Balada sueca para Rochas

Por: | 01 de octubre de 2010

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La cuarta colección de Marco Zanini para Rochas tenía algo melancólico. Tras los excesos de la pasada temporada, con sus coloristas referencias yeyé, se embarcó en un viaje a la tierra de su madre, Suecia, que le devolvió a los austeros territorios de sus primeras colecciones para la firma francesa. 

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Los diseñadores cuentan películas para no dormir para explicar sus desfiles, pero la historia de esta colección es particularmente bonita. En Fjakelmyra (Ikea ya nos ha enseñado el potencial gracioso de los nombres suecos) conoció a un artista local llamado Slotts Barbro y le fascinaron sus dibujos. Le pidió que dibujara algo para él y convirtió sus ilustraciones en ropa. A las estampas suecas de Barbro le añadió frases de François Sagan y utilizó el estampado resultante en vestidos, camisas y hasta jerseys.

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Para compensar el peso folclórico, Zanini se centró en la seda como tejido principal. Fluida y suave en sus vestidos cortados al bies y en los trajes-pijama. Satinada en las blusas y convertida en tafetán en voluminosos vestidos cortos. Y lo tiñó todo de una paleta densa de marrones, azules sucios y cremas. 

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Por desgracia, la colección resultaba intrascendente, lastrada por una poesía errática que no conecta con el pragmatismo y funcionalidad que hoy impera en la moda. Aún así hay algo de final feliz en ver a Zanini (de 39 años) asentarse. Este italiano ha vivido una de esas enrevesadas historias que tanto se dan en la moda últimamente. Fue la mano de derecha de Donatella Versace durante casi una década. Se independizó para probar suerte al frente de la primera aventura Halston (comandada por Harvey Weinstein y Tamara Mellon). Tras su fracaso, aterrizó en Rochas en 2008 cuando la casa francesa decidió reabrir el negocio de ropa (que había cerrado en 2006, despidiendo a Oliver Theyskens). En fin, que después de tanto lío casi se agradecen unas bucólicas estampas suecas. 



Hay 6 Comentarios

Es lo que pasa cuando quieres escribir tan rápido.... que tienes faltas!! ¬¬

HABEZES?!?

Aunque hayas sido el mejor durante años, habezes lo mejor para una casa es buscar nuevas ideas en desconozidos diseñadores.... Creo que a Zanini le pasa un poco esto. Esta coleccion me transmite aires de otras epocas, antiguas...

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Marco Zanini tiene el mismo talento que los diseñadores encargados de Vionnet, Carven, Laroche y Ricci; es decir, ninguno.


La palabra aún lleva tilde cuando puede sustituirse por todavía (tanto con significado temporal como con valor ponderativo o intensivo) sin alterar el sentido de la frase: Aún la espera; Este modelo tiene aún más potencia; Tiene una biblioteca de más de cinco mil volúmenes y aún se queja de tener pocos libros; Aún si se notara en los resultados..., pero no creo que mejore; Ahora que he vuelto a ver la película, me parece aún más genial.


Cuando se utiliza con el mismo significado que hasta, también, incluso (o siquiera, con la negación ni), se escribe sin tilde: Aprobaron todos, aun los que no estudian nunca; Puedes quejarte y aun negarte a venir, pero al final iremos; Ni aun de lejos se parece a su hermano. Cuando la palabra aun tiene sentido concesivo, tanto en la locución conjuntiva aun cuando, como si va seguida de un adverbio o de un gerundio, se escribe también sin tilde: Aun cuando no lo pidas [= aunque no lo pidas], te lo darán; Me esmeraré, pero aun así [= aunque sea así], él no quedará satisfecho; Me referiré, aun brevemente [= aunque sea brevemente], a su obra divulgativa; Aun conociendo [= aunque conoce] sus limitaciones, decidió intentarlo.

Errática sí, estoy de acuerdo, pero poética al fin y al cabo, una bocanada de frescor sueco entre tanto bostezo frente al pragmatismo que mencionas.

Me encanta el vestido blanco, es precioso.

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Delitos y faldas

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Entresijos y entretelas. La moda vista desde el forro de sus prendas. Otra mirada de los desfiles, los diseñadores, las tendencias, los héroes y los villanos que pueblan el ecosistema fashion y todos sus aledaños. Una bitácora sobre estilos de vida y maneras de vivir coordinada por y .

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