¿Policarbonato y sostenibilidad?

Por: | 05 de noviembre de 2015

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Adrià Goula

Bajando el tono de la arquitectura, los integrantes de H Arquitectes buscan subir otro tono, como el del consumo energético. Lo explicaba David Lorente a este periódico: “A mí el plástico me pone enfermo. Me hace sudar cuando lo veo. Pero si me hago un invernadero para cultivar flores será el material más óptimo. No lo estamos usando para hacer los cimientos. Lo utilizamos en su lugar”.

Y en la fachada del nuevo edificio ICTA-ICP en el campus de la UAB, (Universidad Autónoma de Barcelona), en Bellaterra, lo demuestran. El inmueble, un centro de investigación para las facultades de ciencias ambientales y paleontología, tiene cinco plantas y dos subterráneos. En esos siete pisos conviven las aulas y los laboratorios, los despachos y hasta los huertos y los invernaderos (en la cubierta). Por eso sus arquitectos –el tándem formado por los estudios H Arquitectes y Dataae- explica que los laboratorios y los despachos son calurosos porque “tienen mucha carga interna”. Esa carga hace alusión al nuevo código técnico para edificar que califica así las actividades que generan mucho calor. De ahí que su diseño buscase aprovechar ese calor generado en invierno y trate de ventilarlo en verano. Con ese objetivo, el nuevo edificio universitario es cambiante, flexible y adaptable.  Veamos cómo y por qué.

Para empezar, en el interior, la propia estructura de hormigón, además de rebajar el coste final del edificio, contribuye a su confort pasivo (sin consumo energético). Lo logra gracias a un sistema de losas de hormigón aligeradas con tubos internos por los que circula el aire. Gracias a la energía geotérmica, proveniente del suelo del edificio y transportada por la propia estructura –que conduce el calor y el fresco hasta los forjados-, el edificio consume muy poca energía y ha obtenido certificación energética A (CTE) y 73 puntos en el parámetro Leed Gold (siendo lo máximo el leed Platinum a partir de 80 puntos).

Esta estructura sólida sujeta una serie de cajas de madera que encierran y aíslan las diversas aulas y salas. Todo el espacio –la suma de cajas y espacios de comunicación- está envuelto en una piel de policarbonato de bajo coste que, como apuntábamos, es otro de los recursos para contribuir al bajo consumo del edificio. Lo es porque toma por modelo los sistemas industrializados de los invernaderos agrícolas. Así, el inmueble está vestido por un sistema inteligente que permite abrir y cerrar ese cerramiento para captar el calor del sol y dejar pasar la ventilación reduciendo así su consumo energético.

La luz no sólo envuelve el edificio. Cuatro patios verticales la llevan a todos los espacios de trabajo reduciendo también el consumo de luz artificial y, por lo tanto, disminuyendo el calor en el interior del inmueble. Sobre el policarbonato y cubriendo parcialmente los patios, una última capa vegetal de diversas especies estabiliza la humedad del edificio. Las aguas (pluviales, grises, amarillas y negras) de todo el inmueble se recogen y reciclan para completar, así, el ahorro energético de un edificio que rompe esquemas demostrando cómo el plástico puede también ser sostenible.

Precio por metro cuadrado según arquitectos: 900 euros (avisan de que las plantas subterráneas fueron más baratas).

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Hay 5 Comentarios

Si que podria ser una buena idea que empezaran por una universidad de arquitectura: estudiantes y profesores teniendo una experiencia real y directa de aprendizaje frente a un tema en pleno desarrollo. Me suena como buenos fundamentos para una universidad sigloXXI. Y a partir de ahi tendran que aperecer mas casos y mas conclusiones. Quizas no fuera mala la idea si hablamos de la rehabilitacion de las escuelas existentes.

Después de leer el artículo, la sensación que me deja es que es un edificio vanguardista que apuesta por la tendencia de elegir productos sostenibles a la hora de edificar.
Ultimamente, también se está apostando por la madera para contaminar menos y ahorrar energía.
Nosotros en Tempio apostamos por paneles cerámicos para su colocación en fachadas conviertiéndolas en ventiladas. Por lo que se genera un ahorro al edificio de entre un 20% y un 40%. Les dejo un enlace por si les apetece echar un vistazo http://www.tempio.es/es/categorias/?id=1

Andrés González, igual deberían empezar por hacer la próxima escuela de arquitectura con estas características.

Siendo un edificio de la universidad podria ser una buena idea estudiar su comportamiento y evolucion a lo largo del tiempo. Asi podrian sacarse conclusiones que podrian utilizarse para otros edificios. Finalmente podrian utilizarse esas conclusiones y otras muchas para empezarse a conformar una normativa de edificios de consumo casi nulo en climas mediterraneos...

Extraordinario,espero que el gobierno se de cuenta y lo haga funcionar,así bajaria la factura de la luz y la contaminación

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Del tirador a la ciudad

Sobre el blog

Del tirador a la ciudad. Ése era para Mies van der Rohe el ámbito de su oficio. La arquitectura, como la sanidad o la educación, nos afecta a todos. Puede también fascinarnos. Como todo informador, me valdré de lo que creo saber. Trataré de no enmascarar lo que ignoro.

Sobre el autor

Anatxu Zabalbeascoa

La periodista e historiadora escribe sobre todas las escalas de la arquitectura y el diseño en El País y en libros como The New Spanish Architecture, Las casas del siglo, Minimalismos o Vidas construidas, biografías de arquitectos.

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