Javier Valenzuela

India, espantada por el caso de "las bestias de Guwahati"

Por: | 19 de julio de 2012

Victima_Auxiliad_Por_Miembros_National Commission for Women “Las bestias de Guwahati”, así es como India denomina a la sórdida historia que la tiene conmocionada este mes de julio de 2012. Los “bestias” son, en primer lugar, la veintena de hombres que, durante más de media hora, asaltaron, desnudaron, toquetearon, golpearon y quemaron con cigarrillos a una muchacha de 17 años enfrente de un bar. Pero también, los periodistas del equipo de televisión de NewsLive Channel que, sin hacer el menor esfuerzo por detener la agresión o, al menos, llamar a la Policía, la filmaron enteramente y corrieron luego a sus estudios a difundirla de inmediato y con gran jolgorio. En cuanto a Guwahati, se trata de una ciudad del noreste de India.

    El incidente ocurrió el lunes de la pasada semana, 9 de julio, pero la indignación y el debate continúan. “Toda la nación ha contemplado con horror el video de una adolescente siendo desnudada y agredida en público por 20 jóvenes en Guwahati”, informa el Pune Mirror.  “Pese a que decenas de carteles con las caras de los asaltantes han inundado la ciudad, la policía sólo ha logrado capturar hasta el momento a cuatro de ellos”.

    Entretanto, Gaurav Jyoti Neog, el reportero de televisión que filmó la agresión, ya ha dimitido de su puesto, informa el Bangalore Mirror.  También lo ha hecho, según informa Asian Tribune, Atanu Bhuyan, el editor jefe del canal de televisión para el que trabajaba el reportero y que difundió el video del horror. No obstante, Atanu Bhuyan sigue creyendo que tanto su subordinado como él cumplieron  con su “deber”.

 

    Con el título Cólera en India por la filmación mediática de una chica siendo asaltada sexualmente, The Guardian señala: “Nadie intervino durante los 45 minutos que duró el ataque, que fue filmado por un periodista fuera de servicio que llamó a un cámara para que se le sumara. La filmación fue difundida en un canal de noticias, dando lugar a un debate sobre la seguridad de las mujeres en India y sobre si los periodistas no tienen el deber de intentar ayudar en situaciones semejantes”.

    Manifestaciones_ProtestaLa Policía de Guwahati también está recibiendo fuertes críticas. En primer lugar, por su tardanza en acudir al escenario de la barbarie, pese a la cercanía de una comisaría. En segundo, por su atención posterior a la víctima, a la que ni tan siquiera curaron de sus numerosas heridas. Frustrados por la inactividad policial, grupos de vecinos de la ciudad han colocado carteles con los retratos de los asaltantes sacados de la filmación.

   El pasado fin de semana, una delegación de la Comisión Nacional para las Mujeres (NCW) llegó a Guwahati para arropar a la víctima, cuya identidad no ha sido facilitada.  La delegación investiga, entre otras cosas, si es cierto el rumor de que el equipo de televisión llegó incluso a instigar a la muchedumbre, y por qué la Policía no dio tratamiento médico a la víctima, informa Seven Sisters Post.

    “¿Por qué no avisó el reportero a la Policía antes de telefonear a su cámara”, se pregunta  Palash Krishan Mehrotra en India Today. La pregunta es retórica porque él, como casi todo el mundo, conoce la respuesta: porque, en la era de la información convertida en espectáculo, de la instantaneidad antes que la veracidad, de la sed de audiencia en detrimento de la calidad, del éxito y el dinero rápidos convertidos en valores muy superiores a la laboriosidad y la profesionalidad, buena parte de las nuevas generaciones de periodistas han sido educadas en la idea de que lo suyo, la búsqueda frenética de la exclusiva sensacional, es lo único sagrado en este mundo.

  Las_Bestias_De_GuwahatiEs una de las muchas locuras del siglo. En realidad, en toda sociedad civilizada el deber de auxilio a la víctima de un accidente, una catástrofe o un delito está por encima de cualquier otra consideración, y en no pocas de ellas incluso se penaliza la negativa a ayudar a alguien en apuros graves. Antes que un profesional de la información, y por encima de ello, el periodista es un ser humano. O debiera serlo. La justificación de la gentuza de NewsLive Channel, compartida por no pocos de sus colegas en el resto del planeta, sitúa al periodista en un nivel de la evolución anterior a la aparición de la humanidad, en el nivel de la bestia carroñera.

      Palash Krishan Mehrotra también alude “a la actitud primitiva respecto a las mujeres” de su país, India. Un reciente estudio internacional difundido por Reuters sitúa a India como el peor país para las mujeres entre los miembros del G-20. Supera en este triste palmarés a Arabia Saudí.

     Estos días, numerosas manifestaciones en  Guwahati y otras ciudades indias están denunciando la penosa condición femenina en un país que pretende ser la democracia más poblada del planeta.

 

 

 

Hay 40 Comentarios

No sé si os acordáis del caso de la niña de 12 años que filmaron en las inundaciones causadas por el volcán Nevado del Ruíz en Colombia. Corría el año 86 más o menos. El cámara estuvo con la niña, que estaba supuestamente atrapada de cintura para abajo por la masa de barro y piedras y con el agua hasta el cuello, hasta que murió. Siempre se dijo que aquel "acompañamiento" fue un acto humanitario, pero a mi siempre me quedó la duda si en vez de filmar no se podía haber dedicado a ver si realmente se podía sacar de allí a la niña. Seguro que está el video en Youtube. Yo, desde China, donde está censurado, no lo puedo buscar.

También está el caso más reciente de un fotoperiodista que ganó un Wordpressfoto por ilustrar como un niño africano se deshidrataba mientras unos buitres esperaban pacientemente. Si no es una leyenda urbana, el periodista se quitó la vida semanas o meses después, pero la pregunta siempre es la misma ¿Qué coñó les pasa?

Es increíble el grado de deshumanización a la que se ha llegado. Solamente dejo un pensamiento de Michel de L'Hospital para reflexionar "El primer grado de injusticia es alegrarse viendo hacer daño; el segundo es hacerlo uno mismo; y el tercero, no impedir que se haga, pudiéndolo..."

A todos esos Chuletas, yo les pondria en la carcel a todos una buena temporada y desaparecieran de la ciudad unos cuantos años.

No tengo palabras, hay que ser muy, pero que muy hijo de la gran puta para hacer esto, los unos y los otros....

http://cuidadoconloshuevos.blogspot.com/

el problema es la "demanda" de ese tipo de producto. Claro que todo está muy mal pero el mal mayor es que la sociedad consume este tipo de productos.
Lo primero que hay que hacer es no consumir este tipo de informaciones. Hace falta mas "educacion para la ciudadanía", pero eso ahora esta mal visto. Lo importante es consumir

¡Qué buena noticia y reflexión!
Ciertamente que NO ES NUEVO el tema planteado; aunque bien renovado porque continúan sucediendo actitudes lamentables por profesionales que ¿qué clase de formación tienen? ¿Acaso no recibieron educación cívica, normas básicas sociales o una mínima formación ética?
Considero que el hecho de haber llamado en primera instancia a un camarógrafo, podría ser perdonable si, inmediatamente después, hubiera dado aviso a la policía. (Aunque lo lógico y CORRECTO es llamar primero a la policía e inmediatamente después a un camarógrafo o, como mínimo, asegurarse que alguien esté dando parte a la policía mientras intenta completar el seguimiento de la noticia y hechos).
Pero lo más importante del planteo es ¿De dónde habrá surgido la mentalidad y costumbre de dar tanta prioridad a la noticia por sobre la ética y convenciones sociales básicas o humanitarias? ¿Será mentalidad local de ese país? ¿O será "herencia cultural" anglosajona/occidental?
Para pensarlo.

India progresa, sólo económicamente.

debían procesar al camara como complice de la violación, omisión del deber de socorro y 40 cosas más hijo de .......

La condición humana también en recesión. La sensibilidad , en el sentido más amplio de la palabra, está por los suelos. Un valor, a mi juicio, que debería estar muy,muy alto.

Y todavía hay gente que justifica todo en televisión con tal de que tenga audiencia...

¿Qué da más miedo? ¿La India antigua del machismo (violación callejera en masa) o la India moderna de la televisión a la americana (grabación y difusión de esa violación)? Es terribld que esto ocurra en un país que algunos ingenuos todavía asociamos a Ghandi

Antes o después esto tenía que pasar. El todo por la audiencia es la primera ley de la televisión actual. ¿Lo próximo que va a ser, una violación, un asesinato inducido por los reporteros?.

Qué fuerte. Por favor, ya basta de búsqueda de audiencias masivas en detrimento de una labor periodística ética. El mundo se vuelve loco.

hijos de su madre, pena de muerte

El sensacionalismo y la prensa amarilla siempre han existido, no son un invento de la TV o de Internet. Pero las nuevas tecnologías, y lo que tu apuntas, Javier, el cambio de criterio mayoritario en la profesión a favor de la búsqueda a toda costa de audiencia hacen que ahora el sensacionalismo sea la regla. Excelente y oportuno post

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Sobre el autor

Con más de treinta años de periodismo a sus espaldas, ha sido, entre otras cosas, corresponsal de El País en Beirut, Rabat, París y Washington y director adjunto de este periódico; también director general de Información Internacional en La Moncloa. Tiene siete libros publicados, trabaja como analista y reportero en El País y colabora como tertuliano en programas de radio y televisión. Es un lector voraz de literatura policíaca y de espionaje.

Entrevista Digital

Se cumple el primer aniversario de la Primavera Árabe, y Javier Valenzuela la analiza en su nuevo libro, Crónica del nuevo Oriente Próximo (Catarata), del que charló con los internautas el miércoles, 01 de Febrero de 2012 de 13:00 a 14:00

Eskup

Nuevo libro

Crónica del nuevo Oriente Próximo

Crónica del nuevo Oriente Próximo (Catarata, 2012) es el último de los siete libros publicados por Javier Valenzuela. En su primera parte, el autor propone las claves de la Primavera Árabe, desde la revolución del jazmín tunecina a las victorias de los islamistas en las primeras elecciones libres en Túnez, Marruecos y Egipto, pasando por la sangrienta represión en Siria. En la segunda, una recopilación de sus reportajes de los últimos 25 años en Turquía, Siria, Palestina, la Península Arábiga e Irán, se ofrecen pistas para comprender las nuevas realidades geopolíticas de la zona.

Con anterioridad, Javier Valenzuela ha publicado Usted puede ser tertuliano (Península, 2011), De Tánger al Nilo (Catarata, 2011), Viajando con ZP(Debate, 2007), España en el punto de mira (Temas de Hoy, 2002), La última frontera (Temas de Hoy, 1996) y El Partido de Dios (El País-Aguilar, 1989).

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