Burbujas útiles

Por: | 07 de enero de 2013

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FOTO: Roland Halbe

 

¿Tendría el mismo éxito la Ciudad de la moda y del diseño de París sin la serpiente de vidrio verde que recorre su fachada?  Los dueños del nuevo local Wanderlust parecen pensar que no.

 

Dominique Jakob y Brenda MacFarlane ganaron hace ocho años un concurso para transformar una zona de antiguos almacenes junto al Sena, en el Quai Austerlitz de París, en la futura Cité de la Mode et du Design. Su propuesta consistía en mantener la estructura de hormigón de los edificios navales levantados en 1907 y anunciar el cambio de uso con un acceso serpenteante y coloreado que, decían, se hacía eco de la fluidez del río. Ese pasillo añadido era ciertamente fluido. Pero también era cierto que la osadía recordaba a una antigua hazaña: la de los tubos que organizaban el acceso al Centro Pompidou, donde, por cierto, estos arquitectos firmaron hace unos años el singular restaurante del museo. La decisión, en cualquier caso, se hacía ver. Así, servía, sin duda, para anunciar a la vez el cambio de uso del local y su voluntad de hacerse un hueco entre los lugares más osados de la capital francesa.

 

Así ha sido. Hoy, además de acoger la Ciudad de la Moda y el Diseño, Les Docks es también una zona comercial salpicada de tiendas, bares y restaurantes y particularmente viva durante las noches estivales. Para triunfar en ese ambiente aparentemente desenfadado, pero con una importante cultura de la imagen, los hosteleros del grupo Savoir Faire (propietarios de algunos de los locales más conocidos de la noche parisina como Silencio o Social Club) encargaron a los arquitectos autores de la reforma del antiguo almacén, su nuevo bar: el Wanderlust.

 

Inaugurada el pasado verano, esta terraza de copas y baile es más que una buena suma al edificio remodelado. Se ha convertido en la boca de la inmensa serpiente que, haciéndose eco de la fluidez del río, servía para anunciar la transformación del centro.

 

Así, la arquitectura de este nuevo bar demuestra también el triunfo del antiguo tubo de vidrio verde levantado hace cuatro años. Aquí esa drástica solución se extiende hasta morder la terraza, estirando la transformación del antiguo almacén de 1907 hasta la plaza que hay frente al inmueble. Como una gran burbuja que corona la serpiente lateral del edificio, la nueva extensión del edificio es escenográfica y atrevida, una burbuja arquitectónica que, bien gestionada, se ha convertido en el corazón del barrio cuando mal gestionada se hubiera transformado en una enorme, despótica y desproporcionada ballena varada.

 

Jakob y MacFarlane suelen trabajar con formas orgánicas. Ya lo hicieron en el interiorismo del mencionado restaurante del Pompidou, en trabajos temporales -como la Villa Inteligente- y en propuestas radicales como su proyecto para el Museo Quay de Branly, que finalmente levantó Jean Nouvel. Que las burbujas puedan ser útiles es una cuestión de trabajo y oportunidad. Y el diseño de estos arquitectos lo demuestra. 

 

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Hay 1 Comentarios

EN TXRINGUITOS Y LOCALES, VEO QUE LES DAMOS MIL VUELTAS…Y MEDIA, HASTA EN ILUMINACIÓN, QUELLE ESTRECHEZ MON DIEU!

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Del tirador a la ciudad

Sobre el blog

Del tirador a la ciudad. Ése era para Mies van der Rohe el ámbito de su oficio. La arquitectura, como la sanidad o la educación, nos afecta a todos. Puede también fascinarnos. Como todo informador, me valdré de lo que creo saber. Trataré de no enmascarar lo que ignoro.

Sobre el autor

Anatxu Zabalbeascoa

La periodista e historiadora escribe sobre todas las escalas de la arquitectura y el diseño en El País y en libros como The New Spanish Architecture, Las casas del siglo, Minimalismos o Vidas construidas, biografías de arquitectos.

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