Vecinos como familia

Por: | 06 de junio de 2011

 

 Viviendas vara del rey (lavapiés)

Vara rey dentro 

Cercanía e intimidad detrás de unas persianas de chapa color antracita. Conceptos contrapuestos: interior claro y amplio; y exterior apretado, cartesiano y oscuro para una vida en torno a un patio y unas terrazas comunes. Hasta las lámparas están colgadas en zig-zag en el número 12 de la Plaza General Vara de Rey invitando a que lleguen farolillos y banderines para que empiece la fiesta. Los inquilinos de estas viviendas sociales de alquiler (de entre 25 y 40 metros cuadrados) lo tienen todo dispuesto para recuperar la relación vecinal que existía en las antiguas corralas del Rastro madrileño. Pueden compartir tendedero o tomar el sol en las zonas comunes, organizar una fiesta o instalar mesas de ping-pong a la sombra, o el sol, de su patio interior.

Los arquitectos Mónica Alberola, Luis Diaz-Mauriño y Chinina Martorell ganaron el premio a la mejor vivienda social de la última Bienal de Arquitectura Española con estos pisos que se concentran en un cuerpo de la fachada “para ofrecer algo más”, cuenta Luis Diaz-Maurino al tiempo que muestra las viviendas a un grupo de estudiantes portugueses un sábado por la mañana. Ese algo más es vida comunitaria, también civismo podría decirse, en un espacio para compartir. Los estudiantes, de hecho, parecen extras representando esa idea, cuando van ocupando distintos rincones del patio, las escaleras, las terrazas  y los pasillos del edificio.

La plaza General Vara de Rey, junto a la más conocida de Cascorro en el centro de Madrid, no es un lugar de encuentro vecinal. Está hoy rodeada de de almonedas. Y se llena los domingos de puestos de brocantes. Con menos coches aparcados en la calle, el grupo de nuevos vecinos que poco a poco se está instalando en este edificio podría dar nueva vida al bar Santurce, que anuncia sardinas a la brasa en su cristal y a la tienda de encurtidos un poco más allá. Con la resurrección de los negocios, podría revivir incluso la propia plaza, sombreada por plátanos y rodeada de bancos de piedra.

Este edificio quiere contribuir a la vida en el barrio. Y también a la privacidad de sus vecinos. La transformación de un antiguo garaje en pisos de protección oficial recupera los antiguos balcones del barrio (sustituidos por ventanas en la mayoría de los edificios nuevos) y también la idea de la convivencia en el interior, en la antigua corrala, gracias al sistema de escalera y ascensor descentrado que idearon los arquitectos. Los pisos son espacios completamente abiertos para que los inquilinos puedan compartimentarlos a su antojo. Con tarima de madera en el suelo, ventilación cruzada y luz de la fachada interior y de la exterior, la vida promete ser luminosa y con vistas en estos pisos de protección oficial cuyos arquitectos quisieron ofrecer “algo más”.

 

 

Hay 7 Comentarios

Pero por qué nos tienen que decir los arquitectos cómo hemos que vivir, si tenemos que recuperar la vida comunitaria o no. ¿Qué clase de iluminados se han pensado que son?

Consideraciones arquitectónicas aparte, sobradamente reconocidas en varios medios, el proyecto y post me sugieren al menos dos comentarios: 1) en los tiempos actuales, serán los usuarios/familias quienes deban adaptarse al espacio de 25 m2, y no al revés; 2) espacios tan "especializados" multiplican la rotación y consiguientemente el consumo y construcción de viviendas, pues ya no lo son para toda la vida como hasta no hace mucho, afectando así negativamente a la sostenibilidad.

Poco que comentar: La fachada cuadra a la perfección con el tipo de construcción de la zona y, gracias a la corrala interior, absolutamente útil para una vida social de los vecinos, los pisos han de ser (aun) más pequeños. Un 10 en diseño y un cero para el bobo que autorizó la construcción.

Una pena que las fotos no hagan justicia a ese 'algo más' que quieren ofrecer los arquitectos.
'lo tienen todo dispuesto para recuperar la relación vecinal que existía en las antiguas corralas del Rastro madrileño'
¿significa eso que todavía no han sido ocupadas? si es así, que no lo sé, ¿no deberíamos entonces esperar antes de aplaudir algo que se puede quedar en mero discurso arquitectónico?

No, si sobre el papel y con la descripción técnica queda como muy mono. Pero ahora, en ese espacio sin intimidad, metes a unas cuantas familias gitanas, unos cuantos emigrantes caribeños, algunos marroquís, unos estudiantes españoles y algunos ancianos de la zona y en vez de una fiesta contínua lo que tienes es un perfecto coctel molotov en el que solo sobrevive el más fuerte y menos civilizado...
Eso lo que ocurre en las corralas de la zona, que a los de fuera les parecen muy "típicas" y castizas pero que los que vivimos en ellas sabemos que es un entorno muy duro y de una casi imposible convivencia. Supongo es ese "algo más" al que se refieren los arquitectos, claro...

Ya se ha hablado de este proyecto en El País.
Lo primero, el edificio ha recibido premio en categoría VPO en la Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo, en esta dirección hay más información para entender mejor el proyecto. http://xi.bienalarquitectura.es/es/proyectos/vara-de-rey-viviendas-sociales-en-el-rastro
El edificio lo componen un volumen principal que da a la plaza y un volumen secundario pegado a la medianera del fondo que sirve para definir el patio y los espacio comunes, el punto fuerte de este proyecto. El volumen principal alberga 18 de las 22 viviendas. El patio y la banda de edificación interior sirven como espacio de expansión para las viviendas, no sólo en planta baja, el uso público del volumen trasero se extiende en cinco plantas con varios espacios abiertos al patio. Las viviendas en este volumen trasero se limitan a las dos últimas plantas, quinta y sexta, con lo que estas viviendas orientadas únicamente al patio mejoran su habitabilidad.
La tipología de las viviendas no tiene mucho misterio, apartamentos de una habitación, que por suerte la mayoría cuentan con doble orientación plaza-patio.
La fachada ofrece una imagen geométrica muy correcta, digna pero sin querer llamar la atención, construyendo ciudad y demostrando que las VPO no tienen porque significar mediocridad.
Silvestre, viviendas de 25 a 40 metros cuadrados, no todo el mundo necesita un piso de 3 habitaciones y 90 metros cuadrados o un adosado para divertirse subiendo y bajando escaleras, son viviendas de alquiler dirigidas a personas sólas o parejas, por ejemplo jóvenes que acaban de emanciparse, mayores que ya no necesitan tanta superficie o personas solas que se trasladan por razones laborales durante un periodo más o menos breve de tiempo. Cubren un tipo determinado de necesidades.

No conozco el proyecto absolutamente nada. Pero no puedo evitar que me llame muchísimo la atención los metros cuadrados de vivienda. ¿25 metros vivienda social? ¿y las mejores son de 40? No sé a donde estamos llegando.

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Del tirador a la ciudad

Sobre el blog

Del tirador a la ciudad. Ése era para Mies van der Rohe el ámbito de su oficio. La arquitectura, como la sanidad o la educación, nos afecta a todos. Puede también fascinarnos. Como todo informador, me valdré de lo que creo saber. Trataré de no enmascarar lo que ignoro.

Sobre el autor

Anatxu Zabalbeascoa

La periodista e historiadora escribe sobre todas las escalas de la arquitectura y el diseño en El País y en libros como The New Spanish Architecture, Las casas del siglo, Minimalismos o Vidas construidas, biografías de arquitectos.

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