10 feb 2012

Una coincidencia según lo previsto

Por: José Yoldi

Juez varela
El juez del Supremo Luciano Varela, y Baltasar Garzón, vistos por
SCIAMMARELA

 

La sentencia que ayer condenó por delito de prevaricación a 11 años de inhabilitación, y por tanto expulsó de la carrera judicial, a Baltasar Garzón estaba prevista en todas las quinielas que se manejaban en el Supremo, la Audiencia Nacional o el Consejo General del Poder Judicial sobre el resultado del juicio.

Este caso, como recordarán, se inició en febrero de 2010, y fue el tercero que se abrió en el Tribunal Supremo por el mismo delito contra el ya ex magistrado de la Audiencia Nacional por haber ordenado la intervención de las comunicaciones en prisión entre los principales acusados de la trama de corrupción Gürtel, que afecta al PP, y sus abogados.

Un año antes se había producido la querella del seudosindicato Manos Limpias porque el magistrado se había declarado competente para investigar los crímenes del franquismo, un plan sistemático de exterminio ordenado por los generales a las órdenes de Francisco Franco, como Mola y Queipo de Llano, y que a criterio del juez constituían delitos de desapariciones forzosas en un contexto de crímenes contra la humanidad. Y poco después, se había retomado otra querella que ya había sido archivada previamente por unos supuestos patrocinios durante su estancia por estudios en la Universidad de Nueva York.

Y mientras el caso de los crímenes del franquismo, impulsado con pasión por el juez Luciano Varela, fue necesario para suspender a Garzón en sus funciones, y el de los dineros de Nueva York para extender la sospecha de que había metido la mano en la caja, el verdaderamente importante fue el de las escuchas de la Gürtel.

Ya en octubre de 2010, en fuentes fiscales consideraban que el caso de las escuchas a los implicados en la trama Gürtel era el más factible para fundamentar una sentencia condenatoria. Garzón, tras sus pesquisas contra Pinochet y los generales de la dictadura argentina, está considerado en más de un continente como el gran perseguidor de crímenes contra la humanidad y defensor de los derechos humanos. Por ello, nada mejor que condenarle por vulnerar derechos fundamentales de los ciudadanos, aunque estos sean presuntos corruptos. Además, el juez instructor de este caso, Alberto Jorge Barreiro, desplazó sutilmente el proceso por intervenir las comunicaciones en prisión de los acusados de la Gürtel para prevenir el blanqueo de dinero en paraísos fiscales, a unas escuchas a sus inocentes abogados, lo que permitió imputar a Garzón la vulneración de los derechos fundamentales a la intimidad, al secreto de las comunicaciones, al secreto profesional de los abogados, y al derecho de los imputados a no declarar contra sí mismos y a no confesarse culpables. Así que mientras el caso de las escuchas iba a ritmo de AVE, los otros procesos, especialmente el del franquismo y los cursos de Nueva York, viajaban en mercancías.

Y en la cárcel se decía entre otras cosas:

Abogado. La buena nueva que te iba a decir es que la sociedad de los locales de Boadilla [un negocio supuestamente obtenido gracias al trato de favor de un alcalde del PP] no está bloqueada.

Pablo Crespo.  No.

Abogado. No sé cuánto en este momento, Ramón no estaba seguro pero pensaba...

Pablo Crespo.  Sí, sí, vale...

Abogado.  Entonces, si esto es así y podemos disponer, obviamente, salvo que vosotros me digáis otra cosa.

Pablo Crespo. No, no.

Abogado.  Voy a atender primero a vuestras familias, voy a hacer un cálculo de cinco meses, por ejemplo, en base a los números que me habéis dado, el otro día, eso será lo primero, en vez de mes a mes, porque si no tenemos el riesgo de que esto se bloquee.

Pablo Crespo. Lo administras tú de alguna manera.

De modo que indicaciones para que el abogado manejara los fondos que todavía no habían sido bloqueados, sí que hubo.

Y resulta que en ninguno de los tres casos que el Supremo ha instruido contra Garzón le acusa el fiscal, que considera que no cometió delito alguno.

En las escuchas, todo se basa en una interpretación legal del artículo 51.2 de la Ley General Penitenciaria que permite la intervención de las comunicaciones de los presos “por orden de la autoridad judicial y en supuestos de terrorismo”. El juez atendió la petición de la policía y las dos fiscales anticorrupción al adoptar la medida y luego fue prorrogada por el juez del TSJ Antonio Pedreira. Ninguno de ellos ha sido molestado, ni siquiera han comparecido como testigos.

En otros procesos, como el caso de Marta del Castillo se escuchó a los presuntos autores del asesinato para tratar de encontrar el cadáver de la joven; en el del abogado Pablo Vioque, se escuchó a su letrada para prevenir el asesinato del fiscal jefe antidroga Javier Zaragoza, para lo que el preso había contratado a un sicario. Ninguno de los casos tenía que ver con el terrorismo, pero tampoco ninguno de los jueces fue reconvenido.

Ahora a Garzón le han echado de la carrera. Como los jueces del Tribunal Supremo no prevarican, seguro que se trata de una coincidencia.

Una coincidencia según lo previsto, pensarán ustedes.

Hay 20 Comentarios

Sr. Yoldi: Quisiera hablar de la escasa comprensión lectora de los magistrados del T.S.
Su artículo se ha publicado en español y en inglés. ¿Se ha dado cuenta de que, al traducirlo, el traductor se ha visto obligado a modificarlo omitiendo la conjunción copulativa?: así, “por orden de la autoridad judicial y en supuestos de terrorismo”, se queda en “by order of the judicial authority in cases of terrorism”. Llevo muchos años trabajando como traductor e intérprete jurado y puedo asegurarle que el texto original no es ambiguo en absoluto: autoriza claramente las escuchas en dos supuestos: (a) por la autoridad judicial, y (b) en supuestos de terrorismo.
La conjunción copulativa no podemos ignorarla, como hace el T.S. Eso es falta de comprensión lectora.
Según el art. 5 del Código Civil, “Las normas se interpretarán según el sentido propio de sus palabras, en relación con el contexto”. Pues bien, la conjunción copulativa es una palabra -equivalente al signo más (+) en álgebra de Boole-, y no puede obviarse.
En cuanto al “sentido propio” viene determinado por la intención del autor, y es sobradamente conocida la intención del Parlamento cuando aprobó esta ley en 1979 (según un muy buen análisis del jurista Eugenio Arribas López que está publicado en internet).
Se podría demandar a sus señorías por no cumplir con el Código Civil y no atenerse al “sentido de las palabras en contexto”. Han desvirtuado la intención del autor. Han desvirtuado el sentido. Lo han forzado y retorcido. Si fueran empleados míos (que, en cierto modo, lo son) los despediría, porque no aprovecharon la ESO.
Puede que no les guste lo que dice la ley. De hecho, habría que regular las escuchas bajo la supervisión de un segundo juez independiente y con obligación de secreto, que se encargue del expurgo, pero hasta que eso no se haga, los jueces tienen que apañárselas con la ley que tenemos y no inventarse, como hacen los magistrados, que dice lo que no dice.
Aparte de no saber leer, sus señorías tampoco saben escribir, porque en una sentencia propia (es decir, del propio T.S.) que invocan en su auxilio, escriben también “por orden de la autoridad judicial y en supuestos de terrorismo” cuando quieren decir “por orden de la autoridad judicial en supuestos de terrorismo”.
Estamos apañaos. Esto sólo favorece la impunidad de los corruptos.
Se podría concluir, irónicamente, que los jueces no irán nunca al paro, pues así se aseguran de que cada vez habrá más delitos.

por favor,dejenos y disfrute de su fin de semana!!! que todos necesitamos desconectar!! el lunes retomamos nuestra charla.pase un feliz fin de semana

por favor,dejenos y disfrute de su fin de semana!!! que todos necesitamos desconectar!! el lunes retomamos nuestra charla.pase un feliz fin de semana

Le juro, Don Alfonso, que es la última. No me va a llevar al asunto de la elección de los jueces. Ya tuvimos nuestro peculiar debate. Si el sistema no es proporcional, se provoca el rodillo, mucho más que cuando la elección provenía del parlamento. Ya se experimentó en el pasado y la APM hizo su agosto, su septiembre, su octubre y su todo el año. Y los demás a dos velas.
Y el hecho de que Garzón pusiera esa coletilla despreciable, no le lleva a pensar que quizá no prevaricó, o por lo menos le siembra la duda?. Bueno, que ahora sí. Hasta el lunes a todos.

Ah, y por último, Don Alfonso, "buena moza" o "muchacha" no es un insulto, es irónico, y a mí me gustaría que me considerasen buen mozo o muchacho, ahora que mi abundante cabellera ha desaparecido y mis michelines desbordan las amuras del Titanic. Dele al humor con finezza, usted puede.

Sr. Yoldi: entiendo lo que dice. Pero, siguiendo un argumento muy audaz de la sentencia, muchos presos provisionales podrían ser objeto de una medida como la que acordó G, puesto que para meter a alguien en prisión provisional, entre otras causas, se preve el peligro de que el sujeto oculte fuentes relevantes de prueba. Entiendo también que el secreto de las comunicaciones es cosa distinta del derecho de defensa. Pero para intervenir las comunicaciones, en general, también hace falta resolución judicial motivada. Yo lo que digo, simplemente, es que no se puede escuchar todo y sin adoptar precacuciones para evitar vulnerar el derecho de defensa (G sólo puso una coletilla final); los autos de limitación de derechos fundamentales tienen que ser ejemplares y muy bien justificados. Comparto su opinión sobre el caso del J Urquía; pero esos son otros temas... Que el CGPJ haga cosas mal (según como le de el viento) no quita para que también haga cosas bien; al igual que G hizo cosas positivas e hizo cosas mal. Yo creo que es algo consustancial a las personas y a las instituciones. De todas formas, enlazando con otro tema, dado que critica - como yo - al CGPJ y su politización, entiendo que estará a favor de la propuesta de Gallardón al respecto de modificar el sistema de nombramiento de los vocales. Eso sí, que haya un vicio en el nombramiento tampoco quita para que los juristas que van de vocales o al TS sean malos, aunque la "forma" sea un poco fea.
Un saludo. Por cierto, mucho mejor estar más "tranqui", tenía toda la razón.

Jorr, me pongo a contestar a un comentario y cuando voy y lo publico veo que ya hay tres más. Lo siento, señores, pero he empezado a las 3.30 de la mañana con el artículo del lunes, que si nadie lo remedia se titulará: "Nota interruptus y otras torpezas" y ya no doy para más. Mi señora está a punto de interponer un habeas corpus y creo que es el momento de empezar el fin de semana. Abrazos a todos y trátense bien, que voy a intentar ir al cine.

joeeer, s´. yoldi: mea culpa y me doy en el pecho tres veces seguidas, me alegro de que no se haya borrado por otro lado nada interesante pero llevaba un mosqueo... xq entre el kabreo y tal...

¡Qué gusto Don Alfonso! Siga así. Y respecto al fondo de la cuestión, yo no defiendo la impunidad de los jueces ni la de nadie (salvo la mía si fuera posible, ya ve que soy un egoista, jaja). Ahora bien, ¿no era indubio pro reo? es decir, en la duda a favor de reo. Si hay una interpretación de la ley favorable al acusado ¿debemos escoger la interpretación contra reo, porque nos parece mejor?. Y la opción de Garzón era escuchar a los reclusos, no a los abogados, Y lo que está protegido es el derecho de defensa, es decir, la comunicación entre el acusado y su abogado, no entre el acusado y los abogados de otros que no son sus defensores. Parece que ese extremo se ha obviado. Y en el artículo mencionaba esa conversación tan inocente en la que uno de los acusados y un abogado se ponen de acuerdo para exprimir los fondos de una sociedad que no ha sido bloqueada. Y lo de los 11 años no es que sean mucho, es que lo que supone es la expulsión de la carrera judicial. Una tontería, como ve, mientras el alto tribunal rehabilita al juez Urquía, un tipo corrupto que cobró de Roca, el faraón de Marbella, la nada despreciable cantidad de 76.000 euros para comprarse un chalet a cambio del secuestro de un programa. Como ve, mismo trato para la misma conducta. O así. De modo que me parece que tanto el Supremo como el CGPJ deberían hacer un poco de autocrítica y que entiendo que la vocal señora Bravo se vea en la obligación de defender al Supremo, pero que también ahí la política rezuma por todos los poros institucionales del organismo. Dicho esto, respeto su punto de vista, pero prefiero el mío. Saludos cordiales.

Sr. Burjasotte: no creo que calificar a la Sr. Bravo de "buena moza" o "muchacha" sea muy educado o correcto. No es que sea de mi familia y aunque su actuación puede ser criticada (y yo la critico a veces, pero pocas), no me parece correcto calificar de esa forma a una vocal del CGPJ. Al fin y al cabo, representa al CGPJ, y por vía indirecta, a muchos jueces y magistrados, en concreto, a los magistrados de la Sala de lo Penal del TS. No creo que haya hecho nada malo.
Sobre su otro comentario, ha dicho que "no todos los imputados son iguales". A mí me parece obvio, puesto que, por ejemplo, los etarras no van a pie a la AN. Al asesino de Marta del Castillo le llevaban escoltado... Si va Vera o Barrionuevo, es normal que se le ofrezca un dispositivo de seguridad que a usted o a mí no nos ofrecerían, porque no necesitaríamos. Pero yo no he entendido que dijese que no seamos iguales ante la ley.
Un saludo

Sr. Yoldi: Ese móvil que tanto se mueve...A propósito, el principio "in dubio pro reo", ya no existe? O, por el contrario, como llevo tiempo lejos del mundanal ruido judicial, habrá caído en desuso? Mire usted por donde la buena moza portavoz del CGPJ nos ha dicho lo que desde mis tiempos de universidad y de vida judicial siempre intuí y sostuve: " que la ley no es igual para todos". Condescendiente, dice usted. No me cabe duda que tiene un corazón de oro a pesar de presumir -es un decir- de colmillo retorcido.
Lo peor conclusión que saco de esta sentencia y su fallo es que el Tribunal Supremo (sus salas penales), abogados afines que tanto lamentan personalmente sus dolorosas condenas, pero no ocultan su alegría por sus éxitos defensivos, y la prensa que según dijo Pulitzer es, un día sí y otro también, cínica, corrupta, demagógica y mercenaria hace/convierte a sus lectores en tan villanos como ella misma lo es. Justamente, es la que en España jalea y se alegra de la vengativa sentencia dictada contra Garzón.

Y, no quiero insistir en este tema, pero lo de los casos Atutxa y Botín es muy coherente. Expongo nuevamente, de forma sintética y sujeta a matices, la doctrina expuesta en estos casos (de hecho, he revisado las dos sentencias para ver si era yo el equivocado, y me he dado cuenta de que no, o al menos eso creo): si hay perjudicado y este no acciona no vale acusación popular (porque el ejercicio de la acción queda en manos del perjudicado); en los delitos en los que no existe perjudicado si se admite la acusación popular, puesto que al no existir perjudicado éste no puede accionar (así dicho, parece una chorrada desde el punto de vista ontológico). No pretendo pasarme de listo, pero a mí esta doctrina siempre me ha parecido bastante clara, y creo que se está produciendo una terrible confusión. Doctrina contradictoria la de los A, pero eso fue entre el TS y el TC. Y seguro que el TS tiene jurisprudencia "revisada", pero coherente. De hecho ese es el objeto de que los magistrados del TS sean pocos: que conozcan lo que ellos mismos dicen.
También discrepo del Sr. García respecto del argumento al que me remite. El argumento es simple, pero creo que contundente, al menos a mi entender: si en un juzgado 2 jueces se coordinan y son unos "manguis" no tienen más que mantener una actitud conjunta; de ese modo no hay prevaricación... Entiendo que en este supuesto habría dos prevaricadores en potencia, aunque el que se podría comer el "marrón" sería el que dictase la resolución en cuestión.
Tampoco creo que esto atemorice a los jueces de instrucción. Aunque hubiese sido de ayuda para los mismos fijar unos criterios mínimos para considerar que la escucha es admisible, para así saber en el ámbito en que pueden moverse; además, teniendo en cuenta que casos así no suelen llegar al TS.
Un coridal saludo a todos los comentaristas y a ud. Sr. Yoldi.

Sr. Yoldi: bueno, lo de la querella a los magistrados del TS era una forma de hablar... (pero, ojo, si el abogado de un supuesto corrupto puede querellarse contra "el mejor juez de España"...).
Por supuesto que se podría haber dictado una sentencia absolutoria. O también se podría haber declarado la nulidad de actuaciones y punto. Lo que pasa es que defender esta postura me parece un pelín corporativista, o si lo prefiere, defensora, en exceso, de la impunidad de los errores judiciales. Los jueces, como humanos, pueden equivocarse, pero creo que en caso de duda, un juez debe optar por la interpretación de la ley menos lesiva de derechos fundamentales.
Yo insisto en mi idea, que de momento no ha recibido respuesta, lo malo no es escuchar a un abogado metido en el tejemaneje, sino escuchar indiscriminadamente a todos los presos con todos los abogados. El escuchar o no puede ser objeto de polémica, pero creo que el ordenar una escucha indiscriminada sin concretar los indicios de culpabilidad respecto de los abogados es una barbaridad. Se puede defender que a esta barbaridad se podría responder con un buen rapapolvo vía recurso, pero sostener esta postura sería tanto como defender la impunidad de los jueces. Hay errores pequeños y errores graves, y este me parece un error muy grave. Tal vez 11 años sea mucho, pero es una pena mínima, según el Cp.
Sobre la actuación de la Sra. (que no muchacha) Bravo, también discrepo de usted. Creo que el CGPJ tiene muchos defectos, pero defender a los magistrados del TS de las injurias vertidos contra ellos,considero, es algo positivo (llamar fascita a un juez, o stalinista - me da igual - por discrepar con la forma de resolver un asunto me parece "inadmisible e indignante").

Estimado Sozio. No he hecho desaparecer su comentario, ni creo que lo ha hecho la persona que regula los comentarios. Creo que va a ser un malentendido. Si se refiere a este: sr. yoldi: deprime todo esto y que la judicatura se convierta en un submundo, en un detritus, jueces endiosados regodeados de su propio ego, abogados que crean coartadas no para hacer justicia sino para que su ego profesional crezca inconmensurablemente y demostrar que son capaces de que su cliente sea declarado inocente pese a no serlo...y luego los delincuentes desgraciados sin padrino... todo ello más que deprimente. Sozio

tengo que decirle que lo situó usted en el artículo anterior, el del arenque rojo, donde todavía permanece.
Señor García, tiene usted razón, la sentencia, además de destrozar la vida del señor Garzón, tiene como consecuencia el mandar un pésimo mensaje a los jueces de instrucción, que se van a sentir permanentemente con una espada de Damocles encima. Lo que pasa es que yo no creo que vaya a ser así. Esto era únicamente para G. Una vez condenado y expulsado de la carrera, el Supremo puede ser generoso y no echarse encima toda una mala publicidad por el caso de los crímenes del franquismo.
Señor Burjasotte, qué le voy a contar. Hace casi dos años publiqué un reportaje de tres páginas titulado "Van a por él" y desafortunadamente, la predicción se ha cumplido. Luego, otros compañeros y yo hemos ido ampliando las maniobras orquestales en la oscuridad que ha habido en estos tres casos lamentables. Así que lo único que me sorprende es que el propio Garzón se haya sentido sorprendido por el resultado del juicio, cuando todo el mundo le había dicho que le iban a condenar.
Don Alfonso. ¡Qué alegría, moderado, prudente y defendiendo sus ideas! Es una muy grata sorpresa. Ya sabe que no coincido con su análisis porque tengo otros datos, al margen de lo estríctamente jurídico. Los excelsos magistrados podrían haber argumentado con similar solidez otra sentencia en sentido contrario (y se lo podría demostrar). Estaría bueno, ¿no se supone que son los mejores juristas en derecho penal?. Podemos argumentar lo que sea necesario. No le voy a aburrir recordándole la absolución de Botín y la condena de Atutxa con interpretaciones diferentes del mismo precepto.
Y le recuerdo que fueron la policía y las dos fiscales las que reclamaron a Garzón la adopción de las escuchas como declaró el funcionario Maroto en la vista oral. Que la medida fue prorrogada por el juez Pedreira y que el magistrado Suárez Robledano estimó más fundamentada la interpretación de Garzón que la contraria respecto de las escuchas.¿De verdad le parece prevaricación cuando hay otras posibles interpretaciones en derecho a la resolución?. Atienda al comentario del señor García, que no es precisamente fan del modelo de juez del señor Garzón.
Y respecto a su sugerencia de querellarme contra los siete jueces del Supremo, más sabe el diablo por venerable anciano que por pertinaz cornudo. Dígame: ¿quién es competente para conocer de una querella contra siete magistrados del Supremo?. Sí, sus compañeros de la Sala del 61. ¿En serio me sugiere que haga prospecciones por esa vía? Don Alfonso, que soy un viejo rockero y quijote de colmillo retorcido, pero presúmame que soy lo suficientemente avispado para orillar aquellas batallas que no se pueden ganar.
Finalmente, señor Burjasotte, la portavoz del CGPJ ha tenido un papel bastante lamentable, pero supongo que es el que institucionalmente le correspondía hacer. Así que sin excusar lo que ha dicho, lo veo con cierta benevolencia.
Muy cordiales saludos a todos y otro día les contaré como habiendo perdido el móvil en la puerta del Tribunal Supremo, apareció en el aparcamiento de un bingo en Vallecas (para los que no conozcan Madrid, alrededor de ocho kilómetros). Acabaré escribiendo un artículo sobre la vida paralela de mi teléfono móvil. Al tiempo.

Sì señor Yoldi: Nos encontramos ante un nuevo derecho/delito que esta detestable sentencia ha generado. El denominado "derecho/delito confidencial". Desde ya, la declaración universal de Derechos Humanos debe recoger esta nueva figura nacida en España al amparo de la comentada sentencia que, contradictoria y paradójicamente, coloca en una misma balanza, folclóricamente -no cabe otra calificación-, la comisión de un delito, por mucho que la sentencia hable de meros indicios -es una forma de acallar la mala conciencia- y la aplicación de la confidencialidad más dolosa del derecho a la defensa. Lo dicho: crisis, la hay y la sufrimos; pero lo que se dice creación vengativa es algo que nos sobra. Y lo afirmado, hoy, por la buena muchacha del CGPJ en la televisión pública de España, en sus desayunos, confirma lo que siempre hemos intuído y sostenido: todos los imputados no son iguales ante la ley. Faltaría más.

Además, respetando plenamente de su opinión, sr. Yoldi, esa penúltima frase, textualmente: "Como los jueces del Tribunal Supremo no prevarican, seguro que se trata de una coincidencia", es una valoración. No creo que afirmar que siete magistrados del TS prevariquen sea un juicio de valor inocuo... Pero como le sugiere el Sr. García, siempre puede querellarse contra estos siete Magistrados...
El MF, por cierto, y ya con esto acabo y me voy a comer, no avaló las escuchas; me remito a los antecedentes de hecho de la sentencia. El MF no dijo eso.
Sobre la autorización de Pedreira, no prorrogó, sino que dictó un Auto acordando la intervencion de las comunicaciones con abogados respecto de los cuales existían claros indicios de estar "metidos en el fregado".
Me parece correcto que se opine de todo, siempre con respeto, pero me parece que su postura es demasiado reduccionista. En derecho las cosas son opinables, pero creo que a todas sus afirmaciones, con la STS en la mano, se podría añadir una objeción.
Un cordial saludo. Y otro para todos los contertulios que con buena voluntad ofrecen su opinión.

Sr. Yoldi: esperaba con anhelo este artículo. Acabo de llegar a casa, y creo que mi alimentación puede esperar un momentito. Lo de las escuchas a los privados de libertad queda bien clarito en la sentencia (no es una opinión, sino que voy a decir lo que la sentencia dice): en supuestos excepcionales se puede escuchar al abogado; pero no puede acordarse una escucha general del preso con cualquier abogado. Es muy simple. De no entenderse así (y lo dicen siete Magistrados del TS), acordada la prisión provisional en base a la evitación de que el preso oculte fuentes de prueba, siempre se limitaría el derecho de defensa vía escuchas. Que la STS no fija una clara doctrina sobre qué supuestos son "excepcionales" para permitir las escuchas abogado-preso, es obvio. Pero al igual que dice que las escuchas no valen salvo en el 51.2 LOGP (según la interpretación de dicho precepto ofrecida por el TC), admite que en supuestos excepcionales puede acordarse la escucha del Abogado. Además, el Auto de Garzón adolece de una serie de defectos graves.
En el caso Marta del C había indicios de que el abogado ayudaría a su cliente, y en el auto de intervención así se especifica, pero ¿hay en el auto de G constatación de indicios de criminalidad contra todos los abogados de los presos? No. Vamos, que lo dice la STS, que, aunque densa, está muy bien fundamentada. Yo me la he leido un par de veces, y me parece (e!) bastante buena
Sr. García: sobre la posible vulneración del acusatorio en la actuación de un Magistrado del TS (discusión de hace unos días, y le pregunté su opinión y experiencia), me he informado un poquillo, y en algunos supuestos el TC ha admitido una actuación similar, aunque no sea demasiado ortodoxa.

Ya se consiguió el objetivo que en tantos comentarios que hice era anunciado y cantado: condena y expulsión de la carrera judicial de Baltasar Garzón con pago de todas las costas. O lo que es lo mismo: dejarlo en la ruina moral y económica. Y lo que irrita y causa extremado desasosiego es lo que también estaba previsto: nos aparece la vocal del CGPJ con carita de buena muchacha diciéndonos que debemos ser buenos y no criticar sentencias del Tribunal Supremo aunque sean manifiestamente injustas -prevaricadoras, para entendernos- dictadas a sabiendas de la injusticia que cometen porque daña la salud judicial de España. Es que esta mujer no tiene sentido del decoro? Es que no tiene sentido de hasta dónde llega su cinismo? Es que sabe o conoce qué es ser fascista? Es que, acaso, nos toma por imbéciles a los españoles? No se da cuenta del ridículo que hace en la televisión pública española al decir lo que ha dicho, hoy, en los desayunos de la misma? No se debe llamar fascistas a los magistrados del Supremo ni criticar sus sentencias porque no son fascistas y porque sus sentencias son modelos de ética, imparcialidad, equidad y justicia aunque se condene prevaricadoramente a un inocente. La venganza tan anunciada ha tomado cuerpo en la sentencia condenatoria de Garzón -contra Garzón- en la que por mucho que diga el actual ministro de Interior -qué jeta/cara tiene- la misma se encuentra huérfana de consideraciones/fundamentaciones jurídicas (salvo las convenientes ad hoc) mediante las cuales se pueda sostener la prevaricación de Baltasar Garzón. En cambio, sí flota por activa y pasiva, el afán y la ilusión de venganza que por unanimidad ha sido el único razonamiento humano y "jurídico" que prevalece, y prevaleció, para sostener la condena comentada. Desgraciadamente, los abogados que falsamente manifiestan su pesar y dolor personal, pero al mismo tiempo su alegría por sus éxitos profesionales (los suyos propios) son los más gratificados por esta vergonzosa sentencia, igual que sus delicuentes convenientemente asistidos y asesorados. Lo dicho: una pica en Flandes. A partir de ahora, los letrados saben que no se les puede molestar ni tampoco a sus clientes delincuentes en la comisión de sus delitos porque los mismos (delitos confidenciales) han entrado a formar parte -por obra y gracia de esta deleznable sentencia- en el mundo real, no virtual, de los Derechos Humanos.

sr.yoldi: pero por qué ha desaparecido mi cmt? no era ni insultante ni irónico sino simplemente un comentaria sobre un hecho y un estado de ánimo. joer con el lenguaje leguleyo!

EStimado señor Yoldi; si es o no coincidencia, lo veremos después cuando enjuicie casos análogos (¿¿porqué no hace vd mismo de Manos Limpias y le pone querella a Pedreira??). No creo, sinceramente, que los casos de Vioque o Marta sirvan , porque lo que se reprocha G no es que interviniera una comunicación entre un letrado y su defendido, existiendo respecto de los dos indicios de criminalidad delictiva. Sino que lo hiciera en forma omnímoda, trascribo parte dispositiva del auto: "la observación de las comunicaciones personales que mantengan los citados internos con los letrados que se encuentran personados en la causa u otros que mantengan entrevistas con ellos". El "u otros" es lo que sirve para condenarle. Por lo demás, ya la dije que, pese a todo, esto no es prevaricación, a mi entender (no puede serlo por naturaleza si las Fiscales consideran ajustados a derecho los autos dictados, y uno de los jueces que conforman la Sala que anula las escuchas discrepa de sus compañeros). A partir de ahora, como en la mili, lo que mande su excelentísmo ropón. Un abrazo

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Sobre el autor

(Donostia-San Sebastián, 1954)
es periodista licenciado en la Universidad
de Navarra. Lleva en El País desde 1983, donde ha
sido corresponsal de Interior y miembro del equipo de
Investigación. Como redactor jurídico ha cubierto casi todos los
juicios importantes que ha habido en España, desde el 23-F, el
síndrome tóxico o el crimen de los Urquijo hasta los atentados del 11-M.

Sobre el blog

Este blog es un lugar de encuentro sobre temas jurídicos, pero no es para todo el mundo. Es muy recomendable tener mucho sentido común y ganas de sonreír, ya que el humor es síntoma de inteligencia. La única norma es el respeto a los demás. Si usted prefiere insultar es muy libre, pero le agradecería que no se molestase en seguir leyendo, yo también preferiría estar en la playa.
El blog se alimentará también -o principalmente- con la serie de artículos que bajo el título “El último recurso” se publican los lunes en El País

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El último recurso El último recurso. Los artículos que forman parte de este compendio fueron publicados en EL PAÍS bajo el epígrafe El último recurso durante los años 2010 y 2011. Todos ellos fueron escritos durante esas horas de la noche en la que todo parece estar parado y en silencio. Mi objetivo era centrar el foco o aportar un punto de vista particular hacia algunas noticias que me parecía que merecían mayor atención que la que se les había prestado. La otra finalidad, no menor, era que el lector se lo pasara bien y que, a ser posible, esbozara una sonrisa. Y ello, aunque el tema a tratar fuera tan tremendo como la rebaja de cinco años en la condena de un tipo que dejó a su mujer parapléjica a golpes.

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