Barcelona se juega el nombre a la ruleta

Por: | 07 de mayo de 2014

Barcelona world

 

 Las últimas noticias llevan a pensar que Cataluña ha decidido jugársela a la ruleta. La antigua apuesta por la legendaria industria textil, por la cultura autóctona o cosmopolita, por la producción de materias primas de primera calidad o por un urbanismo de fama internacional ha cedido ante la posibilidad de multiplicar la red de casinos de la comunidad autónoma. Según información de este mismo periódico investigada por Dani Cordero, en breve podrían comenzar las obras del primero de los seis casinos que acogerá, junto a Port Aventura, el futuro parque temático del juego Barcelona World.

Más allá del hecho de que bautizar como Barcelona (mundo Barcelona) un pedazo de tierra a más de 100 kilómetros de esa ciudad dedicado fundamentalmente al juego es, cuanto menos, una falta de respeto (hacia la ciudad, hacia los ciudadanos y hacia el lugar de la costa dorada que –es de pensar- también verá alterada su identidad), ese bautismo interesado supone también el serio riesgo de dilapidar el buen nombre de la capital catalana –cada vez más cuestionada como modelo urbanístico-. Por supuesto, apostar por ese centro de ocio y juego como motor económico de la región también deja clara la facilidad con la que políticos –de partidos tan aparentemente distintos como los nacionalistas o el PSC- están dispuestos a vender el alma al diablo. Más que nunca, la pela es la pela.

A pesar de que, al sur de Port Aventura, un poco más cerca de la playa, se quieran construir seis casinos (actualmente hay cuatro en toda Cataluña) y a pesar de que el primero de estos centros multiplique por cuatro el mayor que hoy existe en Barcelona, la empresa Melco International ha anunciado que su superficie casi doblará la que hoy ocupan la totalidad de los casinos que existen la comunidad. Sin embargo, las ciudades que basan su estrategia económica en incitar a que la gente pierda dinero en la ruleta y las máquinas tragaperras (Macao en China o Las Vegas en Estados Unidos) no solo han demostrado no ser rentables y vivir sumidas en perpetuos líos con la justicia por cuestiones que relacionan buena parte de sus empresas con el blanqueo de dinero. Además, tienen que lidiar con los jugadores convertidos en perdedores y, por lo tanto, con personas enfadadas que se pueden sentir estafadas y cuya contribución al civismo puede quedar tan alejada de la vida deseable para un nuevo barrio como la distancia que separa el juego de la cultura, la prostitución de la industria o la Barcelona de origen romano de este futuro Barcelona World.

La disputa por construir un Eurovegas madrileño o catalán se saldó con una rebaja en el control gubernamental sobre asuntos de todo tipo (desde las condiciones de trabajo hasta la sanidad) incompatible con un país democrático. Sin embargo, Barcelona World parece querer beneficiarse de esa concesión que nos empobrece como país. De momento, PSC y Convergencia i Unió han conseguido llegar a un acuerdo para lidiar con este asunto y así, han decidido rebajar los impuestos sobre las ganancias del 55 al 10% en una decisión que aleja cada vez más el modelo económico de la inversión en ciencia y en I+D, con las consiguientes consecuencias en el modelo social, cultural y educativo.

Hacer habitable un terreno (que no es lo mismo que urbanizarlo) es muy caro. Mucho se tendrá que jugar en el futuro casino para que salgan las cuentas. Los hoteles que proliferarán en torno al centro, además de ofrecer los puestos de trabajo que nos perpetúen como los camareros de Europa, si funcionan de acuerdo con los modelos urbanísticos mencionados de Las Vegas o  Macao cobrarán poco, o nada, a los jugadores por enormes habitaciones con jacuzzi. Así las cosas, ¿qué hará verdaderamente rentable la operación? Me temo que un viejo conocido: la construcción de hasta 5.000 nuevas viviendas “turísticas” (que añadir a los más de tres millones de pisos vacíos que hay en España).

¿Quién querrá vivir junto al casino? ¿Jubilados alemanes dispuestos a sacarse el bono anual de Port Aventura? ¿o, acaso, la asociación de ludópatas del mundo para poder llegar caminando hasta el gran casino? Si ese es el plan, ¿para qué necesitan el nombre de Barcelona? ¿Por qué no protestan los barceloneses? ¿No hay ningún mecanismo que ponga freno al cortoplacismo de los políticos obsesionados con obtener rápidos beneficios económicos a riesgo de dilapidar años de cultura, convivencia e historia?

 

 

Hay 10 Comentarios

Lo del nombre resulta algo cómico. Sobre todo tratándose de una inversión de esta envergadura. Parece que la marca Barcelona es necesaría a pesar de ubicarse en Tarragona. No cabe duda que se quiere asegurar de una forma no muy ética la viabilidad del proyecto. Seguro que muchas agencias venden este destino sin detallar que se trata de Tarragona.

Juego y prostitución en ASIA?

La riqueza y los juegos de azar bursatiles a los ricos, las perdidas y los riesgos a los pobres.
Buenas tardes Jose

Barcelona es ya el nombre de un parque temático histórico; BCN World, con casinos y hoteles de estilo "faux-gaudí" sería su franquicia.

Muy bueno, Autocrítica. Qué cultos y qué tontos somos todos. Una vez repartida la riqueza y sin que haya que discutir por eso, hay que repartir el riesgo. Lo que pasa que el riesgo es difícil de repartir y todos estamos sometidos casi por igual (menos el tercer mundo, de momento, que ya hace tiempo que nos ha llegado). No es un libro fácil pero es imprescindible. De arquitectura sé poco porque no es mi oficio pero de esto sí que sé porque me pagan por ello. ¿Cuánto veneno es admisible ingerir? La respuesta es que ninguno pero cada vez ingerimos más a la vez que hay cada vez más normativas inútiles para que eso no ocurra. Anatxu se refiere a otro tipo de veneno, no fisiológico, que tampoco es moco de pavo.

"La sociedad del riesgo" Ulrich Beck 1986.
Y si explota la refineria colindante, quien asegura la mesa de Blackjack?

No funcionará y todo el mundo lo sabe. En Estados Unidos sí, estos parques temáticos nos vienen de allí porque no tienen otra cosa y es otra cultura, pero en Europa son casi casi siempre un fracaso. Esos terrenos son de la Caixa y sin pruebas ni conocimiento alguno pongo la mano en el fuego a que es un pelotazo detrás del cual hay un reducido grupo de empresarios y la Administración. Estamos hartos de verlo ya. Está por ver que lo hagan finalmente. Lo que me ha llamado más la atención es la fotografía, porque se ven cultivos. Aquello es una de las zonas más contaminadas de España. ¿Y nos comemos lo que sale de ahí? Acojonante.

el ente politico...

El Diablo siempre se esconde en los detalles ( escala 1/20) aunque siempre tengamos que pensar el problema (como, narices, evacuar esta nieve?) o la totalidad antes :
EXCELENTE ARTICULO.
Saludos
PD: La estupidez de la ente politica catalana no tiene igual...Si exceptuamos el PP de Madrid...Y los que votamos para ellos. Esto es una crisis de valores generalizada y apela a una seria autocritica. Somos capaces de hacerla?

Léase bien la información de Dani Cordero. No ha comenzado ninguna obra. Por lo demás, subscribo el comentario, pero es una lástima esa ligereza en los detalles.

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Del tirador a la ciudad

Sobre el blog

Del tirador a la ciudad. Ése era para Mies van der Rohe el ámbito de su oficio. La arquitectura, como la sanidad o la educación, nos afecta a todos. Puede también fascinarnos. Como todo informador, me valdré de lo que creo saber. Trataré de no enmascarar lo que ignoro.

Sobre el autor

Anatxu Zabalbeascoa

La periodista e historiadora escribe sobre todas las escalas de la arquitectura y el diseño en El País y en libros como The New Spanish Architecture, Las casas del siglo, Minimalismos o Vidas construidas, biografías de arquitectos.

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