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12 junio, 2007 - 18:19

Vueleve la electricidad a la Biblioteca

No pudimos dormir por la noche, ya que helicópteros apache de EE UU sobrevolaron nuestro barrio a muy baja altura. Los helicópteros hicieron ruidos insoportables y contaminaron el aire. La noche fue muy caliente y húmeda.

Llegué a mi oficina a las 8.15. A las 8.30 volvimos a tener electricidad, después de que técnicos del Ministerio de Electricidad reparasen los daños. Me he enterado de que dos técnicos de la oficina de distribución de electricidad de Bab al-Mudham murieron en los últimos ataques con bombas cerca de la Biblioteca Nacional. Nuestros técnicos solían trabajar de cerca con los dos hombres asesinados.

Hablé con el señor M sobre su hijo detenido. Me dijo que no tenía datos nuevos, aparte del hecho de que su hijo está retenido en el sótano del Ministerio de Interior.

A la 1.00 supervisé la reunión del comité especial de la Biblioteca Nacional. Nos llevó una hora y treinta minutos acordar el nivel y el salario de los empleados reincorporados.

Antes de irme de la Biblioteca Nacional me retuvo la señorita S, del departamento de Administración. Me contó que su marido ha sido detenido por las fuerzas especiales de seguridad del Ministerio de Interior y que no sabe qué hacer. La animé a que contrate un buen abogado que pueda seguirle la pista a su marido, o de contrario podría desaparecer sin dejar rastro. Contratar a un abogado con contactos es muy caro.

Comentarios

Debido a la corrupción del CS y a la violación de la Carta de NNUU, particularmente por los cinco miembros permanentes, la invasión ilegal, la ocupación de Iraq y las muchas consecuencias trágicas derivadas de las mismas no han conducido a la condena del CS de NNUU. De manera escandalosa, EEUU y Reino Unido siguen disfrutando de los beneficios de los Estados miembro en posición privilegiada, del mantenimiento de sus poderes de veto y de asientos permanentes en el Consejo. No se les ha obligado a poner fin a la acción militar ilegal dentro del Estado soberano de Iraq. No han sido forzados a retirar sus fuerzas militares de ocupación. No han cumplido con sus obligaciones como potencias ocupantes de acuerdo con el derecho internacional. Han robado y abusado de los limitados recursos financieros iraquíes y han malgastado sus propios fondos que públicamente se obligaron destinar a la reconstrucción y al desarrollo.

En primer lugar, Israel usa como rehén a la comunidad de pueblos. Las cortes principescas «democráticas» de Europa y de otras regiones envían a 15 000 de sus hijos a la Tierra Santa para que garanticen «mediante un mandato robusto» la seguridad del Estado judío. Claro está, son los contribuyentes de cada uno de esos Estados quienes pagan esas misiones. Por consiguiente, cero riesgo y cero gastos para Israel. Y los ataúdes de los soldados son recibidos con trompetas y salvas de artillería. Como eso no cuesta demasiado caro, los cofres imperiales son generalmente generosos cuando eso sucede. En cuanto a saber si el «mandato robusto» también pudiera servir paralelamente para preparar un ataque de Israel o de Estados Unidos, o de los dos juntos, contra Irán, eso habría que preguntárselo al demonio de Kentucky. Es posible que los cascos azules estén precisamente destinados a servir de cobertura en esa región del Oriente árabe cuando los aviones de combate del Imperio ataquen Teherán. De todas maneras, durante los últimos años, Estados Unidos redujo la ONU a la impotencia y la amenazó con sanciones financieras si no se ponía al servicio de los emperadores del Potomac. ¿Por qué tendrían que privarse los estadounidenses de utilizar en misiones de combate, y como les venga en ganas a Bush y Cheney, unas fuerzas armadas inicialmente previstas para cumplir misiones de mantenimiento de la paz?

James Mitchell y Bruce Jessen son dos sicólogos contratistas de la Cia que vienen desarrollando hace varios años técnicas extremas de ¨interrogatorio¨.

Hay una escuela especial, una escuela secreta, llamada Supervivencia, Evasión, Resistencia y Escape, SERE. Es donde entrenamos a soldados de elite para que resistan, si son capturados por enemigos que ignoran las Convenciones de Ginebra, cosas como waterboarding [1], posiciones de estrés, humillación sexual, aislamiento, ese tipo de cosa. Y hay periodistas, incluyéndome a mí, que han estado trabajando desde años para tratar de mostrar que parece que el Pentágono en cierto modo usó ingeniería inversa para desarrollar esas tácticas a ser utilizadas para interrogar a prisioneros reales.
El programa SERE es un programa de la era de la Guerra Fría, con el que literalmente establecimos prisiones fingidas en sitios como Fort Bragg, Carolina del Norte, que es donde tenemos una especie de programa bandera, en el que soldados de elite – por ejemplo, soldados de las Fuerzas Especiales – son sometidos a brutales interrogatorios ficticios.

El elenco de cadáveres de la Cia son “un vistazo a una época muy diferente y a una Agencia muy diferente” (The New York Times, 22-6-07). Haciendo a un lado Guantánamo, Abu Ghraib, Irak, Afganistán, Sudán, Cuba, Venezuela, Colombia, los vuelos clandestinos a Europa con secuestrados en otros países y largos etcéteras, el general Michel V. Haiden estaría diciendo la verdad.

Los principales artífices intelectuales de la guerra criminal contra Irak son John Bolton, ex-embajador de Usa ante la Onu, Daniel Pipes, ideólogo neoconservador y periodista, Richard Perle, asesor de seguridad nacional, y en el tope de la trinca su padrino ejecutor Dick Cheney, vicepresidente de Usa. Todo lo que ocurre en Libano desde la invasión a Irak, incluido el asesinato de Rafic Hariri, la guerra de 2006 y el último espisodio de la toma barrios palestino en Beirut, son la obra y la gracia de esta camarilla.

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