Qué llevó quién en el desfile de Tom Ford

Por: | 14 de septiembre de 2010

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Tom Ford en el Festival de Venecia de 2009 donde presentó su primera película como director (Associated Press)
 

El domingo por la noche en Nueva York, Tom Ford presentó su primera colección de mujer desde su salida de Gucci e Yves Saint Laurent en 2004. El acontecimiento lleva dos días resonando por el mundo a pesar de que apenas un centenar de personas vieron la colección, se prohibieron las fotos y no se han distribuido imágenes de la ropa. Pero ni siquiera un maníaco del control como el diseñador estadounidense puede evitar las filtraciones.

Además de la crónica que hoy publicamos, he elaborado una descripción de cada uno de los 32 looks que se presentaron por si alguien está interesado en los detalles. Corresponden a la colección de primavera/verano 2011 que se venderá a partir de febrero en la treintena de tiendas propias de Tom Ford. A partir de la siguiente temporada también estará disponible en selectos espacios multimarca como Neiman Marcus o Bergorf Goodman. En principio, no habrá más desfiles (desde luego, no como este) ya que funcionará con el mismo sistema que la colección masculina, que tampoco se presenta en pasarela.

Las fotografías que Terry Richardson y su equipo de seis cámaras tomaron se verán en diciembre en la página web, junto con una pequeña película realizada con el material filmado el domingo. La ropa no se prestará a famosas hasta diciembre y sólo podrá ser publicada en revistas a partir de sus números de enero. 

Con todo ello, Tom Ford se rebela contra la histérica inmediatez que se ha instalado en la moda, gracias a los desfiles en directo y al furor por la compra instantánea (como el café). Es un debate que lleva abierto meses. En una entrevista que hoy publica WWD, Ford declara: "Así funciona ahora el sistema: presentas la ropa, en una hora está online y el mundo la ve. Pero no llega a la tienda hasta seis meses después. En una semana, las famosas la llevan en fiestas y sale en todas las revistas. El consumidor está aburrido de esa ropa para cuando llega a las tiendas. Ha perdido su frescura. Además, esas cadenas de fast-fashion (que hacen un gran trabajo, por cierto) lo copian todo. Está por todas partes en tres meses y para cuándo llega a tu tienda, ¿qué sentido tiene?"

Aunque esta primera colección de mujer tiene un hilo conductor que recorre las cinturas marcadas, los trajes pantalón setenteros, las faldas ajustadas por debajo de la rodilla y las suaves blusas, cada conjunto se pensó y realizó a la medida de la mujer que iba a lucirlo. El mensaje: ropa fabulosamente lujosa para mujeres de todas las edades y cuerpos. "Fue como hacer una película a partir de la personalidad de cada una. Eran versiones amplificadas de ellas mismas".

La ropa es tan elegante y glamourosa como comercial. Muy sexy y vagamente excéntrica. A menudo, rematada por labios y uñas de charol rojo, exageradas joyas de oro, sombreros e importantes arreglos capilares. Tal como Ford explica en la entrevista de WWD: "Hay diseñadores que son artistas. Pero lo que yo hago es diseño comercial. Quiero hacer prendas bellas para hombres y mujeres que aprecian el detalle y la calidad. No veía eso en ninguna parte. Y quería que la moda fuera divertida otra vez. La diversión se ha perdido. La gente necesita reírse de sí misma. La moda debería hacerte disfrutar de la vida".

Aquí están las descripciones en el orden de aparición. Lamento si hay errores o imprecisiones. Francamente, a ratos era demasiada información para mi pobre bolígrafo. Y mi maltrecha memoria no siempre es de fiar.

Farida Khelfa: Vestido largo de seda color marfil con una apertura vertical sobre el pecho y gran escote en V en la espalda. Los tirantes asimétricos descubren un corsé color carne cubierto de rejilla negra, un motivo que aparecerá en ropa interior, vestidos y en botas hasta la rodilla. Grandes pendientes de oro de 18K.

Liya Kebede: Con un moño escultura de una altura que despertaría la envidia de Marge Simpson. Vestido color rosa palo con flecos de seda bordados a mano. Sobre ellos, se ha pintado a mano un motivo felino. Los mismos pendientes de oro en forma de pluma.

Emmanuelle Seigner: Traje negro de seda con chaqueta rígida y ajustada y pantalones muy rectos, camisa negra muy abierta, fedora con pluma negra y zapatos y bolso de mano en cocodrilo negro.

Lauren Hutton: Un traje muy similar al anterior con idéntico sombrero y blusa, pero esta vez en color marfil. El bolso es de cocodrilo negro y los zapatos, color marfil.

Natalia Vodianova: Vestido de cóctel de seda nego que juega a simular el efecto de una blusa y una falda. El cuerpo es vaporoso, fruncido y transparente y la falda, alta de cintura y ajustada, llega hasta debajo de la rodilla. Cartera de mano de oro de 18 K.

Rinko Kikuchi: Vestido de tul y georgette en varios tonos de rosa y melocotón con encajes e insertos de tejido. Vertiginoso escote en V. Zapatos carmín atados al tobillo.

Joan Smalls: Monumental pelo afro. Camiseta de tirantes de seda con espalda atlética y falda en color púrpura con un bolero con apliques de georgette en un trémulo tono entre el rosa palo y el malva. 

Karen Elson: Vestido de flecos de seda color cobalto bordados a mano, con cuello redondo y manga larga. Se lleva con zapatos negros atados al tobillo.

Rachel Feinstein: Vestido de tul rosa cruzado y anudado a la cintura con un lazo rojo. Descubre un corsé de rejilla. Bolero rojo. Junto a su melena pelirroja y sus imponentes curvas, crea una estampa que hubiera hecho las delicias de Toulouse Lautrec.

Amber Valetta: Traje pantalón con chaqueta estructurada. Está realizado en seda color marfil sobre la que se ha pintado a mano un estampado que simula la piel de un leopardo. Lleva un gran broche dorado en la solapa y un turbante negro anudado detrás de la oreja. "A Amber le gusta llamar a este traje Jungla Roja", dice Tom Ford después de la descripción.

Julia Restoin-Roitfeld: cazadora de cuero negro con falda lápiz hecha con paneles de piel. Blusa negra transparente y gigantescas gafas de sol negras. Cuando se las quita, Ford afirma: "Menos mal que se las ha quitado, es demasiado guapa para llevar gafas".

Anja Rubik: Gabardina de ante en color blanco con botas hasta la rodilla cubiertas de rejilla negra. También lleva gigantescas gafas de sol.

Jac: Camisa de ante verde oscuro muy abierta con falda de seda que simula la textura del cocodrilo. Se lleva con un sombrero de piel marrón. El pecho al descubierto está surcado por largas cadenas doradas. Un poco Veruschka de YSL + Cocodrilo Dundee.

Lakshmi Menon: Sahariana de piel blanca con falda de seda blanca y el mismo sombrero marrón que Jac.

Chanel Iman: Traje pantalón en tejido príncipe de gales con los cuadros sobredimensionados, se combina con camisa negra generosamente escotada y sombrero negro años treinta. Bolso de mano de cocodrilo negro.

Abbey Lee: Chaqueta muy dúctil en seda negra que se lleva por dentro de la falda como una blusa, con -como no- generoso escote. Falda lápiz ultra ajustada y zapatos negros de piel de cocodrilo.

Karlie Kloss: Melena con ondas. Camiseta negra de seda con lunares de terciopelo aplicados, falda de terciopelo con cinturón y lazo, zapatos de tacón finísimo.

Liu Wen: Vestido en crepe de china color marfil sobre el que se ha dibujado a mano el mismo estampado de leopardo que en el traje de Amber Valetta. Pochette de cocodrilo negra.

Carolyn Murphy: Vestido de cóctel negro de manga larga con gran escote en la espalda enmarcado por un lazo. Gigantescos brazaletes de oro.

Daria Werbowy: Vestido de cóctel en color cobre. "En un tono que coincide exactamente con el de su piel", según Tom Ford. Gran colgante de ámbar.

Freja Beha: Chaqueta corta de cuello redondo con escamas plateadas bordadas a mano. Pantalón de esmoquin negros. Lleva un turbante gris y pendientes con dos grandes perlas.

Victoria Fernandez: Esmoquin negro sobre corsé de rejilla negra. Sombrero de satén negro con un velo con cirstales bordados sobre la cara. Gafas de sol de gatita.

Stella Tennant: Chaqueta con escamas de madreperla bordadas y falda negra por debajo de la rodilla muy ajustada. Zapatos de rejilla negra atados al tobillo. Gran colgante de metal en el escote que descubre la chaqueta y la blusa transparente negra.

Beyoncé: Vestido corto de rejilla de cuello redondo sobre el que se han bordado a mano, y en degradado, lentejuelas plateadas y doradas. El acabado irregular en ocasiones se descubre el fondo y, por tanto, la piel. Botas de rejilla hasta la rodilla. Gran melena rizada.

Marisa Berenson: Un vestido de estructura y textura muy parecida al de Beyoncé, pero largo hasta los pies y en color azul cobalto.

Rita Wilson: Vestido largo de seda negra transparente con lunares de terciopelo del mismo color. Se intuye un corsé bajo él y botas hasta la rodilla. Grandes pendientes de plumas de oro. La mujer de Tom Hanks se agita ante la cámara de Richardson con frenesí.

Edita: Esmoquin negro con camiseta negra de cuello redondo, en seda transpante y ajustada. Sombrero años treinta cubierto de cristales. Gran fajín negro.

Du Juan: Vestido con flecos de seda rosa palo bordados y pintado a mano con motivos felinos vagamente desvaídos. Zapatos y pendientes de plumas negras.

Lou Doillon: Esmoquin-mono-quimono. Una sola pieza realizada en seda negra con mangas japonesas y pantalones ajustados. El inevitable gran escote está recorrido por solapas de esmoquin.

Julianne Moore: Vestido largo en color nude con flecos de seda bordados a mano. De manga larga y cuello rendondo. El bajo se ha teñido de negro y se complementa con grandes pendientes negros de plumas.

Lisa Eisner: Vestido negro asimétrico cuyas aperturas revelan un corsé cubierto de rejilla. Se complementa con un tocado de plumas negras no muy distinto al que llevaba Kate Moss en su primera portada (The Face). El motivo indio-plumífero continúa en los grandes pendientes, pulseras y el exagerado collar. Todo ello en oro.

Daphne Guinness: Vestido largo y cubierto hasta el cuello con lentejuelas bordadadas a mano que crean el efecto de una piel de leopardo. Abrigo de noche en tono nude con flecos de otomán bordados. Barrocas joyas de diamantes propiedad de Guinness

Si alguien está tan interesado en el tema como para haber leído hasta aquí, cuenta con toda mi admiración y quedo a su disposición para cualquier pregunta.

Hay 21 Comentarios

Hola Eugenia, ya he tenido muy buenas referencias sobre ti y una vez más las corroboro. Respecto a lo que han comentado de que sólo Tom puede hacer algo así ... la idea ya era previsible, porque tiene toda la razón ... cuando llega el producto a su tienda ya está fusilado por la gran distribución y vulgarizado con lo que, por mucho que pese la marca, sin exclusividad no hay justificación de precio. Además, ¡basta ya de ponérselo tan fácil a las cadenas baratas!

Joder, Eugenia, tu eficiencia es paranormal. De rodillas.

Alucinante, Eugenia. Bravo.

Muchas gracias por la respuesta, Eugenia.

Gracias por llamar la atención sobre los errores (en la información sobre Baptiste Giabiconi y en la crónica sobre Victorio&Lucchino). Respondiendo a la pregunta de Q: No sé si he recorrido muchos o pocos metros de pasarela (a mí me parecen pocos, pero todo es relativo). Lo que sí es seguro es que no he perdido la capacidad de disfrutar de un momento como ese. Creo que todos los que estaban en esa sala sentían que estaban viviendo un momento memorable. Entre otras cosas, porque todo estaba meticulosamente preparado para ser un bombazo. A medida que la exposición mediática de la moda aumenta, sus 'grandes momentos' ganan en repercusión. Por eso, resulta difícil comparar algo que suceda ahora con episodios anteriores. Además, es innegable que la estrategia del secretismo le ha funcionado de maravilla a Tom Ford. Aún así, la retirada de Valentino (en sus diversos capítulos), la despedida de Yves Saint Laurent de la alta costura o la del propio Tom Ford de Gucci despertaron una enorme atención. También los estrenos de John Galliano en Dior o de Jean Paul Gaultier en Hermès. Y, sin duda, la colección de alta costura de Dior para celebrar el 60 aniversario de Dior en Versailles... Aunque para mediáticos los desfiles de verano para la televisión en la que participaban las grandes casas italianas (Donna sotto le stelle) o los de Versace con las tops de los noventa. La verdad es que es un ejercicio interesante... Un gran tema para una próxima entrada. Gracias. Un saludo,
Eugenia

Eugenio, estoy siguiendo la crónica de Cibeles. Enhorabuena por la cobertura pero se agradecería cuidarais el estilo y la ortografía igual que El País lo hace en la edición impresa. Jirón-jirones es con Jota y no con Ge como aparece en la presentación del desfile de Victorio y Lucchino, en "Lo que se vio".
Si desde la moda también se quiere hacer cultura, no se pueden cometer errores de este tipo...

Yo tengo una pregunta para ti, Eugenia:

¿despues de ver metros y metros de las principales pasarelas, se te ha acostumbrado el cuerpo, o ante este acontecimiento sentías que estabas viviendo un momento histórico? ¿Recuerdas algún desfile, presentación o noticia que despertara tanto interés como la vuelta de Ford a la confección femenina?

Una crónica perfecta, mola mucho :)

De nuevo gracias por describir con tanto detalle un desfile que parece único y sobre todo fresco.
Cierto es que parece que la moda es cada día más efímera y menos plástica pero sin duda tu blog nos recuerda que la moda es un arte.

Dudo que el placer de la belleza sin trampas del que hablas en tu artículo sobre la semana de la moda neoyorquina tenga algo que ver con los vestidos mal confeccionados y remilgados de Carolina Herrera. Hacían bolsas en la espalda.


¿Quién ha escrito esto en la sección de moda de El País?


"Karl Lagerfeld posa con su novio, Baptiste Giabiconi, frente a una secuencia en la que el modista le ha inmortalizado".

“Recién llegados de las vacaciones en la Costa Azul, Karl Lagerfeld y su pareja Baptiste Giabiconi están rondando estos días el nuevo anuncio de Chanel en el Musée des Arts Modernes de París”.

Excelente estrategia de marketing! Todo el mundo está como loco. Claro que sólo él se puede permitir algo asi...

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Entresijos y entretelas. La moda vista desde el forro de sus prendas. Otra mirada de los desfiles, los diseñadores, las tendencias, los héroes y los villanos que pueblan el ecosistema fashion y todos sus aledaños. Una bitácora sobre estilos de vida y maneras de vivir coordinada por y .

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