1000 voces para un poema

Por: | 13 de septiembre de 2013

Lapices

En el Sahara, desde hace mucho tiempo, hay grandes poetas que lanzan al mundo un par de versos con la intención de que otro gran poeta los continúe. Hasta que no aparece alguien a la altura de la calidad de los primeros versos, el poema queda incompleto. Y así, poco a poco, se va construyendo un poema con muchas voces. De manera paradójica, comenzamos con una Despedida, el título del poema que inaugura la sección de la mano del poeta Larosi Haidar. Dice así…

Cuán dulce es amar
y sentirse a la vez amado
pero amargo es el dejar
a quien tanto se ha esperado.

¡Poetas! os animamos a participar y así completar, esperamos, un gran poema coral.

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Cuando dulce es el amar
y sentirse amado;
amargo es el dejar
a quien se ha esperado.

En la espera se siente
lo que se tiene.
Agridulce el destino
de quien lo pierde.

Agrio como es el té
de las ausencias,
que llena de silencios
las horas muertas.

Como un frío mortal
que nos invade,
daga helada de ausencia,
bien de mis males.

Soltar amarres se hace tan lejano...
que invitaria a dormir meses
deseando despertar completamente despejado.

Y un desierto de lagrimas,
en el estruendo del silencio
de estas dunas!
llace la libertad.
¿Donde se esconde la justicia?
solo las estrellas contemplan,
la penumbra de los hombres
y un pueblo que aguarda...
!Acadrá un día!,
en el que sol se levante,
sus rayos iluminaran a los hombres.
!Libertad!


SANGRE

La sangre que el rey derrama
tiene apellidos y nombre:
Saharaui es y reclama
las libertades del hombre.

Sangre en fosas comunes,
desde ultratumba testigo
sobre atropellos impunes,
claro crimen sin castigo.



La represión que no para
y que sufre el pueblo aún,
ensangrentaron la cara
de Aminetu en el Aiún.

Sangre llora la herida,
infligida sin piedad,
en la víctima tendida
pidiendo la libertad.

¡Hienas devorando viva
la gacela acorralada!
Cual, presa, desprecia altiva
tal modales de manada.

Derrama sangre Marruecos
en nuestra tierra ocupada
e impide que salgan ecos,
la mantiene amordazada.



Sangre de detenidos
por reclamar la justicia,
sus verdugos protegidos
y se oculta la noticia.

Manchas de sangre esparcidas
son huellas de los abusos,
torturas acaecidas
y muerte de los reclusos.




El rey en su sueño insano
en la violencia se afana,
al pueblo marroquí hermano
mancilla con sangre humana.


Desangran niños heridos,
la herida, mujer, desangra,
nos sangran ya los sentidos
y nuestra paciencia, sangra.

¿Por quién doblarán campanas
el día que quien desangre,
se harte de promesas vanas
y exija sangre por sangre?

Obs. El poema esta compuesto por estrofas de cuatro versos (cuarteta) pero aqui en el blog no he podido separarlos. Favor de hacerlo

No espero de ti las sombras
de mis dunas en tu seno,
sólo el largo amor de arena
que envejece y que envenena,
que me coge de las manos
y en silencio abre mis venas.
No espero de ti mis sueños,
sólo un silencio sin pena,
mi mar, tus olas, su tierra.

Y dulce son las décadas
que agrandan mi sed de libertad
entre las perfiladas cuencas
de tus inagotables ojos.
Tú beduina que esperas,
fuente de inspiración
a quien tanto he anhelado.

un cuarteto para el poema ``Despedida``

Es terca y tediosa, la espera
cuando impacientemente se aguarda
una luz, ávida llama que arda
en la posma de quien se espera.
M.Ali Ali Salem

Amar, dejar y esperar
verbos estos que se encuentran
solos en medio del mar
si les falta el desear.

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Y… ¿dónde queda el Sáhara?

Sobre el blog

Intentar mostrar la riqueza de la cultura saharaui. Ese es el objetivo de este espacio. Una cultura nacida de la narración oral, de los bellos paisajes del desierto, de las vidas nómadas y el apego a la tierra, de su origen árabe, bereber y musulmán, de sus costumbres únicas y de la relación con España que se remonta a más de un siglo. Una cultura vitalista, condicionada por una historia en pelea por la supervivencia desde 1975. Coordina Sukeina Aali Taleb

Sobre los autores

Sukina Aali-Taleb Hija del exilio, Sukina Aali-Taleb nació en Madrid por casualidad, de padre saharaui y madre gallega. Es miembro del grupo de escritores La Generación de la Amistad Saharaui y coautora del libro "La primavera saharaui, los escritores saharauis con Gdeim Izik", tras los acontecimientos de El Aaiún, en 2010. Periodista y profesora de Lengua Castellana y Literatura en institutos públicos de Madrid. Como no puede ser de otra manera, apoya al Frente POLISARIO en proyectos de ayuda a su pueblo, refugiado y abandonado a su suerte en Tinduf (Argelia), desde hace cuatro décadas.

Roberto MajánRoberto Maján, ilustrador. Le gusta decir que fue el último humano nacido en su pueblo; piensa que eso lo hace especial. Y que su abuela se empeñó en llamarle Roberto en memoria de Robert Kennedy asesinado cuatro días antes. En la época en que nació y se bautizó, el Sahara era español, en el mal sentido de la palabra. El lo sabía por las cartas que recibía de su tío Ramón, destinado allí en su servicio militar. Los sellos que las franqueaban prefiguraron el universo imaginario que tratará de recrear en las imágenes de este blog.

Bahia Mahmud Awah Bahia Mahmud Awah. Escritor, poeta y profesor honorario de Antropología Social en la Universidad Autónoma de Madrid, natural de la República del Sahara Occidental. Nacido en los sesenta en la región sur del Sahara, Tiris, la patria del verso y los eruditos. Cursó estudios superiores entre La Habana y Madrid, donde reside. Pertenece al grupo de Escritores Saharauis en lengua castellana.

Willy Veleta Willy Veleta. Willy Veleta consiguió su licenciatura de periodismo de una universidad estadounidense (ahí queda eso) y ha trabajado en todos los canales privados de TV en España… de los que huyó cuando se dio cuenta de que querían becarios guapos. Ahora es profesor de periodismo en inglés y prepara su tercer libro, una novela sobre los medios.

Liman Boicha Liman Boicha. Se licenció en Periodismo en la Universidad de Oriente en Cuba. Después de una larga ausencia regresó a los campamentos de refugiados saharauis y durante cuatro años trabajó en la Radio Nacional Saharaui. Actualmente reside en Madrid. Ha publicado Los versos de la madera y ha participado en varias antologías de poesía saharaui: Añoranza, Um Draiga, Aaiún, gritando lo que se siente, entre otras. Forma parte del grupo poético Generación de la Amistad Saharaui y es miembro de la Asociación de Escritores por el Sahara-Bubisher.

Larosi Haidar Larosi Haidar. Tras el alto el fuego, se instaló en Granada, donde se licenció y doctoró en Traducción e Interpretación. Actualmente es profesor de esta misma disciplina en la Universidad de Granada y ha publicado varios trabajos relacionados con la cultura saharaui. También ha participado en varias antologías de poesía saharaui.

1000 voces para un poema

01

Texto: Mohamidi Fakala, escritor y periodista saharaui desde su exilio en los campos de refugiados saharauis en el sur de Argelia.

En comparación con otros vientos, el siroco [1] (el proceso de lucha saharaui)  cubre el rostro tanto de día como de noche en un acelerado encuentro con el litoral atlántico, en el que pierde la euforia devastadora que traía del desierto. Asegura la leyenda que no pasaría inadvertidamente sin que sus brazos de gravilla dejaran máculas sobre paredes, pedregales, hombres y matorrales. En su viaje frenético agrieta la costra y levanta el remolino a soplo de efecto sarguia [2] (reaccionario mundo árabe) que se granjea en el pulso de la pobre vegetación del desierto.

En efecto, es el fenómeno natural omnipresente en la vida de los hombres de las nubes y de los vientos. Es la sucesión del tiempo en su propio efecto. Los pobres habitáculos y jaimas del Sahara se levantan en contratiempo para poder seguir erguidas, con el temor a ser atragantadas por la fina arena en un proceso de recesión a causa del embate de los caprichos de los colores del viento. Sin desmesura, caravanas y ciudades del desierto fueron llevadas por el espejismo de la arena, la soledad y el silencio de este gran imperio (la dictadura de la monarquía marroquí) donde no cabe la duda, la traición ni la mentira.

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El País

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