Yoani Sánchez

Asunto de cartománticos

Por: | 15 de agosto de 2012

Un día mis nietos me preguntarán; “¿Cómo se llamaba abuela… cómo se llamaba? ¿Gastro… Mastro…?”. Y me molestaré con ellos por su olvido, por su ligereza… pero cuando vire la espalda me reiré aliviada, compensada. 

 

Con sus larguísimas uñas plásticas, tira las cartas en una esquina habanera para leer el destino a quien le pague un peso convertible por la consulta. Le preguntan acerca de casi todo, sobre casas, amores, viajes al extranjero y problemas con la justicia. Pero durante esta semana sus clientes le repiten en varias ocasiones una misma interrogante: ¿Está vivo Fidel Castro? Le sorprendió, porque hacía meses que nadie indagaba sobre el Ausente en Jefe. Después recordó que había llegado agosto y se acercaba el cumpleaños del otrora Presidente y entonces comenzó a comprender el porqué de tanta curiosidad. El primero que intentó averiguarlo fue un señor canoso que mascaba un tabaco, después la abordó aquella mujer casada con un empresario extranjero y más tarde un muchacho imberbe con pinta de rockero.

Las barajas son esquivas y ningún cartomántico que se respete se lanza a decir un vaticinios sin hacerle caso a su intuición. “Simbólicamente ya no existe, pero aún respira” fue la frase que le salió de los labios como si se la estuvieran dictando desde otra dimensión. A la medianoche, de ese mismo día, interrumpieron la programación televisiva para transmitir un homenaje por el 86 cumpleaños de Fidel Castro. Eran sólo imágenes de archivos, testimonio de sus mejores momentos cuando gobernaba toda una Isla desde la ventanilla de su jeep. Venían acompañados de una música de notas almibaradas y voces muy agudas, que algunos interpretaron como un kiries. A lo largo del día no apareció en vivo y en directo frente a las cámaras de la televisión, ni siquiera envió un mensaje a sus seguidores. La señora de la copa de agua y las barajas respiró aliviada. Su profecía no había estado tan errada. Ese hombre vive, pero todo lo que simbolizaba se está desvaneciendo.

Será difícil encontrar en la historia contemporánea alguien a quien los rumores hayan matado más veces que a Fidel Castro. Una de las razones de esta obsesión de exterminio es el excesivo peso que ha tenido en nuestro último medio siglo cubano, la desproporcionada preeminencia de la voluntad personal del Máximo Líder en cada uno de los acontecimientos que nos han ocurridos, sean estos trascendentales o banales. Un poema apologético del año 1959, que remedaba la Marcha Triunfal de Rubén Darío, achacaba al joven barbudo la autoría absoluta e indiscutible de todos los logros de la revolución triunfante, los ya consolidados y los por venir. A lo largo de este tiempo la propaganda oficial se encargó de mantener aquella ilusión de que todo se debía a la “genial conducción del invencible Comandante en Jefe”. Recuerdo que en la segunda mitad de los años 90, cuando se abrieron en La Habana varios restaurantes vegetarianos, una periodista del Noticiero Nacional de televisión afirmó ante las cámaras que ahora podíamos disfrutar de esa nueva opción gracias a la idea sugerida por Fidel Castro.  Un amigo, que tiene la costumbre de pensar de forma inversa al gobierno, hizo esta sugerente pregunta: ¿Entonces llevamos más de 40 años sin restaurantes vegetarianos por culpa del comandante?

Desde el 31 de julio de 2006, la salud le jugó una mala pasada al dirigente histórico y se vio obligado a transferir el mando a su hermano Raúl Castro. El fidelismo comenzó entonces a diluirse, pero muy lentamente. Eso se debe a que los rasgos  que perfilaron la singularidad del proceso revolucionario cubano no fueron fruto del análisis colectivo de un partido, ni siquiera devenían del riguroso cumplimiento de la doctrina marxista leninista, eran en esencia los caprichos de un hombre que supo concentrar en su persona el poder absoluto. Y sus antojos abarcaban todas las esferas de la vida nacional: la ganadería, la industria azucarera, la educación, la salud pública, la cultura, la defensa, el turismo, la religión. En cada una de ellas dejó su impronta con la intromisión y la agresividad de quien cuchilla en mano se dispone a marcar los árboles de un bosque, todos los troncos que conforman un bosque, no importa su grosor ni su tamaño.

Ahora el símbolo se está desvaneciendo, sin aspavientos, más bien con alivio para los muchos que tuvimos que soportarlo en sus momentos de mayor vitalidad. Quizás respire por algunos años más, quién sabe. Pero eso sí, ya se está apagando la curiosidad por saber si su obstinado corazón sigue latiendo.

 

Hay 20 Comentarios

Rolando, tu puedes fantasear y tener todos los onanismos que quieras, pero la realidad es que los cubanos, en cuanto tienen una oportunidad, se escapan para cualquiera de esos paises sin pensarlo dos veces.

Conozco muchos países del área del Caribe y sólo vi delincuencia, muertes y miseria, mucha miseria. En México matanzas, droga y migraciones masivas. En Honduras periodistas asesinados, golpe de Estado y gobierno títere, en otros, maras, desocupación y nada de que alegrarse. Cuba fue la excepción. Si fracasa la Revolución, cubanos prepárense para sumarse a los demás países caribeños. Uds. no saben lo que tienen

"EL HOMBRE UNA VEZ QUE HA BEBIDO DE LA COPA DEL PODER,LE PARECE QUE LE ARRANCAN DE UN CUAJO EL CORAZON CUANDO LE PRIVAN DE EL"
Jose Marti

Para mi y muchos el HP murio hace mucho tiempo

pinochet y franco sí q les dieron buenas ayudas a uds., so fascistas.
Y el PCe y el PCCH siguen vivitos y coleando, solidarios con la Revolución.

Santiago, vos creeis que somos tontos o nos estás tomando el pelo. Fidel Castro será recordado por la história como el ser mas despeciable que ha pisado la tierra. Por algo le concedieron el premio Novel de Química, convirtió a Cuba en una mierda.

Santiago, vos creeis que somos tontos o nos estás tomando el pelo. Fidel Castro es el ser mas despreciable que ha conocido la historia. Por algo le concedieron el premio Nobel de Química, por convertir a Cuba en una mierda.

Para Santiago.
La humanidad va a recordar a Fidel Castro como un dictador que implantó en Cuba la mayor censura y los mayores abusos de la historía. Como recuerda a Pinochet o a Franco, con la misma repugnancia y el mismo asco.

Otro vendrá que bueno lo hará.
Este refrán se suele cumplir. Osea que nadie garantiza que lo de después sea mejor.
Solo deseo lo mejor siempre para el pueblo cubano. Haya quién haya en el gobierno.

Para Santiago
Primero mas comemierda eres tu, comunista resentido. Claro que se acordaran de el, tampoco olvidamos a Mao, Hitler, PolPot o Stalin. Este será metido en la misma camada.

estás equivocada, Yoaní. Tus nietos se van a olvidar de vos, pero la Humanidad recordará por siempre al Hombre q demostró q la Utopía es factible. ¡Feliz cumple, querido Fidel!.
¡Y para los fascistas comemierdas, q llegues a los 100!

Si esta vivo o muerto que mas da. Su popularidad ha ido decreciendo mas y mas en los últimos años y para una mente megalómana como la de él es una bien merecida bofetada. Pasará a la historia, eso si, como el tercer dictador que tuvo Cuba, el que mas tiempo duro en el poder y el que mas daño le hizo a la nación cubana.

Precisamente la tragedia de nuestro pueblo ha sido no tener patria.  Y
la mejor prueba…., de que no tenemos patria es que decenas de miles y
miles de hijos de esta tierra se van de Cuba para otro país, para
poder vivir, pero no tienen patria.  Y no se van todos los que
quieren, sino los pocos que pueden….
...si un gobierno no traiciona a su pueblo, no tiene por qué temer a
la libertad de prensa…..

Fidel Castro Ruz
Discurso 4 de Enero de 1959
Camagüey, Cuba

Para Ramón
Que tendrá que ver el hambre en África con el tirano cubano. Ah si lo olvidaba que 7000 cubanos murieron en una guerra estúpida financiada por todo un pueblo mientras el Lindo movía sus fichas sobre el tablero a miles de kms de distancia.

La revolucion cubana perdio su discurso, en definitiva la revolucion era solo un despota llamado el comandante en jefe, y esta tan moribunda como el, lo que si es bueno recordarle a los opositores que el comandante los sentencios a TODOS a muerte y queantes de irse para el infierno tratara de eliminarlos a todos, deben pasar a la fase que el siempre ha temido y es la lucha armada, la oposicion debe armarse y comenzar a combatir a plomo limpio al regimen criminal y opresor

A Ramón: Por qué será que siempre hay un débil mental en los comentarios querido Mongo? Yoani habla en su artículo sobre el cagalitroso en jefe, no sobre el hambre en el planeta, en Cuba hay un dicho que dice: que tiene que ver el cu.... para comer gofio, podrás entender eso?A propósito, el día que el ex primer dictador se marche de entre los vivos y si tenemos suerte se lleve a su hermanito con él, estoy seguro de que el planeta sufrirá menos, se limpiaran las aguas del Almendares, de la bahía de la Habana, volverán los carnavales, la gente a reir y a soñar, a trabajar por un futuro, cualquier futuro, porque el que tenemos con éstas momias es nulo.

He consultado a varios cartománticos y todos me dicen lo mismo... el Mundo está castrado. La fábrica de ilusiones hace tiempo que cerró. Hay mucha desigualdad por todas partes, centenares de ricos y millones y millones de hambrientos y desamparados. y no solo en África, en Asia, en América, en Oceanía, y también en Europa. Yoani, te propongo para presidenta de la ONU, a ver si arreglas el planeta.

Se comenta en Cuba que Fidel visitó a una cartomántica para saber el día en que se iba a morir. La señora le echó las cartas y le dijo muy seriamente: Comandante, usted se va a morir un dia de fiesta nacional

El día que Fidel Castro muera, porque no es inmortal, no nos vamos a enterar hasta pasados muchos días de su fallecimiento. El gobierno tendrá que desplegar su aparato de propaganda para preparar a la población en evitación de desordenes y protestas. Cuba es el pais del Secreto de Estado y la muerte del mayor de los Castro entrará en esta clasificación

No hay que olvidar que aunque Fidel Castro esté en sus últimos suspiros, aún se le consultan los problemas del país y sigue tomando decisiones tras bambalinas. De ahí que la mayor parte de las reformas acordadas en el último congreso del Partido Comunista no se hayan cumplido, la mano del dictador todavía oprime a Cuba tal como lo hizo Franco en sus últimos días de agonía donde firmó penas de muerte en sus últimos estertores..

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Sobre los autores

. Una vez me gradué como filóloga, pero el periodismo y la tecnología me han subyugado más que la fonética y la gramática. Vivo en La Habana y fantaseo con que habito una Cuba a punto de cambiar.

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal