mandela sigue vivo en Sudáfrica”, dice Deon Meyer en una entrevista a Le Nouvel Observateur con motivo de la publicación en Francia de su última novela policíaca (Trackers en inglés, A la trace en francés). Meyers se refiere al sueño de una nación arco iris donde blancos, negros, indios y mestizos convivan en democracia.

    El propio Mandela está relativamente bien para sus 93 años de edad. Acaba de superar sin mayores consecuencias un ingreso hospitalario. Madiba, como le llama su gente, es un tipo estupendo. Lo entrevisté un par de veces en Johanesburgo en 1995, cuando era el flamante primer presidente negro de Sudáfrica, y solo por eso valen la pena los treinta y pico años que llevo trabajando de periodista. Cuando muera una gran pena anegará el planeta.

     No todo, sin embargo, es de color de rosas en el caminar sudafricano hacia el arco iris soñado por Mandela. Las fracturas étnicas, culturales y sociales de ese país eran tan inmensas que los últimos 18 años sin régimen de apartheid apenas han podido ir reduciendo algunas, señala Deon Meyer en la entrevista citada. El propio partido gobernante durante este período, el de Mandela, el Congreso Nacional Africano (ANC, en sus siglas en inglés), tiene no pocas contradicciones internas.

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     Esta semana, sin ir más lejos, el ANC ha confirmado la expulsión del líder de su rama juvenil, Julius Malema. Popular entre los negros jóvenes, desempleados y pobres de solemnidad, lo que en Sudáfrica supone mucha gente, Malema critica a su antiguo protector, el presidente Jacob Zuma, por no hacer suficientes esfuerzos para combatir la pobreza endémica de millones de compatriotas. También ha protagonizado incidentes que sugieren cierta disposición a reabrir las querellas raciales. El pasado septiembre, Malena fue condenado por un tribunal por incitación al odio racial al haber cantado con entusiasmo una vieja canción contra el apartheid que pide la muerte para los granjeros blancos. En otras ocasiones, el líder populista se ha manifestado a favor de nacionalizar las minas y las granjas de los blancos para ayudar a los millones de negros que viven con menos de dos dólares al día.


     En el poder desde 1994, tras el fin del apartheid, el ANC celebró su centenario el pasado enero con un balance que no está nada mal. Ante todo, y tal como deseaba Mandela, no se ha producido en el país una guerra racial. Además, la economía sudafricana es vigorosa, las infraestructuras se han renovado y las desigualdades se han mitigado, emergiendo una clase media negra. El lado más sombrío de la gestión gubernamental del ANC es una gran corrupción en la esfera pública.

     Deon_MeyerLa Sudáfrica post-apartheid tiene un gran narrador en Deon Meyer, nacido allí en 1958 y que escribe en afrikaans, la lengua de los blancos de origen holandés que constituían el grupo dominante en los viejos tiempos. Meyer, maestro indiscutible del thriller sudafricano, tiene publicadas en España, en RBA, dos novelas muy buenas: El pico del diablo y El corazón del cazador. Ambas tienen como protagonista a Thobela Mpayipheli, un guerrero xhosa, ex agente de la KGB y de la Stasi y ex combatiente contra el apartheid.

    Trackers_DeonMeyer Las andanzas justicieras del duro Thobela suponen un trepidante recorrido en moto de gran cilindrada por las contradicciones y las violencias de la nueva Sudáfrica. Thobela, sin embargo, no es sanguinario. En una conversación con un chaval en El pico del diablo lo deja claro: sólo hay que empuñar un arma cuando uno se enfrenta a “una injusticia” y tan sólo “como último recurso”, “cuando todas las demás formas de defensa y persuasión” se han agotado.

   Trackers, una historia en la que el rescate de dos rinocerontes se cruza con tráfico de diamantes y actividades yihadistas, puede traducirse como rastreadores al castellano, aunque ignoro si éste será el título de su versión española. El propio Meyer anticipa una de sus principales novedades: aparece un investigador blanco simpático, el duro Lemmer, y hay negros entre los malos. O sea, la actual Sudáfrica ya puede permitirse lo que aún era “políticamente incorrecto” hace poco tiempo. “Es una victoria”, afirma el escritor.

  ElPicoDelDiablo.DeonMeyer.RBA   En la entrevista con Le Nouvel Observateur, Meyer hace una lectura positiva de su país. Lo más importante, dice, es el progreso en la creación de una identidad colectiva multirracial en un país donde blancos (afrikáners e ingleses), negros (xhosas, zulúes y otros grupos), indios y mestizos vivían dándose la espalda, sin otra cosa en común que nacer, vivir y morir en el mismo territorio. Y Sudáfrica, añade, no es tan violento como reflejan sus novelas. “Las ventanas de la literatura policiaca”, dice, “solo están abiertas a lo que una sociedad tiene de peor. Pero hay muchas otras cosas buenas”.

     Por ejemplo, lo que espera al final de El pico del diablo: “Entre los árboles, en el corral de los caballos, Carla estaba junto a un gran rucio. Se apoyaba en la magnífica bestia, el rostro en la crin del animal, la mano acariciándole suavemente el largo hocico. Se apeó del coche y fue hasta la cerca. Sólo tenía ojos para ella y una ternura que podía abrumarle. Su hija”.

Hay 7 Comentarios

Creo que RBA también le publicó, a Deon Meyer, en castellano Sombras del pasado...aunque esta no es de Thobela, creo. Y para la época del apartheid os recomiendo a Malla Nunm, en la colección policíaca de Siruela: Un buen lugar para morir. Saludos!

El asesinato extrajudicial es un crimen, se haga a mano o con mando a distancia.

En primer lugar, gracias por el espacio. Muerte, represión y saqueo. Sin estas tres palabras, el concepto de mega minería no podría existir. Van de la mano al igual que van de la mano el gobierno nacional y las mineras extranjeras, encargadas de llevarse los minerales y las divisas, dejando contaminación, destrucción y migajas. El conflicto generado en torno a la minería metalífera a gran escala desenmascara las políticas reales del kirchnerismo y la burguesía nacional, que solo buscan poner en bandeja los recursos naturales y estirar lo máximo posible el discurso de un progresismo emancipador, que no resiste ningún contraste con la realidad. Gracias a los levantamientos populares, los cuestionamientos hacia esta actividad extractiva y destructora han echado raíces en amplios sectores de la sociedad. Hoy, los pueblos de Famatina, Belén, Andalgala, Tinogasta, Chilecito, entre otros, son los faros a seguir en una lucha por la emancipación. Pese a que muchos intenten enfriar el conflicto con vientos malvinenses, el repudio a la minería a cielo abierto truena más fuerte que las explosiones que mutilan la Cordillera de los Andes. LEER INVESTIGACION COMPLETA: http://elruidoenelhormiguero.blogspot.com/2012/02/miserias-cielo-abierto.html

Miedo me da de que cuando muera Mandela se lie una gorda en Surafrica

Sr. Valenzuela: Sus lectores disfrutamos con sus interesantes y muy bien expuestos artículos.

Cuando muera Mandela una gran pena anegará el planeta.... Muy hermoso, Javier

Thobela es uno de los caracteres mas potentes creados por la literatura negra en los últimos años. Qué bueno que Valenzuela lo recomiende. Saludos.

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Sobre el autor

Con más de treinta años de periodismo a sus espaldas, ha sido, entre otras cosas, corresponsal de El País en Beirut, Rabat, París y Washington y director adjunto de este periódico; también director general de Información Internacional en La Moncloa. Tiene siete libros publicados, trabaja como analista y reportero en El País y colabora como tertuliano en programas de radio y televisión. Es un lector voraz de literatura policíaca y de espionaje.

Entrevista Digital

Se cumple el primer aniversario de la Primavera Árabe, y Javier Valenzuela la analiza en su nuevo libro, Crónica del nuevo Oriente Próximo (Catarata), del que charló con los internautas el miércoles, 01 de Febrero de 2012 de 13:00 a 14:00

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Nuevo libro

Crónica del nuevo Oriente Próximo

Crónica del nuevo Oriente Próximo (Catarata, 2012) es el último de los siete libros publicados por Javier Valenzuela. En su primera parte, el autor propone las claves de la Primavera Árabe, desde la revolución del jazmín tunecina a las victorias de los islamistas en las primeras elecciones libres en Túnez, Marruecos y Egipto, pasando por la sangrienta represión en Siria. En la segunda, una recopilación de sus reportajes de los últimos 25 años en Turquía, Siria, Palestina, la Península Arábiga e Irán, se ofrecen pistas para comprender las nuevas realidades geopolíticas de la zona.

Con anterioridad, Javier Valenzuela ha publicado Usted puede ser tertuliano (Península, 2011), De Tánger al Nilo (Catarata, 2011), Viajando con ZP(Debate, 2007), España en el punto de mira (Temas de Hoy, 2002), La última frontera (Temas de Hoy, 1996) y El Partido de Dios (El País-Aguilar, 1989).

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