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03 jul 2011

Prefiero una visión lenta.

Por: Milagros Pérez Oliva

Andrea Valdés. Barcelona

Yo hace dos años que dejé de comprar EL PAÍS y La Vanguardia, no porque crea que el periodismo deba desaparecer sino porque hace un tiempo que no me aporta lo que espero de él. Para colmo estuve presente en el altercado de indignados con el Parlament y lo que más me chocó fue el posicionamiento cizañero y poco crítico de toda la prensa. Me sorprendió ver hasta qué punto el periodismo responde a intereses corporativos o se ajusta más a poderes como el político que aún no ha entendido que el mundo ya ha cambiado.

Del 15-M hubiera agradecido, por ejemplo, un artículo en profundidad sobre el poder de la imagen y “la revolución” como lenguaje. Ariella Azoulay ha escrito cosas increíbles al respecto. Pero no, todo declaraciones y destacados con solemnes tonterías. Es una profesión a la deriva. Se mezclan opiniones con datos objetivos y si se consultan fuentes es para “adornar” el artículo o vaciarse de responsabilidad. Debería comprobarse mucho más la calidad de esas fuentes.

También pienso que las fusiones con grandes grupos de comunicación han dañado mucho a los medios, así como la “masterización” del periodismo. Todo esto merma el sentido crítico de la profesión y genera una endogamia espectacular. Los que tienen una opinión firme y la defienden sin hipocresía ya son excepciones, “unos personajes”. Me refiero a Gergorio Morán M (en La Vanguardia) o El Roto (lo mejor, y de lejos, que ofrece EL PAÍS).

En mi opinión el periodismo no puede competir con la velocidad. Eso le lleva a articular visiones precarias y peligrosas. Prefiero una visión lenta pero que me de más herramientas que una información puntual. La puntualidad ya no tiene sentido. Por eso yo potenciaría Elpais.com para el día a día, publicando notas de prensa (muchos de los artículos ya son eso aunque no se diga) y una vez por semana lo sacaría en papel. Eso sí, con opiniones y artículos de mayor calidad. Pero eso ahora aún es una utopia. Caerá por su propio peso…

También deberíais potenciar debates internos. Encontrar en cada artículo la fisura, el otro punto de vista, porque es un medio que está mutando y no lo estáis reflejando con claridad. Añadir una sección de tendencias como novedad no es mutar, es hacer el ridículo. Publicar artículos entre dos periodistas de opiniones contrarias, por ejemplo, e invitar a firmas expertas, no tenerlas en plantilla, porque algunas están muy mal acostumbradas. Y su visión ya es de atril. Y por supuesto replantear todo El País Semanal. Dejad de sacar a Juanes e Isabel Coixet. ¿La opción es el Tentaciones? Parece un anuncio de Carnet Joven. Todo dicho.

Más periodismo es hacerlo mejor.

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