Daniel Moyano y su aventura en la ciudad

Por: | 21 de mayo de 2014

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NY, 5ª Av.  -  Acuarela sobre papel

 Daniel Moyano (Valladolid en 1977) era de los que dibujaba caricaturas de los profesores durante las horas de clase. De esos apuntes a los cómics y de estos a las ciudades, sus pinturas y dibujos resumen el currículum de conocimiento, ideario, preocupaciones y ocupaciones de este arquitecto atípico que comenzó a pintar en el taller de Francisco Javier de Torre Garcés cuando tenía 12 años.

Así, ilustrador, diseñador, pintor y arquitecto, el suyo es un oficio plural que le ha llevado a exponer por varias salas españolas y a firmar carteles. Es profesor del taller “Imagen y desarrollo gráfico del proyecto” en el Máster de Arquitectura y Diseño de Interiores de la Universidad de Salamanca y expone hasta el 25 de mayo, Aventura en la ciudad en la Sala Municipal de la Cúpula del Milenio, en Valladolid.

¿Por qué estudió arquitectura?Inconscientemente. Hasta bien entrada la carrera no descubrí de lo que realmente se trataba. Nada nos adelanta la responsabilidad del arquitecto y de la arquitectura, y yo quería una carrera en la que tuviera que dibujar mucho. 

¿Qué esperaba de los estudios?Nadaen concreto. A toro pasado, me doy cuenta de muchas carencias, de posibles mejoras y de algunas oportunidades perdidas

¿Qué ha sido lo más sobresaliente de su formación: lo que más le ha servido?Algunosgrandísimos profesores: 

Luis Mingo del que aprendí las relaciones entre la arquitectura y las diferentes corrientes artísticas del SXX, y los resultados; de Juan Manuel Báez aprendí a mirar con otros ojos y a plasmarlo de forma narrativa. De Javier Maderuelo e Ignacio Arrechea entendí lo complejo que puede llegar a ser el proceso de creación artística y lo difícil que es emitir juicios. Con Andrés Celis aprendí, por fin, a hacer proyectos. Supo sacar de cada uno de sus alumnos “su forma” de hacer arquitectura. Un profesor brillante en su silencio.

¿Cuándo y por qué optó por una dedicación profesional atípica? Ha ido pasando. Se nos inculca en las escuelas una única forma de practicar la arquitectura. Hasta que no sales y coges perspectiva, es difícil darse cuenta de que se puede ser arquitecto de otras formas.

Al final no sé muy bien cómo definirme. Escribo una publicación digital, pinto y dibujo, hago modelado y renders 3d, soy arquitecto… o quizá soy solo un arquitecto que escribe, pinta, dibuja y modela. La pintura me interesaba antes que la arquitectura.

¿Cómo valora económica, personal e incluso socialmente esa decisión? La precariedad y la incertidumbre son máximas. Sigo buscando un estudio que me quiera contratar. Pero no dejo de hacer lo que más me gusta. Ser moderadamente versátil me hace sentirme cómodo en varias actividades. También es algo terapéutico, supongo.

Socialmente, supongo que desde fuera se ve bien cuando uno dice que “sabe hacer” varias cosas. Creo que el hecho de no estar nunca quieto acaba llegando a los demás y se valora positivamente.

¿Tienen los arquitectos miedo de romper la endogamia y el círculo social e intelectual en el que viven? Los arquitectos que ahora tienen unos 50 años o más siguen pensando que internet es el futuro y siguen sin querer ver el fin del ciclo (no todos, claro, pero una gran mayoría sí). Siguen viviendo en su mundo.

Los que estamos por debajo de los 45 (y no digo ya las nuevas generaciones), queremos que se nos considere como un elemento útil, como un instrumento social, aparte de técnicos de los mejor formados a nivel mundial. Queremos que se nos valore justamente, pero no deseamos ser vistos como una élite ajena a la sociedad. Es nuestra responsabilidad romper esa situación y salir a la calle y explicárselo a la gente. Ya se está haciendo y poco a poco se ven resultados, pero cuesta mucho romper ciertos estereotipos. 

El proyecto de ley LCSP no deja de ser una colección de lugares comunes y falsedades sobre una profesión claramente definida y con una situación ya bastante precaria como para rematarla de esta manera

En cualquier caso, sospecho que el problema real de la percepción negativa que se tiene de la arquitectura y de los arquitectos viene de una escasa (por no decir nula) formación en colegios e institutos sobre la necesidad, sobre el trabajo real del arquitecto, sobre la formación que tenemos y las competencias que nos ganamos gracias a tantos años de estudio. A nadie se le ocurre dudar de las competencias de un médico, o de un ingeniero de caminos.

¿Qué le hizo ver que había otras posibilidades? Poco a poco vas sintiendo la necesidad de integrar en tu trabajo tus otras habilidades. Y poco a poco va pasando. No soy mucho de imitar modelos, la verdad. Entre otras cosas porque si veo que otro ya lo hace, intento hacer algo diferente, y eso me tendría siempre en un constante cambio que no me permitiría concretar nunca. Veo lo que hacen otros, lo observo, lo valoro, pero no tomo a nadie como ejemplo a seguir. Supongo que a estas alturas ya he comprendido que lo que le funciona a uno no tiene por qué funcionarle a otro.

Además soy bastante variado en mis gustos. Tanto en arquitectura como en pintura, cómic, literatura, cine o música, puedo poner ejemplos tan opuestos de cosas que me gustan que parecería que no tengo ningún criterio. Kandinsky decía que nuestra armonía está hecha de contrastes y contradicciones. Pues tengo mucho de ambos.

¿Qué puede hacer la arquitectura por la sociedad más allá de los planos? Una vivienda, o una oficina, bien pensada, bien resuelta y bien construida, permite evitar incomodidades y problemas a corto, medio y largo plazo (desde problemas constructivos hasta problemas de salud del usuario).

Puede hacer que nuestras ciudades puedan adaptarse correctamente a las necesidades de sus habitantes y evolucionar a la vez que la sociedad. Pero tenemos dos grandes enemigos. Por un lado la eterna necesidad de recortar gastos: lo barato sale caro (tanto regateando honorarios técnicos como eligiendo soluciones baratas); por otro lado, la injerencia de la política y de los intereses puramente comerciales en el desarrollo urbanístico, que contaminan de forma irremisible el proceso.

¿Qué consejos daría a un joven estudiante de arquitectura? Supongo que les diría que abriesen bien los ojos a todas las posibles formas de hacer arquitectura, que busquen aquella que más les satisfaga y que la desarrollen hasta las últimas consecuencias. Seguro que aportarán algo nuevo, y si no, al menos disfrutarán del camino.

  People_NYC

 

    People, NY - Acrílico, tinta y collage sobre papel.

 

SC-London-Camden

 

Londres, Camden - Tinta y acuarela sobre papel (exposición actual, Aventura en la ciudad - Splash Cities)

 

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 Venecia - Tinta y acuarela sobre papel (exposición actual, Aventura en la ciudad - Splash Cities)

 

 

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   Valladolid, C/Santiago - Tinta y acuarela sobre papel (exposición actual, Aventura en la ciudad - Splash Cities)

 

 

Daniel Moyano_by_Lutton Gant

FOTO: Lutton Gant

 

 

Hay 9 Comentarios

Si no fuera por pobre y viejuno igual le compraba "Crying Madrid"...

Usted llegara a viejo, pero llegara a sabio? Que significa para usted "vivir en paz"? No dejar expresarse a los demás por "viejunos"?
Amargado? Que los propositos de Moyano cuando se refiere ya sea a la Ciudad y a los procesos que la constituyen y a la practica de la profesion sean equivocados, no tiene que provocar ninguna reaccion critica? Decir obviedades y equivocarse al buscar responsabilidades a una crisis o al malestar de una generacion "sacrificada" no es el mejor metodo para encontrar SOLUCIONES a una situacion DRAMATICA... Y no estoy hablando de la "profesion"...
Amargado? No hay de que? Vea el enlace que propone este mismo espacio en Twitter ( viejuno, yo?):
La Tierra, cambios profundos en 2050
http://sociedad.elpais.com/sociedad/2014/05/20/actualidad/1400604766_206368.html
PD : Todas las generaciones tienen y llevan su parte de sacrificio...

Nadie pone en duda su capacidad artística y la calidad de sus dibujos...

Cuanto amargado, Dios mío! Daniel, enhorabuena por tu trabajo. Anatxu, buena entrevista!

Cada uno hace lo que puede y algunos hacen muchas cosas. ¡Lo que me he podido reír! Me gusta pintar desde bien pequeño, con las ceras, las acuarelas y las témperas. Pues como pintan los niños, con muchos colores reventones. Todos los que haya. Entonces aparecieron o descubrí los botes de tinta. Qué maravilla. Pero valían una pasta. Así que nada, sólo me daba para comprar 2 botes y tirando. Pues pintaba algo todo en azul hasta que los gastaba, vamos que parecía que había rebañado los botes con pan porque no quedaba una gota. Entonces me compraba un bote de rojo y los mismo. Me ha parecido que Daniel Moyano anda achuchado de dinero y que para cuando se gastó el bote de azul en Nueva York y Venecia ya había ahorrado para comprarse el bote de tinta roja. Una chorrada inmensa pero me parto. Me vino muy bien esa escasez para pintar mejor y por supuesto no estoy criticando sus dibujos porque están muy bien.

Maria, lea mejor y mas atentamente los disparates verbales que produce el proprio y polifacetico artista en este mismisimo Blog. Utilice mejor su espiritu CRITICO (jovencita)
Tenemos todos la capacidad de producir "Arte"? No. 
Lo que produce Daniel Moyano es "Arte"? Perdoneme si le prefiero Ernest Pignon Ernest por la "ausencia" o Antonio Lopez por la "presencia". De que? La dejo "meditar".
Que hace un viejo como yo un pais que nunca fue para viejos y desde unas cuantas decadas? Intentar de salvar lo esencial y darme cuenta ( ya de joven) que los procesos sociales son arrolladores y que siempre van buscando victimas...Jovenes o viejas.

Mi enhorabuena al artista por ser tan polifacético. Personalmente creo que este éxito tiene mucho valor viniendo, como viene, de un profesional que, debido a la crisis, tiene que sacrificar su vocación profesional y reinventarse cada día para sobrevivir. Me gustaría mucho saber qué hacen muchos profesionales más mayores, si también son capaces de producir arte en lugar de disparates verbales.

Nuestras más sinceras felicitaciones para Daniel y Anatxu, por la entrada.
Somos fieles seguidores del blog de Daniel y, por suerte, le conocemos en persona, desde hace tiempo. Nos alegra mucho que esta nueva aventura en la periferia de la arquitectura, pero sin dejar de ser arquitecto, haya tenido tanto éxito.
Además, sabemos de su compromiso con la profesión, más allá de edades de ningún tipo, como bien ha demostrado en multitud de escritos, desde el respeto y la prudencia, a lo largo de estos años en la red.

Los de menos de 45 son una caperucitas que "quieren que se les considere como un elemento útil, como un instrumento social, aparte de técnicos de los mejor formados a nivel mundial. Quieren que se les valore justamente, pero no desean ser vistos como una élite ajena a la sociedad."...
Los de mas de 50 somos lobos feroces obsoletos que vivimos sobre otro planeta? Que esperas par matarnos?
Chico aunque sepas pintar y dibujar como un dios menor eres un puñetero sectario que no da sentido a la palabra EXPERIENCIA. Donde estabas estos ultimos 10 años que no te dabas cuenta que de nada?
La arquitectura de ser un arte, no es "social", despierta que ya eres mayorcico y llegas al medio siglo.
Y esto es la elite intelectual de la arquitectura ( de papel) de este jodidisimo pais?

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Del tirador a la ciudad

Sobre el blog

Del tirador a la ciudad. Ése era para Mies van der Rohe el ámbito de su oficio. La arquitectura, como la sanidad o la educación, nos afecta a todos. Puede también fascinarnos. Como todo informador, me valdré de lo que creo saber. Trataré de no enmascarar lo que ignoro.

Sobre el autor

Anatxu Zabalbeascoa

La periodista e historiadora escribe sobre todas las escalas de la arquitectura y el diseño en El País y en libros como The New Spanish Architecture, Las casas del siglo, Minimalismos o Vidas construidas, biografías de arquitectos.

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