« Continúa el calor | Inicio | La Biblioteca sin agua ni electricidad »

06 mayo, 2007 - 15:41

Mejoran las condiciones de seguridad

Fue un día tranquilo, sin explosiones, ni siquiera el sonido de una simple bala. El tráfico circulaba suavemente. Parece que las condiciones de seguridad han mejorado en al-Rusafah desde el inicio de mayo. Espero que siga así. Las condiciones de seguridad son todavía malas en la zona de al-Karkh, ya que unidades militares de EE UU y guardias nacionales iraquíes han aislado una serie de zonas bajo dominio suní del resto de la ciudad. Ha habido combates callejeros en algunos barrios mixtos. Algunos empleados de la Biblioteca Nacional no han podido acudir al trabajo.

El agua ha pasado a formar parte de la lista de “noes”. Así que no tenemos electricidad, agua, teléfono ni internet. Lo que ha empeorado aún más la situación es el hecho de que hay una creciente crisis petrolífera, lo que significa que no hay gasolina para los coches ni para los generadores de corriente. Fue un día realmente caluroso. Los aires acondicionados no funcionaban porque no había electricidad. Los burócratas perezosos y corruptos del ministerio todavía no han arreglado nuestro generador. El personal de la Biblioteca Nacional no ocultó su enfado. Ni siquiera tenían agua fría para beber.

A las 10.00 se celebró la primera reunión regular del segundo consejo de representantes de los bibliotecarios y documentalistas. El segundo consejo tiene 22 miembros, y cuatro de ellos estaban ausentes. Estaban 15 mujeres y tres hombres, todos ellos jóvenes. En la reunión se resolvieron dos asuntos. El primero fue definir el papel del nuevo consejo, y el segundo fue la elección de tres de sus miembros para participar en el primer consejo, el de jefes de departamento. Los representantes han decidido adoptar un papel de control, supervisando el trabajo y las actividades del primer consejo. En votación secreta salieron elegidas tres jóvenes mujeres para participar en el primer consejo, y otras tres se quedaron como reserva.  A las 12.00 les dije a mis exhaustos empleados que se fueran a casa.

Tuvimos una hora de electricidad nacional. Así que tuve que confiar en mis propios recursos. Pero no hay petróleo en el mercado negro. Sólo tenía 20 litros de gasolina en casa. Esa cantidad no es suficiente para mantener frío un piso pequeño durante más de tres días. Llegó el momento de aplicar medidas de austeridad: mi mujer, mi hijo y yo hemos empezado a dormir por la noche en el tejado. Usamos un generador pequeño cuando nuestro hijo quiere dormir, y  usaremos el más grande durante dos o tres horas a mediodía, cuando el sol alcanza su punto más alto. Mientras tanto, he empezado a buscar petróleo en el mercado negro.

Por la noche, mi hermano, que todavía está en Sulaimaniya, me rogó otra vez que abandone Bagdad y me vaya a vivir a Kurdistán.

Comentarios

TrackBack

URL del Trackback para esta entrada:
https://www.typepad.com/services/trackback/6a00d8341bfb1653ef00d8358122ca69e2

Listed below are links to weblogs that reference Mejoran las condiciones de seguridad:

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal