Un hilo que justifica una carrera

Por: | 24 de abril de 2013

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Un diseño de Wijnants./ L ESTROP

Christian Wijnants tenía 16 años cuando descubrió una máquina de coser en la buhardilla de la casa de sus padres. El hallazgo podía haberse quedado en una página del diario de la infancia. La capacidad del diseñador belga para convertir un hilo en una pieza de artesanía ha terminado por superar el recuerdo y ser reconocida con el premio Woolmark que concede la firma. “Es necesario que se vuelva a reconocer el trabajo artesanal, retomar los tejidos naturales”, asegura Wijnants a través de email, “estoy orgulloso de ser el embajador de la lana merino, que además de sostenible, es accesible para todos los públicos”.

Con 34 años, formado en la Academia de Arte de Amberes, la escuela de Dries Van Noten y Martin Margiela, el modisto se sube a un pódium en el que le esperaban Yves Saint Laurent y Karl Lagerfeld, sus predecesores en el puesto. Y lo ha conseguido con un jersey-vestido (en la imagen) de un patrón invisible, aunque con unas líneas esculturas que llegan al ojo del espectador en tres dimensiones. “Usé una técnica de teñido japonesa conocida como Shibori”, explica. Un método de trabajo que implica un cierto riesgo debido a las altas temperaturas que requiere. “No sabía qué esperar, cuál sería el resultado, esta es la parte más emocionante de mi trabajo”.

Tras su trabajo con Van Noten y Angelo Tarlazzi, se independizó en 2003. Con su nombre en la tarjeta de presentación apostó por la técnica por encima de otros aspectos menos formales de la moda. La investigación ha terminado por apellidar su trabajo en términos como “escultural o arquitectónico”. ¿Cuáles son sus movimientos artísticos preferidos? “El arte y la moda se acercan, aunque nunca me atrevería a decir que la moda es arte”. Wijnants encuentra en la intervención del que viste una prenda la distancia que aleja su oficio de esta categoría superior. “La moda es interacción física, el arte es intelectualidad”.

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El diseñador belga Christian Wijnants./ L´ESTROP

Entre sus referencias, la política birmana y activista por los derechos humanos Aung San Suu Kyi, las artistas Marlene Dumas y Viviane Sassen, y otros nombres como Peter Doig y Wolgang Tillmans. “Me interesa la fotografía, la pintura, la arquitectura”, relata, “me inspira cualquier manifestación artística que me impacte de alguna manera, con independencia de la estética, la belleza y el origen”.

Wijnants ha facturado 20 colecciones, en 10 años de trabajo, sobre la pasarela de la Semana de la Moda de París, a la que fue infiel la temporada pasada en Londres. Con el galardón bajo el brazo, más de 80.000 euros en la cuenta, una distribución en tiendas de todo el mundo y la bendición de las diseñadoras Donatella Versace, Diane Von Furstenburg, y Victoria Beckham, además de la editora de Vogue Italia Franca Sozzani –miembros del jurado-, vuelve a la capital francesa para celebrar la onomástica. “París es el centro de la moda, donde se reúne la industria, la prensa,… pero echo de menos el apoyo que en Londres y Nueva York se ofrece a los jóvenes”.

Hay 1 Comentarios

Antwerp es...Amberes. Ya le vale a la escritora del artículo poner "la Academia de Arte de Antwerp"

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Delitos y faldas

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Entresijos y entretelas. La moda vista desde el forro de sus prendas. Otra mirada de los desfiles, los diseñadores, las tendencias, los héroes y los villanos que pueblan el ecosistema fashion y todos sus aledaños. Una bitácora sobre estilos de vida y maneras de vivir coordinada por y .

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