Portzamparc y el rascacielos que no quiere ser objeto

Por: | 21 de enero de 2015

One57

En la época de densificación de las ciudades y en plena era de rascacielos escultóricos para diferenciar su linaje, Christian de Portzamparc no ha querido hacer destacar, sino integrar en la trama urbana, el rascacielos residencial más alto de Manhattan.

El Pritzker francés ha descrito su recién inaugurada torre One 57 -de 306 metros de altura y 75 plantas- como “un edificio que no quiere ser objeto”, como un inmueble integrado en la ciudad que se lee de distinta manera según el lugar desde donde se observa o, incluso, desde un mismo punto de vista gracias al efecto óptico de las franjas de vidrio de la fachada. Como de una cascada habla el arquitecto de esas franjas verticales de dos vidrios distintos que dan la cara en la fachada principal del inmueble, con cierto relieve al acercarse al suelo. Y como una “progresión”, en contraposición a una abstracción, ha descrito la huella del rascacielos en la ciudad asegurando que, al ser una torre residencial, era preciso subrayar la individualidad de sus ocupantes con el cambio en las tonalidades de los vidrios, imperceptible desde el interior del inmueble.

La descripción del arquitecto de las 135 residencias más caras de Manhattan (algunas se han vendido por 90 millones de dólares) sobre un hotel con 210 habitaciones es una mezcla entre una reacción lógica y un rompecabezas. La lógica es la que le llevó a realizar más de 300 maquetas, a cambiar varias veces de solar hasta dar con la ubicación final frente a Central Park, y a modificar la altura del edificio (que llegó a barajar 400 metros durante el proceso de diseño en 2007). El rascacielos sufrió numerosos cambios hasta que los proyectistas y el promotor -Extell- dieron con la planta en L, las diversas alturas, la fachada cambiante -y sin embargo sobria, y la silueta reconocible gracias a la  esbeltez del edificio sumada al giro redondeado que lo corona añadiéndole mayor sensación de altura.  Así, es natural que el arquitecto hable de progresión para llegar al rascacielos en relación con la trama urbana tanto como desde el propio proceso de diseño. El rompecabezas, por otro lado, responde igualmente a ese puzzle que Portamparc tuvo que resolver manejando la irregularidad del solar, la crisis económica que se desató mientras diseñaba el rascacielos y la cualidad de récord Guinness (el edificio residencial más alto de Manhattan) que Portzamparc quería tratar con discreción. ¿Cómo ser el más alto y pasar desapercibido? ¿Cómo destacar sin abrumar? En este ejercicio de grandes decisiones –fragmentar la torre- pequeños cambios, de juegos ópticos, de limpieza geométrica y de ausencia de miedo a la ornamentación está la respuesta de Portzamparc. 

Portzamparc-one57

One 57 fachada

One57 detalle fachada

ONE 57 INt

Hay 4 Comentarios

Menos mal que empieza a importar las zonas verdes, si no me equivoco es el primer inmueble de esta sección que introduce zonas verdes. Si no ponemos estas zonas al final todo sera de cemento y hormigón, una pena¡¡

Sin duda alguna hermoso.
Más la foto panorámica elegida se me ocurre una visual del Central Park desde una celda en una prisión.

Yo lo he visto sin saber muy bien qué era y me llamó la atención, precisamente en parte porque no quiere llamarla. No entiendo mucho ni me sé el vocabulario, pero me creo lo que nos cuenta Anatxu Zabalbeascoa y me ha encantado leerlo. Por cierto, es la primera vez que escribo su apellido sin darle al "copiar"-"pegar". Para mí que ya me he enganchado a este blog y eso que me pilla lejos de mis intereses.

ja,ja,ja,.....de todas las chorradas que dice el arquitecto en la definición del edificio, me quedo con una: "un inmueble integrado en la ciudad", ja, ja, ja...que gracioso, bueno, aunque tengo que reconocer que si te acercas es bonito,

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Del tirador a la ciudad

Sobre el blog

Del tirador a la ciudad. Ése era para Mies van der Rohe el ámbito de su oficio. La arquitectura, como la sanidad o la educación, nos afecta a todos. Puede también fascinarnos. Como todo informador, me valdré de lo que creo saber. Trataré de no enmascarar lo que ignoro.

Sobre el autor

Anatxu Zabalbeascoa

La periodista e historiadora escribe sobre todas las escalas de la arquitectura y el diseño en El País y en libros como The New Spanish Architecture, Las casas del siglo, Minimalismos o Vidas construidas, biografías de arquitectos.

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