Cuentos para niñas

Por: | 04 de septiembre de 2012

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Poco puede hacer una madre o un padre cuando acaba el cuento antes de que sus hijas cierren los ojos. Una vez que empieza la fase REM cualquier intento de mediación, cuando no de manipulación más que intencionada en el comportamiento, se queda en espejismo. De este estado entre el letargo y el duermevela se han adueñado los diseñadores José Matteos y María Lafuente en sus propuestas para la próxima temporada primavera/verano, con distinta factura e intención.

Las niñas de Matteos se pasearon ayer por la Casa de Galicia en Madrid, en el circuito Cibeles Off -plataforma complementaria a Mercedes-Benz Fashion Week Madrid- convertidas en muñequitas niponas gracias a la dulzura de unos vestidos corte baby doll en linos, algodones orgánicos y bordados florales. Solo cuando agachaban la mirada, la candidez se convertía en rebeldía en dirección a los pies. Las plataformas infinitas del diseñador gallego se acorazan con detalles metálicos, cuando no se rematan con espuelas, acercando su estética oriental a un imaginario propio de Mad Max. Entonces sí, el nombre de la colección, Extreme, toma sentido y el samurai se convierte en guerrero.

El negro y el blanco siguen siendo sus colores, aunque por primera vez, el modisto ha introducido el rosa palo y estampados coloridos rompiendo con la bicromía. El guiño pretende recuperar un mercado nacional que abandonó hace dos años por problemas económicos. "La inspiración oriental es una referencia directa a mi clientela en Tokio", explicaba minutos antes del desfile Matteos. "El cambio de nombre de la pasarela y la entrada de Mercedes-Benz como patrocinador nos ha hecho replantear la estrategia de venta porque creemos que repercute en la proyección". A partir de febrero sus diseños se volverán a vender en España a través de Internet y determinados puntos de venta que "entiendan" la filosofía de la marca: "Únicamente serviremos estilismos en base a las ventas".

La propuesta de Matteos redunda en exceso en torno al minivestido, y ni siquiera cuando sus prendas mutan de género, pero no de cuerpo, y función en sus modelos masculinos y femeninos, se produce cierto efecto de ruptura. Solo al final del desfile, el diseñador recuperó su esencia gótica con prendas que se adherían al cuerpo como una segunda piel, con sobrevolúmenes galácticos en cuello y mangas. En la etiqueta se percibió algo menos de intención comercial y algo más de efervescencia creativa.

Sphere es la ensoñación de María Lafuente, una mezcla de declaración de intenciones y riesgo creativo. La diseñadora leonesa mantiene su apuesta por el respeto a la naturaleza a través del reciclaje en tejidos de fécula de patata, caña de azúcar y material troquelado usado en banderolas publicitarias. "La fécula me permite conseguir un efecto esponjoso, casi de muselina", contaba Lafuente. "En el caso de las banderolas, he intentado aligerarlas convirtiéndolas en flores".

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La propuesta, breve pero completa, recorre un jardín de ninfas cubiertas de flores que se esconden en los bolsillos de las minifaldas plásticas y se adhieren a los encajes que cubren hasta la cara. Hasta los zapatos forman parte del decorado floral en una propuesta conjunta con el Naturalista creada también con materiales naturales y suelas de caucho reciclado. "Prefiero que el riesgo esté en la concienciación y en la reeducación porque cualquier de estas prendas es trasladable a otros tejidos para su venta", plantea la diseñadora.

Su obsesión por la reutilización llega hasta las joyas. Los collares están hechos a base de componentes informáticos reciclados. Brillantes microchips que no chirrían entre la armonía naturalista y aquitectónica que ha creado Lafuente. Además de la vegetación, sus patrones se geometrizan con estructuras muy marcadas que en ocasiones recuerdan a armaduras de princesas.

El cuento de Lafuente terminó en un paseo hasta la Plaza Mayor en plena noche. El de Matteos sigue rumbo a alguna esquina de Japón. Ninguno de los dos tuvo que pisar Ifema, casa natural de Mercedes-Benz Fashion Week Madrid, para que una noche más las niñas pudieran elegir ser guerreras o ninfas de cuento. El formato paralelo de Cibeles Off carece de la salvaguarda económica de la pasarela oficial, lo que se traduce en un esfuerzo extra para el diseñador con una inversión media de 20.000 euros. Ante el desembolso, la libertad y la concepción artística del negocio. "Este formato es más parecido a lo que sucede en el resto de pasarelas del mundo donde cada diseñador realiza su montaje de manera independiente", asegura Matteos. "Yo vivo el momento, no me importa tanto el lugar como que el desfile adquiera carácter artístico", apostillaba Lafuente en referencia a la galería Utopicus, el espacio multifuncional convertido anoche en bosque de hadas. 

Hay 4 Comentarios

Es un post un poco raro pero me a gustado

Ana, las fotos no son en la delegación de la Xunta en Madrid ¿verdad? Conozco la Casa, es un espacio ideal y en estas imágenes no luce nada el entorno.

Sender como en el mundo hay tantas persona que le dan tanta impotancia a cosas tan superfluas e innecesarias.

Y lo peor de todo es cuando la niña se sabe el cuento de principio a fin http://goo.gl/fb/ZdDpm

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Delitos y faldas

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Entresijos y entretelas. La moda vista desde el forro de sus prendas. Otra mirada de los desfiles, los diseñadores, las tendencias, los héroes y los villanos que pueblan el ecosistema fashion y todos sus aledaños. Una bitácora sobre estilos de vida y maneras de vivir coordinada por y .

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