« La búsqueda ha dado sus frutos | Inicio | La Biblioteca continúa sin conexión a Internet »

01 abril, 2007 - 18:04

Nueva página web para la Biblioteca Nacional

Estuvimos sin conexión a internet. La electricidad se reestableció a las 9.00. Las condiciones de seguridad no eran malas, aunque helicópteros apache de EE UU volaban a baja altura por la zona. He contratado a otro chofer, que vive cerca de mi casa. Esto me permitirá moverme fácilmente.

En nombre de sus compañeros cristianos, la señorita Sam me escribió una nota recordándome la proximidad de la Semana Santa. He decidido conceder a los cristianos de la Biblioteca Nacional cinco días libres para celebrar esa importante ocasión.

Tuve una breve reunión con el personal del departamento de Informática. Decidimos desarrollar la página web de la Biblioteca Nacional y cambiar el nombre del departamento al de Tecnologías de la Información (IT). El antiguo nombre era incorrecto, heredado del antiguo régimen. El personal del departamento de IT ya ha empezado a formar a los bibliotecarios y documentalistas de la Biblioteca Nacional en el uso de internet y de programas sencillos y otros más avanzados, como de diseño de páginas web. El programa de formación continuará hasta fin de año.

A las 10.00, el ministro de Cultura me telefoneó para decirme que alguien en Amán (Jordania) tiene en su posesión una colección de documentos históricos de la Biblioteca Nacional. Me pidió que hiciese algo sobre el tema. Los documentos cubren varios periodos históricos, y tratan sobre el sensible tema de la frontera de Irak con sus vecinos. Irak tuvo (y todavía tiene) disputas fronterizas con Irán, Kuwait, Arabia Saudita y Jordania. Los ladrones profesionales que saquearon la Biblioteca Nacional durante el caos de mediados de abril de 2003 se llevaron estos importantes documentos a escondidas al extranjero. Intenté en vano llamar la atención al gobierno central sobre este asunto, pero nadie quería escucharme. El ministro me dijo que el ladrón profesional ha puesto un precio a la colección: 50.000 dólares.

Le dije al ministro que yo no puedo hacer nada al respecto, ya que ni tengo el dinero necesario ni el poder real para manejar asuntos como este. Le dije que había tratado en vano de persuadir a varios gabinetes para que ayudaran con el asunto de los documentos iraquíes robados. Quiero que se cambie la legislación sobre archivos, y también quiero verdadero respaldo político y amplios poderes para negociar asuntos urgentes. El ministro se sorprendió por mi respuesta. Le dije que yo no estaba personalmente sorprendido por el asunto, y que a él le debería sorprender la actitud indiferente del gobierno iraquí, del cual es miembro. Pero le dije que no cejaría en mis esfuerzos para que el gobierno me escuche de un modo u otro.

Me reuní con algunas de las mujeres de la Biblioteca Nacional que fueron homenajeadas por el Ministerio de Cultura la semana pasada. Me dijeron que, al principio de su discurso, el ministro de Cultura había alabado el papel de las mujeres iraquíes en la sociedad, ¡y después empezó a culparlas del inicio de varias guerras históricas! Me dijeron que todos los presentes estaban desagradablemente sorprendidos e incluso impresionados por el discurso del ministro. No todas las mujeres que participaron en el evento expresaron su resentimiento. Personalmente, no me sorprendió. Hoy en día tenemos mujeres en el parlamento que se oponen con vehemencia a la idea de igualdad entre hombres y mujeres.

Comentarios

TrackBack

URL del Trackback para esta entrada:
https://www.typepad.com/services/trackback/6a00d8341bfb1653ef00d83578494369e2

Listed below are links to weblogs that reference Nueva página web para la Biblioteca Nacional:

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal