Y... ¿dónde queda el Sahara?

Por: | 10 de septiembre de 2013


Sahara_PSantiago_Barrio_01_retocada El teatro de las dunas. Fotografía de Santiago Barrio

Y... ¿dónde queda el Sahara?

A un palmo de tu casa cuando ves su perfil dibujado en un mapa. A dos horas de vuelo de España. A un salto enérgico desde la isla más alargada canaria. A un beso de agua Atlántica.

En tus ojos cuando recuerdan, veo el Sahara. En tu habla, que es mi habla. En las palabras de una lengua que los saharauis aman, tanto como amaba Lope, Tirso, Calderón de la Barca.

Queda a 38 años del final de su historia colonial. A 100 años de historia borrada. Olvidada. Queda a pocos pasos de la gente sin memoria.

Y a miles y miles de historias de hombres y mujeres que aterrizaron en esas tierras cálidas. Queda lejos de ser una provincia más de España, como lo fue, créeme, en otra España.

En tu corazón siento el latir del Sahara. Occidental lo llaman. Western Sahara. Marruecos no se llama. No. Queda muy lejos del vecino que ansía lo que no es suyo. A años luz de distancia. Hablamos lenguajes distintos. Y no entiendo nada.

En sus cicatrices de altos muros y minas me duele el Sahara. Un Sahara que sangra. Queda muy lejos de la palabra Justicia. A muchos días con sus noches del Cabo de Buena Esperanza.

¿Y dónde queda el Sahara? preguntas por romper el hielo. Queda, pienso, a un te quiero hoy y no te quiero mañana. Muy cerca de un dulce sueño que arrebatan al alba.

Los políticos de chaqueta y corbata se empeñan en situarla a cientos de miles de kilómetros de distancia. Para ellos, me atrevería a decir, no existe el Sahara. Y aun así, en mi retina se refleja cada granito de arena de un desierto que se baña juguetón en el océano.

Como una intrépida malabarista paseo haciendo equilibrios sobre una línea imaginaria. Es el Trópico de Cáncer que atraviesa como una lanza el Sahara y el mismísimo continente de África. Y desde lo alto veo una tierra luminosa. También convulsa y valiente. Y desde hace poco desconfiada.

¿Y dónde queda el Sahara? Orgullosa te digo, que a escasos milímetros de tu piel, cuando me estrechas la mano. O la mano de cada saharaui que vive luchando en la zona ocupada, en los campamentos de refugiados, en la lucha diplomática o en la lucha diaria, muy lejos de su tierra amada. Sahara.

Hay 16 Comentarios

A mí no me dolía el Sahara porque no sabía nada pero lo que has escrito transmite el dolor y también la alegría de tu tierra, y con el lenguaje vas desde el Sahara hasta nosotros. Precioso. Enhorabuena.

Segun el derecho internacional es una zona a descolonizar , cuya potencia descolonizadora es España,:,pendiente de referendum,y ocupada ilegalmente por Marruecos que practica con ellos genocidio (desapariciones,torturas,encarcelamientos sin garantias procesales).
Es un misterio hasta cuando la comunidad internacional va a consentir esta canallada ilegal.

El poema me ha encantado tanto que lo he traducido al italiano. Sería posible subirlo al blog?

Es curioso. A raiz de tu pregunta. Precisamente este verano es cuando más arabes han estado en el hotel donde trabajo. Al principio me parecían cercanos por aquello del idioma religión etc., y les atendía con interés. Pero, donde queda el sahara? o, que es? o, ah si el desierto del sahara!!!. es lo que me balbucean cuando les decía que yo era saharaui, del Sahara occidental. Al final ya ni les hacia caso, indistitamente de lo que decian, les señalaba a otro compañero y me iba, la procesión va por dentro. Algún otro verano, pasada la primavera, me señalaran con el dedo. Pero, no, yo me quedo con los alemanes, los clientes de siempre, al menos dejan propina y si no tienen suelto encima, van y vuelven con un billete. Y... ¿dónde queda el Sahara?. joder, no es tan dificil, no!!!

Desde que convivi con el pueblo saharaguï sobre el año 1970, mi corazón se quedo un trocito en esa tierra hermosa ,su linda y sabia gente,me llego ha cautivar , el comportamiento del estado Español en su cabeza
" El Borbon" Entregar un pueblo esclavo a los marroquíes y no darles su libertad ,eso es un crimen contra la humanidad........LIBERTAD para ese pueblo de Valientes desde mi corazón os mando mi admiración y mi respeto...Un sentido abrazo

Preciosa entrada...

Estimado Lector, respondiendo a lo que plantea, creo que mirar al Sahara no excluye mirar a otros lados. Nos preocupamos por el Sahara, por su población exiliada o por los saharauis de la zona ocupada y no lo dejaremos de hacer porque además es un conflicto que toca a España, con una responsabilidad histórica pendiente desde la descolonización inconclusa. Aún hace un par de días se publicó la noticia del hallazgo de dos fosas comunes con ocho saharauis, de los cuales, dos tenían DNI español. Desde este espacio, pretendemos ofrecer pinceladas de la riqueza cultural del pueblo saharaui que guarda un fuerte vínculo con España. Y esto nos lleva a hablar de la historia compartida entre España y el Sahara. Nosotros también soñamos con un mundo mejor, con acceso a todos los ciudadanos a una vivienda digna, con escasas tasas de paro, con políticos menos corruptos y con un Sahara independiente, conseguido mediante un proceso de referéndum justo, limpio y transparente.

No sabemos ni donde tenemos el ombligo y tu nos preguntas sobre el Sahara?. Yo miraría mucho más cerca: http://xurl.es/idud3

Sukeina, a mí también me duele el Sahara.

Aflora muchos sentimientos a los que esperamos ansiosos la vuelta del verano para reencontrarnos con nuestros niños acogidos, a los que queremos casi como hijos propios.

El Borbón era el Jefe de Estado interino -por muribundia de Franco-. El Borbón ganó una corona, España perdió el Sahara, y los saharauis fueron ferozmente traicionados por El Borbón y la embajada yanqui, tan amigos.

Para quienes quieran profundizar en el conocimiento de la terrible desgracia que han sido los Borbones para España y el papel lamentable que han tenido en África, espantoso.. nada mejor que leer el Diario de Un testigo de la guerra de África, del gran Pedro Antonio de Alarcón. http://www.edicionesirreverentes.com/aqueronte/diario.htm

Este trocito de espacio virtual es un mordisco a la inmensa injusticia, al vacío, al olvido. Mastiquemos cada palabra despacio, para que aproveche. Y no nos cansemos de gritar nunca, aunque ahora solo nos escuche el desierto.

Interesante blog. Nos refresca la memoría sobre un problema humanitario que parece que nos importa poco al primer mundo. Claro, si no se habla de Bale no importa.
Felicidades a la autora. Bonito artículo

El gran Eduardo Galeano dijo:
"Los saharauis se llaman 'hijos de las nubes', porque desde siempre persiguen la lluvia. También persiguen la Justicia, más esquiva que el agua en el desierto".

En la piel. En el olor que se agarra a los poros y se niega a abandonar tu cuerpo cada vez que regresas y que ayuda al corazón a no olvidarle.

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Y… ¿dónde queda el Sáhara?

Sobre el blog

Intentar mostrar la riqueza de la cultura saharaui. Ese es el objetivo de este espacio. Una cultura nacida de la narración oral, de los bellos paisajes del desierto, de las vidas nómadas y el apego a la tierra, de su origen árabe, bereber y musulmán, de sus costumbres únicas y de la relación con España que se remonta a más de un siglo. Una cultura vitalista, condicionada por una historia en pelea por la supervivencia desde 1975. Coordina Sukeina Aali Taleb

Sobre los autores

Sukina Aali-Taleb Hija del exilio, Sukina Aali-Taleb nació en Madrid por casualidad, de padre saharaui y madre gallega. Es miembro del grupo de escritores La Generación de la Amistad Saharaui y coautora del libro "La primavera saharaui, los escritores saharauis con Gdeim Izik", tras los acontecimientos de El Aaiún, en 2010. Periodista y profesora de Lengua Castellana y Literatura en institutos públicos de Madrid. Como no puede ser de otra manera, apoya al Frente POLISARIO en proyectos de ayuda a su pueblo, refugiado y abandonado a su suerte en Tinduf (Argelia), desde hace cuatro décadas.

Roberto MajánRoberto Maján, ilustrador. Le gusta decir que fue el último humano nacido en su pueblo; piensa que eso lo hace especial. Y que su abuela se empeñó en llamarle Roberto en memoria de Robert Kennedy asesinado cuatro días antes. En la época en que nació y se bautizó, el Sahara era español, en el mal sentido de la palabra. El lo sabía por las cartas que recibía de su tío Ramón, destinado allí en su servicio militar. Los sellos que las franqueaban prefiguraron el universo imaginario que tratará de recrear en las imágenes de este blog.

Bahia Mahmud Awah Bahia Mahmud Awah. Escritor, poeta y profesor honorario de Antropología Social en la Universidad Autónoma de Madrid, natural de la República del Sahara Occidental. Nacido en los sesenta en la región sur del Sahara, Tiris, la patria del verso y los eruditos. Cursó estudios superiores entre La Habana y Madrid, donde reside. Pertenece al grupo de Escritores Saharauis en lengua castellana.

Willy Veleta Willy Veleta. Willy Veleta consiguió su licenciatura de periodismo de una universidad estadounidense (ahí queda eso) y ha trabajado en todos los canales privados de TV en España… de los que huyó cuando se dio cuenta de que querían becarios guapos. Ahora es profesor de periodismo en inglés y prepara su tercer libro, una novela sobre los medios.

Liman Boicha Liman Boicha. Se licenció en Periodismo en la Universidad de Oriente en Cuba. Después de una larga ausencia regresó a los campamentos de refugiados saharauis y durante cuatro años trabajó en la Radio Nacional Saharaui. Actualmente reside en Madrid. Ha publicado Los versos de la madera y ha participado en varias antologías de poesía saharaui: Añoranza, Um Draiga, Aaiún, gritando lo que se siente, entre otras. Forma parte del grupo poético Generación de la Amistad Saharaui y es miembro de la Asociación de Escritores por el Sahara-Bubisher.

Larosi Haidar Larosi Haidar. Tras el alto el fuego, se instaló en Granada, donde se licenció y doctoró en Traducción e Interpretación. Actualmente es profesor de esta misma disciplina en la Universidad de Granada y ha publicado varios trabajos relacionados con la cultura saharaui. También ha participado en varias antologías de poesía saharaui.

1000 voces para un poema

01

Texto: Mohamidi Fakala, escritor y periodista saharaui desde su exilio en los campos de refugiados saharauis en el sur de Argelia.

En comparación con otros vientos, el siroco [1] (el proceso de lucha saharaui)  cubre el rostro tanto de día como de noche en un acelerado encuentro con el litoral atlántico, en el que pierde la euforia devastadora que traía del desierto. Asegura la leyenda que no pasaría inadvertidamente sin que sus brazos de gravilla dejaran máculas sobre paredes, pedregales, hombres y matorrales. En su viaje frenético agrieta la costra y levanta el remolino a soplo de efecto sarguia [2] (reaccionario mundo árabe) que se granjea en el pulso de la pobre vegetación del desierto.

En efecto, es el fenómeno natural omnipresente en la vida de los hombres de las nubes y de los vientos. Es la sucesión del tiempo en su propio efecto. Los pobres habitáculos y jaimas del Sahara se levantan en contratiempo para poder seguir erguidas, con el temor a ser atragantadas por la fina arena en un proceso de recesión a causa del embate de los caprichos de los colores del viento. Sin desmesura, caravanas y ciudades del desierto fueron llevadas por el espejismo de la arena, la soledad y el silencio de este gran imperio (la dictadura de la monarquía marroquí) donde no cabe la duda, la traición ni la mentira.

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El País

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