Valparaíso en Lavapiés

Por: | 29 de julio de 2010

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¿Dónde están los límites de la profecía racionalista en Sudamérica?, ¿cómo justificar una oda al urbanismo funcionalista en ciudades latinoamericanas que prosperan en la informalidad? Preguntas como éstas son las que trata de responder la exposición Desvíos de la deriva. Experiencias, travesías y morfologías (en el Museo Reina Sofía de Madrid hasta el 23 de agosto). Los arquitectos Lina Bo Bardi, Flavio de Carvalho, Roberto Matta (también pintor) y la Escuela de Valparaíso forman parte de esta suerte de ensayo histórico ilustrado en tres dimensiones con maquetas, dibujos, planos, vídeos y recortes de prensa.
“Su manera flexible de concebir el territorio en términos culturales implicaba que el espacio podía ser abordado a través de la poiesis más que desde una agenda estrictamente funcionalista. Ciudad Abierta, en Valparaíso, traduce ese mismo ímpetu por abarcar lo que la vida tiene de imprevisto. Hoy, aunque circunscrita a la experiencia universitaria, su legado representa de manera clara la idea de una utopía sin eco, dentro de un sistema neoliberal que continúa resistiéndose a enfrentar su incapacidad para producir espacios habitables”. Esto se nos dice de la escuela chilena de los años sesenta y puede que la única sombra de ese párrafo esté en la cruda evidencia subrayada por palabras como “utopía sin eco” y “circunscrita a la experiencia universitaria”. Y circunscrita ahora a la experiencia de un museo, se podría añadir no sin cierta amargura.


A tan solo unos metros, en la calle Doctor Fourquet, a la altura en que se cruza con la calle Mallorca, hay un solar rehabilitado por los vecinos. En la puerta se lee: Esta es una plaza. Después de limpiarlo y acondicionarlo, se reúnen allí algunos días para que jueguen los niños y para regar el huerto, tocar y escuchar música y hablar sobre el barrio. Hubo un huerto anterior que las excavadoras se llevaron por delante. Y vuelta a empezar. El huerto de ahora lleva unos meses plantado. A veces las utopías encuentran su eco. La utopía, por ejemplo, de Aldo van Eyck, que al final de la Segunda Guerra Mundial y mientras trabajaba para el área de desarrollo urbanístico de Ámsterdam, aprovechó los solares abandonados (muchos fruto de los bombardeos) para construir en ellos parques infantiles. En su libro Situaciones urbanas (Editorial Tenov), Santiago Cirugeda que cuenta cómo siguió en Sevilla una estrategia similar, escribe en una nota sobre el trabajo del arquitecto holandés: “El coste de los parques era muy bajo, por lo que resultaba fácilmente asumible por el consistorio y, en contra partida, creó una tipología de parque donde jugó toda la generación del baby boom. La normativa sigue vigente y existen más de cien parques temporales para niños en la ciudad: casi toda la población actual de Ámsterdam ha jugado alguna vez en uno de esos parques”.
Urbanismo de urgencia para transformar un vertedero en un espacio verde. Lo que la vida (real) tiene de imprevisto.

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Hay 6 Comentarios

conosco el ligar y no es tan asi como se mitifica, no deja de ser un buen intento, algo pretencioso sin oficio, es un espacio inconcluso, sin concepto defininido, gamas sirvio de referente para la region, mas bien se acerca a una aldea hippy.

Pues me temo que algo falta en la estimulante exposición del Reina, porque lo de “utopía sin eco” y “la experiencia académica” lo dicen, yo los he leído, los papeles del propio museo. (Iré, por cierto, a ver esa plaza de Lavapiés cuando vuelva por Madrid).

Anatxu, la experiencia académica a la que se circunscribe según ud. la experiencia de Valparaíso expuesta en el museo no es tal...sino muchímo más!. Investigue un poco más acerca de Ciudad Abierta. Que exista un movimiento expuesto en un museo, que marca los inicios no significa muerte de lo expuesto. Lo extraño sería exponer el presente de ese movimiento. Parece que nadie lo soportaría. Así funciona este mundillo...mientras tanto, en Ciudad Abirta siguen viviendo, trabajando y estudiando en esa visión de la que ha sido ud. testigo de sus inicios en el museo...y sin pompas.

Falta investigación en este artículo porque la utopía que se menciona SI tiene eco y existen los "espacios habitables" de esa utopía. Son varios los arquitectos chilenos que llevan a la realidad el espíritu de la Escuela de Valparaiso. Solo tienen que leer y ver los escritos y obra de José Cruz Ovalle por ejemplo.

Interesante artículo. Habrá que ir a echar un vistazo a esta expo. Bien por Valpo!!! Bien por las utopías latinoamericanas y esos rinconcitos en lo que aún se puede respirar algo de poesia.

Lavapiés es una marca registrada muy "in" para los reportajes y el periodismo en general. Ni el citado huerto, ni ninguno de los proyectos que desde hace años se han iniciado y terminado en este barrio han tenido una repercusión real sobre el barrio o sus gentes. Claro ejemplo es el nuevo teatro Valle-Inclán en la antiua sala Olympia, en la plaza. Una mole de cemento implantada en el corazón del barrio a mayor gloria de la gente guay. Vivo desde hace doce años en este barrio y se ha vuelto sencillamente insufrible: tráfico, ruidos, suciedad, falta de servicios. Lo dicho, lo del huerto utópico, en el mejor de los casos, una bonita foto para una bonita postal.

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Del tirador a la ciudad

Sobre el blog

Del tirador a la ciudad. Ése era para Mies van der Rohe el ámbito de su oficio. La arquitectura, como la sanidad o la educación, nos afecta a todos. Puede también fascinarnos. Como todo informador, me valdré de lo que creo saber. Trataré de no enmascarar lo que ignoro.

Sobre el autor

Anatxu Zabalbeascoa

La periodista e historiadora escribe sobre todas las escalas de la arquitectura y el diseño en El País y en libros como The New Spanish Architecture, Las casas del siglo, Minimalismos o Vidas construidas, biografías de arquitectos.

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