Mis encuentros con el “celestino literario”, Uld Abdelmayid

Por: | 04 de marzo de 2015

CELESTINO II

Mohamed Salem Uld Abdelmayid, el “celestino literario”, pseudónimo con el que le he definido en mi libro, “Tiris, rutas literarias”, tras conocerle en 2011 en un viaje a Tiris que hicimos un grupo de profesores e investigadores en antropología social, de la Universidad Autónoma de Madrid. Si me preguntasen en qué términos podría presentar a este excepcional personaje, a quien considero un “libro humano” descatalogado, uno de esos curiosos sabios del género literario hasaní. Ahondando en su definición podría decir de él que es una especie de “alcahuete literario”. Descendiente de una estirpe de grandes oradores y prolíficos hombres de letras hasanianas, las familias Ahel Abdelahe y Ahel Esid, nuestro personaje ronda los setenta años. Abdelmayid es un caballero con rasgos característicos de los hombres del desierto: alto, delgado, de tez morena y enjuto rostro, con aspecto de un beduino soñador. Excelente narrador y lúcido argumentador literario hasaní. Un desapercibido راوى rawi1, a quien tuve la suerte de conocer a fondo viajando juntos en varias circunstancias, en el Sahara Occidental, los campos de refugiados saharauis y a través de viajes relámpago que suele hacer a España. Fue un militar e intérprete de hasania-español durante el periodo colonial en el Sahara Occidental, entre los años 60 y 70. Militante del primer movimiento nacionalista anticolonial saharaui conocido como Organización Liberación Sahara, OLS, aparecido en el territorio entre 1968 y 1970.

Hombre versado en los procesos literarios que ha experimentado la literatura hasania, o hassaniya, en sus distintos periodos de auges. Una de esas enciclopedias humanas que producen las culturas de carácter oral. La cultura y sociedad saharauis han dado estos fenómenos literarios que fueron colapsados por las circunstancias políticas que ha ido conociendo el territorio tras el abandono español. Se le atribuye haber sido el provocador de اݣطاع جد اهلو ولد السيد ؤ سلام ولد اجدود “El debate poético de controversia social entre Yedehlu Uld Esid y Salama Uld Eydud”, entre los años cuarenta y setenta. Un periodo literario que tuvo lugar en pleno dominio colonial español en el territorio. Ante el investigador el bagaje literario de hasania que acumula este hombre lo convierte en una “enciclopedia humana”, que recoge esa literatura casi desaparecida en la memoria colectiva. En breve el lector podrá conocer más sobre su vida en mi próxima obra “Tiris, rutas literarias” de la Editorial Ultima Línea. Pero entre las exquisiteces literarias que he podido recoger de mis múltiples encuentros con él, me satisface adelantar y compartir con el lector que sigue mis escritos estas breves, curiosas e inéditas pinceladas que iré desglosando en partes.

Metáforas alusivas del verso saharaui. I.

Cuenta el “celestino literario” Uld Abdelmayid que en los años 60 el fallecido poeta y humorista البمبي ولد عمار و لد بابى Elbombi Uld Omar Uld Babi se encontraba en Bir Nazaran prestando su servicio como militar saharaui en el ejército colonial español de la época, cuando las patrullas mixtas que recorrían las fronteras del territorio se realizaban a lomos de camellos y se llamaban las harka o burtiza. Los militares saharauis por su buen conocimiento de la cultura del camello dedicaban especial atención a estos animales en aquellos cuarteles militares. Elbombi era un gran poeta y humorista que gozaba de gran prestigio social. Tenía unos amigos que también eran poetas y algunos eran compañeros de armas, como es el caso del renombrado poeta احمد فال ولد ارويجي Ahmed Fal Uld Arueiyi. Elbombi y Uld Arueiyi trabajaban en lo que en hasania se llamaba بيت مال انصار “beit mal nsara”, un departamento del servicio militar de entonces que se dedicaba al cuido de las cuadras de los camellos del ejército y los saharauis le llamaban “Arcas de los cristianos”. Contaba el “celestino literario•, Mohamed Salem Uld Abdelmayid que Elbombi también tenía otro amigo que era un conocido poeta y a la vez comerciante, Salami Uld Lehbib. Este estaba muy unido al Bombi y a Uld Arueiyi a través de encuentros y visitas que les solía hacer a sus familias y en los cuarteles militares. Buscaba siempre compartir con ellos un buen rato, embriagados en su ambiente de íntimos amigos y confidentes.

Salami aquella vez hizo una visita de tres días a sus amigos que se encontraban en su cuartel. Pero en algunas ocasiones, mientras que estos se encontraban cumpliendo algunos de sus servicios militares dentro de los acuartelamientos, Salami iba acompañando a otro militar nativo para dar un paseo a los camellos, llevarlos fuera del cuartel y hacerlos caminar con las bridas puestas en sus patas delanteras, que les hacen andar muy despacio y bien controlados. En hasania esta brida se llama الݣيد elgueid y el andar del animal en esta situación se conoce como اتنسفيل etnesfil. Es decir, caminar con pasos muy lentos y reducidos. Salami hizo esa labor acompañando al otro militar, no por necesidad material, siendo un conocido comerciante, sino en busca de tiempo para compartir con sus amigos durante los tres días que tenía para verlos. En algunos momentos ellos se encontraban muy ocupados y Salami aprovechaba para hacerle compañía a quien le tocara pasear a los camellos.

Elbombi y UId Erueiyi se juntaban con Salami cuando terminaban sus servicios. Los tres compartían su ambiente de poesía y flirteo sobre amoríos y otros temas de complicidad entre amigos. No existían fronteras que les impidieran pasarlo bien durante sus encuentros, en los que cabía toda insinuación de metáforas cargadas de indirectas que hacían circular a través de su poesía de “controversia” y con la que solían protagonizar encarnizadas batallas. Aquella vez el duelo lo inició Ahmed Fal Uld Arueiyi con estos cuatro versos llenos de picaresca e insinuaciones que atentan contra su amigo Salami. Elbombi y UId Arueiyi sabían que su amigo había estado compartiendo el cuido de los camellos y querían aprovechar esa novedad para satirizarle en verso. No querían decirle que había estado pastoreando los camellos de nsara2 y para criticarle de manera indirecta se valieron de ingredientes antropológicos en hasania, de doble acepción, relacionados con el mundo del camello que en este caso salpican a un poeta o a un caballero.

حد امݣاطعني فمر القير اندور نرخى كفلي لو

نرخي كفلي من لول غير من تالي نشمر كفلي لو

Si alguien me escribiera

controvertidos versos

ajenos a sus quehaceres,

al principio le cedo el asiento

trasero de mi montura,

pero al final a la borda le lanzo

fuera de mi kifli3.

Uld Arueiyi le quería decir a Salami en estos versos que, si en algún otro momento se enfrentó a él con su verso para arrebatarle una chica que ambos amigos pretendieran sin que ninguno cediera, esa vez no sería así. Uld Arueiyi insinuaba en los versos que no se había enfadado y que se había mantenido muy prudente sabiendo que tenía más posibilidades que él. Pero al final viendo que su amigo no le dejaba su espacio le explicaba de forma implícita en el poema que lo lanzaría fuera de su asiento.

Elbombi, siguiendo a Uld Arueiyi en sus indirectas y astutas alusiones salpicadas de pícaros rodeos y opaca jerga beduina, se dirigió al amigo arremetiendo con otros cuatro versos que anuncian más batallas con sus amigos. En estos casos propios del genero legtaa4 los adversarios deben hilar su controversia poética con mutuo respeto, dejar volar su imaginación recreada en el verso y entender que el objetivo está en pasarlo bien, sin ofender en temas sensibles que atenten contra el honor, la dignidad, la familia, el origen o algún antecedente vergonzoso. Elbombi en sus versos se armó de algunos vocablos de doble filo como متنسفلي es decir “atenta contra mí en sus turbios asuntos” y también el término امݣطعن que significa “me consume, me quiere llevar con dificultades, no me deja caminar equilibrado”. Elbombi resume en sus versos todas las intrigas que Salami había urdido.

احمد فال ابلاخيان ؤ امݣطعن عند افليلو

متنسفلي و اندور ان يوجب فم اتنسفيليلو

Ahmed Fal es un hombre

fiel,

pero atenta contra mí

en sus turbios asuntos.

Con paso lento

intenta enredarme,

pero creo que afianzaré

mis pasos en asuntos

que le salpiquen.

En estos versos de controversia poética saharaui, el lector puede sentir el esplendor y la pureza literaria con la que el poeta saharaui hace suyo los momentos más propicios para disfrutar un verso que sugiere con insinuaciones extraídas desde lo más enraizado del lenguaje beduino.

1Gran narrador y conocedor de historias literarias que argumenta y expone oralmente en las tertulias que tratan eruditos, poetas, guerreros y caballeros andantes de la cultura oral saharaui.

2En hasania es un término que significa cristianos, europeos de Occidente, que no profesan la religión musulmana.

3Posesivo de ekfel, un asiento trasero que los jinetes suelen improvisar para llevar a alguien que se encuentra en un aprieto.
4Verso de controversia poética, a veces personal entre amigos y a veces más serio entre adversarios como la sátira que origina graves enfrentamientos, incluso puede desencadenar batallas.

Vocabulario:

اكفل: ekfel, es una segunda plaza que se improvisa con una tela sobre el lomo del camello detrás de la montura principal, llamada الرحل rahla.

امݣطعني: Emgatani, Tirar de uno creándole dificultades en una labor o asunto de enredo.

ليلي: lili, tiene varios significados como adjetivo de posesión, mío, mi asunto, y también tiene la acepción “mi pene” cuando se trata de los niños.

نشمر: nashmar, remangar, levantar, también se usa para personas espabiladas cuando decimos مشتمر meshtmar, espabilado.

متنسفلي: metnasfali, deriva la palabra del verbo hasaní اتنسفيل etnesfil, es decir los cortos pasos que hace el camello al tener reducida su marcha por las bridas que le ponen en la patas delanteras. Y también tiene el significado, me insinúa algo.

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Y… ¿dónde queda el Sáhara?

Sobre el blog

Intentar mostrar la riqueza de la cultura saharaui. Ese es el objetivo de este espacio. Una cultura nacida de la narración oral, de los bellos paisajes del desierto, de las vidas nómadas y el apego a la tierra, de su origen árabe, bereber y musulmán, de sus costumbres únicas y de la relación con España que se remonta a más de un siglo. Una cultura vitalista, condicionada por una historia en pelea por la supervivencia desde 1975. Coordina Sukeina Aali Taleb

Sobre los autores

Sukina Aali-Taleb Hija del exilio, Sukina Aali-Taleb nació en Madrid por casualidad, de padre saharaui y madre gallega. Es miembro del grupo de escritores La Generación de la Amistad Saharaui y coautora del libro "La primavera saharaui, los escritores saharauis con Gdeim Izik", tras los acontecimientos de El Aaiún, en 2010. Periodista y profesora de Lengua Castellana y Literatura en institutos públicos de Madrid. Como no puede ser de otra manera, apoya al Frente POLISARIO en proyectos de ayuda a su pueblo, refugiado y abandonado a su suerte en Tinduf (Argelia), desde hace cuatro décadas.

Roberto MajánRoberto Maján, ilustrador. Le gusta decir que fue el último humano nacido en su pueblo; piensa que eso lo hace especial. Y que su abuela se empeñó en llamarle Roberto en memoria de Robert Kennedy asesinado cuatro días antes. En la época en que nació y se bautizó, el Sahara era español, en el mal sentido de la palabra. El lo sabía por las cartas que recibía de su tío Ramón, destinado allí en su servicio militar. Los sellos que las franqueaban prefiguraron el universo imaginario que tratará de recrear en las imágenes de este blog.

Bahia Mahmud Awah Bahia Mahmud Awah. Escritor, poeta y profesor honorario de Antropología Social en la Universidad Autónoma de Madrid, natural de la República del Sahara Occidental. Nacido en los sesenta en la región sur del Sahara, Tiris, la patria del verso y los eruditos. Cursó estudios superiores entre La Habana y Madrid, donde reside. Pertenece al grupo de Escritores Saharauis en lengua castellana.

Willy Veleta Willy Veleta. Willy Veleta consiguió su licenciatura de periodismo de una universidad estadounidense (ahí queda eso) y ha trabajado en todos los canales privados de TV en España… de los que huyó cuando se dio cuenta de que querían becarios guapos. Ahora es profesor de periodismo en inglés y prepara su tercer libro, una novela sobre los medios.

Liman Boicha Liman Boicha. Se licenció en Periodismo en la Universidad de Oriente en Cuba. Después de una larga ausencia regresó a los campamentos de refugiados saharauis y durante cuatro años trabajó en la Radio Nacional Saharaui. Actualmente reside en Madrid. Ha publicado Los versos de la madera y ha participado en varias antologías de poesía saharaui: Añoranza, Um Draiga, Aaiún, gritando lo que se siente, entre otras. Forma parte del grupo poético Generación de la Amistad Saharaui y es miembro de la Asociación de Escritores por el Sahara-Bubisher.

Larosi Haidar Larosi Haidar. Tras el alto el fuego, se instaló en Granada, donde se licenció y doctoró en Traducción e Interpretación. Actualmente es profesor de esta misma disciplina en la Universidad de Granada y ha publicado varios trabajos relacionados con la cultura saharaui. También ha participado en varias antologías de poesía saharaui.

1000 voces para un poema

01

Texto: Mohamidi Fakala, escritor y periodista saharaui desde su exilio en los campos de refugiados saharauis en el sur de Argelia.

En comparación con otros vientos, el siroco [1] (el proceso de lucha saharaui)  cubre el rostro tanto de día como de noche en un acelerado encuentro con el litoral atlántico, en el que pierde la euforia devastadora que traía del desierto. Asegura la leyenda que no pasaría inadvertidamente sin que sus brazos de gravilla dejaran máculas sobre paredes, pedregales, hombres y matorrales. En su viaje frenético agrieta la costra y levanta el remolino a soplo de efecto sarguia [2] (reaccionario mundo árabe) que se granjea en el pulso de la pobre vegetación del desierto.

En efecto, es el fenómeno natural omnipresente en la vida de los hombres de las nubes y de los vientos. Es la sucesión del tiempo en su propio efecto. Los pobres habitáculos y jaimas del Sahara se levantan en contratiempo para poder seguir erguidas, con el temor a ser atragantadas por la fina arena en un proceso de recesión a causa del embate de los caprichos de los colores del viento. Sin desmesura, caravanas y ciudades del desierto fueron llevadas por el espejismo de la arena, la soledad y el silencio de este gran imperio (la dictadura de la monarquía marroquí) donde no cabe la duda, la traición ni la mentira.

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