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19 abril, 2007 - 10:08

Soldados novatos que pierden los nervios y abren fuego

Sorprendentemente, el tráfico no era demasiado intenso. Es como si la gente tuviese miedo de salir o prefiriese quedarse en casa a la luz de los ataques criminales de ayer contra civiles inocentes.

Durante el día hubo algunos intercambios esporádicos de fuego en la zona de Bab al-Mudham. Envié al jefe del departamento de Inspección, a mi chofer y a un vigilante a un recado. Cuando regresaron a la oficina me contaron que unos guardias nacionales dispararon a mi coche ¡por ir delante de su convoy! Tuvieron suerte de no resultar heridos. Lo que más miedo da hoy en día en Bagdad es que unos soldados novatos pierdan los nervios y empiecen a abrir fuego de forma aleatoria. Muchas personas inocentes han sido asesinadas en este tipo de incidentes.

Tuve otra reunión con el equipo del departamento de Personal. El departamento ha sido reorganizado para reducir la burocracia: se han delegado más responsabilidades en los administradores junior, y se utilizan cada vez más los ordenadores para acelerar las tareas diarias. Uno de los empleados sugirió que el departamento debería organizar un curso especial para los jefes de todos los demás departamentos para mejorar su experiencia administrativa. Pensé que la sugerencia era muy buena, ya que muchos de mis cargos medios tienen escasa experiencia sobre los aspectos administrativos de sus tareas y responsabilidades.

Desde el domingo se están celebrando a diario tres cursos para formar a los empleados junior (especialmente a los bibliotecarios y empleados del archivo) en: biblioteconomía, archivo y restauración, y aplicaciones informáticas. Estos cursos continuarán hasta fin de año.

A las 16.20 fui a la boda de mi chofer, aunque no estaba de humor. Sentía que tenía la obligación de ir a la fiesta, en donde felicité al conductor y a su padre. Me fui a las dos horas. Una vez en casa, mi hermano me llamó desde Londres para preguntarme si mi mujer, mi hijo y yo necesitamos que nos traiga algo. Mi mujer le pidió algo de comida para bebé, y yo le pedí que me traiga tres libros determinados.

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