Los estratos urbanos de Gonçalo Byrne

Por: | 26 de noviembre de 2010

Duccio
FOTO: DUCCIO MALAGAMBA

Como cualquier persona, una ciudad es una y muchas al mismo tiempo. Que la historia de cualquier lugar está construida a base de capas es más cierto en las ciudades, donde el paso del tiempo queda petrificado en estratos que se entretejen, solapan, pelean y a veces ocultan unos a otros. Esa narrativa urbana, que a veces recupera, otras imagina y tantas más sólo apunta, está presente en los trabajos y en la docencia que imparte el arquitecto portugués Gonçalo Byrne. Y la muestra Gonçalo Byrne, urbanidades que la Fundación Barrié de la Maza expone en A Coruña hasta el tres de Abril trata de explicarlo.

El tiempo de Byrne es el de la larga duración, el que llevó a Álvaro Siza a realizar un trabajo de orfebre para reconstruir el Chiado lisboeta desde un idioma actual pero fuera del tiempo, tras el incendio de 1988. El mismo que dos siglos atrás permitió que el ingenio recuperase la Baixa Pombalina de entre los escombros del terremoto de 1755. En el breve texto titulado El narrador de las ciudades que aparece en el catálogo de la muestra, Nuno Grande cita a Byrne afirmando que “la belleza de Lisboa es proporcional a su vulnerabilidad”.  Él propio Byrne ha aprendido esa lección firmando una arquitectura de ideas drásticas y cuidados quirúrgicos. Lo ha hecho desenterrando capas de piedra y tiempos antiguos, rescatando ruinas romanas, medievales o neoclásicas para levantar un museo a partir de los restos de un baile tipológico que había transformado un edificio de basílica en Palacio en el camino hacia el museo que él finalmente hizo. Por eso la historia que le interesa a Byrne es una historia del futuro que es también, sin embargo, una de antropología de las piedras, la que sabe que sólo desmontando y remontando las ciudades se logra conservarlas.
Él lo hizo en uno de sus últimos proyectos, en Sao Martinho do Porto, donde se esforzó para que la construcción de un nuevo edificio sirviera para conciliar las dos cotas de la villa, la baja del ensanche y la alta, con el centro histórico. ¿Cómo lo hizo? Con un edificio-recorrido, un inmueble sin tipología que mezcla lo público y lo privado y es, en realidad un camino. El Largo José Bento da Silva está salpicado de plazas, zonas de descanso, una oficina de información turística y pequeñas galerías. Y es a la vez mirador, con vistas sobre la bahía, y un ascensor que cose las dos cotas de Sao Martinho do Porto. Byrne demuestra así que la arquitectura es también un recorrido.

 

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Ni el ingenio ni ninguna otra cosa recuperó la Baixa Pombalina tras el terremoto de 1755. La Baixa Pombalina se construye después de dicho terremoto sobre los escombros de la anterior Baixa, que nada tenía de Pombalina ni desde luego se debía parecer a lo que ahora es.
Por cierto, el proyecto de Byrne en el Chiado, dentro del plan de Siza, es francamente interesante, a pesar de lo abandonado que está.

Conozco unas villas que Gonzalo Byrne ha desarrollado para el proyecto Bom Sucesso en Obidos Portugal y la verdad es que son una maravilla.

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Del tirador a la ciudad

Sobre el blog

Del tirador a la ciudad. Ése era para Mies van der Rohe el ámbito de su oficio. La arquitectura, como la sanidad o la educación, nos afecta a todos. Puede también fascinarnos. Como todo informador, me valdré de lo que creo saber. Trataré de no enmascarar lo que ignoro.

Sobre el autor

Anatxu Zabalbeascoa

La periodista e historiadora escribe sobre todas las escalas de la arquitectura y el diseño en El País y en libros como The New Spanish Architecture, Las casas del siglo, Minimalismos o Vidas construidas, biografías de arquitectos.

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