18 jun 2012

197 años de historia y tres de presidencia de Dívar

Por: José Yoldi

Nunca antes el Supremo había tenido una imagen tan deteriorada

 

Entrada Torre Tavira
Entrada de la Torre Tavira, primera sede del Tribunal Supremo.

El Tribunal Supremo celebra hoy con pompa y boato el bicentenario de su creación con su presidente, Carlos Dívar, en entredicho. Seguramente, en esos 200 años de historia, el tribunal ha vivido momentos más convulsos, en periodos de guerra o dictaduras, sin embargo, ni los más viejos del lugar recuerdan un momento de tanto desprestigio del tribunal y de falta de confianza de los ciudadanos en la justicia.

A todo ello no ha sido ajeno el hecho de que el presidente de la institución, en tiempos de crisis y con más de cinco millones de parados en el país, se haya marchado hasta 32 veces de fines de semana caribeños, de cuatro días o más, 20 de ellos a Puerto Banús, haya cargado alrededor de 30.000 euros a los bolsillos ya exhaustos de los españoles y haya intentado hacernos creer que eran gastos de servicio por asuntos oficiales, cuando no eran más que jornadas de turismo y relax.   

Que alguien abuse de los recursos del cargo y que se resista a dejarlo aunque se lo hayan pedido o exigido todas las asociaciones judiciales, 17 jueces decanos y más de 20.000 personas es algo que el público comprende. Pero lo que no comprende es que 11 de los 15 hombres justos de la Sala Penal del Supremo, —por cierto, ¿tan malas son las mujeres que ni una sola puede integrar esa sala?— decidan no investigar los hechos. Porque la doctrina señala que para admitir una querella e iniciar una investigación solo hace falta una descripción de conductas que tengan visos de ser delito. Y lo podrán calificar como quieran, pero hacer pasar por gastos de servicio facturas que no lo son tiene todo el aspecto de falsedad documental, y en la sentencia sobre los fondos reservados del Ministerio del Interior ya se estableció que utilizar para fines propios los recursos que por el cargo se dispone constituye un delito, aunque esos fondos por su propia naturaleza no tengan que estar sujetos a control. Es decir, una cosa es que sean reservados y otra que te los puedas quedar, o lo que es lo mismo, los gastos de protocolo tienen como finalidad agasajar a otras autoridades por actos oficiales, no para que te regales vacaciones en Puerto Banús, Mallorca, La Toja, Santillana del Mar, etc. Y eso que esto solo son los viajes de fin de semana y todavía no han salido los de Fuerteventura, Lourdes, Fátima, Roma o los de Iberoamérica.

Placa conmemorativa

A raíz de la absolución del ex presidente valenciano Francisco Camps, por el asunto de los trajes, uno de los comentarios más extendidos entre los jueces era que este no habría sido absuelto si, en lugar de un jurado popular, hubiera sido juzgado por magistrados profesionales. Nunca lo sabremos, como tampoco sabremos si un jurado popular hubiera llegado a condenar a Dívar por los viajes de lujo de fines de semana caribeños, en lugar del respaldo que 11 de sus 15 colegas le han brindado al archivar la querella contra él. ¿Habrá que cambiar la ley para que a los jueces les juzgue un jurado popular y no ellos mismos?

El caso es que el Supremo se ha desgastado en decisiones polémicas, como la absolución de Botín y la condena de Atutxa, por una interpretación diferente del mismo precepto legal. Seguramente no tiene nada que ver, pero entre uno y otro caso existía la sutil diferencia de que el patrón del Santander patrocina muchos de los cursos en los que participan los magistrados del Supremo, mientras que el expresidente del Parlamento Vasco había desafiado a tan excelsos próceres ya que se había negado a cumplir la orden de disolver el grupo parlamentario afín a Batasuna.  

Y este año el alto tribunal ha consumado su divorcio del sentir de la ciudadanía tras arrastrar por el fango al juez Garzón, en tres procesos cuyos tiempos ha manejado con maestría —juzgó primero el más reciente— y en el que le ha condenado por las escuchas de la Gürtel, un caso de corrupción que ha afectado a varios altos cargos y a la financiación del Partido Popular. Con un gran mensaje para el que quiera escuchar: Cuando todavía no se ha juzgado la trama de corrupción, ya se ha expulsado de la carrera al juez que la investigó.

Desde el Supremo se recuerda que nadie está por encima de la ley, y desde la calle apostillan: sobre todo si has molestado al Supremo.  

El caso es que hoy, 45 presidentes después de que Ramón Posada-Soto liderara el primer Tribunal Supremo en 1812, veremos al frente de la celebración —el Rey ha modificado su agenda y viaja a Yedda, en Arabia Saudí— a un personaje a punto de la dimisión por indignidad, pero que todavía se empecina en sostener que todo lo ha hecho bien y ni siquiera ha sido capaz de decir “Lo siento. Me he equivocado. No volverá a ocurrir”, lo que hubiera marcado el primer síntoma real de arrepentimiento.

Un tipo que pretendía hacernos creer que fue a Cantabria invitado a un acto oficial y resulta que fue él quien llamó para pedir entradas gratis para visitar la gruta de El Soplao, porque los gastos del viaje nos los endosó a todos.

Ya ven, un bicentenario: 197 años de historia y tres de presidencia de Dívar.

 

 

Hay 18 Comentarios

Como dice Alf, el que aparece en la foto -ahora Vicepresidente del CGPJ- resulta que se puede comprobar en las Bases de Datos, que pese a pertenecer a la "carrera judicial" tampoco en los ultimos (muuchos) años ha dictado una Sentencia.
En fin el Sr. Vocal (por el PP) Fernando de la Rosa, resulta que pese a ser Magistrado, no ha sido ponente de una sola sentencia en los últimos años, igual que ocurrió con Divar.
Veremos como se desarrollo el pleno "deliberativo" del CGPJ y despues si "formaliza o no" su esperada renuncia el Sr. Divar, pues con 43 años de servicio, se puede ir tranquilo a descansar a Marbella, con semanas caribeñas infinitas, pero a costa de su "buena" pension (la maxima que da el Estado).

El otro día dejé un comentario que no ha salido publicado, imagino que la maldita máquina falló, o que mi persona estaba bajo los efectos de algún alucinógeno de extraños efectos ópticos. Me alegro mucho que que Dívar tome mañana una decisión contundente y también, como dice Panóptico, que su sueldo pase a ser de 35 mil euros, que ya es mucho más de lo que gana cualquier "españolito" de a pie. Y no me da ninguna pena ni lastima que así sea.
¿De verdad..., esa persona que he visto en una foto se va a convertir en el próximo presidente del Tribunal Supremo y del CGPJ? La mitad de los 4.500 jueces españoles no pertenecen a ninguna asociación, y aunque todos pertenecieran a la misma, ¿no les subleva, aunque sea una pizca, todos estos tejemanejes que se traen los políticos con el beneplácito y/o aquiescencia de algunos de sus compañeros? ¿No sienten un poco de vergüenza ajena? ¿Vergüenza torera? Les parece, como a Liebniz, ¿qué vivimos en el mejor de los mundos posibles?
Otra cosa, dado el tamaño que alcanza la corrupción en la España de los cinco millones de parados, la negligencia delictiva de muchos de los dirigentes políticos, gestores económicos y demás morralla..., ¿no sería conveniente aumentar al doble el número de jueces y fiscales? Y para terminar con la coletilla que he leído al final del artículo que ilustra la foto del actual vicepresidente del CGPJ, ¿vamos a saber de todos los gastos y viajes de los miembros del citado Consejo?. Y ya puestos a elucubrar se me ocurre preguntar. ¿Para que demonios sirve el CGPJ?
Cierto es que me importa un bledo la moral, pero si me preocupa la ética aplicada a la justicia, la economía, la filosofía, el gobierno y demás cosas insignificantes.
Hala, a esperar la contundencia del jueves y ver si la silla vacante se adapta bien al nuevo ocupante del cargo.
Saludos cordiales.

En fin, doña Sedet ha tenido el buen gusto de no contestarme , pero en cualquier caso, ya me disculpo por anticipado con ella. Siento mucho las alusiones a su persona y a su trabajo. Como habrá podido fácilmente deducir, soy del gremio. No soy tan defensor de los jueces como el señor Yoldi dice (de hecho, cada día creo menos en ello como colectivo) pero sí soy, y mucho, defensor de lo público. Creo sinceramente que lo mejor que hay en el aparato estatal es la función pública, no porque sea un inmenso oasis habitado por gente buena y sabia , que efectivamente de todo hay en la viña del Señor, sino porque es la última garantía para que el país entero no se vaya definitivamente al carajo, lo que no ocurriría si se pudiera echar a funcionarios en la misma forma arbitraria e injusta que se les despide en la empresa privada (la tasa de improcedentes es aproximadamente del 85%) o se comportase alguien con ellos como se comportan con los trabajadores en la empresa privada. Los denostados funcionarios son lo último que separa a este país de volver a los tiempos de las cesantías, en donde cuando cambiaba un gobierno cambiaba desde el ministro al bedel, accediendo a los cuerpos de la Administración personas que solo pensaban en impedir que los "otros" ganaran las elecciones siguientes. Esa es la razón de la función pública, salvaguardar los principios de objetividad , neutralidad e imparcialidad, y de ahí los supuestos "privilegios" de los funcionarios, que no es otra cosa que la estabilidad de su puesto de trabajo, que así no queda al albur de déspotas ni arribistas políticos. No les demos munición a estos y acordémonos cada vez que podamos que en esta puta crisis que se está comiendo nuestro poder adquisitivo nos metió el sector privado (los bancos, sobre todo) bien auxiliado por la clase política.
Lo dicho, mil disculpas. La situación de España hace que cada vez me tome todo con menos sentido del humor.

Vamos a ver si aclaramos un par de conceptos a los abogados de pleitos perdidos. Señor Panóptico, me parece muy bien que vd. opine que el Juez debe ser primero abogado y no ejercer hasta los 45, aunque es evidente por qué herida sangra vd (¿problemas de acceso al cuarto turno, quizás?). El único problema con su idea es que con ese principio de la gerontocracia al poder, ni cubre vd las plazas necesarias ni , desde luego, hace vd atractivo el ingreso en la profesión ¿vd se cree que una persona de 45 años que valga algo como Abogado y que viva en Madrid va a tener algún interés en irse a Valverde del Camino, a Arona o a Eskoriatza por 2.300 euros al mes? ¿cree vd que se trabaja igual o se ponen el número de sentencias que el CGPJ pide con la misma facilidad si se tienen 30 años que si se tienen 50? Piense un poco y me lo cuenta luego. Por lo demás, habla vd de afiliaciones ¡si la mitad de la carrera no está afiliada¡ Son todos ellos fachas también. Lo son los de FJI ¿los vitorinos?.
Señor Yoldi, yo no estoy ahora defendiendo a los colegas de mi primo, sino algo mucho más importante: el servicio público Administración de Justicia. No me parece de recibo que una persona se identifique como funcionaria al servicio de la misma y a continuación diga que el trabajo que se presta en un Juzgado es perfectamente inútil, porque las sentencias no se ejecutan. Algunos es la excusa que necesitan para que, con la que está cayendo, amorticen plazas de funcionarios o despidan interinos (cosa que ya está pasando). En el Juzgado de Sedet , lo desconozco, pero en los demás ya lo creo que se ejecutan las sentencias; nos cuesta una enormidad, por el escaso número de funcionarios y la birria de medios materiales que nos dan, pero desde luego que se ejecutan. Mi primo no trabaja en balde (bueno, para el señor Panóptico, copia-pega, madre de Dios quién fue a hablar, precisamente).
Así que admito todo: la generalización de conservadores a los ropones, aunque sea injusta o inapropiada (además de irrelevante, porque lo importante es que el juez sea responsable y exigente consigo mismo), o que ella no crea en la justicia(¿le importará eso mucho al ciudadano que no le paga la empresa que le contrató y que accede a los Tribunales en demanda de tutela ?). Pero con lo que no transijo es con el ataque a un servicio público esencial. Ahora ya puede insultarme , aunque ya casi no le quedan epítetos en el Diccionario. Un abrazo.

Muchas gracias por sus amables comentarios señora Sedet. Y no haga caso del señor García, que cada vez que alguien se mete con los colegas de su primo (los jueces) se vuelve insufrible. Menos mal que el señor Panóptico lo mantiene a raya porque le encanta asustar a las comentaristas con esos desplantes retadores y amenazantes. Mira que le he dicho que esto es para pasárselo bien, pero es superior a sus fuerzas. Y no es ningún secreto que la mayoría de los jueces son de derechas, como el primo del señor García. Eso no quiere decir que sean peores. Como en todos los colectivos grandes, y este es de 4.500, los hay buenos, malos y regulares, sin que la afinidad ideológica sea un criterio de mayor o menor bondad. Como diría Dívar, de todo hay en la viña del señor.
En todo caso, bienvenida al blog y no se preocupe del asustaniños del señor García. Es inofensivo y buena gente, pero refunfuña continuamente.
Saludos muy cordiales.

Sr. Garcia, por favor no se "cebe" con la contertulia.

Ella dice "Los jueces son terriblemente conservadores" y en la mayoría de los casos es VERDAD, sino pregúntele Vd. a su primo, o simplemente vea las estadisticas, voto y afiliacion a una u otra Asociación, creo que esta en lo cierto, la mayoria de los que he conocido, tienen tendencia conservadora.

Ella dice "parecen de otro mundo" y creo que esta en lo cierto, el recitar el temario de oposición y alejarse del mundo real en la mejor etapa de la vida, creo que les afecta a muchos, después el poder a muchos "les emborracha" y no les deja la "mente clara y serena".

Creo, que nadie debía ser Juez, sin ser antes Abogado ejercicio durante como poco 5 años y mucho menos sin tener cumplido los 45 años de edad, como los Magistrados del Constitucional, antes de esa edad no están capacitados.

Que le va decir Vd, a una funcionaria que lleva 20 años, si todos sabemos que el trabajo "gordo" lo realizan ellos y algunos espabilados hasta el trabajo "fino" que todo hay en la viña del señor. Para el gran jefe se deja lo de "cortar y copiar" y para el Secretario (ahora) los problemas menos importantes en fin que esto funciona mal "porque así lo quieren" los que en esta parcela de poder "mandan" (los Magistrados).

En fin haber si el Jueves, dimite Divar y se va haciendo la idea de que su retribuciones pasaran de 130.000 Euros/año a solo 35.320 Euros Brutos (en 14 pagas y como esta soltero tendra un deduccion de IRPF del 21%, en fin que se quedara para todo el mes con unos 2000 Euros libres de polvo y paja) con lo que ahora vera si es una miseria lo que se gastaba en los hoteles y restaurantes a costa de nuestros impuestos.

Perdona, Sedet, una curiosidad ¿cuantas veces has preguntado al Juez titular del Juzgado en el que sirves por sus gustos o filias políticas? ¿te las ha manifestado él? Cuando te refieres a que las sentencias nunca o casi nunca se ejecutan ¿quieres decir que en ninguna o en casi ninguna de las ejecutorias vivas que hay en tu Juzgado se mueve papel alguno? ¿no se cobran multas? ¿no ingresa la gente en prisión? ¿no requerís para el cumplimiento del plan de trabajos en beneficio de la comunidad? ¿no requerís a maltratadores para que se abstengan de comunicarse y acercarse a sus víctimas? ¿quizás, si sirves en un Juzgado civil, no se procede al embargo de bienes y derechos en cantidad bastante para cubrir el importe por el que se despachó ejecución? ¿no se ejecutan las obras establecidas en sentencia si de obligación de hacer estamos hablando? En definitiva, Sedet, si nada de esto se hace ¿a qué te dedicas tú o tus compañeros, amen de hablar mal de los jefes?
PD: olvida todo lo anterior si eres funcionaria liberada.

El final de este hombre ha sido tan patético, tan indigno, que da pena y todo. Pero arropado por sus coleguitas, se va sin devolver la rapiña, como todos, y con una jubilación que ya quisiéramos muchos. De todas formas, lo peor, y con diferencia, de la justicia española, es que nunca o casi nunca se cumplen o ejecutan las sentencias.

Excelente, magnífico, inmejorable artículo José Yoldi. Me encanta todo lo que escribes y yo tampoco veo por ningún lado que te hayas ensañado con Dívar, qué va, has sido muy respetuoso, pero siempre diciendo la verdad, que al fin y al cabo, es parte de tu trabajo y te debes a tus lectores.

Yo llevo más de 20 años trabajando en la Admón. de Justicia, soy funcionaria de los juzgados, y no creo en la justicia. Los jueces son terriblemente conservadores, no os lo podeis imaginar, parecen de otro mundo. Y las leyes son como la biblia; caben múltiples interpretaciones y suelen tener una redacción deficiente, difícil de entender para el común de los mortales. Con ese cóctel, os podeis imaginar el resultado.

Seamos realistas, el verdadero aniversario es el cuarto de siglo que lleva la célebre y muy puñetera frase:"En España la justicia es un cachondeo".Lo demas son pamplinas.Los 11 vocales que dicen no ver nada raro en el atraco de su presidente tienen que saber que decisiones como la suya se consideran de un corporativismo asqueroso y nauseabundo.Que con ello lo que consiguen es que cada día mas gente piense la razón que tenía Pio Baroja cuando dijo:"La sangre solo sirve para hacer morcilla".Y los del Tribunal de Cuentas tienen que controlar todos los gastos,incluidos los lubricantes.Todo ello con independencia de que aparezca el jaguar de Ana Mato. Y en ese plan.Ninguno.

Gracias por la corrección Max. Te has convertido en todo un agitador de conciencias y de masas. Felicidades y un abrazo.

Demoledor Yoldi, excepto que los VEINTE MIL de @maxpradera son ya CIEN MIL. www.change.org/divardimsion

Importante y clara la SAN de 11-04-2012, donde se ventila el hecho de que una persona publicara en internet los nombres de varios Catedraticos (a los que acusaba de incompatibilidad) asistian como Peritos en los Juicios y estos se quejaron, de ver sus actos y nombres en internet, por lo que la Agencia de Proteccion de Datos multo al "denunciante" pero la Audiencia Nacional, lo anula con este argumento:
"El recurrente ejercía, a juicio de este Tribunal, su derecho a informar sobre una actividad que consideraba ilícita cometida por funcionarios públicos. La información proporcionada era veraz (o al menos no podía considerarse gratuita o notoriamente infundada), estaba documentada y tenía interés general y relevancia pública, afectando a personas que en su condición de funcionarios públicos y con cargos importantes en la Universidad tiene una clara proyección pública atendiendo al puesto que ocupaban y al servicio que prestaban.
El ejercicio de la libertad de expresión y de información que amparaba al recurrente implica el tratamiento de los datos personales de los sujetos objeto de la crítica y de la información, pues la utilización de sus datos personales, de forma proporcional y justificada por el fin que se persigue y la libertad que se ejerce, se constituye un instrumento imprescindible sin el cual la crítica o la información carecería de sentido y se vaciaría de contenido. Por otra parte, tanto sus nombres, cargos e imágenes eran de conocimiento público al haber sido obtenidas de las páginas web oficiales de la propia Universidad y los videos aparecen referidos a una actuación judicial pública que se encontraba colgada en youtube con la que estableció un vínculo, por lo que tampoco puede sostenerse que los datos proporcionados estuviesen fuera del alcance público desvelándose datos personales que desvinculados de la información no se conociesen anteriormente.
Es por ello que la utilización de los datos de los denunciantes, estaba amparada por el ejercicio de la libertad de expresión e información del recurrente y la falta de consentimiento de los afectados está justificada de conformidad con lo dispuesto en el artículo 6.2 de la LOPD , sin que por ello puede entenderse que su conducta constituya infracción administrativa alguna en materia de protección de datos"
Por si el Sr. Divar esta "pensando" en ejercer estas acciones, dado que según la entrevista que publica hoy en EL MUNDO, "no comprende" y es a todas luces "desproporcionado" lo que le esta pasando, sus ex-compañeros de la Audiencia Nacional, ante otros "funcionarios públicos" lo tienen asi de claro.

Al final, nos quedamos sin honra, ni barcos. Dívar se irá, pero no pedirá perdón, ni restituirá lo "distraído" y además nos quedaremos sin conocer cuantos más hacían semana caribeña en el Consejo, ni a cuanto asciende lo gastado en caprichos particulares y pagado con el dinero de todos. La mancha de que ésto era una práctica generalizada no se la quitan estos corporativos preconstitucionales nunca,

Por cierto, gracias señor García y doña Beatriz por sus amables palabras. Había pensado poner el primero el comentario anterior, pero está claro que hace mucho que dejé de ser el más rápido al oeste del Pekos. En fin, a los dos gracias, de corazón.


Queridos lectores:
Desde que el pasado sábado Dívar anunció que el jueves próximo adoptará una medida rotunda y contundente, que todos los vocales interpretaron como su dimisión, me han llegado toda suerte de felicitaciones y me han preguntado si no estaba loco de alegría y cómo lo iba a celebrar.
Pues bien, quiero señalar que me parece imprescindible que Dívar abandone su puesto, que pida perdón y que devuelva el dinero público que se ha gastado en sus viajes privados, porque su conducta no es de recibo. Dicho esto, su dimisión, cuando se produzca, no me producirá alegría, sino tristeza. Tristeza por la situación en la que quedan las dos instituciones que presidía y, sobre todo, porque yo tenía con él una relación personal desde hace 30 años. No se puede decir que fuéramos amigos, pero manteníamos un respeto mutuo, además de un trato afable y gran cordialidad, lo mismo que con su jefe de seguridad, Jerónimo Escorial.
He oído también que yo le he atacado con saña porque nunca me quiso conceder una entrevista. No es verdad, nunca se la pedí. No me gustan las entrevistas, especialmente esas que los jefes te obligan a exigir cuando alguien accede a un cargo. Nunca revelan nada y suelen ser un tostón. Por el contrario, agradezco a Carlos Dívar, nobleza obliga, el que siempre se pusiera al teléfono todas las veces que le llamé, incluso en estas últimas semanas, cuando mis preguntas no eran agradables. Tampoco creo que yo le haya atacado con saña, pero supongo que eso son apreciaciones subjetivas y cada uno puede pensar lo que quiera.
También he oído que todo lo ocurrido no es más que una venganza de Garzón. Jajaja, ¡pobre Garzón, ni cuando ya ha caído le dejan en paz! Es una teoría tan estúpida como divertida. Dívar no hizo nada para que expulsaran de la carrera a Garzón, solo cumplió la ley y este lo sabe. La cacería del juez durante mas de dos años tuvo otros protagonistas y Garzón también lo sabe. Si Garzón hubiera querido vengarse habría elegido otros blancos, pero cada uno puede pensar -y equivocarse- lo que quiera, faltaba más.
¿Por qué entonces he colaborado en destapar la conducta irregular de Dívar? Pues porque es mi trabajo. Tengo muy buena relación con varios jueces de instrucción de la Audiencia Nacional, ¿Creen ustedes que si yo me dedicase al terrorismo o al tráfico de drogas no me iban a detener?. Yo estoy seguro de que cumplirían con su obligación. Y esa exactamente ha sido mi motivación. He procurado ser respetuoso con la persona y he omitido todos aquellos detalles que no añadían información, sino dolor y morbo. Así que no, creo que no me he ensañado con Carlos Dívar, al que toda mi vida he tratado con sumo respeto y he llamado "Don Carlos".
Espero que estas explicaciones les hayan aclarado mi modo de proceder y les hayan resuelto algunas dudas.
Muchas gracias a todos y saludos cordiales.

EStimado señor Yoldi: coincido con la anterior comentarista en que nadie, con un mínimo de buen juicio, celebraría unos actos como los del Bicentenario en el estado actual de desprestigio de la institución y con la amenaza de un nuevo recorte a los sueldos públicos , lanzada por la señora Lagarde. Pero los grandes ropones, bien lo sabe vd, viven en una realidad paralela, la que que genera cobrar mucho, trabajar poco y verse agraciados con todo tipo de mercedes.
Por cierto, que sepa que mi primo está muy de acuerdo con que a los jueces los enjuicie un jurado popular, aunque eso iba a cambiar poco la situación actual porque la decisión de admitir o no la querella iba a seguir dependiendo de profesionales. No obstante, superado ya ese filtro, mi primo confía mucho más en el buen juicio de nueve conciudadanos que en de tres de sus compañeros designados en su mayoría por el poder político. Sdos.

Excelente su artículo, como todo lo suyo.Lo cierto es que la actitud de DIVAR nos ha crispado,al igual que la de los once "jueces" que se negaron a investigar los hechos.Ha quedado a la vista que quien hasta ahora ha sido Presidente de esa Institución Jurídica no parece ser consciente de sus equívocos.Tan natural le parece que el erario pague sus gastos de ocio, que ni siquiera le escuece su propia individual consciencia.Tan grande es su EGO que ni siquiera se ha visto inclinado a presentar aunque tardía, su DIMISIÓN ESTE SÁBADO.He sugerido que se debieran suspender los actos oficiales, los cuales no son mas que una puesta en escena de las mas bochornosas y absurdas,y lo único que destaca es la basura que envuelve a este Tribunal.

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Sobre el autor

(Donostia-San Sebastián, 1954)
es periodista licenciado en la Universidad
de Navarra. Lleva en El País desde 1983, donde ha
sido corresponsal de Interior y miembro del equipo de
Investigación. Como redactor jurídico ha cubierto casi todos los
juicios importantes que ha habido en España, desde el 23-F, el
síndrome tóxico o el crimen de los Urquijo hasta los atentados del 11-M.

Sobre el blog

Este blog es un lugar de encuentro sobre temas jurídicos, pero no es para todo el mundo. Es muy recomendable tener mucho sentido común y ganas de sonreír, ya que el humor es síntoma de inteligencia. La única norma es el respeto a los demás. Si usted prefiere insultar es muy libre, pero le agradecería que no se molestase en seguir leyendo, yo también preferiría estar en la playa.
El blog se alimentará también -o principalmente- con la serie de artículos que bajo el título “El último recurso” se publican los lunes en El País

Nuevo libro

El último recurso El último recurso. Los artículos que forman parte de este compendio fueron publicados en EL PAÍS bajo el epígrafe El último recurso durante los años 2010 y 2011. Todos ellos fueron escritos durante esas horas de la noche en la que todo parece estar parado y en silencio. Mi objetivo era centrar el foco o aportar un punto de vista particular hacia algunas noticias que me parecía que merecían mayor atención que la que se les había prestado. La otra finalidad, no menor, era que el lector se lo pasara bien y que, a ser posible, esbozara una sonrisa. Y ello, aunque el tema a tratar fuera tan tremendo como la rebaja de cinco años en la condena de un tipo que dejó a su mujer parapléjica a golpes.

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