Mi mundo saharaui en la Nochevieja de Occidente

Por: | 03 de enero de 2014

Villa Cisneros_Vista aérea_1974

Años de exilio en Occidente, viendo trascurrir un irreversible tiempo que siempre se va apresurado con sus muy medidas y largas zancadas, sin detenerse para mirar hacia atrás y fijarse en los injustos pasos por la vida de muchas personas desplazadas de sus hogares y entorno geográfico, que es nuestro caso, el de los saharauis. Cada año ese am1, indistintamente, recoge sus enseres para mudarse de su viejo y ya seco y desusado mrah2,  y se marcha en busca de nuevos aires y tiempos de buena bonanza, como si siguiera por intuición el pensamiento del erudito y poeta tirseño Mohamed Uld Tolba: “Tiris, tres camellas lecheras, un macho en celo, tres noches de acampada y a la siguiente debes mudarte”.

 

El 2013 se acaba de mudar de lmrah, y le hemos catalogado en nuestro anuario tradicional como: am eshida3 . Este ha sido el primer año que me ha hecho pensar días antes de dejarnos, en cómo despedirlo y recibir el nuevo am. Y siendo la Nochevieja una extraña en la vida de los saharauis, como lo es el conocimiento de nuestro año de nacimiento, para mi propósito hice una regresión al pasado, a la tierra del sur saharaui, Villa Cisneros, actual ciudad peninsular de Dajla. Y repasé aquella gastronomía descubierta por mí siendo en los años setenta un curioso niño de la badia tirseña. El espíritu del fin de año y su celebración occidental me contagió y lo primero que pensé para celebrarlo fue una liza, nosotros la llamábamos tagaua, o una corvina que preparaba mi hermana mayor en el Sahara. Un pez muy conocido y codiciado entre los que hemos vivido en los núcleos urbanos costeros saharauis de la época colonial. La llamábamos curvina4, un pez perteneciente a la familia de los esciénidos, con un gran parecido a la lubina, pero de características diferentes, que se pescaba en altamar y en la bahia de Dajla.

Mi hermana Nana preparaba ese exquisito plato en los años setenta, cuando vivía en el antiguo barrio villacisnerense de Akseiquisat, Los tamices. El abandono español al territorio sin cumplir con su descolonización en 1975, le privó de ver este pez, y mucho menos de tener la suerte de volver a probarlo. Pensé en ella la Nochevieja y en muchos de su generación, y  lo celebré con una buena corvina preparada al horno, como ella lo hacía y con los ingredientes que usaba para su presentación. También recordé a Ahmed el Rubio, que necesita hoy más que nunca ese plato debido a su diabetes, y le mandé un mensaje a los campos de refugiados saharauis para decirle: “Querido Ahmed, anoche la mejor manera de celebrar el nuevo año la hemos hecho pensando en vosotros, preparando una curvina, como homenaje a todos los que la habéis dejado de probar durante todos estos años de exilio desde que fuimos desalojados de nuestras casas…”.

En esta Nochevieja los recuerdos a la tierra y a todo ese cercano y lejano periodo de la infancia, me trasladaron a evocar varios veranos de los años setenta, cuando dejaba a mi pueblo natal y me iba a casa de mi hermana Nana en la península de Villa Cisneros. La corvina es un pez que puntualmente aparece cuando las aguas se presentan más cálidas de lo normal, característica de las aguas de la bahia de Dajla, El Aargub y La Güera. Y buscando referencias mitológicas sobre este pez, del que se dice que desprende un halo de cierto misterio, encontré similitud en leyendas que se cuentan sobre él con narraciones sobre el cazador saharaui en el desierto. Entre los pescadores existen múltiples relatos sobre imponentes corvinas que entraban de improviso al cebo que el pescador tenía preparado para clavar algún róbalo; relatos en los que casi siempre ganaba el pez, burlando con su potencia los frustrados intentos del hombre por pescarla.

Y esta leyenda me ilusionó por si algo así pudiera suceder con los pescadores marroquíes y españoles que saquean y expolian ilegalmente las riquezas usurpadas a los saharauis. En las mitológicas leyendas saharauis, el pastor cuando caza o cuida su ganado nunca menciona el nombre del chacal por si burla su atención y le trae mala suerte, tan solo puede referirse a él como Ba Amhamed. Una analogía que hemos observado en los términos del ilegal acuerdo de pesca Unión Europea-Marruecos, que evita a toda costa mencionar las aguas del Sahara Occidental. No sé cómo los europarlamentarios piensan que van a minimizar el daño a los saharauis, esquivando mencionar el Sahara Occidental. Mi deseo para este año es que la corvina saharaui burle las furtivas y expoliadoras redes de arrastre y hacerles que por la justicia tiemblen sus ensangrentadas manos y las retiren de nuestros peces. Vendrán otras Nocheviejas en las que inevitablemente se abrirán las puertas de la razón, como dijo en los años veinte el poeta y guerrero Edjil Uld Sidi Baba a los mauritanos que luchaban al lado de ejército colonial francés contra los saharauis: (…) el dilema está en el futuro, / y es mejor el perdón a tiempo / antes de que se cierren / las puertas de la misericordia.

1Año en hasania
2Lugar de pasto en el desierto donde las familias nómadas saharauis pasaban un tiempo mientras se agotaban los pastos, para luego ir en busca de otro sitio nuevo, con pastos y agua para la familia y el ganado.

3Am eshida, se dice al año de mucha sequía y hambruna en la sociedad saharaui.
4Corvina, en hasania curvina, palabra arrastrada del español al registro saharaui en hasania.

Hay 5 Comentarios


Muy de acuerdo en casi todo, pero:

¿Aguas saharauis?, perdón ¿alguna referencia al Banco pesquero CANARIO-SAHARIANO?, o acaso los 2 millones de canarios no tienen aparte de raíces púnico-bereberes, dereccho sobre una banco pesquero que han explotado desde muchos cientos de años anteriores a que las tribus nómadas se atrevieran incluso a la pesca, casi.

En serio, primero en la búsqueda de la ansiada independencia aliándose con sus enemigos y masacrando incluso a simples civiles pescadores canarios, pero ahora casi 40 años después creerse que por obviar al Archipiélago Canario van a ser propietarios de unas aguas, lo llevan claro.

Suerte, y que la vida y el futuro os sean dichosos
Ayose

Maravilloso relato, que a mí personalmente me ha llevado a la ciudad donde nací ,de la que añoro todo, especialmente sus acantilados y sus tardes serenas viendo alejarse las olas del mar para luego regresar y hacernos sentir su arrullo durante la noche. Cierto Bahia, son años de eshidda para los y las saharauis y esperamos que pronto, muy pronto vengan años mejores y años de eshidda para aquellos que nos alejaron de nuestras tierras y del calor de nuestros seres queridos.Que la furia del mar responda por nosotros y que nuestra tierra nos reclame y nos acoja con sus brazos abiertos, como si nunca nos hubiésemos separado de ella.Sahara libre!!!

Feliz Año Nuevo a todos nuestros hermanos saharauis. Que sea éste el definitivo para la libertad del Sahara.
Saludos y República, árabe, saharaui y democrática.

Un excelente texto para el tercer día del nuevo año, valdría la pena leer. Los escritores saharauis sorprendéis siempre con vuestra modesta inteligencia y obras literarias.

Se desprende de este hermoso relato de Bahia, mucho amor a la tierra saharaui; mucho valor a la resistencia por recuperar lo que os ha sido arrancado por la fuerza; mucho apego a vuestra cultura y su historia.

Y que las manos manchadas de vuestro dolor y sangre se levanten de una vez para dejaros disfrutar de lo vuestro: riquezas, soberanía y valor humano, que tenéis los saharauis a diferencia de otros que en Occidente son defendidos a ciegas,,, monarquía feudales, que tenemos muy cerca, en la otra orilla, Marruecos.

Viva el pueblo Saharaui y viva su espíritu de lucha

EL DICTADOR TURCO, ERDOGAN, SE REUNÍA EN SECRETO CON EL BANQUERO DE AL-QAEDA: http://marat-asaltarloscielos.blogspot.com.es/2014/01/el-dictador-turco-erdogan-se-reunia-en.html

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Y… ¿dónde queda el Sáhara?

Sobre el blog

Intentar mostrar la riqueza de la cultura saharaui. Ese es el objetivo de este espacio. Una cultura nacida de la narración oral, de los bellos paisajes del desierto, de las vidas nómadas y el apego a la tierra, de su origen árabe, bereber y musulmán, de sus costumbres únicas y de la relación con España que se remonta a más de un siglo. Una cultura vitalista, condicionada por una historia en pelea por la supervivencia desde 1975. Coordina Sukeina Aali Taleb

Sobre los autores

Sukina Aali-Taleb Hija del exilio, Sukina Aali-Taleb nació en Madrid por casualidad, de padre saharaui y madre gallega. Es miembro del grupo de escritores La Generación de la Amistad Saharaui y coautora del libro "La primavera saharaui, los escritores saharauis con Gdeim Izik", tras los acontecimientos de El Aaiún, en 2010. Periodista y profesora de Lengua Castellana y Literatura en institutos públicos de Madrid. Como no puede ser de otra manera, apoya al Frente POLISARIO en proyectos de ayuda a su pueblo, refugiado y abandonado a su suerte en Tinduf (Argelia), desde hace cuatro décadas.

Roberto MajánRoberto Maján, ilustrador. Le gusta decir que fue el último humano nacido en su pueblo; piensa que eso lo hace especial. Y que su abuela se empeñó en llamarle Roberto en memoria de Robert Kennedy asesinado cuatro días antes. En la época en que nació y se bautizó, el Sahara era español, en el mal sentido de la palabra. El lo sabía por las cartas que recibía de su tío Ramón, destinado allí en su servicio militar. Los sellos que las franqueaban prefiguraron el universo imaginario que tratará de recrear en las imágenes de este blog.

Bahia Mahmud Awah Bahia Mahmud Awah. Escritor, poeta y profesor honorario de Antropología Social en la Universidad Autónoma de Madrid, natural de la República del Sahara Occidental. Nacido en los sesenta en la región sur del Sahara, Tiris, la patria del verso y los eruditos. Cursó estudios superiores entre La Habana y Madrid, donde reside. Pertenece al grupo de Escritores Saharauis en lengua castellana.

Willy Veleta Willy Veleta. Willy Veleta consiguió su licenciatura de periodismo de una universidad estadounidense (ahí queda eso) y ha trabajado en todos los canales privados de TV en España… de los que huyó cuando se dio cuenta de que querían becarios guapos. Ahora es profesor de periodismo en inglés y prepara su tercer libro, una novela sobre los medios.

Liman Boicha Liman Boicha. Se licenció en Periodismo en la Universidad de Oriente en Cuba. Después de una larga ausencia regresó a los campamentos de refugiados saharauis y durante cuatro años trabajó en la Radio Nacional Saharaui. Actualmente reside en Madrid. Ha publicado Los versos de la madera y ha participado en varias antologías de poesía saharaui: Añoranza, Um Draiga, Aaiún, gritando lo que se siente, entre otras. Forma parte del grupo poético Generación de la Amistad Saharaui y es miembro de la Asociación de Escritores por el Sahara-Bubisher.

Larosi Haidar Larosi Haidar. Tras el alto el fuego, se instaló en Granada, donde se licenció y doctoró en Traducción e Interpretación. Actualmente es profesor de esta misma disciplina en la Universidad de Granada y ha publicado varios trabajos relacionados con la cultura saharaui. También ha participado en varias antologías de poesía saharaui.

1000 voces para un poema

01

Texto: Mohamidi Fakala, escritor y periodista saharaui desde su exilio en los campos de refugiados saharauis en el sur de Argelia.

En comparación con otros vientos, el siroco [1] (el proceso de lucha saharaui)  cubre el rostro tanto de día como de noche en un acelerado encuentro con el litoral atlántico, en el que pierde la euforia devastadora que traía del desierto. Asegura la leyenda que no pasaría inadvertidamente sin que sus brazos de gravilla dejaran máculas sobre paredes, pedregales, hombres y matorrales. En su viaje frenético agrieta la costra y levanta el remolino a soplo de efecto sarguia [2] (reaccionario mundo árabe) que se granjea en el pulso de la pobre vegetación del desierto.

En efecto, es el fenómeno natural omnipresente en la vida de los hombres de las nubes y de los vientos. Es la sucesión del tiempo en su propio efecto. Los pobres habitáculos y jaimas del Sahara se levantan en contratiempo para poder seguir erguidas, con el temor a ser atragantadas por la fina arena en un proceso de recesión a causa del embate de los caprichos de los colores del viento. Sin desmesura, caravanas y ciudades del desierto fueron llevadas por el espejismo de la arena, la soledad y el silencio de este gran imperio (la dictadura de la monarquía marroquí) donde no cabe la duda, la traición ni la mentira.

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El País

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