« Optimismo irracional | Inicio | Un atentado pocas horas antes de la visita del primer ministro »

19 febrero, 2007 - 10:29

El miedo a las emboscadas invade lo cotidiano

El tráfico empeoraba a medida que la Guardia Nacional y las unidades especiales de la Policía aumentaban el número de controles de seguridad. Los vehículos armados de EE UU se movían en la dirección opuesta. El Ejército de EE UU instala controles temporales, mientras que el de Irak los hace permanentes.


Tuve una reunión en el Ministerio de Cultura. Le pedí a otro director general que me recogiese de camino. Intentamos llegar a través del puente al-Shuhada, pero estaba cerrado, al igual que muchos otros. Así que nos vimos obligados a seguir una ruta larga. Tuvimos que cruzar el puente al-Sarafiya y después atravesar la calle al-Haiffa. Al avanzar, notamos que sólo había unos cuatro o cinco coches en al-Haiffa. Da la impresión de que la mayor parte de la gente todavía tiene miedo a sufrir una emboscada de hombres armados, aún cuando la Guardia Nacional y las unidades especiales de la Policía han impuesto un control total sobre la calle. Han instalado varios controles de seguridad, en donde piden a los conductores y sus pasajeros los permisos de conducir y carnés de identidad, respectivamente, y a veces les ordenan bajarse del coche para poder cachearlos.

Nosotros, mi colega y yo, somos miembros de un comité creado por el ministro para redistribuir a los antiguos empleados del Ministerio de Información. La Autoridad Provisional de la Coalición lo disolvió como parte de su política de disolución del antiguo estado Iraquí. Tenemos una difícil tarea por delante, ya que tenemos que estudiar el currículo de 1.400 personas antes de tomar ninguna decisión. Acordamos que la mejor forma sería pedir a cada área directiva una lista con los nuevos empleados que necesitan, de modo que podamos enviar a las personas adecuadas a los sitios adecuados (es decir, en función de sus calificaciones y habilidades). Al final de la reunión decidimos vernos de nuevo la semana que viene, si lo permite la situación.

Antes de volver al trabajo, me ocupé de que llevasen a mi esposa y mi hijo en mi coche a una clínica especial en el distrito de al-Karradah, para que vacunen a mi pequeño. Hacia las 9.30, uno de nuestros escoltas dijo que había oído que un coche-bomba estalló en al-Karradah. Me preocupé un poco, así que rápidamente llamé a mi mujer para ver si estaban bien. Dijo que estaban dentro de la clínica y que no sabían nada de un ataque con coche-bomba. Me enteré por los subtítulos de una cadena de televisión que había estallado una bomba en un transporte público (un mini bus) en al-Karradah, matando e hiriendo a 15 personas inocentes. En el boletín de noticias de la televisión dijeron que otras dos bombas explotaron en el distrito de al-Za'faraniya, en Bagdad.

Algunos de los principales periódicos y los subtítulos de Hurrah TV hicieron referencia a mi entrevista con uno de los reporteros de Reuters, en donde dije que la parte más valiosa de las colecciones de la Biblioteca Nacional había sido saqueada por ladrones profesionales. Resulta irónico que nuestros periódicos nacionales recurran a agencias de noticias extranjeras para informar a sus lectores de lo que ha ocurrido en la Biblioteca Nacional. Un reportero de radio iraquí de al-Iraq al-Hur (Irak Libre), con base en Praga y financiado por el gobierno de EE UU, contactó con mi oficina para entrevistarme en relación a lo que dije a la prensa.

Comentarios

TrackBack

URL del Trackback para esta entrada:
https://www.typepad.com/services/trackback/6a00d8341bfb1653ef00d83541630153ef

Listed below are links to weblogs that reference El miedo a las emboscadas invade lo cotidiano:

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal