Yoani Sánchez

Del mundo virtual al mundo real

Por: | 23 de enero de 2013

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Imagen tomada de http://www.flickr.com/photos/ervega/532592865/

La pantalla ilumina su rostro mientras sus dedos se deslizan veloces sobre el teclado. Afuera la vida transcurre, los autos tocan el claxon y un perro pasa de prisa frente a la puerta. Tal pareciera que al cruzar el umbral de la casa la vida tecnológica tendría que ceder ante la realidad, pero a principios de este tercer milenio ya es imposible deslindar el mundo virtual de este otro concreto y físico que nos rodea. Caminar por las aceras, asomarse a las esquinas, intercambiar palabras con los amigos, siempre tiene algún que otro componente anclado a ese universo de píxeles y kilobytes.

Un blogger es una criatura mestiza, parada entre dos dimensiones: la superficie donde habita y un ciberespacio de infinitas posibilidades para la expresión y la creación. Es un eslabón perdido entre tantos fenómenos: el periodismo y la escritura digital; la era de los expertos de Internet y la de los advenedizos de la red; la protesta de adoquín en mano y las nuevas demandas cívicas vía Facebook o Change.org. El dilema entre vivir o narrar lo que nos pasa vía Twitter; observar o hacer clic con la cámara del iPhone; amar o enviar un emoticón de rostro sonriente al móvil de nuestra pareja. La disyuntiva de si comportarnos sólo como ciudadanos en la gran telaraña mundial o hacerlo también en este mundo de cláxones que suenan, perros que pasan y cuerpos que sienten.

Cuando hablamos de ser un internauta en este siglo XXI, estamos incluyendo en esa palabra el concepto de responsabilidad. La responsabilidad de asumir una voz pública aunque nos escondamos detrás de un seudónimo. La responsabilidad de exponer nuestras opiniones a la mirada de millones de potenciales lectores. El costo personal y social de tamaña osadía comienza a sentirse de inmediato en mayor o menor grado. El vecino que nos dice “te leí” mientras esboza una sonrisa de complicidad, el contrincante que desvirtúa nuestras palabras para presentarlas como lo contrario y hasta los aludidos en nuestro escrito que dirán “¿y a ti por qué te ha dado por contar todo eso?” Una vez que pasamos esa línea sutil entre el silencio y la expresión en la red de redes ya no habrá paz… pero tampoco aburrimiento.

Si encima de eso nuestra voz en la web incomoda a algún poderoso, dígase un gran grupo empresarial o un gobierno autoritario, entonces los efectos pueden ser más serios todavía. Tendemos a ser el eslabón más frágil por el que se rompe la cadena. Aunque presentarnos sólo como víctimas no se ajusta siempre a la verdad. Ver al blogger como un pequeño David enfrentado a la fuerza descomunal del Goliat del oficialismo o de los monopolios corporativos ha generado un esquema del que es necesario salirse. La tecnología no tiene una ética en sí misma, de ahí que adopte parte de la personalidad y del comportamiento de quien la usa.  En los blogs encontramos de todo: desde loables proyectos altruistas hasta las más bajas pasiones humanas. Hemos hecho el ciberespacio a nuestra imagen y semejanza, plagado de claros y oscuros que retratan nuestras bajezas y nuestros más elevados gestos de bondad.

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Imagen tomada de http://www.flickr.com/photos/ervega/532497170/

Ciudadanos 2.0 versus regímenes 0.2

Dedos deformados de tanto teclear, pensamientos que se expresan en trozos de 140 caracteres, multitasking, habilidad para leer en diagonal y una mirada extraviada si la vida no se comporta como ventanas que se cierran y abren, con papelera de reciclaje incluida. Cualquiera que sea un internauta consumado se ha transformado en una suerte de mutante, en un ser atrapado entre la universalidad de sus espacios virtuales y la condición local de su existencia.

Los blogs constituyen hoy un conglomerado de pluralidad temática y formal difícil de definir y clasificar. Desde fabulosos coleccionistas de recetas de cocina, pasando por escritores frustrados que colocan cada semana textos sublimes o ridículos, fanáticos del beisbol que defienden en cada post las jugadas de su equipo preferido, hasta los olvidadizos que un día crearon un sitio en Blogger.com o en WordPress y apenas tienen colgado en él un “Hola Mundo”. Y sobre todo, hay blogs en los que nos jugamos la vida y la libertad; blogs del todo por el todo, del riesgo que crece con cada palabra publicada.

En países donde existe un férreo monopolio gubernamental sobre la prensa, los informadores independientes somos tomados por la propaganda oficial como enemigos, apátridas, mercenarios. Coincidentemente, en esas sociedades suele ocurrir que el acceso a Internet está restringido y severamente controlado. Son, en su mayoría, naciones donde la conectividad es un privilegio que se otorga a los más confiables o donde la web termina siendo un esperpento de sitios filtrados, cortafuegos sofisticados y disciplinados soldados tecnológicos que pesquisan en foros y portales. Nos queda la impresión de que exponerse a tener un blog informativo o de opinión en regímenes de naturaleza totalitaria sería como dispararse uno mismo un tiro en la sien; como señalarse al propio rostro cuando pasa cerca el policía y gritarle: ¡Sí, he sido yo! Sin embargo -vaya paradoja- en países así, expresarse en el ciberespacio puede tener más probabilidades de éxito que en la vida real.

La reprimenda contra los bloggers disidentes tiende a ocurrir,  la mayoría de las veces, en el mundo físico. Vigilancia, persecución, cárcel y, en los casos más dramáticos, la muerte como castigo por la osadía de opinar o informar. También hay otras estrategias para intentar destruirnos en vida: fusilamiento mediático en la prensa oficial, lapidación de nuestra imagen pública a través de la difamación, intimidación a los amigos que nos rodean para que no se acerquen y ciertas amenazas dichas al oído de la personas que más queremos tienden a completar el cuadro “disuasorio” que ha llevado al cierre de más de un sitio contestatario. Donde las policías del pensamiento se han hecho especialmente sofisticadas es en la batalla en el ciberespacio. Allí contratacan, lanzando sobre los ciberactivistas oleadas de kilobytes descalificatorios en respuesta a nuestras críticas y denuncias.

Es en ese punto en que podemos ceder al impulso de responder al insulto con insultos, al grito con gritos y con esa estrategia los intolerantes nos habrán arrastrado al sendero de la violencia verbal. Puede ocurrir que en lugar de acudir al ataque como protección, empecemos a dedicar una buena parte de los textos que escribimos a justificarnos y tratar de limpiar nuestra imagen. Los anónimos acusadores habrán logrado entonces sacarnos del camino social para encerrarnos en el laberinto de la autodefensa. La responsabilidad se impone con más fuerza en dicho caso. Muchos hemos pasado por circunstancias de ese tipo, sabemos que se convierten en momentos en los que nos preguntamos realmente para qué y por qué un día nos asomamos a un ordenador, tecleamos un par de frases y publicamos nuestro primer post. Instantes que se volverán cada vez más frecuentes a medida que los ciberactivistas seguimos reportando. Cada día nos cuestionaremos si vale la pena pagar tan alto precio público y personal en aras de contar lo que ocurre en nuestros respectivos países. Más de un fragmento de ese camino de dudas y miedos lo transitaremos en solitario. Miles de bitácoras abandonadas o con el cartel de “cerrado” -colgado en su portada- dan fe de ello. Bloguear es una carrera de resistencia colmada de obstáculos. Es más frecuente quedar enredado en uno de esos escollos que seguir en la pista. Se necesitará una buena dosis de voluntad para lograrlo, pero la solidaridad de otros será determinante.

Cada vez se le hace más difícil a los regímenes autoritarios emprenderla contra los disidentes y defensores de derechos humanos sin provocar con ello la repulsa en la web. Una etiqueta repetida hasta el cansancio en Twitter, una petición que llegue a miles de firmas por la liberación de un individuo, un aluvión de mensajes de demandas en las webs oficiales de cierto gobiernos, son estrategias que están dando resultado. Las herramientas virtuales inciden en la realidad y la hacen cambiar. La Plaza de Tahrir en Egipto tal vez sea el ejemplo más acabado de esa conexión. La insatisfacción ciudadana con un gobierno autoritario de tres décadas encontró en las redes sociales, los blogs y los teléfonos móviles las herramientas vitales para aglutinar y convocar.

En las revoluciones árabes, las pantallas y los teclados fueron un canal para la rebeldía, pero el punto de ebullición se alcanzó codo a codo, cuerpo a cuerpo, en las calles. El mundo virtual arrojó a todos esos jóvenes de vuelta a la realidad, más fortalecidos, más ciudadanos.

 

 

Hay 14 Comentarios

EL PAÍS pidió disculpas a sus lectores por el perjuicio causado. Ademas anunció que "El diario revisará sus procedimientos de verificación a la vista de los errores cometidos"

Cometer errores es de humanos, reconocerlos y rectificarlos es de Sabios. El Pais ha dado una gran muestra de respeto por su publico al pedirle disculpas.

Ah, ya entiendo, la pseudofoto del pseudo hugo chávez presentada x el pseudodiario pseudoprogresista El País, pertenece al mundo virtual, jajajajaj

Diario El Pais

La Embajada de Venezuela en España rechazó “la campaña que el diario español El País viene desarrollando contra el presidente Hugo Chávez, el pueblo y la democracia venezolana”.

En un comunicado emitido este jueves, la diplomacia venezolana afirmó que la publicación de la foto falsa del mandatario venezolano “desnuda el ensañamiento y la falta de ética en la cobertura de El País sobre Venezuela, además del desprecio por el pueblo que ha reelecto al presidente Chávez por tercera vez”.

A continuación, el texto completo:

La Embajada de la República Bolivariana de Venezuela expresa su más firme rechazo a la campaña que el diario español El País viene desarrollando contra el presidente Hugo Chávez, el pueblo y la democracia venezolana.

Busquen en Google: El País mete la pata.... un montón de referencias.
La última: la foto falsa de Chávez.
image of descodificador descodificador La noticia más leída en El Mundo: 'El País' retira de los quioscos el periódico tras publicar una foto falsa de Chávez

LLA: ¿qué hay de malo q haya un peq sector priv en Cuba si precisamente se trata de un país socialista?
Savanco: ¿por qué CFK no cumple la Ley de Medios en aquello de q Canal 7 debe ser plural?. Porq es una cloaca de la Arquitecta Egipcia.
Clarín es + poderoso q periodistas sueltos pero infinitamente + débil q e Estado.
Ah, ¿no hablas de la Cadena Privada de la Felicidad K?

Esto va para Rolando y Censura,

Yoani ha sufrido duramente en su propia carne la represión:

http://www.youtube.com/watch?v=COnEwwfaisg

El exotismo vende y la escritura de ello más. Hy decenas de años sirviendo de plataforma mediática, infinitamente más arraigada y lumínica que cualquier virtualidad: el signo de la miseria. Cuba y el arte del panfleto, que recorre cada sector y cada nivel. Quien no dice de sus necesidades dice de sus añoranzas; quien no pide apoyo pide misericordia. Este blog que hoy se anuncia ni es distinto ni de mejor sustancia. Es arte chapado a la antigua, arte cubano, gráfica que no mancha ni huye, sino que se defiende con lo que otros de verdad defendieron y que enuncia, anunciándose, como la nitidez contemporánea que decodifica la isla, más rápido y más preciso que recorrer a caballo el territorio. Este blog es otro souvenir a la venta. Y es preferible comprar cigarros. Efectivamente estás en la era del blog expresivo, ya cuando expresar no aporta nada para adelante, sino que busca resonancias que justifiquen su aridez y su falsa claustrofobia detrás del malecón, arriba de la sierra. La respuesta a tu maquillado cliché es un reflejo cliché de Cuba. Tanto como decir que se conoce a los cubanos por un paquete de cuatro días y tres noches, desayuno incluido.

Santiago, Yoani vive en Cuba, no en Egipto. Pudieras también preguntar cuántos egipcios tienen negocios privados en Egipto y cuántos cubanos lo tienen en Cuba, y no me hables de vender fritas y limpiar botas, me refiero a verdaderos negocios de industria.

Rolando Savanco
Yoani vive en Cuba, si el periódico de España no le quiere publicar el blog, es perfectamente comprensible. Lo q no se comprende es q por ahora puede publicar en "El País",pero no lo puede hacer en ningún medio oficialista cubano, aún cuando tiene tanto que decir.

-y el partido comunista Argentino habla con la gente-?. pregunta ella con cierto desconcierto. - si-, dice el después de un suspiro de resignación, -lo que pasa es que ya nadie nos cree. ya la cagamos-.

Yoani siempre mirando el mundo c on el ojo derecho.
La realidad de decenas de países es que la prensa se fue transformando con el correr de los años en coto cerrado de una oligarquía que aduló a los gobiernos dictatoriales impuestos por los EEUU.
En Argentina los diarios de esa clase dominante se adueñaron de Papel Prensa y con ello achicaron o fundieron a los "pequeños peces". Luego obtuvieron de la dictadura la autorización de manejar canales de cable y con ello Clarín se apoderó, entre radios, canales de TV y periódicos locales y nacionales de 301 repetidoras de sus operaciones de prensa.
El CEO de Clarín tiene una frase:" Mi tarea es sacar y poner presidentes" y otra más expresiva "Ningún gobierno soporta 4 tapas de Clarín".
Ante el desprestigio y la pérdida de poder de la Iglesia, el monopolio mediático se ha transformado en el partido político más importante de Argentina. Varios periodistas han sido despedidos (Sietecase (América TV), Enrique Lacolla (La Voz-Clarín) y hasta un delegado al que la Corte Suprema menemista califico de empleado que perturbaba la marcha de la empresa (¡!) y lo desaforó para su despido
Yoani vos tenés trabajo porque sos funcional a la derecha española. Cuando no le seas útil te van a dar una patada donde tu sabes. Cuando eso ocurra "acordate de este otario que un día a la luna se puso a ladrar" (Gardel)

Sigue expresando tus pensamientos en 140 caracteres. Ello habla de tu pobreza intelectual.
Como diría el Maestro Luis Eduardo Aute, eres una tecnópata.
¿Cuántos egipcios tienen electricidad?. De ellos, ¿cuántos una computadora?. De ellos, ¿cuántos internet?. De ellos, ¿cuántos redes sociales?....

Deseas tener la oportunidad de expresarte de una manera diferente en la red y a su vez ver como se expresan otros usuarios, cada uno con su propia esencia? Escribir y escribir es lo único que se hace en esta plataforma: http://www.towmin.com [para darse de alta hay que escribir :D]

creo que ese mundo virtual está ayudando mucho a que paises con regíemenes dictatoriales caigan por su propio peso, porque la gente tiene conocimiento, que es lo más importante.

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Sobre los autores

. Una vez me gradué como filóloga, pero el periodismo y la tecnología me han subyugado más que la fonética y la gramática. Vivo en La Habana y fantaseo con que habito una Cuba a punto de cambiar.

El País

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