Sobre tipos de familias y de padres

Por: | 20 de diciembre de 2015

El sábado 12 de diciembre, el filósofo y escritor Fernando Savater dedicó su columna, titulada Discriminar, al tema de la maternidad o paternidad buscada fuera de la pareja heterosexual. El artículo consideraba tal opción discriminatoria para el recién nacido: “Huérfano programado y privado de una de las dos líneas de filiación que pertenecen a la condición humana”, escribía Savater.

Como era de esperar, el artículo ha provocado considerable revuelo. En España son muchas las mujeres que han optado por ser madres al margen de la vida de pareja, y no son pocas las parejas homosexuales que, amparándose en la ley y con la ayuda de mujeres que han aceptado ser gestantes subrogadas, tienen hijos. He recibido algunas quejas de asociaciones o personas que muestran total disconformidad con la posición de Savater. He decidido recoger algunas de ellas en este blog.

Uno de los mensajes lo firma Carolina de Dobrzynski Kearney, miembro de la Junta Directiva de la denominada Asociación Madres Solteras por Elección (MSPE), y, entre otras cosas, señala:

 “Entendemos que su argumento [de Savater] es válido única y exclusivamente desde la biología. Sólo desde la biología las familias están compuestas por un padre, una madre y su(s) cría(s). La realidad familiar es mucho más rica y diversa, hay niños criados por madre y padre, niños criados solo por su madre, niños criados por abuelos, otros que lo hacen criados por tíos o hermanos mayores. Niños criados por dos madres o dos padres, niños criados por la madre y las tías; en fin, una multitud de posibilidades, que aparecen cuando salimos de la estrecha senda de la biología y hablamos de la familia desde el punto de vista social”. 

       “Las madres solteras por elección, lo que hacen es dignificar y dotar de derechos unos modelos familiares que han existido siempre, aunque hayan estado ocultos o marginados. En todas las culturas y épocas, un porcentaje importante de las mujeres han criado solas a sus hijos; pero han sido estigmatizadas, avergonzadas, a veces encarceladas, excomulgadas, menospreciadas, sus hijos han crecido bajo el estigma del pecado y, en muchos casos, han carecido de derechos por la mera razón de haber crecido sin padre (muchas veces, porque el padre ha decidido no ejercer como tal). Las madres solteras por elección representan la superación de la vergüenza, el estigma y la falta de derechos”. 

La carta concluye así:

    “Vivimos en una sociedad en la cual coexisten muchos tipos de parentalidad distintas y todos podemos tener opiniones personales sobre ellas. Algunos pueden pensar que los padres jóvenes son incompetentes, o que los padres mayores corren el riesgo de dejar huérfanos a sus hijos demasiado jóvenes; que es un error que los niños crezcan sin hermanos o que no conozcan a sus abuelos. Las familias religiosas pueden pensar que los ateos no deben criar hijos, y los agnósticos, lo mismo de los fanáticos religiosos; algunos creen que para los niños es mejor que sus madres no trabajen y otros que sus padres (varones) asuman el 50% de su cuidado. Si nos atenemos a las opiniones particulares de cada uno respecto a distintos tipos de familia, ¿nadie debería tener y criar hijos?”

También recibí el jueves un largo mensaje condenatorio del artículo de Savater de la Plataforma Estatal de Familias Homoparentales, además de cartas de lectores como Juan Antonio Boure García y Yolanda Crespo Forcada, que querían dejar constancia de su total discrepancia con el mismo. Yolanda Crespo, se dirige directamente al filósofo en su mensaje, en el que dice, entre otras cosas:

“Soy madre de dos niños probeta, felices, seguros de sí mismos, tremendamente amados, a los que me esfuerzo por inculcar valores morales entre los que se encuentra la tolerancia. Ellos se sienten arraigados en el seno de una familia, su familia, que lucha por ellos cada día y no han debido de leer su artículo porque no parecen necesitar más filiación.

Yo soy hija de padre y madre y preferiría ser una niña probeta... no haber conocido jamás a mi padre, o mejor aún, que no hubiese existido.

Ojo, no odio a los hombres, perder a mi pareja y la vida misma me ha llevado por estos derroteros.

Es mil veces preferible un niño probeta a un niño maltratado o cuya madre o padre lo son. Preferible a los niños cuyos padres usan a sus hijos como arma arrojadiza. Preferible a los niños que tienen un padre o madre “maravilloso” y por el que sentir tanta filiación que de él o ella solo recuerdan abusos de toda índole”.

José Antonio Boure se muestra disconforme con que EL PAÍS haya acogido en sus páginas este texto ya que, dice: “Miles de lectores pueden estar insatisfechos como yo al leer este artículo tan retrógrado de este filosofo sin argumentos fundamentados. Desde nuestras asociaciones, ya que somos muchos, tenemos argumentos basados en estudios sólidos y en múltiples países ofreciendo una visión real de la situación”.

He trasladado estas quejas al jefe de Opinión, José Manuel Calvo, que es quien mantiene los contactos con los columnistas. Calvo considera perfectamente respetables las quejas de los lectores, pero sostiene que el artículo de Fernando Savater no es difamatorio para ninguna persona, y el periódico no tiene por qué censurarlo. Recuerda, en todo caso, que los columnistas se responsabilizan con sus firmas de las opiniones que defienden en sus escritos que no tienen por qué coincidir con las del diario.

Hay 7 Comentarios

Acepto cualquier forma de familia, pero hay una frase en la respuesta de Carolina de Dobrzynski Kearney donde se indica la validez biológica de la familia pacre-madre, supongo que más que biológica se refiere a "natural", es decir a la reproducción sexual en la naturaleza por especies no tecnológicas. Nuestra especie ha superado ese estado, somos capaces de "sobrepasar" las limitaciones naturales y realizar la reproducción sexual mediante técnicas que permiten combinaciones insospechadas hace unos treinta años o menos aún.

Yo respeto todas las opiniones, inclusive respeto la de Savater, como el gran filósofo que es. El tiene derecho a expresar la opinión con la que algunos como yo desde México apreciamos.

Al margen de estar o no de acuerdo con el Sr Savater no entiendo por que no puede dar su opinión libremente. Tiene todo su derecho a expresarse aunque su opinión no gusté a una parte de los lectores.

Bravo a Fernando Savater por tener la valentía de poner el dedo en la llaga. Coincido totalmente con su opinión. Dicho lo cual, es necesario tener en cuenta que la sociedad va por otros derroteros, desafortunadamente. Y, puesto que eso es difícilmente remediable, habrá que poner los medios para garantizar la igualdad de derechos. Igualdad que no existe. Los hombres carecen de igualdad de derechos reproductivos en ese sentido. Los vientres de alquiler no están regulados en España y, por tanto, mientras una mujer tiene múltiples opciones para ser madre sin intercesión de hombre, el hombre carece de tales opciones. Igualmente, la mujer sigue teniendo múltiples formas de arrancar al padre de la vida de sus hijos mediante leyes de divorcio que le dan sobradas herramientas para hacerlo. Es necesario, por tanto, trabajar duramente para remediar estos casos de extrema desigualdad.

En todo este asunto lo que más duele es la utilización de los vientres de alquiler como una forma de comercio de la maternidad, donde personas con alto poder adquisitivo se aprovechan de otras que no lo tienen y que viven una gestación y sienten al hijo que llevan dentro; me parece más normal la adopción para estos casos.

Suelo estar bastante de acuerdo con Savater aunque, la verdad, no en este caso. A pesar de ello, no entiendo porqué hay que quejarse al periódico que lo publica por estar en desacuerdo con lo que dice. Tener una conversación sana y adulta sobre asuntos que no son ni blancos ni negros (y desde luego este no lo es) pasa por escuchar opiniones contrarias a la nuestra y por considerar lo que dicen (por ejemplo y, de nuevo, sin estar de acuerdo con Savater en lo fundamental, esta oración me hizo pensar: " Que una mujer sana procree un hijo artificialmente para abolir al varón (o que uno o dos hombres utilicen un vientre de alquiler para un fin semejante pero inverso) es realmente discriminatorio para el recién nacido, huérfano programado y privado de una de las dos líneas de filiación que pertenecen a la condición humana.") De la misma manera, de Dobrzynski Kearney me hace pensar también con su mención a la "estrecha línea de la biología": será estrecha, pero a fin de cuentas, tengas el modelo de familia que tengas, para concebir a un niño necesitas un gameto de cada sexo...
Mercedes Navio Acosta, en Cartas al Director, planteaba una muy buena respuesta a Savater quien, en mi opinión, contestó no de la manera más elegante. En fin, que lo dicho: que hay que tener la piel un poco más gorda y hay que estar preparados para escuchar aquello que no nos gusta tanto oír. Quejarse a la Defensora del Lector por la columna de Savater me parece un poco sobredimensionado.

A mi particularmente , no me parece mal que una pareja homosexual, una madre o padre solteros decidan tener un hijo, siempre y cuando a esos niños se les haga ver la normalidad de esas situaciones y se les eduque en valores positivos como a cualquier otro niño. Lo que no me parece bien es la frivolidad en el comportamiento de esos padres y que los niños puedan vivir esas situaciones, creo que los niños deben crecer con un conocimiento del mundo y la existencia del ser humano , tal y como es, aceptarlo internamente y vivir su vida según su fuero interno y valores asumidos.

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Lola Galán

se incorporó a la plantilla de EL PAÍS en 1982, tras una etapa como colaboradora del diario. Ha sido redactora de las secciones de España y Sociedad, y reportera de la sección Domingo. Entre 1994 y 2003 ha ocupado las corresponsalías de Londres y Roma. En los últimos años ha trabajado para los suplementos del fin de semana, incluida la revista cultural Babelia. Madrileña, estudió Filosofía en la Universidad Complutense y Periodismo en la Escuela Oficial de Madrid.

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