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15 marzo, 2007 - 20:13

Un día muy caótico

Fue un día muy caótico. Los tanques de EE UU cerraron parte de la calle al-Mustansiriyah, que es una de las más transitadas de Bagdad. Mi chofer tuvo que dar un largo rodeo para llegar a mi oficina a las 8.20.

Tuve una reunión con el personal de la colección documental en inglés, la colección documental en árabe y el de Tarjetas de Catalogación. Todas estas secciones son parte del departamento de Catalogación y Clasificación del archivo. En la sección de Tarjetas de Catalogación trabajan tres documentalistas, cuya tarea principal es revisar todos los archivos y documentos finalizados antes de hacer las tarjetas de catalogación que serán utilizadas por nuestros lectores. También envían los archivos y documentos revisados al laboratorio micrográfico, que los convierte en microfichas y película. Pedí al personal que de prioridad a algunas tareas, enviando los archivos y documentos históricamente importantes al laboratorio micrográfico y devolviendo los insignificantes a su almacén original.

En la sección de Colección Documental en Inglés trabajan siete mujeres jóvenes. Dos de ellas han estado de excedencia. Cinco de ellas son licenciadas en inglés, mientras que las otras dos tienen una licenciatura combinada en español e inglés. Contraté a las siete para trabajar en esa recién formada sección. Necesito emplear al menos a otras tres personas más para trabajar allí, ya que nuestra colección en inglés es enorme. He repartido a las personas que trabajan en la Colección Documental en Árabe en dos equipos. El primero incluye a 11 personas, todas mujeres. Sólo dos de ellas superan la treintena. Sólo tres de ellas son bibliotecarias. Debatimos formas de mejorar y acelerar el proceso de registro, clasificación y catalogación de los archivos y documentos árabes. Comprobé que los viejos hábitos son obstinados cuando descubrí que la jefa del departamento de Catalogación y Clasificación del archivo sigue sin transmitir su conocimiento y experiencia a los más jóvenes, tal y como yo le ordené. Le he avisado de que tiene que cambiar de actitud, o de lo contrario perderá sus responsabilidades y no será ascendida. Le reproché que no celebre reuniones de departamento regulares con su propio equipo. Tiene diez días para cambiar radicalmente las condiciones de trabajo. Mi asistente apuntó todos los puntos y comentarios hechos durante la reunión. Siempre tengo sus notas para futuras referencias.

Me fui de la oficina a las 12.00, camino de Kurdish Culture, en donde estoy ejerciendo de director en funciones. Visité dos departamentos antes de reunirme con los responsables de Administración y Finanzas. Hablamos sobre sus tareas y problemas, que no son muy diferentes de los nuestros. Firmé algunos papeles oficiales. Cuando terminé todo el papeleo no pude abandonar el edificio porque había un fuerte intercambio de fuego justo al otro lado de la calle. Los guardias nacionales y la Policía cerraron las calles aledañas. Los conductores y sus pasajeros abandonaron rápidamente sus coches y se escondieron en algunos callejones. Todo volvió a la normalidad al cabo de 15 minutos. Dejé el edificio y me fui a casa. El intercambio de disparos y el cierre temporal de algunas calles provocó un intenso tráfico. Antes de marcharme le dije al personal de Kurdish Culture que les visitaría el lunes y que me pueden pedir que venga siempre que me necesiten.

Por la tarde fui al Faily Kurdish Club, en donde trabajo como miembro sin sueldo de su junta general. Me reuní con algunos amigos y después me fui directamente a casa.

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