Dibuje maestro

Sobre el blog

Enric González, corresponsal de EL PAÍS en Oriente Próximo y autor, entre otros libros, de Historias del Calcio escribirá durante el Mundial de Sudáfrica de futbolistas y de fútbol, "es decir, del juego más hermoso. Solamente de eso".

Archivo

julio 2010

Lun. Mar. Mie. Jue. Vie. Sáb. Dom.
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31  

22 jun 2010

El imbécil culto y realizado

Por: Enric González

Domenech
 Juan Antonio Coderch de Sentmenat (1913-1984) fue uno de los grandes arquitectos europeos del siglo XX. Quizá por elitista, quizá por conservador, quizá porque era un caballero de los que aún hablaban del honor, ni él ni su obra son hoy tan famosos como merecen. Poseía una virtud no muy abundante en el ramo de la arquitectura, el sentido común, y decía verdades tan obvias como aplastantes. En el libro Conversaciones con J. A. Coderch de Sentmenat, de Enric Soria, se incluye esta frase: “No hay nada peor que un imbécil culto y realizado”.

Es una frase que siempre tengo presente. Sabiendo que, como la mayoría, tiendo a la imbecilidad, procuro culturizarme lo mínimo y mantener mi vida cerca de la orilla del fracaso.

Confío en que no parezca demasiado oportunista hablar en estos momentos de Raymond Domenech. No hay más remedio que hacerlo. Recuerden que el periodismo es básicamente oportunismo y unas cuantas cosas más que ahora no recuerdo. Y subrayo que no tengo intención de hacer leña del árbol caído. Hago notar que considero a Domenech un hombre culto y realizado; en pocas crónicas sobre él encontrarán hoy dos elogios tan rotundos. También le considero, por supuesto, un imbécil. La imbecilidad, insisto, es una cualidad muy frecuente entre los hombres. Y, en principio, del todo respetable.

Domenech fue un jugador vulgarote y muy leñero. Hasta aquí, ningún problema. Pero se dejó crecer un mostacho espectacular y, con el fin de intimidar a los adversarios, decidió adoptar una personalidad futbolística inspirada en el actor Charles Bronson: ¿observan el inconveniente de mezclar la imbecilidad con la cultura, aunque sea cultura barata?

Fue jugador-entrenador del modestísimo Moulhouse y en 1989 asumió la dirección técnica del Olympique Lyonnais, un club de Segunda. Domenech suele presumir de que en su primera temporada logró el ascenso y en la segunda clasificó al Lyon para la Copa de la UEFA. Desde entonces se considera un técnico consumado. Es decir, un hombre realizado personal y profesionalmente, poseedor de las claves del éxito. Conviene señalar, sin embargo, que en 1989 el Lyon había sido adquirido por el magnate Jean-Michel Aulas, y que, con el presupuesto que tenía a su disposición, lo menos que podía conseguir Domenech era lo que consiguió.

Sustituido a los dos años por Tigana, que lo hizo mejor, Domenech se hizo cargo de la selección francesa sub-21 entre 1993 y 2004. Alcanzó la final de la Eurocopa 2002, pero la perdió. Luego se hizo cargo de la selección absoluta.

El popularísimo periodista radiofónico Eugène Saccomano lanzó en su momento una voz de alarma: “Va al cine, lee libros, hace teatro, hay un intelectual al frente de la selección”.

Ser culto o incluso intelectual no es, reinsisto, un problema en sí mismo. Guardiola, por ejemplo, es un tipo culto, pero antes de que el Barça saltara al césped para disputar la final de Roma, enardeció a sus jugadores con unas imágenes de Gladiator. Domenech, en cambio, preparó a sus jugadores de la sub 21 (chavales llamados Zidane, Thuram y Makelele) para un partido trascendental llevándoles a ver la trepidante obra teatral Endgame, de Samuel Beckett. Les hago una brevísima sinopsis de Endgame: son cuatro personajes, uno inválido, otro que no puede sentarse y dos sin piernas que viven entre basuras; la frase esencial de la obra es “no hay nada más divertido que la infelicidad”. ¿Captan la diferencia entre el culto inteligente y el culto imbécil?

Domenech debió recordar eso de que la infelicidad es divertida en 2008, cuando, tras la miserable eliminación de Francia en la Eurocopa, dedicó la conferencia de prensa final a pedir públicamente a su novia que se casara con él. Ya ven, un hombre emotivamente realizado.

Prefiero no hacer comentarios sobre los criterios astrológicos por los que Domenech excluía de la selección a los de signo “escorpión” y evitaba alinear en defensa a los de signo “leo”. Cada uno cree en lo que le da la gana.

Tampoco comentaré la conmovedora aparición de la señora madre de Domenech en la televisión francesa, sintiéndose aludida por las palabras de Anelka sobre su presunta laxitud moral. Cuando a un profesional que en su día imitó a Charles Bronson tiene que salir a defenderle la madre, no hay mucho que comentar.

Resulta fascinante que Raymond Domenech haya durado tanto tiempo como seleccionador nacional francés. Incluso considerando el subcampeonato de 2006, logrado, dicen los propios futbolistas, gracias a la autogestión de la vieja guardia dirigida por Zidane y Henry. Domenech habrá durado tanto por aquello de que en el fútbol todo es posible. Afortunadamente.

Compartir

  • Eskup
  • Compartir en Facebook
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

Hay 193 Comentarios

Enric, comparando "arenas movedizas" con "dibuje maestro", encuentro algo en común: el cejijuntismo cerril de gran parte de los comentaristas, hipersensibles a lo que consideran afrenas a su orgullo nacional. Así, aquí tenemos una mayoría de lectores argentinos indignadísimos porque osaste dar tu opinión (que comparto) sobre Verón; en Arenas Movedizas te encuentras con que un noventa por ciento de los lectores israelís no soportan que opines que el bloqueo de Gaza es una barbaridad. Ahora lo mismo con los franceses -equiparémoslos al lector propalestino que disiente de tus valoraciones sobre las sanas costumbres de los muchachotes de Hamás-. Resumiendo, que política y fútbol van mucho más con el hígado que con el cerebro, y eso te convierte en una rara avis muy refrescante entre tanta vuvuzela y discusión de bar. Muchas gracias por tus entradas!

No se no se

Pues nada, francia a casita y que os metaís el orgullo que los caracteriza por donde os quepa, y si españa no es campeona, que la copa se vaya para ámerica que por allí si se vé buen futbol , el futbol europeo en total decadencia.

no es juan antonio coderch, es JOSE ANTONIO CODERCH

Y la frase de Coderch también me parece pobre. El problema del imbécil culto y realizado no es que sea culto y realizado, sino que, como es imbécil, su cultura y su éxito son carne de soberbia y ostentación. Pero, seas imbécil o no, no hay nada malo en el hecho por sí mismo de ser culto y sentirte realizado.
Ah, y discrepo en lo de que la mayoría tienda a la imbecilidad.

Y la frase de Coderch también me parece pobre. El problema del imbécil culto y realizado no es que sea culto y realizado, sino que, como es imbécil, su cultura y su éxito son carne de soberbia y ostentación. Pero, seas imbécil o no, no hay nada malo en el hecho por sí mismo de ser culto y sentirte realizado.
Ah, y discrepo en lo de que la mayoría tienda a la imbecilidad.

Sebastian, he leido todos los comentarios y casi no hay ninguna referencia argentina, hazte ver por favor ese racismo tio (puedes hacerlo con algun sicologo argentino)

Pues a mí la frase "Sabiendo que, como la mayoría, tiendo a la imbecilidad, procuro culturizarme lo mínimo y mantener mi vida cerca de la orilla del fracaso" me parece una imbecilidad de campeonato (mundial); sólo superada por la que he visto en uno de los comentarios, según la cual "usar" un nombre catalán y un apellido castellano es una incongruencia. ¡Qué nivel, Maribel!

Nunca nos daremos cuenta que el fútbol es ocio? Cuando se le saca de ahí, pasa lo que pasa: los Maradona (está como una cabra y se cree Dios), los Doménech (otro que tal baila) y así alguno más.
Pues eso: este mundial una porquería; entre la FIFA, los arbitrajes y los de siempre (Argentina, Brasil, Italia,etc.) nos vamos aburriendo cada vez más. Me parece un artículo bueno y divertido.... ójala alguien saque algo sobre nuestro seleccionador (su capacidad de transmitir emociones es nula, con lo cual los jugadores debieran salir con brazalete negro todos los partidos)... en fin, una pena lo del circo este de Blatter y cía.

Estoy de acuerdo con el autor. Hay mucho personaje que se cree estar por encima de los demás y al final lo único que transmiten es falta de seguridad. Son perfectos imbéciles que son capaces de teorizar sobre el sexo de los Ángeles, como sin darse importancia, cuando el ejército enemigo está invadiendo la ciudad. Hay que tener los pies en el suelo y ser culto sin parecerlo. Ser humilde y no creerse más listo que los demás.

Sebastián, ¿no sabías que los idiotas abundan? Claro, componen como el 87% de la población española. En Argentina es aún más alta, como 97.7%, y si incluimos a los Kirchner sube al 99.6%.

Felicidades por el artículo Enric.

El texto es mil veces más ilustrativo que el modo que tiene la prensa gráfica y la TV de explicar el desastre francés, y por supuesto, sin amarillismo.

Abrazos.

Anda que si hubieses querido hacer leña... Tipo serrín de carpinteria no? :)

Además de pensar que el artículo de Enric González es estupendo planteo una duda escatológica (por la situación extrema del país, del griego "esjatós"): ¿Por qué si sólo hay 30 millones de argentinos en el mundo aquí la mitad de los comentarios son de origen rioplatense, y además siempre de tono insultante? ¿Se acabaron con Borges los amables imbéciles inteligentes? ¿No hay periódicos digitales allende los mares? ¿Acaso clarín, bombín, petisín o mamoncín?

Excelente artículo. Como siempre.

Al final se ha aprevechado bien la madera del arbol caido. Pero por que pierdo el tiempo leyendo esta tonteria?

¿Es legal escribir esto?

Salut Enric!
"Sabiendo que, como la mayoría, tiendo a la imbecilidad, procuro culturizarme lo mínimo y mantener mi vida cerca de la orilla del fracaso." A confesión de parte, relevo de pruebas...
Hasta la próxima, chavalito.

No, lo siento. Un escritor no puede hablar así de una persona que está caída, que es el hazmereír de todos los locutores y "analístas cultísimos" del fútbol.
Mal, muy mal.
Mientras todas las ratas huyen, Domenech se quedó al frente del barco, y eso es una virtud del entrenador galo.
Saludos

_De momento Domenech es un mal educado que le ha negado el saludo al acabar el partido al seleccionador sudafricano. Ya sólo por eso me alegro de que hayan hecho el ridículo.


Ni conozco ni me importa la trayectoria del Seleccionador de Francia. Lo que sí me importa es la costumbre que están cogiendo los juntaletras españoles de utilizar como base de su vocabulario el insulto y la palabra soez, cuando quieren relatarnos algo. Se empieza criticando a cualquier persona, y se termina como el inefable García Serrano de Intereconomia. Por cierto señor narrador si quiere reírse de alguien puede empezar por usted mismo. Se ha dado cuenta que emplea un nombre catalán y un apellido netamente castellano., eso so que es una incongruencia. ruicid

Me parece muy bien que se discuta y se haga incluso un estudio igual ironico de este personaje y como resultado se entre en disputas si es normal, si es correcto, si es objectivo.
Lo que cuenta en mi opinion es que Francia haya salido de esta manera como equipo y como pais, porque hace anos (a ver siglos) que se portan de manera arogante..
Sin divagar en filosofia, poesia o lo que sea os recuerdo solamente la cabezada de Zidane en 2006, defendido por Chirac y todo el pais el dia despues, os recuerdo la mano de Henry hace algunos meses apoyada con hipocresia a todos los niveles incluso politicos ...y ultimo la celebracion hace 10 dias, con Vieira que entrega la copa en lugar de los italianos....
Pues en conclusion y hablando de cultura:
Allez les bleus, Allez les bleus...allez à la recherche du temps perdu...en Afrique!!

Enric, ahora que vas a decir de Juan Sebastian Veron?
Es facil esconderse detras de un teclado y escribir sobre cualquier persona y darle sin asco desde un omnipotente lugar que te otorga el se "periodista".
Tu no conoces nada de las internas del plantel Frances...

Primero, No hace falta ni ser muy culto ni ser de Barcelona para conocerlo, sus viviendas de mediados de siglo hablan por si solas. Segúndo, efectivamente Domenech no creo que conozca a Coderch. Y tercero, que conste que yo sería muy feliz si siguiera al frente de la selección francesa.

La explicación de lo que le ha pasado a Francia es bien sencilla: su selección se ha africanizado del todo. Me explico. La generación de Zidane logró combinar lo mejor que aportaba la vieja Francia y la sangre y fuerza nueva. Ahora solo queda la arrogancia, la chulería, la indisciplina del inmigrante. No es racista esto que digo, pues ganaron su copa del mundo también gentes venidas de fuera. Algún tributo tenían que pagar, digo yo....

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal