Colmillo de Morsa, diseño responsable

Por: | 06 de diciembre de 2013

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Colmillo de Morsa / CARLOS MORENO

Colmillo de Morsa es una firma de moda poco convencional, desde el nombre –con el que pretenden demostrar que la belleza puede estar en cualquier sitio, incluso en lo grotesco– hasta la filosofía con la que seleccionan los materiales o producen. Nació como proyecto creativo en 2009 -junto a Jordi Espino, que actualmente ya no forma parte de la firma– pero fue en 2011 cuando, tras ser seleccionados para participar en El Ego de Cibeles, sus prendas cuidadas y de diseño femenino, sobrio y atemporal empezaron a convertirse en objeto de deseo. Elisabet estudió moda en Esdi y Javier tiene un background ecléctico, en el que figuran desde las matemáticas exactas hasta la arquitectura, pasando por el diseño de joyas o la fotografía de moda. Cuando decidió iniciarse en el mundo de la comunicación –"lo único que no había hecho todavía", apunta entre risas– con unas prácticas, conoció a Elisabet y la máquina se puso a funcionar.

Con motivo de la retrospectiva de Colmillo de Morsa, que muestra un conjunto de fotografías de diferentes medios y publicaciones donde sus prendas han sido protagonistas, entrevistamos a Elisabet Vallecillo y Javier Blanco, diseñadores, patronistas, encargados de comunicación y casi únicos trabajadores de su propio proyecto, "como todas las empresas pequeñas, vamos", afirman sonrientes.

La exposición se inauguró el jueves 5 de diciembre en la tienda que regentan en el barrio barcelonés de Gràcia, donde además de su propia firma, se encuentran hasta 25 marcas de moda, joyas y ccomplementos con las que comparten filosofía de proximidad made in Spain –una gran mayoría, directamente made in Barcelona– como Ahida Agirre, Victor Von Schwarz (que también desfila en El Ego de Cibeles) o Azabala. En ella se podrán ver trabajos de Anne Galán, Sebastian Troncoso, Mireia Grau, Andoni Beristain, Noelia Terrón, Carlos Moreno, Andreia Martins, David Gomez, Meritxell Seva o Eskenaziencursiva, entre muchos otros.

FOTO ANDONI BERISTAIN
Por Andoni Beristain

¿Cómo sobrevive una marca joven en un momento de crisis económica en el que, además, han desaparecido las ayudas a creadores o pequeños empresarios?

Elisabet: Es realmente difícil. Hay que dedicarle mucho trabajo, muchas horas.

Javier: Y, a pesar de eso, como bien dices solamente se sobrevive. No hay ganancias.

Elisabet: Son sentimientos encontrados. Por un lado ves que a la gente le gusta, que hay un interés, tanto por el producto como por los ideales que tiene detrás: que está fabricado en Barcelona, que está diseñado y tratado con cariño... Por otro lado la crisis hace que no se lo puedan permitir.

A este nivel, tenéis una filosofía de marca muy definida.

Elisabet: Porque creemos en ella. Nos parece importante trabajar con tejidos naturales, como la seda, la piel, el algodón o la lana. Creemos en combinar el corte clásico en prendas como abrigos con otro más moderno jugando con materiales como la piel. Nos gustan los estampados sutiles y salirnos de las tendencias dominantes, dentro de lo posible.

Javier: Además, la gran mayoría de nuestros proveedores son españoles (aunque hay alguno italiano o francés) y la producción está hecha totalmente aquí, para poder controlar la calidad. Nosotros hacemos patronaje y corte de las prendas y trabajamos con talleres pequeños de mucha calidad para hacer la confección. Todo sin salir de Barcelona.

FOTO ANDREIA MARTINS
Por Andreia Martins

Y en el momento más complicado, os decidís a abrir una tienda.

Javier: En realidad fue bastante sencillo. Posiblemente la única cosa buen que ha tenido esta crisis es que han bajado los alquileres, y como ya teníamos un estudio –que obviamente también nos costaba dinero– vimos que por un poquito más podíamos tener una puerta abierta a la calle. Si tienes una oficina, solo pagas. En cambio aquí, con las ventas que genera la tienda, el espacio se sostiene solo.

Elisabet: Fue perfecto para rentabilizar nuestro espacio de trabajo, lo que ya es un alivio para nuestra economía.

Supongo que el hecho de verle la cara a vuestros compradores –algo que no pasa con los retailers y la venta online– cambia bastante la relación con ellos.

Elisabet: Nos ha sorprendido mucho ver que tenemos mucho comprador del barrio –excepto en verano, que hay mucho más guiri–, y un target de edad más alto de o que nosotros hubiéramos pensado nunca.

Javier: Gente que ha crecido con otra relación con la ropa, con otros tejidos, que valora el hecho de que hagamos una ropa bastante atemporal, alejada de las tendencias.

Elisabet: El target de edad puede ir entre chicas de veintipico que nos ven en alguna publicación o blog y vienen a buscarnos hasta señoras de más de cincuenta que pasan por aquí, lo ven de casualidad y les gusta.

Javier: Son señoras que igual compran cosas en El Corte Inglés, o compran algunas marcas, y cuando vienen aquí nos dicen: "¡Ah, pues para estar fabricado aquí no es tan caro!".

Elisabet: ¡Estas señoras me encantan!

FOTO ANNE GALAN
Por Anne Galán

Vosotros vivís y trabajáis en Barcelona, pero habéis tenido que ir a desfilar a Madrid. ¿Cuál es la diferencia entre el trato a la cultura de la moda y los creadores entre las dos ciudades?

Elisabet: Para empezar, casi toda la prensa importante está allí. Y cuando se trata de editoriales, contactos, etcétera, desde Barcelona todo cuesta un poco más. Y a nivel de repercusión en prensa de las pasarelas... bueno, la que tiene el 080 es ridícula. Creo que se cuida más la semana de la moda de Valencia.

Javier: Aquí no hay ningún tipo de apoyo, ya no digo que tenga que haber ayudas económicas, pero es que encima son todo trabas y complicaciones. Cuando vas a una feria fuera, que tienes que pagar el stand, el viaje –la gran mayoría de veces– y todo, y ves que por ejemplo los holandeses lo tienen todo pagado por subvenciones, desmoraliza. ¿Tú sabes lo que tenemos que facturar para amortizar eso? Es una locura, te agota. Por eso aunque hay talento, se hacen grandes cosas, ropa bonita y sostenible, de pequeño productor. Pero aguantan seis u ocho colecciones, porque... Bueno, porque no se puede.

FOTO ELENA GRIMALDI
Por Elena Grimaldi

¿Tal vez por eso gente que estaba al frente de marcas pequeñas como El Delgado Buil o Comentrigo –cuyo proyecto funcionaba a nivel de crítica pero no era sostenible a nivel de ventas–, ha terminado dejándolo y trabajando para grandes empresas como Inditex?

Javier: Totalmente. Y las grandes empresas no se dan cuenta de cómo eso destruye la industria textil local, las pequeñas tiendas, el comercio multimarca, la tienda de barrio. Llega un momento en el que la gente se cansa de luchar y necesita tranquilidad y un sueldo fijo, no les juzgo.

Elisabet: Pero claro, es que si quieres consumir moda, tendencia, estar a la última –aunque te vaya a durar solo una temporada–, tampoco te queda otra que comprar este tipo de marcas. Solo te doy un dato: en el 2010, cuando la marca estaba arrancando pero la crisis no estaba tan arraigada, vendíamos más que ahora. No es que a la gente no le guste, es que no pueden pagarlo. La muestra es que en rebajas, o cuando hacemos una venta especial, las cosas vuelan.

Javier: Pero hay un mensaje positivo: hacemos lo que nos gusta y a la gente le gusta que hagamos lo que nos gusta. Y las cosas van a ir a mejor.

¿Os dais cuenta de que estamos hablando más de economía que de moda?

Javier: Llevamos dos años hablando más de economía que de ninguna otra cosa...

¿Por qué este momento y no otro para preparar una retrospectiva? ¿Qué celebráis?

Javier: Teníamos cantidad de fotos preciosas de gente con mucho talento con la que hemos colaborado, porque en algún momento decidieron que estábamos a la altura de su trabajo, sobre todo en fotografía editorial. Así que hicimos una recopilación y decidimos exponerlas en la tienda.

Elisabet: De alguna manera es un agradecimiento a todas estas personas, por habernos ayudado. Y de paso, celebrar un evento e invitar a los amigos y colaboradores a unas cervezas. ¡Hay que aprovechar que tenemos un espacio!

¿Hacia dónde va Colmillo de Morsa?

Elisabet: Estamos muy centrados en nuestra próxima colección, en la tienda, en seguir haciendo contactos, seguir, seguir y seguir...

FOTO MIREIA GRAU
Por Mireia Grau


La exposición retrospectiva se mantendrá hasta el 15 de enero en Colmillo De Morsa Store: C/Vic 15, Barcelona.

Hay 3 Comentarios

Fabulous article :)

En ciertos momentos todo negocio se torna un poco difícil, pero es aquí donde se marca la pauta del éxito. En hora buena por Colmillo de Morsa.

I love these fashion pictures, thanks for posting them here. Especially the 3rd outfit looks perfect for spring.

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Delitos y faldas

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Entresijos y entretelas. La moda vista desde el forro de sus prendas. Otra mirada de los desfiles, los diseñadores, las tendencias, los héroes y los villanos que pueblan el ecosistema fashion y todos sus aledaños. Una bitácora sobre estilos de vida y maneras de vivir coordinada por y .

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