16 ene 2012

La prueba del nueve de la condena de G

Por: José Yoldi

Garzón en 2011 blog
El juez Baltasar Garzón, en marzo de 2011, cuando acudió a declarar voluntariamente en el Tribunal Supremo por las escuchas de la Gürtel. Álvaro García.

 

La prueba del nueve es un sencillo mecanismo de cálculo por el que de niños comprobábamos si el resultado de las operaciones matemáticas, especialmente multiplicaciones y divisiones, era correcto. De ahí, que con el tiempo la expresión la prueba del nueve —no entre los jóvenes que prefieren “la prueba del algodón”, derivada de la publicidad, pero sí entre gente de cierta edad—, se utilice como la verificación inequívoca de algo, aunque no tenga que ver con las matemáticas.

En realidad, la prueba en cuestión, que parece que fue descubierta por el obispo Hippolytos en el siglo III, solo es infalible cuando el resultado es erróneo, mientras que si es correcto no necesariamente la operación está bien. Es decir, que puede haber falsos positivos, lo que no ha impedido que la expresión sea utilizada como la comprobación cierta de las cosas.

Nadie está por encima de la ley, lo que ocurre es que, a veces, cómo se hacen las cosas por debajo, deja mucho que desear. O sea, que hay que ver la de cosas que se llegan a hacer bajo ese paraguas llamado ley.

¿Recuerdan a Francisco Javier Urquía, un juez al que el califa de la corrupción de Marbella, Juan Antonio Roca, compró con 73.800 euros que Urquía utilizó para pagarse una casa, a cambio de varias resoluciones favorables? El Tribunal Superior  de Andalucía le condenó a dos años de cárcel y 17 de inhabilitación de su cargo de juez por cohecho (soborno) y prevaricación (dictar a sabiendas resolución injusta). Sin embargo, la Sala Segunda le absolvió de la prevaricación, porque entendió que las resoluciones que dictó, aunque compradas, no habían sido manifiestamente injustas, y reajustó toda su condena a 21 meses de suspensión de su empleo de magistrado por el cohecho, permitiendo que ahora pueda volver a ejercer.

Un trato ligeramente diferente del que le espera a Garzón, el juez de la Audiencia Nacional que tiene tres procesos abiertos por prevaricación ante el Tribunal Supremo y que, curiosamente, en todos ellos el fiscal, defensor de la legalidad, sostiene que no ha habido delito alguno.

Mañana se sienta en el banquillo por haber ordenado las escuchas en los locutorios de la prisión entre los acusados de la trama de corrupción Gürtel —esa red de obtención de contratos a dedo a cambio de trajes y otras prebendas que afecta a varias autonomías gobernadas por el PP— y sus abogados, con la finalidad de prevenir un delito de blanqueo de dinero. Un mensaje bien edificante desde las instituciones para los corruptos, que puedan presenciar cómo se juzga al juez antes que a ellos, y además siendo ellos mismos la acusación.

En muchos casos de corrupción o de tráfico de drogas, los acusados dan instrucciones por medio de sus letrados para evitar que les confisquen los fondos de sus actividades ilícitas y puedan colocarlos en paraísos fiscales. El artículo 51.2 de la Ley General Penitenciaria permite la intervención de las conversaciones entre internos y abogados “por orden de la autoridad judicial y en supuestos de terrorismo”. Inicialmente esta norma permitía a los directores de prisiones acordar las escuchas, aunque tras invalidar el Constitucional ese razonamiento en el caso del abogado de etarras Txemi Gorostiza, el precepto se interpretó en el sentido de que solo podía realizarse en casos de terrorismo y por orden de un juez.

Muchos jueces han ordenado escuchas que luego fueron declaradas ilegales sin que por ello hayan sido condenados por prevaricación. En el caso de la Gürtel, la medida fue pedida por la policía y dos fiscales anticorrupción, y luego, tras ser adoptada por Garzón, fue prorrogada por otro juez. Ninguno de ellos ha sido molestado, solo el juez de la Audiencia Nacional figura como acusado.

Y luego le esperan los casos de los crímenes del franquismo y los fondos por los cursos de Nueva York. Casi nada.

¿Saben cuál es la prueba del nueve de que Garzón será condenado y apartado de la carrera judicial? Pues que el Supremo ha dictaminado que el sumario del caso Gürtel tiene que volver a la Audiencia Nacional. ¿Saben adónde? Sí, precisamente al juzgado de Garzón para que se concluya la instrucción. Pero Garzón está suspendido en sus funciones de juez y le ha sustituido otro compañero, por lo que el magistrado jienense solo volvería a retomar la investigación del caso Gürtel si fuera absuelto.

Ahora que el PP está en el Gobierno y con mayoría de conservadores en el Supremo ¿Cree usted que la Sala Segunda hubiera devuelto la causa de la Gürtel al juzgado de Garzón si este fuera a ser absuelto? Conteste usted mismo.

Hay 17 Comentarios

¡¡¡¡ ALTOOOOOO ... !!!

Señor García, Don Alfonso:
Hoy ha sido un dia terrible. Muchas gracias por sus comentarios, pero estoy molido. Lo peor, es que mañana no tiene pinta de mejorar. Gracias de nuevo a los dos.

Sr. García:
a mi me parece impensable en la práctica un supuesto en que un particular pueda ser cooperador necesario en un delito de prevaricación... Solo lo veo como autoria mediata, pero eso es otro mundo.
Ya lo de los otros delitos es otro mundo, pero dado el papel del fiscal... (cuántos jueces cambiarían de elección si pudiesen??.............).

En aclaración definitiva a la pregunta que formulaba el sr Yoldi y que puntualizaba don Alfonso, no he encontrado resolución alguna que condene al Fiscal a título de cooperador necesario o cómplice en delito de prevaricación de un magistrado (como autor nunca, don Alfonso, precisamente pq la prevaricación judicial es delito con sujeto activo especial o propio solo puede tener como autor el Magistrado que dicta la resolución, ver acerca del extraneus y su participación en delitos cometidos por funcionarios STS 9-6-2007, Roj STS 3939/2007 o 4-3-2010, Roj 1863/2010 ).
Pero es que tampoco encuentro nada por la voz cohecho, ni por retardo, ni por ningún otro delito especial. ¿¿No es fantástico tener una Fiscalía tan pura??Propongo la supresión de los Tribunales penales y su sustitución por procedimientos sumarios ante Fiscales infalibles y con honestidad acreditada en el 99,99% de los casos. Lo que iba a ahorrar la Hacienda en sueldos...A Alberto Jorge Gumersindo lo pondremos a escardar cebollinos en algún sitio; Luciano ya tiene trabajo controlando a ciertos elementos indeseables en campo de reeducación. Los demás, a la rue. Saludos cordiales.

pues es de lo que se trataba, no? no perder las formas, ser elegantepara acabar siendo versallesco el estilo, sólo le falta empolvarse la cara y colocarse el lunar y la peluca...

puffff. Me retiro porque me hace falta el dormir...
Me refería al extraneus, no al intraneus (aunque hay que ver lo enrevesados que somos...) en mi comentario anterior

No creo que en el delito de prevaricación, por pura definición, pueda exisitir la figura del intraneus (paradigma del intraneus: la malversación, en la que la conducta es llevada a cabo por parte de los dos sujetos, en cuanto menos el particular se enriquece; pero en la prevaricación la conducta típica sólo puede ser llevada a cabo en concepto de autor, según el 28 Cp, por el funcionario).
Para evitar desviaciones vuelvo sobre el tema del artículo de hoy: las escuchas son legales (el TS las ha admitido, de forma excepcional, aunque en casos de tan hondo calado como el Gurtel) de forma inicial. Pero no son admisibles desde que se produce el cambio de letrado y no se justifican. Este es realmente el problema. Y se está obviando.
Un cordial saludo, tanto para el Sr. Yoldi como para el Sr. García.
Buenas noches, que mañana hay que madrugar

En pura teoría claro que es posible, pero yo no he visto nunca un supuesto en el que haya un extraneus por prevaricación que además no goce de la misma cualidad en otro delito, como malversación, cohecho o tráfico de influencias, es decir, en la práctica se supone que lo que mueve a la persona no funcionaria para inducir al funci a torcer la legalidad en forma crasa es el vil metal o la consecución de algún tipo de ventaja económica para sí o para otro. Eso de inducir a un juez o funcionario a prevaricar por puro deleite en que se infrinja la Ley en forma escandalosa e impúdica es propio del mismísimo Belcebú.
Rechinar claro que rechina, sobre todo si tenemos en cuenta lo fácil que tienen el gatillo cuando se trata de otros, como el pobre Juez Serrano o la juez perfeccionista.De todas maneras, le diré que yo no recuerdo recursos con peor leche y mayor censura jurídica que los interpuestos en su día por Zaragoza respecto de las atrabiliarias resoluciones dictadas por G en el caso de la Memoria. Salvo llamarle prevaricador en forma expresa , creo que hizo todo lo demás.
Lo de Eduardo Torres Dulce le diré que por ambas razones; reune las prendas tanto morales como intelectuales necesarias para desempeñar el cargo que va a ocupar. Todos los fiscales que conozco hicieron la ola cuando les comente quien iba a ser el ungido. Aunque, a lo mejor, le pasa como a Granados y a los diez meses manda a los populinos a freir monas...Un saludo.

Le agradezco Señor García su exquisita corrección, aunque, como sigamos así, el blog va a parecer Versalles. En todo caso, siempre será mejor que el nivel del fondo sur del Bernabéu.
Me gustaría saber su opinión sobre si las fiscales, en calidad de inductoras, podrían ser consideradas extraneus en el delito de prevaricación de las escuchas, en el que el juez G sería intraneus, de acuerdo con la doctrina Luciana del caso del Conseller de Treball de la Generalitat de Catalunya.
Por cierto, ¿no sé si lo he pasado por alto, pero no creo haber leído nada sobre si le rechina o no el que el fiscal no acuse en ninguno de los tres casos de terribles prevaricaciones cometidas por el juez Garzón? O quizá cree que pertenece a la conspiración contraria tendente a la absolución?
¿Y su admiración por Torres Dulce es por el cine (gran connaisseur) o por su destino en el TC?
Es gracia que espera alcanzar etc, etc (que no se diga)

Muy querido sr Yoldi: disculpe la poco decorosa última alusión a su persona. Ya he sido convenientemente corregido por un amigo de vd de hace tiempo, al que admito humildemente la corrección.No obstante, le diré que la Policía o la Fiscalía no acuerdan escucha alguna, lo hace un Juez y que, como bien le recuerda don Alfonso, a éstos no le es imputable prevaricación alguna (en términos absolutos, no obstante, el Fiscal puede prevaricar en un expediente de reforma o de protección, donde dicta decretos, que sí son resoluciones).En cualquier caso, la prórroga de Pedreira no debiera ser un gran obstáculo para la sanción de la conducta garzonita, si tenemos en cuenta la reciente condena de un Juez por prevaricación imprudente por una resolución confirmada por los tres magistrados de la Audiencia que revisaron la misma en grado de apelación caso , en el que, por cierto, su gloriada Fiscalía tuvo un comportamiento sublime, pasando de pedir 10 años de inhab. al juez a solicitar su absolución pese a ser obviamente el mismo el objeto del proceso desde el principio, en un caso donde también había acusaciones "atufantes", como vd dice. Veremos lo que hace en el recurso y veremos tb el comportamiento de la Fiscalía en el juicio contra Garzón ahora que ha cambiado su titular. Le adelanto que soy rendido admirador del nuevo Fiscal General, así que, si se mantiene en sus trece el digno Ministerio y no acusa a Garzon en ninguno de los tres procesos que tiene abiertos, estoy dispuesto a revisar mis tesis . Un saludo

Perdón, que no sé porqué me fui a otro nombre. Mi comentario iba referido a Pedreira (hoy he dormido muy poco...), que creo yo que no prorrogó, sino que anuló. El supuesto Auto de prórroga (publicado en este periódico; ya de paso agradezco el rigor de este medio al incluir resoluciones judiciales) lo he leido y yo no veo la prórroga por ningún lado.
Eso sí, le voy a dar la razón; por estas "pifiadas" que ha cometido Garzón, el TS (o el superior jerárquico que sea) no se "carga" a un Juez, simplemente le dan un par de capones vía sentencia. Lo que pasa es que Garzón lleva muuuchas como esta, y claro, lo poco agrada y lo mucho...
Bueno, a ver cuando pone debajo de su biografía un cartelito con el "comentarista del mes"... Espero ocupar tan merecido escaño frecuentemente. (En serio, ya sabe que esto no es acritud ni nada por el estilo, sino simplemente que hay pocos artículos jurídicos en prensa no especializada, y cuando el diablo no tiene que hacer...).
Insisto, lo malo no es ecuchar, sino prorrogar, con cambio de letrado sin justificar (ese es el meollo de la cuestión, y parece algo oculto...).
Un cordial saludo, y gracias por su tiempo

Queridos amigos:
Como dijo Jack el Destripador: “Por partes”.
Señor García, debo reconocerle que soy un rendido admirador de sus frases célebres y que como los malos –o buenos- escritores tengo la tentación de hacerlas mías. ¡Qué lucidez! Le cito: “Solo alguien consciente de su absoluta impunidad se atreve a llegar a tanto”. Es perfecta, pero no aplicable a Garzón por haber ordenado las escuchas, solicitadas por la policía y la fiscalía y prorrogadas por otro juez (muchos impunes, ¿no?), sino a sus inmarcesibles e idolatrados interpretes supremos de la doctrina penal. De hecho, a un juez como Garzón le van a condenar sus colegas del Supremo. Pero, ¿quién le pone el cascabel al gato si la presunta prevaricación es cometida por uno o varios magistrados del Supremo?
Siento tener que abrirle los ojos, pero en España no se condena a ningún poderoso hasta que alguien le deja caer. Y mientras tanto, reinterpretamos la ley o lo que haga falta para que diga lo que queremos que diga. Por cierto, que las palabras del egregio Barreiro parecen más propias de un periodista sensacionalista que de un ponderado magistrado del Supremo, seguro que lo de Urquía le debió parecer mucho más edificante.
Siga, siga juzgando hechos que las intenciones le pasaran por encima. Me produce infinita ternura.
¡Don Alfonso! Cuánto me alegro de leerle. Ya le estaba echando de menos. Fíjese que incluso otro lector ha estado a punto de quitarle el título de comentarista del mes.
Le preciso: El juez que prorrogó las escuchas fue Antonio Pedreira, instructor del TSJ de Madrid, no Santiago Pedraz. El hecho de que en la Sala Segunda haya más conservadores que progresistas es irrelevante en este caso. Los más virulentos contra Garzón han sido precisamente los teóricos progresistas Luciano Varela y Alberto Jorge Barreiro, aparte de los conservadores Adolfo Prego (que ha dejado la judicatura para dedicarse al ejercicio privado en un despacho) y Manuel Marchena.
Don Alfonso: El señor García es un ciudadano que goza de todos sus derechos, incluida la libertad de expresión. Suele ser mucho más prudente, pero reconozco que soy una mala influencia para él, porque le provoco y en ocasiones, para darme gusto, entra al trapo. Por lo demás, es un tipo excelente, mucho mejor de lo que él mismo cree y le juro, que en un par de ocasiones le ha defendido y me ha rogado que no sea duro con usted. Como usted dice, su formación jurídica es exquisita, pero me consta que su formación como persona es mucho mejor. No ha mentido, créame.
Un afectuoso abrazo a los dos.

Estimado Sr. Yoldi. Espero que hay tenido unas felices navidades. Aquí vuelvo, a precisar alguno de los aspectos de su artículo.
1º Sobre el Ministerio Fiscal: todos sabemos que aunque es el defensor de la legalidad ordinaria y aunque goza de "autonomía funcional" un principio básico de su actuación es el de sujeción jerárquica. Los Fiscales son libres, pero siempre se someten al criterio de su superior. No pretendo aventurar nada, sino simplemente manifestar que el MF a veces se guía, indebidamente a mi juicio, por el principio de oportunidad, apartándose del fundamental principio de legalidad.
2º Sobre las escuchas. La LOGP permite las escuchas. Garzón acordó unas escuchas inicialmente, justificando las razones por las que estimaba que los abogados estaban "en el ajo", y con razón. El problema deriva de que las escuchas se prorrogaron una vez que uno de los presos e imputado cambió de Letrado. Al producirse el cambio, no se justificó que es nuevo Letrado estuviese "en el ajo", y por eso la decisión no fue correcta.
3º A pesar de la insistencia de muchos medios, Pedraz no prorrogó estas escuchas, sino que tuvo que eliminarlas del sumario (con gran esfuerzo para salvar lo posible, porque eran conversaciones vitales para la instrucción, y no es cosa de dejar a tales "mangantes" libres por una cuestión de forma).
4º En la Sala II del TS hay mayoría de progresistas. O así debiera ser, porque el PSOE ha gobernado muchos más años que el PP, y por eso el CGPJ debiera estar dominado por JD. Además, el hecho de que cambie el Gobierno no varía el "color" de la Sala II, puesto que el cargo de Magistrado del TS es vitalicio. Acaso podría decir que los Magistrados del TS se plegarían a los designios del partido gobernante de turno.
Un cordial saludo

Estimado sr Yoldi; que los jueces son hombres y no dioses, y que escriben sus st en papel, y no en el cielo con signos de fuego, es algo que me resulta conocido. A mi me importa muy poco la supuesta conspiración de la que está siendo víctima su amigo G. Se juzgan hechos, no intenciones, que me son desconocidas (ya sé que para vd no, con esa ventaja juega). Por ello le puedo decir que no existe precedente alguno de unas interceptaciones como las que acordó Garzón, así que mal puedo comparar este caso con ningún otro, mucho menos con el que vd señala como implicado al sr Barreiro, al que efectivamente el TC anuló una st por haberse pronunciado anticipadamente en un recurso contra un auto de archivo acerca de la concurrencia de dolo en los acusados de las escuchas del CESID, condenándoles después ya como juez sentenciador; por si la febrícula le ha afectado a su memoria, ahí va el link http://www.boe.es/aeboe/consultas/bases_datos/doc.php?coleccion=tc&id=SENTENCIA-2004-0039.Ya me dirá vd que tendrá que ver eso con lo de G, amen de que comparar a éste con B es como comparar a Dios con un...marciano.
Así que, como ya recordaba el propio Barreiro en el recurso contra su auto de PAB, el proceder de G no tiene parangón con ninguna otra vulneración anterior que se conozca, es decir, no pretenda vd , o su querido Suarez Robledano, confundir el mismo con el de otros jueces que, por desidia o negligencia, acuerdan intervencíones o prórrogas en auto de formulario. Simplemente no cuela. Esto es una animalada y solo alguien consciente de su absoluta impunidad se atreve a llegar a tanto. Hala, vuelva a por más.
Saludos

¡Guauuu!. ¡Defensores de los Tratados Internacionales!. ¿Que dirá el Tribunal de Estrasburgo si Garzón decide recurrir en el caso de que sea condenado?. Ya lo veremos. Como veremos si llegan a condenarle. No lo tengo tan claro.

Apreciado y nunca bien ponderado señor García.
Baje de su turris ebúrnea a la justicia de los mortales, donde los jueces no son precisamente entes incorpóreos que infaliblemente imparten justicia con sus resoluciones, sino personas de carne y hueso con sus grandezas y también con sus miserias, y donde las tripas son muchas veces más importantes que los grandes conceptos (ius, lex,…) ¿Le chirría la condena/ absolución de Urquía? Sí, es un golpe bajo en la credibilidad del Tribunal Supremo y al mismo tiempo, un golpe en los bajos a la sociedad.
Y ¿a usted le parece que los casos de Garzón son la pura aplicación del derecho al margen de cualquier canon hermenéutico aceptable? Pues no hay peor ciego que el que no quiere ver. Aquí hay una persecución ad hominem, iniciada por los suyos (presuntos progresistas) con cualquier excusa e infumable acusación, porque Garzón había dejado en papel mojado la flamante ley de la Memoria Histórica, al tratar de convertir el caso de los crímenes del franquismo en un proceso penal. Me dirá usted, que era un caso para el que no tenía competencia. Y hasta puedo estar de acuerdo con usted en eso, puesto que lo he publicado así. Pero de ahí a la prevaricación hay un trecho. Y luego ya se mezclan venganzas personales y escarmientos generales, que si usted quiere puedo detallar, pero alargaría este post indefinidamente.
¿De verdad, a usted, que es un purista de reconocido prestigio, no le rechinan los dientes al saber que en los tres procesos el fiscal se opone a la acusación y dice que no hay delito? Unos casos con acusaciones atufantes, en los que los tres instructores han perseguido con saña al justiciable más allá de la búsqueda de la verdad, impidiéndole presentar pruebas, y haciendo sudokus con el calendario para que el caso que se inició más tarde y que consideran menos perjudicial para ellos se juzgue antes.
Y Garzón pudo cometer errores en el control de las escuchas, como creo que antes los cometió el señor Barreiro, rectificado por el Tribunal Constitucional por un caso parecido. Eso se suele corregir en apelación, se retiran de la causa y se anulan las conversaciones inadecuadas y en el peor de los casos se absuelve a los acusados. ¿Conoce usted muchos casos de anulación de escuchas? (seguro que una buena docena por lo menos) ¿A cuántos de esos jueces se ha, no ya condenado, sino imputado por prevaricación? ¿Por qué no se ha imputado también a las dos fiscales anticorrupción y al juez que prorrogó la medida?
Baje de su domus aurea señor García. En el barro rigen otras reglas: criterios de oportunidad política y hasta venganzas personales, en un totum revolutum, sí. ¿Así que usted cree que el caso Gürtel ha vuelto a la Audiencia Nacional porque Garzón va a ser absuelto? Venga al mundo real. Le recibiremos con los brazos abiertos. Un muy cordial saludo amigo mío.

Estimado sr.Yoldi;ingenioso y erudito artículo.Solo tiene dos problemas, que incurre en un cierto totum revolutum, equiparando cosas distintas ( p ej, la condena a Urquía, incomprensible socialmente, con los casos de Garzón, en lo que se discute la pura aplicación del derecho al margen de cualquier canon hermeneútico aceptable) y que contiene alguna expresión impropia de una persona conocedora de las leyes y los procedimientos como vd, como la pregunta que se hace acerca del juicio al juez y el juicio a los corruptos...presuntos (salvo que Garzón pueda ser llamado tb prevaricador). ¿De verdad a una persona defensora de los dchos humanos como vd no le conmueve que una persona sea espiada mientras se encuentra privado de libertad y hablando en un locutorio con su madre, con su abogado o con su chorbi, solo porque se presume que en alguna de esas conversaciones pueda intentar poner a buen recaudo lo robado?El instructor de la causa, sr Barreiro, apuntaba , no sin cierta razón, que ello casi equivalía a tortura pues la finalidad era obtener confesión por medio ilícito¿Sabe vd que el sistema de grabación permitía la selección de las conversaciones que el recluso iba a mantener, pudiéndose así haberse grabado solo las que tuvo con letrados previamente investigados por blanqueo, excluyéndose aquellas otras que venían referidas al derecho de defensa o la vida personal de los investigados y que el señor Garzón ni siquiera se molestó en comprobar que ello era así, acordando la intervención en forma omnímoda y general, que es por lo que se le procesa, abstracción hecha de que el artículo que vd muy correctamente cita y que es el único que viene recogido en el auto, solo se refiere a casos de terrorismo?Ya veo que vd aplica la presunción contra reo solo cuando se trata del TS a la hora de juzgar acerca de las razones que justifican el reenvío a la AN de la causa instruida en Madrid, que no es otra que la pérdida de la condición de aforados de los investigados. Lo lamento y quizá sus lectores también, por lo menos aquellos que no se dejan engañar por campañas publicitarias y que saben que los conceptos civilización y progreso no se asimilan a dar en la cabeza al PP en cualquier momento y lugar, sino en el exquisito y escrupuloso respeto a los derechos que los Tratados, la CE y las leyes nos ofrecen a todos. Saludos.

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Sobre el autor

(Donostia-San Sebastián, 1954)
es periodista licenciado en la Universidad
de Navarra. Lleva en El País desde 1983, donde ha
sido corresponsal de Interior y miembro del equipo de
Investigación. Como redactor jurídico ha cubierto casi todos los
juicios importantes que ha habido en España, desde el 23-F, el
síndrome tóxico o el crimen de los Urquijo hasta los atentados del 11-M.

Sobre el blog

Este blog es un lugar de encuentro sobre temas jurídicos, pero no es para todo el mundo. Es muy recomendable tener mucho sentido común y ganas de sonreír, ya que el humor es síntoma de inteligencia. La única norma es el respeto a los demás. Si usted prefiere insultar es muy libre, pero le agradecería que no se molestase en seguir leyendo, yo también preferiría estar en la playa.
El blog se alimentará también -o principalmente- con la serie de artículos que bajo el título “El último recurso” se publican los lunes en El País

Nuevo libro

El último recurso El último recurso. Los artículos que forman parte de este compendio fueron publicados en EL PAÍS bajo el epígrafe El último recurso durante los años 2010 y 2011. Todos ellos fueron escritos durante esas horas de la noche en la que todo parece estar parado y en silencio. Mi objetivo era centrar el foco o aportar un punto de vista particular hacia algunas noticias que me parecía que merecían mayor atención que la que se les había prestado. La otra finalidad, no menor, era que el lector se lo pasara bien y que, a ser posible, esbozara una sonrisa. Y ello, aunque el tema a tratar fuera tan tremendo como la rebaja de cinco años en la condena de un tipo que dejó a su mujer parapléjica a golpes.

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