Sobre información local, isobaras y el Ibex 35

Por: | 22 de mayo de 2015

El nuevo diseño de EL PAÍS ha provocado una reacción sin precedentes en los lectores y suscriptores de la edición impresa. No tanto por los cambios formales, como por los cambios de contenido que introduce. A la queja por la reducción del espacio para cartas de los lectores, y a la protesta masiva por la práctica ausencia de la programación de televisión, que el director atendió de inmediato, -el miércoles se recuperó buena parte de la misma, y muchos lectores me han escrito para agradecer esta decisión- le han seguido, en días posteriores, otras críticas que quiero recoger aquí.

 

El día 17 de mayo dediqué mi artículo de la edición impresa a recoger las protestas arriba mencionadas. Esta semana he seguido recibiendo mensajes sobre el nuevo formato, centrados en otros aspectos del mismo. La queja más frecuente ha sido la relacionada con la desaparición de las páginas de información local. Muchos lectores de Andalucía, País Vasco, Comunidad Valenciana y Galicia se han dirigido a mí para preguntar qué ha ocurrido con estas páginas ya que ahora sólo pueden acceder a la edición nacional. Se queja de ello, Luciano Rona, que echó en falta de inmediato la información de su comunidad: Galicia. “Información que es del mismo interés que el resto”, me escribe. “Como considero que la opinión de los lectores puede y debe ser de interés para la dirección del periódico, aporto este granito de arena, esperando puedan si así lo creen conveniente, reconducir en algunos puntos las modificaciones realizadas”.

    Abunda en lo mismo María Luz Uranga: “Soy suscriptora vasca desde hace varios años y he recibido el nuevo diseño de EL PAÍS con una gran sorpresa: han sido eliminadas las páginas de información del País Vasco. Hace unos años este periódico ofrecía un suplemento central para esta comunidad; fue suprimido. Y ahora nos dejan sin información local. Creo que es un gran error que, incluso podría inducir al descenso de ventas o, incluso, perder suscriptores, como podría ser mi caso, pues me lo estoy planteando”. Desde esa misma comunidad autónoma, Beatriz Gomedio señala: “No entiendo la desaparición de esta información pues cada comunidad tiene noticias propias que creo es imprescindible incluir”.

Alberto Menéndez, en el otro extremo de la geografía española, se lamenta de lo mismo: “Este lunes 11 de mayo quedé sorprendido por el cambio profundo realizado en el diseño del periódico y, aunque en parte empiezo a readaptarme, echo de menos bastantes cosas. La principal: han desaparecido las varias hojas que se venían dedicando a noticias y política de Andalucía. Como no estoy dispuesto a comprar dos periódicos al día, con gran pena empiezo a considerar la idea de dejar de comprar EL PAÍS. ¿Tendrá esto solución?”

   Otro lector que firma su mensaje pero me pide anonimato, se queja también de la reducción gradual de las páginas dedicadas a Andalucía, hasta su actual desaparición. “Sin embargo”, escribe, “ustedes mantuvieron y mantienen una magnifica guía del ocio para Madrid, no sé si también para otras capitales, y negaron y lo siguen haciendo una mínima información cultural para los que somos de provincias, sí, así se decía antes: de provincias. Como si hubiera lectores de primera y de tercera. Pensé entonces en dejar de comprar su periódico del que hoy soy suscriptor y siempre lector desde hace treinta y nueve años, cuando estando en Madrid estuve toda una mañana esperando un periódico que no terminaba de salir y del que apenas en tanto tiempo habré dejado de adquirir más de cien días en total. Si no lo he hecho ha sido, como comprenderá, por sentimentalismo”.

     Carlos Miranda, se expresa así en su correo: “Como lector habitual desde hace muchos años, y como suscriptor desde hace menos, no puedo por menos que lamentar la desaparición de la página o páginas que recogían la información de mi comunidad (Galicia). A través de EL PAÍS podíamos enterarnos de las corruptelas que en esta autonomía -como en tantas otras- practicaban y siguen haciéndolo los políticos y sus partidos. Es comúnmente conocido el clientelismo que funciona por estas tierras (antes, y en denominación que no ha perdido vigencia, caciquismo) y que hallaba en las denuncias de EL PAÍS el correspondiente eco, mucho más que en otras cabeceras, habitualmente subvencionadas con generosidad por los gobiernos de turno, y que solo reflejaban estos casos una vez que EL PAÍS los sacaba a luz pública. Ahora, la carencia de esta edición nos deja huérfanos de esta información y, hay que decirlo, el periódico pierde capacidad de compromiso con el lector”.

Y Salvador Contell: “Mi queja como lector, ya que sigo comprando y leyendo EL PAÍS, es que llevo comprobando que los periódicos que se venden en Valencia son la edición nacional y no la de la Comunidad Valenciana como hasta ahora. Pude entender que hace un año con motivo de la crisis pasaran de tener un cuadernillo sobre la Comunitat Valenciana a, simplemente, dos páginas, pero que no tener absolutamente nada y no saber lo que pasa en mi ciudad y en mi comunidad autónoma no es de recibo”.

     EL PAÍS seguirá informando de los hechos relevantes que ocurran en estas comunidades, pero comprendo que para muchos lectores acostumbrados a un par de páginas de noticias locales la pérdida es sensible.

      He recibido también mensajes de lectores descontentos con los cambios en la sección de Economía: “¿Por qué en la página de economía, antes se informaba del Ibex 35, así como del resto de valores, divisas, tipos oficiales etc. y la información actual es mucho más reducida? Si para conocer la cotización de Aena o Elecnor por ejemplo, tengo que acudir a otras fuentes de información, no necesito EL PAIS”, escribe Vicente Álvarez.

Y  Carlos Hoyos abunda en los mismo: “La información bursátil ha continuado su empequeñecimiento, en este caso de manera notable ya que además de ser muy pobre la información, solo el Ibex, el tamaño de la letra del índice parece que se ha hecho a mala idea”.

   Respecto a los nuevos mapas del tiempo, una lectora, Pilar Sanz Bahón, señala: “Los mapas del pronóstico meteorológico carecen de las isobaras y su presión atmosférica correspondiente. Esto último me parece lo más importante ya que nos permite hacernos una idea (ligera) de lo que puede ocurrir en los próximos días”. No es la única que echa en falta las isobaras. Álvaro Sáenz de Valicourt, escribe: “La información meteorológica ha quedado banalizada al máximo con la supresión de la foto del satélite y el mapa de isobaras. Ahora todo se fía a esos simplones iconos de solecitos, nubecillas y “huevos fritos” que no explican de por sí los motivos de lo que se prevé que sucederá”.

       Varios lectores opinan que la sección de Deportes prima demasiado el fútbol. Y sólo determinados equipos. “Más de una página sobre si va a seguir un entrenador o se va de un club, olvidándose por completo, o apenas informando, de tenis, o Giro de Italia, por poner algún ejemplo”, escribe Carlos Martín. Y añade: “Anteriormente, los lunes, en una sola página, venía absolutamente toda la información de la 1ª división, en la que podías ver todos los resultados habidos hasta el momento, cuándo y con quién quedaba por jugar cada equipo, goleadores, tarjetas, faltas, etc.  Es decir, una información completísima en una sola hoja que llevada en el bolsillo, dilucidaba muchas discusiones en muchas tertulias.  Han eliminado los grupos de 2ª. B, y para colmo ayer día 19, se jugaron partidos de 2ª  y no publican hoy sus resultados”.  

.Otro lector, Teodoro Gonzalo apunta: “No me gusta la nueva información deportiva, donde han quitado los cuadros estadísticos de los lunes de la liga de fútbol, así como la reducción a mínimos en otros deportes como automovilismo, motorismo etcétera”.

 

Tengo que precisar que también me han llegado algunas cartas de lectores que aplauden el nuevo diseño. Aún así, son elogios teñidos de críticas, como los que hace León Caballero, suscriptor y lector de este periódico desde el primer número. “El nuevo formato, me parece mejor que el anterior", escribe, pero no deja de lamentar que el cambio haya tenido costes, como ver reducida la sección de Cartas al Director, que le interesa enormemente.

 

Hay 4 Comentarios

DISCULPEN, EN VISTA DE QUE NO UBICO LA PÁGINA PARA ESTA OBSERVACIÓN VOY A UTILIZAR ÉSTA.
NO SÉ HASTA CUANDO VAN A SEGUIR UTILIZANDO VIOLENCIA DE GÉNERO. ESTÁ MÁS QUE RECOMENDADO Y AUTORIZADO POR LA REAL ACADEMIA DE LA LENGUA, QUE SE DEBE DE UTILIZAR: VIOLENCIA DOMÉSTICA O VIOLENCIA SEXUAL. ESPERO QUE SE TOME EN CUENTA MI RECOMENDACIÓN. ADEMÁS SUGIERO QUE EL EDITOR O JEFE DE REDACCIÓN DE UNA REVISIÓN ANTES DE LAS PUBLICACIONES. ESTIMO QUE UN PERIÓDICO DE ESTE NIVEL NO DEBE PERMITIRSE ESTE TIPO DE ERRORES.

Leo EL PAÍS desde hace más de veinte años y sin duda mi sección preferida es la de Cartas al Director porque se pueden ver opiniones diferentes, puntos de vista enriquecedores que no están sujetos a partidismos... o al menos son variados. Sería una pena que poco a poco fuesen desapareciendo este tipo de secciones de opinión.

Gracias por el artículo y por defender al lector.

Si poco a poco están desviando al lector a consultar las noticias a la red El País en papel se está suicidándose.

Ahora la señora aguirre cobra más que todos los consejos de las empresas del ibex jaja, de risa

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Lola Galán

se incorporó a la plantilla de EL PAÍS en 1982, tras una etapa como colaboradora del diario. Ha sido redactora de las secciones de España y Sociedad, y reportera de la sección Domingo. Entre 1994 y 2003 ha ocupado las corresponsalías de Londres y Roma. En los últimos años ha trabajado para los suplementos del fin de semana, incluida la revista cultural Babelia. Madrileña, estudió Filosofía en la Universidad Complutense y Periodismo en la Escuela Oficial de Madrid.

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