Javier Valenzuela

Policía: corazón partido en tiempos de crisis

Por: | 23 de julio de 2012

 

Antidisturbios_Madrid_Foto_Bernardo_Pérez
Antidisturbios en Madrid. Foto: Bernardo Pérez

Una de las historias centrales de Cualquier otro día es la de la Policía de Boston a finales de los años 1910. Dirigida y compuesta mayoritariamente por irlandeses, la Policía de Boston es la fuerza de choque que reprime a los entonces pujantes movimientos obreros de la ciudad, en particular los bolcheviques y los anarquistas. A la par, sus miembros inician un combate colectivo para cobrar sueldos mínimamente dignos, conseguir que la Administración, y no ellos, pague sus armas y uniformes, y adquirir el derecho a organizarse en sindicatos.

   Policias_Bomberos_Se_Manifiestan_En_MadridPublicada en España en 2010 por RBA, Cualquier otro día, del norteamericano Dennis Lehane, es una de las mejores novelas sociales de lo que llevamos de siglo XXI, una obra de la casta del Manhattan Transfer de John Dos Passos. También es, por supuesto, una inmensa novela negra con un buen puñado de crímenes, atentados, investigaciones y conflictos dramáticos. De los colectivos, el mayor es el que afecta a la Policía de Boston: debe ejercer como brutal mamporrera de la burguesía local frente a las huelgas y manifestaciones obreras, pero sus amos le niegan los más mínimos derechos laborales y sindicales. La contradicción estallará cuando la mayoría de sus agentes se lancen a su propia huelga y sean aplastados por fuerzas militares.

     Ahora, en España, en Grecia y otros lugares, estamos viviendo situaciones semejantes, tal vez porque lo que esté en marcha en Europa sea un gigantesco intento por devolvernos a las condiciones laborales y sociales anteriores al Estado de bienestar alumbrado por democristianos y socialdemócratas tras la II Guerra Mundial. Hace pocos días, bomberos y otros funcionarios públicos increpaban a los antidisturbios en Madrid por su ferocidad represiva con unos manifestantes que no hacían otra cosa que defender también los sueldos de la gente con cascos, escudos, porras y fusiles. Los manifestantes les recordaban a los antidisturbios que ellos no son hijos de banqueros y que también están pagando con la rebaja de su sueldos y el alargamiento de sus jornadas los platos rotos de una crisis que no han provocado.

      Policia_Grecia_BancoNacionalEn los años de vacas gordas, esta contradicción quedaba más o menos disimulada con la idea de que, en democracia, la Policía trabaja para todos y cada uno de los ciudadanos. En los de vacas flacas, como los que siguieron a la I Guerra Mundial, el siniestro período abierto por la crisis de 1929 o lo que vivimos ahora, el ropaje democrático apenas puede cubrir el hecho sustancial de que vivimos en capitalismo y de que las clases, grupos sociales, niveles de renta o como usted quiera llamarlo tienen intereses contrapuestos. Los eufemismos pierden poder narcotizante y regresan las verdades de Perogrullo: banqueros versus pueblo.

Policía_Grecia

   También en esto Grecia está un paso por delante de España, mostrándole el camino por el que va a transitar. El 9 de junio, El Periódico publicaba una información enviada desde Atenas por Andrés Mourenza cuyo título no podía ser más elocuente: “Policías indignados”. Por si acaso alguien no lo había pillado, el diario barcelonés añadía en el sumario: “Los agentes de seguridad de Grecia muestran su malestar por la rebaja del 30% de sus sueldos. El recorte salarial está causando un incremento de la corrupción en el cuerpo”. La información arrancaba con la historia de un agente que ganaba 700 euros al mes por patrullar en moto las calles de Atenas durante seis días de la semana, teniendo que pagar un alquiler de 300 euros y una suma semejante para el agua, el gas y la electricidad.

   El malestar de los policías griegos ya estaba reflejado en Con el agua al cuello, el último thriller de Petros Márkaris, donde, como no hay dinero para pagar las reparaciones de los coches patrulla, los investigadores deben acudir en transporte público a los escenarios de los crímenes. Desde la publicación de esa novela, ese malestar no ha hecho sino incrementarse. Las horas extras, por supuesto, no se pagan, contaba en el artículo de El Periódico Jristos Fotópulos, presidente de la Federación Panhelénica de Policía. Y en cuanto a las armas, las viejas pistolas de los agentes y sus magros chalecos antibalas poco pueden hacer frente a los kalashnikov de la una gran delincuencia en ascenso. ¿A quién puede extrañarle que aumente la corrupción?

    Cualquier-Otro-Dia_Dennis_Lehane_RBAFotópulos añadía, entristecido, que la imagen entre sus compatriotas de la Policía griega es ahora muy negativa por su dureza en la represión de las protestas sociales. Pues bien, lo que se contaba de Grecia en junio llegó a España en julio.

   Y ya estaba en Cualquier otro día. Sirva de muestra este diálogo entre dos agentes de ficción de la Policía de Boston:

    “-¿Te has fijado alguna vez en que cuando nos necesitan, hablan del deber, pero cuando nosotros los necesitamos a ellos, hablan de presupuestos? –preguntó Steve. Entrechocó su vaso contra el de Danny con un leve tintineo-. Imagínate que morimos por lo que hemos hecho hoy, Dan, y que dejamos atrás una familia. No recibirían un puto centavo.

    Danny dejó escapar una carcajada de hastío sobre la barra vacía.

   -¿Y que se supone que tenemos que hacer al respecto?

   -Luchar –respondió Steve-

   -¿Y? –A Danny le entraron ganas de romper algo. Algo grande que se hiciera añicos-. Así es el mundo, Steve. Así es este condenado mundo.

   Steve Coyle cabeceó.

   -Así es determinado mundo.

   -A la mierda –Danny intentó sacudirse la sensación que tenía últimamente de formar parte de un lienzo mayor, de un delito más grande-. Déjame que te invite a otra.

   -El mundo de ellos –añadió Steve.”

Hay 10 Comentarios

Yo cuando veo el elicóptero de la policía me pregunto si tambien controlan desde ahí a los que juegan al golf, ó se broncean en sus piscinas privadas...mientras los robados se manifiestan por el centro.
Y me pregunto si no será igual de efectivo y mas barato sustituirlos por rottweiler directamente.

Yo también quiero contribuir con un diálogo de los "Freaks Brothers":
-No me gustan los perros, prefiero a los gatos... -¿Y eso? -Porque los perros son todos unos fascistas... -Un momento, un momento...; ¿pretendes saber las ideas políticas de los perros? -¿...Y tú has visto alguna vez a un gato policía?

Hala! no perdais el tiempo y ved mi INVENTO de un motor diesel 2 tiempos por valvulas que ahorra un 30% respecto a los mejores del mercado. Y pasadlo a vuestroa amigos y conocidos

Es un hecho irrebatible que desde que estalló la estafa global (eso que desinformados y desinformadores siguen llamando crisis), España ha sido gobernada por dos partidos, PSOE y PP, y sus respectivos satélites, que han seguido la misma dirección que nos ha llevado al borde del abismo: salvarles el culo a los estafadores creando una DEUDA EXECRABLE (150.000 millones de euros, PSOE, y 100.000 millones, por ahora, PP) e imponiendo ambos gobiernos medidas de castigo a las víctimas de la estafa y de protección a los estafadores.


Los desinformadores ya piden abiertamente un pacto de salvación (¡otro más!) PSOE-PP: “Rajoy está obligado a convocar un gran acuerdo nacional para salir de la crisis” (Felipe González), por lo que pregunto:


¿Hay alguien en este blog:


a) que no sepa que un paso más en la dirección que nos ha traído al borde del abismo de la mano de PSOE y PP solo puede llevarnos de cabeza al fondo;


b) y que aún no tenga claro que la solución pasa necesariamente por declarar ilegítima la deuda adquirida por esos dos gobiernos y sentar en el banquillo a los responsables?


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Una simple lectura de la entrada correspondiente de Wikipedia (nada complicado) corrobora que se dan todas las condiciones:


"Deuda odiosa, deuda execrable o deuda ilegítima, en Derecho internacional, es la teoría jurídica, puesta en práctica numerosas veces a lo largo de la historia, que sostiene que la deuda externa de un gobierno contraída, creada y utilizada contra los intereses de los ciudadanos del país, no tiene por qué ser pagada y por tanto no es exigible su devolución ya que los prestatarios habrían actuado de mala fe, a sabiendas, y por tanto dichos contratos —bonos o contratos comerciales— son nulos legalmente. En todo caso, tales deudas podrían considerarse personales debiendo responder quienes las hayan contraído a título personal —sea el monarca, el presidente, el director del banco central nacional o los ministros correspondientes— y no el Estado en su conjunto y por tanto los ciudadanos. En algunos aspectos, el concepto es análogo a la nulidad de los contratos firmados bajo coacción.


Esta doctrina está presente en la discusión sobre la obligación de pago de la deuda externa en aquellos países donde han existido dictaduras, monarquías absolutas, gobiernos no representativos e incluso gobiernos elegidos democráticamente que han contraído deudas a espaldas a sus ciudadanos, sin su consentimiento y con fines de enriquecimiento personal, enriquecimiento corporativo, para la represión social y política y, en todo caso, contra los intereses de los propios ciudadanos (...)"

http://es.wikipedia.org/wiki/Deuda_odiosa

Qué buena observación: ¿Te has fijado alguna vez en que cuando nos necesitan, hablan del deber, pero cuando nosotros los necesitamos a ellos, hablan de presupuestos? Genial !

La falsa democracia es muy clara en sus intenciones. Los anti-disturbios tienen derecho a asesinar en nombre de la ley. Defienden el "honor" de los grandes ladrones de las finanzas y de la política. La mafia hace lo mismo pero está fuera e la ley.

¡¡¡¡Oportuno post, voto a bríos!!!

Coincido coon Teresa, no entiendo la brutalidad de los antidisturbios con gente que claramente no les supone ningún peligro... Tampoco entiendo el uso de balas de goma que, como se ha probado, pueden matar...

Puedo comprender que la policia haga su trabajo controlando las manifestaciones, lo que no puedo comprender es la extrema violencia que usan muchos de sus agentes, Coom muestra el boton de la foto de B. Perez de este articulo. ¿Los drogan antes de soltarlos a la calle o qué?

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Sobre el autor

Con más de treinta años de periodismo a sus espaldas, ha sido, entre otras cosas, corresponsal de El País en Beirut, Rabat, París y Washington y director adjunto de este periódico; también director general de Información Internacional en La Moncloa. Tiene siete libros publicados, trabaja como analista y reportero en El País y colabora como tertuliano en programas de radio y televisión. Es un lector voraz de literatura policíaca y de espionaje.

Entrevista Digital

Se cumple el primer aniversario de la Primavera Árabe, y Javier Valenzuela la analiza en su nuevo libro, Crónica del nuevo Oriente Próximo (Catarata), del que charló con los internautas el miércoles, 01 de Febrero de 2012 de 13:00 a 14:00

Eskup

Nuevo libro

Crónica del nuevo Oriente Próximo

Crónica del nuevo Oriente Próximo (Catarata, 2012) es el último de los siete libros publicados por Javier Valenzuela. En su primera parte, el autor propone las claves de la Primavera Árabe, desde la revolución del jazmín tunecina a las victorias de los islamistas en las primeras elecciones libres en Túnez, Marruecos y Egipto, pasando por la sangrienta represión en Siria. En la segunda, una recopilación de sus reportajes de los últimos 25 años en Turquía, Siria, Palestina, la Península Arábiga e Irán, se ofrecen pistas para comprender las nuevas realidades geopolíticas de la zona.

Con anterioridad, Javier Valenzuela ha publicado Usted puede ser tertuliano (Península, 2011), De Tánger al Nilo (Catarata, 2011), Viajando con ZP(Debate, 2007), España en el punto de mira (Temas de Hoy, 2002), La última frontera (Temas de Hoy, 1996) y El Partido de Dios (El País-Aguilar, 1989).

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