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27 mayo, 2007 - 12:01

Enfrentamientos con los extremistas suníes

Tráfico intenso. Las condiciones de seguridad eran alarmantes en Bab al-Mudham, al-Fadhel y otras zonas cercanas. Cuando llegué a mi oficina ya habían empezado los combates entre la Guardia Nacional y los extremistas suníes. Los choques, esporádicos, se intensificaron con el paso de las horas.

 
Una secretaria de la oficina del ministro me telefoneó a las 9.00 para decirme que debería acudir con los demás directores a la Zona Verde el martes por la mañana para participar en una reunión con el vicepresidente de la república. La secretaria no supo decirme el motivo de la reunión. Creo que el vicepresidente quiere fortalecer la posición del ministro de Cultura ante la próxima reorganización del gabinete. El ministro no es sólo miembro del Partido Islámico del vicepresidente, sino que ¡también es su sobrino! He decidido no acudir a la reunión y permanecer, como siempre, alejado de políticas sectarias y de partido.

A las 10.00 empezaron las elecciones para un nuevo comité ejecutivo de la asociación de mujeres Al-Ferdus. Los comicios duraron dos horas, al final de las cuales salieron elegidas 11 mujeres. Otras tres quedaron como suplentes. El eco de de los disparos y las explosiones no impidieron a las integrantes de la asociación continuar con sus elecciones. Todo el mundo se alegró del resultado, excepto los hombres, que están muy celosos de sus compañeras. Algunos han reclamado una asociación de hombres.

 
Tan pronto finalizaron las elecciones, extremistas suníes secuestraron un minibus lleno de pasajeros en al-Fadhel. Los ejecutaron uno a uno. El conductor y los pasajeros eran chiíes. La Guardia Nacional trató en vano de impedir la masacre. El enfrentamiento entre los dos bandos (los guardias nacionales y los extremistas suníes) se extendió a Bab al-Mudham. La gente corrió en busca de refugio. Nuestro personal abandonó el edificio en cuanto estallaron los enfrentamientos. Un francotirador sembró el terror entre los civiles en Bab al-Mudham. Un hombre resultó gravemente herido. Los combates volvieron a estallar por la tarde en las mismas zonas. La Guardia Nacional ordenó que no saliese nadie de la Biblioteca Nacional. Todo terminó a las 23.00.

 
A las 24.00 cayó sobre Bagdad una tormenta de arena. La temperatura era altísima. Como muchas otras personas, mi mujer, mi hijo y yo tuvimos muchos problemas para dormir. Estuve despierto hasta el amanecer.

Comentarios

yankis asesinos

estados unidos se va a retiarar vergonzosamente de irak, tal como en vietnam, corea,y tantos otros paises

pasa que esta gente es tan pero tan profesional que se toma deportivamente esta masacre en Irak que llaman guerra

No entiendo lo que don Robert Gates quiera decir con esta metáfora de guerra, aunque parece que su antecesor era más claro en estos asuntos, Rumsfeld llamaba conmoción y pavor a los ataque aéreos de precisión colateral milimétrica que desmembraba a la población civil iraquí.

Es importante que los insurgentes comprendan que somos los Harlem Globetrotters y ellos son los Washington Generals. Quiero decir, claro que no son literalmente los Washington Generals. Mis generales son los generales de Washington, pero también los Globetrotters. Bueno, ya saben lo que quiero decir.

De hecho, generalmente, y pienso que históricamente, las operaciones de contrainsurgencia han requerido al menos 9 o 10 años. Cualquier despliegue a largo plazo dependerá de la aceptación del gobierno soberano de Iraq de que se extienda la presencia militar estadounidense.
No sé cuál es la analogía correcta, si Corea u otra, pero un acuerdo de seguridad a largo plazo es probablemente un cálculo bastante realista.

Durante la primera guerra por del golfo Bush, padre, declaró: “Nuestros soldados, hombres y mujeres, en el Golfo, cansados después de meses en el desierto, ahora ayudan a los kurdos sufrientes.” La verdad era que ya que habían terminado los combates de la Guerra del Golfo, EE.UU. estaba haciendo lo posible por reprimir la revuelta kurda contra el régimen de Sadam Husein, una revuelta que el gobierno de Bush había alentado en el caso de kurdos y chiíes como parte del papel perenne de liberadores democráticos del que había hecho profesión Washington; pero cuando se calmaron las cosas, la perspectiva de un área autónoma kurdo al lado Turquía, aliada de EE.UU., y / o una coalición chií Iraq-Irán cercana a los aliados saudíes, hicieron que revueltas exitosas parecieran desagradables al gusto de EE.UU. Por lo tanto, abandonó a kurdos y chiíes a sus propios destinos [no demasiado agradables]. Pero así son los negocios.

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