Javier Valenzuela

Un negro con capucha, un blanco con pistola

Por: | 27 de marzo de 2012

Trayvon-martinChester Himes solía decir que si eras joven, varón y negro en Estados Unidos, lo mejor que podías hacer cuando un blanco te dirigía la palabra era quedarte más quieto que una farola y mirarle como si fueras un borrego. El mero parpadeo, añadía, autorizaba al blanco a pegarte un tiro.

   Lo decía hace medio siglo y, por lo que sabemos del caso Trayvon Martin, el consejo sigue siendo válido, por mucho que en la Casa Blanca viva un mulato llamado Obama.   

   Himes, un clásico, y Walter Mosley, un contemporáneo, son los dos autores afroamericanos de novela policiaca más conocidos internacionalmente. Las tramas del primero transcurren en Harlem (Nueva York), las del segundo en Los Ángeles.

   Los abuelos, bisabuelos y tatarabuelos de los afroamericanos actuales vivían con el miedo a ser linchados. Hoy las madres negras viven con el miedo a que a sus hijos varones les pase algo trágico, algo como lo que le pasó a Trayvon Martin, según cuenta Avis Jones-DeWeewer en su blog en The Huffington Post (The Black Mother's Burden).

       Protestas-trayvon-martin
   A primeras horas de la noche del pasado 26 de febrero, Trayvon Martin, un estudiante de 17 años, caminaba por una calle de Stanford (Florida), tras haber comprado un te y chucherías. Llovía y llevaba puesto el capuchón de su sudadera. Iba a casa de su novia.

   George Zimmerman, un blanco de 28 años de ascendencia latinoamericana, se fijó en él. Tal como se lo permiten las leyes del lugar, hacía de vigilante voluntario de su barrio. Patrullaba a bordo de su vehículo y armado con una pistola del calibre 9 milímetros.

   Zimmerman llamó al 911 e informó a la Policía local de que había detectado a un “sospechoso” que se cubría con una capucha y llevaba algo en la mano (era un móvil). El agente le dijo que no hiciera nada y esperara la llegada de un coche patrulla.

   Cuando llegó ese coche, el chaval estaba muerto. Zimmerman le había disparado.

   Trayvon Martin estaba desarmado. Su novia escuchó sus últimas palabras. Estaba hablando con ella por el móvil cuando el vigilante empezó a seguirle en su coche. El chaval le dijo a su novia que había un tipo que le estaba acosando.

   George_ZimmermanZimmerman no tardó en ser puesto en libertad sin ningún tipo de cargos. La Policía local aceptó que había actuado en “legítima defensa”. Le fue aplicada una ley que, a propuesta del gobernador Bush, rige en Florida desde 2006. Llamada Stand Your Ground y promovida en todo el pais por la National Rifle Association (NRA), esa ley concede el beneficio de la duda a la persona que esgrime la autodefensa para justificar un homicidio.

    La Stand Your Ground, que rige en otra docena de Estados norteamericanos, es una ampliación de la tradicional Doctrina Castle (Castle Doctrine), que otorga a los particulares el derecho a defender tanto su persona como su hogar por cualquier medio a su alcance. Ese derecho queda ahora ampliado al barrio donde uno habita. O sea, si alguien tiene la impresión de que está en peligro, tiene derecho a sacar un arma y abatir al sospechoso.

   Chi-protest-calls-for-trayvon-martin-case-pros-001El caso Trayvon Martin suscita una inmensa emoción en Estados Unidos. Obama ha dicho: “Si yo tuviera un hijo, se parecería a Trayvon”.

   La semana pasada, el departamento federal de Justicia decidió abrir su propia  investigación después de que más de medio millón de norteamericanos firmaran una petición online para que el homicida no quede impune. Zimmerman persiguió al chaval pese a que el 911 le dijo que no lo hiciera y terminó disparándole, presuntamente, porque era un joven negro que caminaba encapuchado por un barrio mayoritariamente blanco.

   “Toda violencia desorganizada es como un ciego con pistola”, escribió Chester Himes en su prefacio a la novela Hot day, hot night (traducida en España como Un ciego con pistola, Bruguera, 1978). Febril, sincopada, violenta, esa obra, como la mayoría de las de Himes, está protagonizada por los detectives afroamericanos de Harlem Sepulturero Jones y Ataúd Johnson. En su prólogo a Corre, hombre (Run, man, run), otra de las novelas de Himes publicadas por Bruguera a finales de los años setenta, Juan Carlos Martini escribió: “La voluntad y el capricho del blanco son la ley (…). El hombre negro no parece tener más remedio que una triste integración y una indiscriminada aceptación de la arbitrariedad que se ejerce contra él. Lo contrario, aunque se exprese de la forma más humilde y temerosa que sea imaginable, puede significar, de inmediato, la muerte”. 

    ChesterHimes.TheCrazyKill
   Antes de vivir en Harlem y escribir sobre Harlem, Himes (1909-1984) estuvo unos años a la sombra por robo a mano armada. Su prestigio internacional se lo debe a la legendaria colección francesa Serie Noire, de Gallimard, que lo lanzó a finales de los años cincuenta. Pasó la última parte de su vida en España y falleció en Moraira (Alicante).

   Walter_MosleyHijo de padre negro y madre judía, Walter Mosley nació en Los Ángeles en 1952. Easy Rawlins, el protagonista de muchas de sus novelas, ganó un dinerillo en los bajos fondos y lo invirtió en negocios inmobiliarios. Pero oculta su fortuna, sigue trabajando de portero y limpiador, porque piensa que lo más seguro para un negro es mostrarse pobre y sumiso. “Yo estoy trabajando. Yo sólo estoy trabajando”, dice Easy Rawlins en su primera frase en Una muerte roja (Anagrama, 1995).

   El tono caustico, la escritura directa, los ambientes coloristas, los diálogos picantes y la ambigüedad moral, hacen adictiva la lectura de las novelas de Mosley (Bill Clinton es uno de sus más conocidos seguidores). En 1998 publicó otro thriller con un nuevo protagonista, Socrates Fortlow, un ex convicto que filosofa sobre la moralidad en un mundo basado en el crimen, la pobreza y el racismo. El título de esa novela bien podría ser una descripción de la situación de los negros en Estados Unidos: “Always outnumbered, always outgunned” (Siempre superados en número, siempre superados en armas).

   Y sin embargo, la obra de Mosley no es, en absoluto, revanchista, como no lo es la de Himes. A ambos  escritores se les nota sedientos de una auténtica fraternidad universal.

PS del 30 de marzo. George Zimmerman no resultó herido en el suceso en el que mató a Trayvon Martin. Nuevas revelaciones desmontan por completo esa coartada fabricada por el homicida y sus partidarios racistas. Un testigo ha declarado haber visto a Zimmerman en la escena del crimen: no estaba herido tras haberle disparado mortalmente a Martin. Esa información es confirmada clamorosamente por un video en el que se ve a Zimmerman sin ninguna herida en el momento de entrar en comisaría en la noche de autos. El video puede ser visto en esta información de Reuters.

Hay 53 Comentarios

Respecto al comentario de David, se agradece su "precisión" pero no es necesaria y menos cuando es errónea; un señor de nombre George Zimmenman le aseguro que no es "latino o sudamericano" como usted precisa; debe ser que usted es de los obtusos que no le cabe en la cabeza que un "blanco" cometa un asesinato, no?

Para ser mas preciso,no es blanco el asesino,es Latino o sudamericano no anglosajón etc ya que la precisión tiene su importancia ,es racismo entre la comunidad negra y Latina ,pero no debería estrañar el valor de la vida y lo que vale en America en General

A mi también me espanta la historia de ese muchacho. Que eso ocurra medio siglo después de Martin Luther King y con Obama en la presidencia de los Estados Unidos es terrible.

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Sobre el autor

Con más de treinta años de periodismo a sus espaldas, ha sido, entre otras cosas, corresponsal de El País en Beirut, Rabat, París y Washington y director adjunto de este periódico; también director general de Información Internacional en La Moncloa. Tiene siete libros publicados, trabaja como analista y reportero en El País y colabora como tertuliano en programas de radio y televisión. Es un lector voraz de literatura policíaca y de espionaje.

Entrevista Digital

Se cumple el primer aniversario de la Primavera Árabe, y Javier Valenzuela la analiza en su nuevo libro, Crónica del nuevo Oriente Próximo (Catarata), del que charló con los internautas el miércoles, 01 de Febrero de 2012 de 13:00 a 14:00

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Nuevo libro

Crónica del nuevo Oriente Próximo

Crónica del nuevo Oriente Próximo (Catarata, 2012) es el último de los siete libros publicados por Javier Valenzuela. En su primera parte, el autor propone las claves de la Primavera Árabe, desde la revolución del jazmín tunecina a las victorias de los islamistas en las primeras elecciones libres en Túnez, Marruecos y Egipto, pasando por la sangrienta represión en Siria. En la segunda, una recopilación de sus reportajes de los últimos 25 años en Turquía, Siria, Palestina, la Península Arábiga e Irán, se ofrecen pistas para comprender las nuevas realidades geopolíticas de la zona.

Con anterioridad, Javier Valenzuela ha publicado Usted puede ser tertuliano (Península, 2011), De Tánger al Nilo (Catarata, 2011), Viajando con ZP(Debate, 2007), España en el punto de mira (Temas de Hoy, 2002), La última frontera (Temas de Hoy, 1996) y El Partido de Dios (El País-Aguilar, 1989).

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