28 feb 2012

Un arúspice en palacio

Por: José Yoldi

Los arúspices eran sacerdotes que en la Roma de los césares abrían las entrañas a los animales para leer en ellas sus presagios. No se sabe bien con cuanta frecuencia acertaban en sus predicciones, pero supongo que  lo harían bien, porque los emperadores que quedaban descontentos no se andaban por las ramas a la hora de echarlos a las fieras. Aunque es muy probable que, como ocurre ahora con los adivinos de la tele, sus profecías fueran frases ambiguas en las que cabían varias interpretaciones que sirvieran para encajar en lo que ocurriera.

El arúspice del que hablo no es así. Un magistrado del Supremo me contó en abril de 2010 qué iba a pasar con las tres causas que ya estaban abiertas contra Baltasar Garzón en aquellas fechas. Mencionó que sería juzgado primero por el caso de las escuchas de la Gürtel, donde sería condenado y expulsado de la carrera. Nada peor para un juez defensor de los derechos humanos que ser apartado de la judicatura por vulnerar los derechos de los acusados.

Aseguró también que en el caso de los patrocinios de los cursos de Nueva York no había nada delictivo, pero que serviría para enlodar la imagen del juez y que en el caso de los crímenes del franquismo, con ser el más dudoso, en su opinión, sería absuelto para no deteriorar el prestigio de España y del Supremo en el extranjero.

Garzón había ninguneado la ley de Memoria al activar un proceso penal al franquismo y había humillado al alto tribunal con su decisión sobre la suspensión de actividades de ANV. Sectores del Gobierno socialista querían dar un escarmiento al juez por la Memoria y el PP, con Federico Trillo al frente, se sumó con entusiasmo a la labor, tras sus decisiones en la Gürtel.

Y el augurio del arúspice del Palacio de Justicia se ha cumplido en todos sus extremos. Como se dice ahora, la hoja de ruta ha culminado con la expulsión de la carrera de Garzón. Y eso no lo remedia ni aunque el Tribunal Europeo de Derechos Humanos condene al Reino de España, como es previsible, por falta de imparcialidad de los jueces Varela y Marchena. Este arúspice no falla.

Hay 15 Comentarios

Señores he estado muy ocupado y no he tenido tiempo para juegos florales. En todo caso, no estoy enfadado Don Alfonso. Aunque usted pueda creer lo contrario, lo que yo decía era que un magistrado del TS había clavado la hoja de ruta de lo que más de año y medio después le iba a pasar a Garzón. No soy yo quien acierto y me equivoco, que sí, me equivoco mucho. Y decía por tanto que no era suerte, por mi parte, sino trabajo al ir a hablar con ese juez que en abril de 2009 predijo lo que luego ha ocurrido. Lo mismo que hizo un fiscal de sala del alto tribunal en octubre de ese año, como usted mismo puede comprobar en la hemeroteca (si le es cansado o no se fía, le puedo proporcionar el enlace de la crónica que escribí conjuntamente con mi compañero Julio M Lázaro.
Por lo demás, no se fíe mucho del señor García, que veo que respira por la herida de la amistad corporativa. Le voy a hacer el favor de no contestarle, porque siempre se lanza tan alegre a anunciar que va a la guerra pero luego se asusta en cuanto empiezan los primeros tiros. No me toque los dídimos, señor García, que usted tiene mucha más información extraprocesal que don Alfonso y no le voy a pasar por alto que no juegue limpio. En todo caso, don Alfonso, espero que le vaya bien estos días y desde este blog le mandamos mucho ánimo. Cordiales saludos a los dos y al resto de los lectores. Buenas noches o lo que sean.

Estimado Sr. Yoldi: ya le dije que no se lo tomara a mal. Simplemente manifiesto que según mis fuentes (distintas de las que ud. maneja, pero fuentes, al fin y al cabo) lo que iba a pasar era que a G le iba a caer una gorda en aquellos casos en los que se pudiera. Además, una vez leída la STS, estimo que el TS no ha estado todo lo fino que pudiera; la prevaricación ordinaria exige una afectación del interés general (la "injusticia"), pero no conozco ninguna STS reciente (porque antigua no las hay, creo yo) en la que dicho componente típico sea exigido en la prevaricación judicial. Afortunadamente el mundo de la prevaricación judicial es algo que me queda muy lejos, y no es que sea un tema que tenga especialmente dominado como para afirmar rotundamente que la exigencia de la relevancia o afectación al interés general sea consustancial, al menos recientemente, para integrar el tipo de prevaricación judicial.
No quería decir que haya tenido suerte, sino simplemente que a veces acierta y otras no... Que ud. se equivoca a veces es algo evidente, como cualquier persona. Y también veo lógico que cuando acierte en su pronóstico, señale su éxito. Por cierto, sé perfectamente lo que es el trabajo, y sus frutos; y de estudiar, aunque me quede toda una vida por delante, algo entiendo (y ya se sabe que las comparaciones son odiosas...); además, no creo que mi ingenuidad sea especialmente reseñable, más bien podría definirme como escéptico, y no es lo mismo...
Un cordial saludo y no se tome las cosas a mal; como bien me ha recordado alguna vez, el humor es una gran virtud.

Sí,don Alfonso, no se nos muera, haga caso a nuestro arúspice de cabecera. No le importe para nada que los dos magistrados citados hayan penado con creces la osadía de inculpar al presidente de la CCAA y a un lider de la oposición con la no renovación del cargo como Presidente del TSJ y con la postergación en el acceso al TS (en una muestra más de lo muy independiente que es nuestra "juztizia") . La razón la tenían los grandísimos ropones de la Villa de París, que en este caso fueron buenos, santos y puros y que obviaron que era Batasuna y no ETA la que había sido requerida en la pieza de ejecución de la ST que la ilegalizaba para que "se abstuviera de toda actividad política" y , por tanto, que reunirse en un hotel bajos los focos de los flashes para "hablar" era, ni más ni menos, que cooperar para que la formación ilegalizada reanudara sus actividades. Ahí los independientes, sabios y nada politizados fueron los señores de la Villa de París, al confirmar el auto de archivo que dictó la Sala por motivos distintos a los de ésta (el TSJ archivó por doctrina Botin y el TS lo hizo en base a una resolución anterior referida a ETA, a quien nadie le había requerido para cesar en actividad política alguna porque era una banda terrorista y no un partido político).
En fin , que se consiguió lo que nuestro querido cronista deseó en un objetivo y nada militante artículo posterior, que a Fernando Ruiz Piñeiro no le renovaran para un nuevo mandato, cuando lo hacen con TODOS los Presidentes de TSJ. Muy edificante, sí señor.

El hombre del tiempo? Jajaja. Qué gracioso don Alfonso, nunca me habían comparado con Ana Belén Roy, con lo que me gusta cuando se desliza entre anticiclones y borrascas, jajaja. Así que suerte eh!, jajaja. No es suerte, es trabajo, don Alfonso, pero no importa, no voy a pretender que lo entienda. Le voy a recomendar este otro artículo de hace tiempo en el que el anticiclón de las Azores vino impulsado por la corriente del Golfo, jajaja. http://blogs.elpais.com/despejen-la-sala/2008/10/la-bola-de-cristal-y-los-jueces-del-lehendakari.html O espabila, o morirá de ingenuidad. Saludos cordiales y estudie, que siempre es un buen consejo y los idus de marzo, como diría Julio César, están cerca.

octubre y no julio...

Recomiendo leer el Auto de 16 de julio de 2008 que el Sr. García referencia. No tiene desperdicio!!! Además, las informaciones que a mí me han llegado estos dos últimos años no apuntaban en la dirección que usted señala. Si le parece que lo correcto es ver quién tiene el mejor "chivato", a mí me parece que lo mejor es la predictibilidad (osea, la seguridad jurídica) del poder judicial. Una cosa está clara, han ido a por G. La diferencia entre usted y yo radica en lo siguiente: ud. insinúa, veladamente, que es todo cosa de conspiraciones (o similares, no me malinterprete) del PP, mientras que yo pienso que es que G llevaba fuera de sitio vaios años, y esto ha sido la gota que ha colmado el vaso. Además, no debemos olvidar que por mucha enemistad que se busque, G era tan juez como sus colegas (véase superiores, y lo suelto con inquina y con la boca chica...), y a nadie le agrada montar estos rifirrafes en público.
Sobre su acierto, pues le debo dar la razón. Pero no es que desconfíe de ud., sino que más bien considero que actúa como un "hombre del tiempo" (ya sabe, si falla se olvida todo, y si acierta, recuerda que acertó). Vamos, que ha tenido un pelín de suerte... jajajaja. No se enfade.
Además, no podemos olvidar lo importante ¿es esto una prevaricación? ¿vale usar el 65 LOPJ tan torticeramente como lo usó G? ¿considera que la AN es la competente para una hazaña tal como juzgar a Franco? ¿considera oportuno cargarse leyes? ¿considera digno de un juez saltarse el principio de legalidad? A mí, todas estas preguntas me llevan a la misma respuesta: estamos en presencia de una prevaricación.
Si convenimos en este último punto, tal vez sea más fácil entendernos en otros. Pero si ud. no considera esta actuación muy muy equivocada, entonces el camino del entendimiento habrá de seguir otros derroteros.
Un cordial saludo a todos

Jajaja. Veo que empieza a insultarme. ¡Qué lamentable! ¿Está huero de argumentos?Y nunca pretendería quedar por encima de comentarista tan capacitado. Con empatar me daría por satisfecho, jajaja. Hala, vaya a hacer algo de provecho, jajaja, que tengo mucho trabajo.

Obcecado señor Yoldi: está tan ufano con la sagacidad de sus fuentes roponas que ha perdido la capacidad de leer entre lineas. Si le deseo a G la victoria en el TEDH es porque juzgo lesionado su derecho a un juez imparcial y, por ello, admito finalmente como cierta la conspiración ropónica tantas veces denunciada por vd. Ello no quita a que me siga pareciendo prevaricador el comportamiento de su primo, que afrenta principios esenciales del ordenamiento penal sin una motivación ética y legalmente justificable (investigar el franquismo lo es, pero , como vuelvo a decir, G no lo hizo) ¿Está claro, redactor patoso? Señor, no señor, que aun tengo que quedar por encima.

Señor García, puede usted copiar el Castán si le apetece y lanzar toda la verborrea jurídica al uso, pero todas esas apreciaciones jurídicas que usted despliega no explican por qué un magistrado del Tribunal Supremo en abril de 2010 y un fiscal de Sala, destinado en la Sala Penal del Supremo, en octubre de 2010, pudieron adivinar con tal precisión todo lo que ha ocurrido con Garzón desde entonces y que ha culminado con su expulsión de la carrera judicial en febrero de 2012. http://elpais.com/diario/2010/10/31/espana/1288476005_850215.html Aquí le copio el enlace de lo publicado en octubre, que seguramente le resultará de una sorprendente coindicencia con lo que finalmente ha ocurrido. O realmente estas dos personas son arúspices y todo es una infinita casualidad o todo estaba diseñado en aquellas fechas para que esto acabara así, lo cual no deja de ser sospechoso. Aunque quizá al señor García y a don Alfonso la predicción les parezca música celestial.


Me parece que hay problemas para leer el link. Extraigo aquí las ideas centrales del artículo de don Andrés de la Oliva:

1º) El famoso proceso de Garzón comienza en diciembre de 2006 al recibir unas denuncias de «desapariciones forzadas». Se trataría de delitos de detención ilegal sin dar razón del paradero del detenido (art. 166 del Código Penal).
2º) Durante año y medio, Garzón no lleva a cabo investigación alguna de esas desapariciones ni ninguna otra actividad investigadora. Al cabo de esos 18 meses, ya en el año 2008, por resoluciones del día 28 de agosto y del 25 de septiembre de 2008, Garzón solicita a innumerables entidades información sobre otras posibles desapariciones y sobre inhumaciones o enterramientos colectivos en toda España. Continúa la ausencia de investigaciones sobre las concretas desapariciones denunciadas. Esas desapariciones se podrían considerar, es verdad, probables «crímenes del franquismo». Pero no las investiga.
3º) Por Auto de 16 de octubre de 2008, Garzón introduce en el proceso iniciado en diciembre de 2006 un nuevo hecho, que es, según los términos de ese Auto, el «Alzamiento Nacional». Lo considera un delito contra los Altos Organismos de la Nación. En consecuencia, se declara competente. Siempre en el mismo Auto, Garzón señala, con nombres y apellidos, a una treintena larga de personas como responsables de ese delito. Siempre en el mismo Auto, afirma, por dos veces, que es notorio que todas esas personas han fallecido y anuncia ya que, una vez reciba los certificados de defunción que pide (aunque la ley establece que los hechos notorios no necesitan prueba), declarará extinguida la responsabilidad de esas personas.
Tras el Auto de 16 de octubre de 2008, Garzón hubiera podido intentar siquiera investigar hechos de apariencia delictiva conexos con el «Alzamiento Nacional» y posteriores a él. No sólo no lo hizo, sino que su planteamiento en ese Auto fue ya de inmediato «carpetazo».
4º) En efecto: un mes y dos días después, el 18 de noviembre de 2008, Garzón dicta otro Auto en el que, recibidos los certificados de defunción, 1º) Declara extinguidas las responsabilidades penales de los por él declarados protagonistas del «Alzamiento Nacional»; 2º) Se declara incompetente para seguir conociendo del proceso que él había iniciado. Casi dos años después de las primeras denuncias de «desapariciones forzadas» reconoce Garzón (no se lo impone nadie: nadie le arrebata su proceso) que los delitos de detención ilegal no están entre los que resultan de su competencia según los arts. 88 y 65 de la Ley Orgánica del Poder Judicial (obviamente, eso podía y debía haberlo resuelto en diciembre de 2006).
5º) De lo anterior deriva: a) Que las desapariciones forzadas, en general, han sido objeto de la actividad judicial de Garzón durante algo más de dos meses (ni un solo día si hablamos de las desapariciones concretamente denunciadas). Lo que en cierto momento (agosto de 2008) pretende Garzón es información sobre otras exhumaciones en marcha o planeadas, para controlarlas todas desde el Juzgado Central de Instrucción nº 5; b) La actividad judicial de Garzón respecto del «Alzamiento Nacional» dura un mes y dos días; c) En ningún momento se investigan por Garzón ni «crímenes del franquismo» en general ni algún crimen en particular en el curso del «Alzamiento Nacional, hecho distinto del franquismo» resultante, que, contando a partir de 1939, dura 36 años más.

(...) a caballo entre lo político y lo espiritual (...) , lo de la mitad es para el camino.

Se me está pegando la dislexia de alguien que conozco...

Estimado señor Yoldi: efectivamente , algo de razón tiene don Alfonso en todo esto.Ya le dije en su momento que, de las tres causas existentes contra G, en la única que me parecía que podía haber prevaricación es en ésta última, la que acaba de fallarse en forma favorable para sus intereses. Y no solo, ni principalmente, porque hubiera conculcado principios básicos del ordenamiento penal, como el principio de legalidad (ley de Amnistía), irretroactividad o prescripción , dado que efectivamente existían opiniones doctrinales allende nuestras fronteras que permitían justificar tan aparentes dislates sino, sobre todo, porque no es cierto que G hubiera hecho lo que decían que había hecho, es decir, investigar los crímenes de la dictadura. Si de verdad lo hubiera hecho , yo daría por santos y buenos los demás horrores perpetrados
Voy a colgar abajo un link del catedrático don Andrés de la Oliva referido a un artículo publicado en una tercera de ABC hace ya tiempo, que suscribo íntegramente:

http://www.abc.es/20100522/opinion-tercera/garzon-nunca-investigo-crimenes-20100522.html.

En cualquier caso, no pongo en duda la profecía del arúspice. Aunque lamento en lo personal lo del juez universal, debo decir que la A de J gana con su pérdida. Hacía ya mucho tiempo que su primo había dejado de ser juez para trascender a una suerte de plano metafísico a mitad de caballo entre lo político y lo espiritual (ay, esa izquierda, siempre necesitada de referentes). En cualquier caso, le deseo lo mejor en la nueva andadura que comienza(incluso en la obtención de una st en el TEDH que poder blandir cual espada flamígera contra sus inquisidores). Saludos.

Estimado Sr. Yoldi: muy buenos días. La verdad es que a mí este asunto de G me parece mal, muy mal. Que conste que no he leído la sentencia, pero me parece que hay razones "ocultas" para evitar la condena (unos ven razones ocultas en la condena, y yo en la absolución: es la opinión!). Me da la sensación de que en este caso no hay condena para compensar un poquito que ya le han caido once años. No sé si también influirá el hecho de que es materia "sensible" y que la gente no iba a entenderlo del todo bien. Sea como fuere, a mí me parece una prevaricación de las de libro; seamos serios, lo de las escuchas se le podría haber pasado, estar muy cargado de trabajo (fíjese que el verbo está en condicional...) o mil motivos que le hubiesen llevado a pifiarla; pero en este caso, yo creo que hasta a un joven recién salido de la carrera le parecerá una animalada; un juez no puede ir imponiendo su criterio por encima del del legislador; no puede obviar condicionantes y principios básicos del proceso penal... En fin, que no estoy del todo conforme con la decisión de la absolución.
Y, respecto de su artículo de ayer (que conste, que no atrvieso ningún trance, e! jajaja), me gustaría precisar que comparto la opinión del Sr. García (aunque se ve que ayer no tuvo un buen día); es más, discrepo de su opinión de que los trabajadores públicos hayan de ser controlados por la ciudadanía... Vaya cosas digo!!
Un cordial saludo

Yo sueño, que de momento es gratis, con que hayan cogido carrerilla estos jueces y desde ahora la justicia sea mas rápida. Que lo de "esto" les haya servido para demostrar que si quieren pueden agilizar las cosas y ser mas eficaces.
Ya digo que es un sueño. Ellos dirán que como les van a pagar igual por dejarlo prescribir....buena gana de meterse en desenterramienots de rojos.

Es una absoluta vergüenza. No sé qué va a pasar ahora, si alguien se atreverá después del escarmiento, pero desde luego, nuestro nuevo mártir, es uno a la española. No nos quedan muchos héroes, y menos en los tiempos que corren.

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Sobre el autor

(Donostia-San Sebastián, 1954)
es periodista licenciado en la Universidad
de Navarra. Lleva en El País desde 1983, donde ha
sido corresponsal de Interior y miembro del equipo de
Investigación. Como redactor jurídico ha cubierto casi todos los
juicios importantes que ha habido en España, desde el 23-F, el
síndrome tóxico o el crimen de los Urquijo hasta los atentados del 11-M.

Sobre el blog

Este blog es un lugar de encuentro sobre temas jurídicos, pero no es para todo el mundo. Es muy recomendable tener mucho sentido común y ganas de sonreír, ya que el humor es síntoma de inteligencia. La única norma es el respeto a los demás. Si usted prefiere insultar es muy libre, pero le agradecería que no se molestase en seguir leyendo, yo también preferiría estar en la playa.
El blog se alimentará también -o principalmente- con la serie de artículos que bajo el título “El último recurso” se publican los lunes en El País

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El último recurso El último recurso. Los artículos que forman parte de este compendio fueron publicados en EL PAÍS bajo el epígrafe El último recurso durante los años 2010 y 2011. Todos ellos fueron escritos durante esas horas de la noche en la que todo parece estar parado y en silencio. Mi objetivo era centrar el foco o aportar un punto de vista particular hacia algunas noticias que me parecía que merecían mayor atención que la que se les había prestado. La otra finalidad, no menor, era que el lector se lo pasara bien y que, a ser posible, esbozara una sonrisa. Y ello, aunque el tema a tratar fuera tan tremendo como la rebaja de cinco años en la condena de un tipo que dejó a su mujer parapléjica a golpes.

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