13 feb 2012

Nota interruptus y otras torpezas

Por: José Yoldi

José Ramón Soriano en el tribunal del caso de los crímenes del franquismo
El magistrado José Ramón Soriano en el tribunal que ha juzgado a Garzón por declararse competente en el caso de los crímenes del franquismo. Claudio Álvarez.

 

Una de las tonterías más recurrentes con las que se ilustra a aquellos que se acercan al mundo judicial es que los jueces y magistrados solo hablan a través de sus autos y sus sentencias. Ni que decir tiene que para la gran mayoría de los casi 5.000 jueces que hay en España eso es así, pero no porque tengan cercenada su libertad de expresión, puesto que tenemos magistrados que están en activo en sus respectivos juzgados y tribunales y paralelamente escriben columnas de opinión en periódicos de difusión nacional o participan asiduamente en tertulias de radio y televisión, ofreciendo su experta mirada, convenientemente remunerada, para diseccionar casos de actualidad que tramitan otros colegas.
La sorpresa de la semana se ha producido porque un magistrado de la Sala Segunda del Tribunal Supremo, José Ramón Soriano, instructor en el caso Campeón, que afecta al ex ministro José Blanco, y miembro del tribunal que ha juzgado a Garzón por el caso de los crímenes del franquismo, ha concedido una larga entrevista al diario Información, líder de la prensa alicantina, en la que ha llegado a decir que "si hay que meter a Urdangarin en la cárcel, se le mete" y ha opinado que si él fuera el juez encargado de ese caso llamaría a declarar a la infanta Cristina, "porque no parece una persona tonta" y "si formaba parte de unas sociedades, algo sabe".
En la entrevista, Soriano salva la rectitud de los jueces, pero destaca la politización del Consejo General del Poder Judicial -los nombramientos de los altos órganos de la justicia están viciados desde el principio porque dependen de los políticos- y del Tribunal Constitucional -las sentencias del Estatut y de Bildu reflejan que no tiene autonomía- y concluye que por eso los ciudadanos no confían en la justicia.
Además, considera que "es muy probable" que un tribunal formado por magistrados profesionales no hubiera absuelto a Camps, porque la diferencia con un jurado popular "es tremenda" y a los jueces profesionales no les afecta la presión de la calle o de la opinión pública.
Como ven, ninguna novedad que no se haya oído o leído cientos de veces, salvo por la persona que lo dice, que, por otro lado, debe su nombramiento para el puesto que ocupa al mismo sistema que ahora critica. O quizá es que cree que su elección no fue consecuencia de un cambio de cromos de los vocales elegidos por los políticos sino que el suyo fue el único caso en el que realmente se aplicó el criterio de mérito y capacidad.
Lo cierto es que Soriano, con una ingenuidad digna de mejores causas, debía de pensar que sus manifestaciones únicamente se iban a leer en un periódico local y se encontró con que la editora Prensa Ibérica distribuyó y publicó la entrevista no solo en Alicante, sino en sus 14 periódicos. Y las agencias y las radios difundieron su contenido, que fue recogido por los periódicos de difusión nacional y los principales telediarios de las cadenas de televisión.
Quizá sorprendido por ver en negro sobre blanco y al lado de su nombre una serie de opiniones que mucha gente piensa, pero que no queda bonito que las diga un magistrado del Supremo, Soriano elaboró una nota de tres folios para matizar el contenido de la entrevista. Finalmente, los tres folios quedaron reducidos a tres párrafos en los que el magistrado trataba de restar importancia a sus manifestaciones sobre Urdangarin y la infanta y sobre la politización de la justicia. En la nota, con membrete del Supremo y bajo el título: "Nota de prensa del magistrado Sr. D. José Ramón Soriano", se daba a entender que él solo se había limitado a responder lo que dice la ley cuando le habían preguntado sobre si Urdangarin podía ir a la cárcel. Y en cuanto a lo de la politización de los órganos judiciales, se excusaba en "una involuntaria descontextualización" de lo que él había dicho.
Sin embargo, la realidad era otra, pues en la entrevista a una pregunta genérica sobre los casos Gürtel, Brugal, Matas o Urdangarin, Soriano se lanzó: "La gente espera que la justicia sea objetiva, imparcial y rigurosa. El Rey ha dicho que la justicia es igual para todos y si hay que meter en la cárcel a Urdangarin, se le mete".
La nota explicativa de Soriano fue una auténtica "nota interruptus", puesto que fue retirada a los 19 minutos de su emisión con la apostilla "se da por no enviada". ¿Qué había pasado? Pues que la entrevistadora al ver la nota había explicado a Soriano que ella había reflejado fielmente lo que él había dicho y que no le dejaba otra salida que hacer pública la grabación, en la que no quedaba precisamente bien parado.
Seguro que alguien pensará que el magistrado habrá aprendido para la próxima vez, pero como decía George Bernard Shaw: "La experiencia nos enseña que los hombres nunca aprenden nada por experiencia". Al tiempo.

Hay 10 Comentarios

Estimado Sr. Yoldi: le agradezco mucho que me remitiese a la entrevista completa. La verdad es que a mí no me parece tan grave lo que dijo. Son opiniones del Magistrado, que, como todos, tiene libertad de expresión. No me parece del todo correcta la referencia a si el instructor de lo de Urdangarín tenía que hacer o dejar de hacer, pero no puedo dar lecciones de ética a un Magistrado del TS, eso es obvio. Sobre sus opiniones, añado, comparto todas menos una, y con matizaciones. Por eso me parece que se ha exagerado todo este tema un poco; eso sí, al instructor le tuvo que sentar fenomenal que le diesen lecciones de cómo hacer su trabajo. Eso es algo feo, pero bueno, lo demás lo suscribo como opinión. Un cordial saludo

No se si fué el titulo o ya sean varios los infortunios que ha venido pasando por medio de sus publicaciones, sin embrago respeto su posición por el contrario del resto que se siguen quejando y aprovechando estos espacios, como dicen: Al caido acerle....

Don Alfonso, ya sabe que tengo debilidad. Le incluyo el enlace de la entrevista original, para que usted mismo pueda juzgar. http://www.diarioinformacion.com/nacional/2012/02/05/hay-meter-urdangarin-carcel-le-mete/1220033.html

Estimado Sr. Yoldi: aunque realiza una crítica demasiado dura, estoy totalmente de acuerdo en el fondo de su artículo. Creo que ningún Juez debería opinar sobre ningún asunto judicial; respecto de los asuntos que se están juzgando por ética profesional; respecto de los suyos propios, por inteligencia. Eso sí, luego no vale quejarse (en general, no lo digo por usted) de que los jueces permanecen al "margen de la sociedad".
Y ya que estamos, y como le sigo a usted, voy a tomarme la libertad de opinar sobre su otro artículo, que el otro foro está muy concurrido. La prescripción, instituto tan desconocido... Aunque aquí el matiz radica en lo siguiente: si a Fabra le prescriben delitos, es que los jueces (aunque en ese caso era cosa del MF y del Abogado del Estado, creo yo) son unos torpes y fachas; en el caso G ess que G tenía razón... Unos argumentos un pelín torticeros.
En fin, que una cosa es que el Sr. Soriano tuviese unos desafortunados comentarios (que ojo, también habría que leer la entrevista completa, pero me fío de su palabra) y otra es hacer casi befa y escarnio con el pobre hombre. Además, opino que la Sra. Bravo en TVE estuvo muy bien, y yo no vi nada raro (lo vi repetido, porque había levantado mucha polémica).
Un cordial saludo

Qué cosas hay que ver y oír, Sr.Yoldi. El Tribunal Supremo, ahora, antes no -por si alguna de las salas hubiera cometido el pecado de no condenar a Garzón- declara el sobreseimiento de la causa seguida contra Garzón por los cursos que tuvo el atrevimiento de impartir en USA. Hay que ver, hay que ver, las faldas que hace un siglo usaba la mujer...tralalá...tralalá...digo yo, digo yo, la vida cambia que es una barbaridad, una barbaridad...Por prescripción, señor Yoldi, por prescripción...prescrita. Algunas medicinas favorecen el laudemus jesus cristi aplacando las caricias vengativas y suavizando las fauces revanchistas de los "gritones". Y es que hay flores que marean, oiga, y además son opiáceas (está bien escrito?).

Sr. Yoldi: Ladran, luego cabalgamos. Felicidades por su magnifico artículo. Completamente de acuerdo con su brillante y lúcido análisis. La mayoría que ahora tanto grita en España está de enhorabuena. Pero, claro, gritar no significa tener la razón. No desfallezca. Sé que no lo hará. Siempre quedáremos ingenuos que le apoyaremos a sabiendas "prevaricadoramente" que continuamos en la buena senda a pesar de que siempre habrán siete "magníficos" y sus fanes que nos condenarán. Amén

¿Como las amapolas? Es usted un amor, señor García. En mi próxima reencarnación, en lugar de ser como Gabriela Bravo, Carlos Dívar o Whitney Houston, modelos en diversos campos, la elegancia, el humor o la voz imperecedera, procuraré ser como usted: por la ingenuidad y los principios al altruismo. Entrañable y sentido abrazo.

Irredento señor Yoldi: yo sigo siendo como las amapolas, y seguidor del nefasto Juan Jacobo.Esa condición de crédulo es la que me permite opinar como lo hago, pues los principios inspiradores permanecen (esos sí que son inmarcesibles), mientras que las personas, hechas de barrillo transitorio, pasan. Ejerzo la crítica a éstas últimas y me esfuerzo por mantener los primeros, que son por los que el mundo aun merece ser salvado (¿soy ingenuo o no?). Saludos.

Señor García: Me alegro de que rece para que retome el sendero del bien, pero me temo que se le va a agotar el rosario porque a estas alturas, yo ya no tengo remedio. Por otro lado, como dicen los del Opus, sus críticas no me mortifican, me santifican, jajaja.
Parece que el señor Soriano no tuvo un buen día, algo así como el de la portavoz del Consejo en los Desayunos de TVE, que fue de metedura en metedura, con aquello de que todos los imputados no son iguales ante la ley (vaya lapsus) en referencia a la declaración de Urdangarin. Un Cgpj que disfruta de su "semana caribeña" y que tiene los mismos principios que Groucho (si no le gustan tengo otros). Solo le faltó proclamar que la justicia es justa.
En fin, más les valdría trabajar más, tener en cuenta los criterios de mérito y capacidad en los nombramientos, en lugar del amiguismo y el cambio de cromos ideológicos y políticos, y nombrar de una santa vez (que ya hace tres años que está vacante) la plaza de la Sala Segunda del TS para juristas de reconocida competencia.
Veo que a pesar de ser una pésima influencia para usted, es usted un yonki del blog. Me encanta que sea usted un adicto, aunque le recomendaría que se desenganchase no vaya a perder su encantadora inocencia. Ya lo decía un yonki, lo fácil es desengancharse, después está la vida, ja,ja,ja.
Un abrazo

No hacemos carrera de vd, sr.Yoldi. Mira que por un momento pensé que se iba a reformar y empezar a "respetar las instituciones democráticas" que dice doña Gabriela....Además, a un hombre tan admirado por miles de beneméritas razones, por tantos triunfos en tantas lides, profesionales y personales, estas últimas que , aun añejas, hoy causan admiración en los roponcillos de reciente ingreso...mal, muy mal, señor Yoldi.
Por cierto, cualquier día deberíamos hablar del ridículo tópico según el cual la designación política de un Magistrado le priva de toda independencia. Los paisanos de su amado Carlin, que también son designados de manera parecida(nominalmente Su Graciosa Majestad, realmente , partidos y lobies, como en USA) , tienen ya muy estudiado el asunto y hablan de un duty of ingratitude. Se trata de que el juez, una vez nombrado, no reciba presiones de quien le ha nombrado ni, por supuesto, se someta a ellas de buen grado. Ejemplos de ello también se dan en España, pese a la condición puercamente banderiza de éste país. Lo que no ocurre más que aquí es que haya incongruentes que denuncien el sistema del que se benefician, alineándose claramente con la posición contraria al principio que acabo de expresar (¿complejo de culpa en sentido freudiano?). Saludos muy cordiales. Sigo rezando para que vuelva al buen camino.

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Sobre el autor

(Donostia-San Sebastián, 1954)
es periodista licenciado en la Universidad
de Navarra. Lleva en El País desde 1983, donde ha
sido corresponsal de Interior y miembro del equipo de
Investigación. Como redactor jurídico ha cubierto casi todos los
juicios importantes que ha habido en España, desde el 23-F, el
síndrome tóxico o el crimen de los Urquijo hasta los atentados del 11-M.

Sobre el blog

Este blog es un lugar de encuentro sobre temas jurídicos, pero no es para todo el mundo. Es muy recomendable tener mucho sentido común y ganas de sonreír, ya que el humor es síntoma de inteligencia. La única norma es el respeto a los demás. Si usted prefiere insultar es muy libre, pero le agradecería que no se molestase en seguir leyendo, yo también preferiría estar en la playa.
El blog se alimentará también -o principalmente- con la serie de artículos que bajo el título “El último recurso” se publican los lunes en El País

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El último recurso El último recurso. Los artículos que forman parte de este compendio fueron publicados en EL PAÍS bajo el epígrafe El último recurso durante los años 2010 y 2011. Todos ellos fueron escritos durante esas horas de la noche en la que todo parece estar parado y en silencio. Mi objetivo era centrar el foco o aportar un punto de vista particular hacia algunas noticias que me parecía que merecían mayor atención que la que se les había prestado. La otra finalidad, no menor, era que el lector se lo pasara bien y que, a ser posible, esbozara una sonrisa. Y ello, aunque el tema a tratar fuera tan tremendo como la rebaja de cinco años en la condena de un tipo que dejó a su mujer parapléjica a golpes.

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