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23 abril, 2007 - 18:04

Parece que cesan los ataques

Me comunicaron que los combates habían cesado en la zona de al-Fadhel. Por lo tanto, pedí a los empleados que acudiesen a trabajar el martes. Decidí regresar a Bagdad con mi hermano, que no ha visto la ciudad en más de 22 años.

Por la tarde, mi hermano y yo visitamos un instituto de investigación recién abierto en Sulaimaniya. La sede de la institución está en la cima de una alta colina, con vistas hacia la ciudad. El instituto se convertirá en un enorme complejo en cuanto se termine el proyecto de edificación. El centro tendrá su propia emisora de televisión por satélite, radio, revista, periódico, salas de conferencias, archivo y biblioteca. Me reuní con el director, a quien conozco desde hace años. Es una personalidad muy conocida y respetada en todo Kurdistán. Me habló brevemente sobre la institución y sus objetivos. Al final de nuestra conversación me pidió que dejase mi trabajo en la peligrosa ciudad de Bagdad y que me fuese a trabajar de inmediato con él en la pacífica ciudad de Sulaimaniya. Aunque la oferta es tentadora, le dije que sólo abandonaré Bagdad si me despiden del trabajo. Me pidió que me tome más tiempo para pensar la oferta. Mi hermano estaba siguiendo al detalle la conversación con el director. No se podía creer lo que oía cuando me escuchó rechazar la oferta de trabajo. Más tarde, mi hermano intentó persuadirme en vano para aceptar la propuesta. Le prometí cooperar estrechamente con el director del instituto.

Después supe que un coche-bomba había explotado en la rotonda de Beirut, cerca de mi casa. Numerosas personas murieron o resultaron heridas, y algunos edificios cercanos sufrieron daños estructurales.

Comentarios

Hemos entrado a una fase eufórica de capitalismo de arbitraje con parecido aire a pirámide de Ponzi, un timo de pirámides de tinglados de créditos rotativos y de juegos de porcentaje diferencial totalmente apartados de toda realidad de actividad fructífera. El motivo ya ni siquiera lo llamamos “dinero” por su antiguo nombre, precisamente porque a algún nivel semi-consciente nos damos cuenta de que “liquidez” no es realmente dinero. Liquidez es un flujo de excedente alucinado de riqueza. Mientras fluya en una dirección, hacia los mercados financieros, los que controlan las válvulas a lo largo de la tubería, como Goldman Sachs, Carlyle, Citibank, o los fondos de alto riesgo, pueden extraer miles de millones de cubos de liquidez. El problema ocurre cuando el flujo se detiene - ¡o se invierte! Será el momento en el que redescubriremos que liquidez es en realidad algo diferente de dinero, y si realmente no tenemos suerte descubriremos que nuestro dinero (el dólar estadounidense) es en realidad diferente de la verdadera riqueza.

Frank Carlucci, el titiritero de la Carlyle Corp. y principal enlace de la dictadura totalitaria saudí disfrazada de monarquía con el núcleo político del complejo industrial militar, es también el dínamo tras los ataques del 11 de Setiembre. Este personaje tiene a los Bush y a los Ben Laden en su nómina de matones, y la resultante se llama Al Qaeda.

Hay suficientes e irrefutables pruebas que demuestran científicamente que el tal iman al-zawahiri, es la cabeza de marioneta visible de la principal subagencia encubierta de la CIA que con el nombre de al-qaeda opera y siembra el terror por el mundo, todo se remite a John Negroponte, y significa entre otras cosas la muerte hace al menos 3 años del tan mentado bin laden.

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