Epopeyas del verso saharaui: Biga, Uld Darwich, Moishan, Haidug, Uld Freitis, Uld Elhanshi…

Por: | 26 de diciembre de 2018

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Texto: Bahia Mahmud Awah. Inedita foto cedida por los hijos del periodista español Miguel De la Cuadra Salcedo. Foto del histórico poeta y dirigente saharaui Biga Uld Baali, [Mohamed Lamin Aba Chij Aba Ali] 

Esta leyenda literaria poco conocida de la vida de El Mahyub Uld Freitis,  Moishan[1], Hakim Brahim, Uld Lumahad, y Sidi Uld Haidug, la pude recoger  en una charla que tuve el año 2017 con una de las más referentes cantautoras revolucionarias saharauis Beitura Mint Malainin.  Le pregunté acerca de la canción y el verso revolucionario Polisario de aquellos incipientes años del proceso de liberación saharaui. Lo hice sabiendo que había sido la joven que compuso ese verso y lo cantó en la mítica banda musical Grupo Luali, de la que fue miembro fundador. Esta cantautora tuvo estrecha amistad de activismo anticolonial en los setenta con  el poeta y comandante Biga Uld Baali y sus compañeros de militancia, los históricos polisarios[2] anteriormente citados.

Partiendo de métodos cualitativos como herramienta de la investigación en la búsqueda del conocimiento y consciente de las pocas veces en el que se dan estos momentos de la antropología de interacción, en busca de una fuente oral fidedigna, le confesé a Beitura que quería saber de estos míticos polisarios y de su verso. Sabía que esa charla inevitablemente me llevaría a otras historias que siempre quise indagar, sobre todo la de los históricos dirigentes saharauis Biga Uld Baali, Brahim Uld Darwich, Moishan Uld Lumahad y Sidi Uld Haidug.

Esta cantautora revolucionaria no pasó por ninguna escuela o academia, como ella decía, salvo la de la propia vida de militancia en las filas del movimiento Polisario, en la que emergió desde su juventud contra el dominio colonial español y posteriormente el éxodo huyendo de la ocupación marroquí que aún le confina en un exilio de 42 años. Vivió con intensidad el proceso desde sus raíces sociales y políticas más largas, y cuando habla sobre ello, su interlocutor percibe que lo hace desde el discurso académico de militancia. Y advierte “sé que lo que memorizo sobre la historia del verso corto revolucionario no está registrado y corre el riesgo de morir el día que nos marchemos, nosotros los que lo hemos vivido y memorizado aquellos sucesos”. Y afirma “la cultura saharaui adolece de no dedicar tiempo a nuestro verso de gesta revolucionaria”.

Volviendo sobre los tres personajes de verso revolucionario escrito y compuesto desde los principios éticos de liberación, emancipación y progreso, la cantautora me obsequió con esta anécdota basada en la belleza del verso rebelde, inédita en la memoria de generaciones saharauis.

"Esos tres amigos de los que te he hablado dialogaron mucho en verso. En los años setenta, cuando se incorporaron a las filas del Frente Polisario, se enfrentaron con muchas dificultades alzados a los montes. Eran cosas que antes no se contaban, eran secretos íntimos del revolucionario saharaui. Había un enorme desafío para superar las circunstancias y ganar al enemigo al precio que fuera, afrontando cualquier dificultad. Biga, Moishan y Sidi en las primeras batallas contra las primeras incursiones de la invasión marroquí tuvieron que caminar mucho; tenían un asno que usaban para trasladar sus municiones y armas. Y en un momento de descanso Ehyeiba Uld Fraitis creyendo que Sidi Uld Haidug no podía seguir, porque era el más joven y no tenía mucha experiencia, le insinuó con este gaf[3] que debería aguantar los primeros y difíciles momentos de una revolución incipiente".

للمناضل وسع الافاق             ينكر ذتية و اطماعو

لهي اخوض النضال الشاق      وفهم لشعب اوضاعو

Los amplios horizontes

deben guiar al militante,

despojarse de su ego

y de su avidez,

porque se enfrentará

a la perseverante militancia

y porque guiará al pueblo en su lucha.

Biga, sin quedarse al margen del inesperado duelo poético entre los dos amigos, al escuchar el verso de inmediato subió su gaf, es decir desarrolló la misma temática de los versos de Ehyeiba como respuesta al surgido debate sobre el proceso nacional y su arduo y largo camino:

التاريخ اتمش ينصاع          بيه اجيال اكتب بسباعو

و المناضل من لقتناع                  اكد احدد سراعو

Nuestra historia ha hecho

en su andar leyendas,

la nueva generación

ya sabe escribir más allá

de sus dedos.

Y el militante desde su convicción

sabrá acotar con determinación

expectativas e incertidumbres.

A Uld Haidug le gustaba mucho la música y la poesía y creía en su papel en cualquier proceso social o político. Un rol que también le dio Mahmud Darwich, “la poesía puede ser considerada como demasiado débil (…) pero a menudo es tan buena como la dinamita (…) fortalece la resistencia popular y proporciona eslóganes comunes”. Pero Sidi advertía en no caer en la utopía teórica o emocional que a veces embriaga con fervor a los militantes. De los siguientes versos se puede observar su filosofía práctica de actualidad revolucionaria.

الهول و لغن و اللعين           مايبر لشعب اوجاعو

طب الشعب امال صعيب     فيه الموتي و الضياعو

La música, el canto

y el amor

no curan el dolor del pueblo.

La cura del pueblo

es difícil,

porque sufre la muerte

y resiste en contra del exterminio.

El poeta y erudito Badi Mohamed Salem cuando habla de cómo el poeta debe ser tajante en la belleza de su verso, dice: “los poetas son los príncipes de las palabras, las consumen como desean y en ellas se les permite lo que a nadie le está permitido”. Y para contar esta gesta de lo más hermoso que se produjo en la historia del verso revolucionario saharaui, me remito a este gaf de Brahim Uld Darwich, conocido en sus años revolucionarios con el seudónimo de “Hakim Brahim”.

La epopeya revolucionaria de Brahim Uld Darwich es otra historia situada en el mismo contexto de estos versos de su autoría. Tiene que ver con ese diálogo de resistencia literaria con el que se caracterizó el proceso nacional saharaui en todo su largo tránsito. Puede ser también un estudio  a los discursos de políticas de identidad cultural y a la vez de pensamiento revolucionario saharaui anticolonial. Un texto épico de epopeya digno de relacionar con la Odisea o la Ilidada de Homero.  

Uld Darwich desciende de una familia donde la poesía está muy enraizada como principal eslabón en la educación del individuo y de ahí su emancipación en el complejo contexto social que define la personalidad dentro y fuera del espacio familiar o colectivo. Se había educado desde su infancia en lo más profundo de la cultura hasania en Tiris, región del Sahara Occidental, y en Mauritania y no le era ajeno componer un verso revolucionario de profundo calado literario. Un gaf que al ser expuesto ante los grandes de las letras saharauis o mauritanas creó especial asombro. Mi pretensión en este texto sólo trata de enfatizar la belleza de un verso revolucionario reconocido y convertido en una epopeya literaria homérica, dentro de la literatura del proyecto de liberación nacional saharaui. 

En aquellos años de auge revolucionario, el Frente Polisario en la guerra, en la diplomacia y en la resistencia en los territorios ocupados se coronaba con éxito frente a la malograda maquinaria bélica marroquí. Los saharauis no dejaban de sorprender al propio adversario y a la población saharaui con su imparable proceso de logros sobre la escena nacional e internacional. Habitualmente en aquellos años los encuentros entre los amigos de esa generación suscitaban muchas reflexiones que surgían en torno a sus esporádicos momentos de compartir un té, música revolucionaria y el calor de la amistad del destino en común.

La política es una herramienta de razonamiento humano que se da, bajo la etiqueta de la diplomacia, para obrar por la paz. Pero muchas veces no tienen sentido sin la acción catalizadora que se sustenta en la legalidad de la causa y logra conquistar la razón de manera más contundente. En los años ochenta el ejército invasor marroquí en los territorios saharauis estaba sufriendo una debacle militar nunca vivida en su breve historia como nación. Jugaban en su contra muchos factores para seguir su hecatombe en el terreno militar y diplomático a escala internacional, frente al Ejército de Liberación Popular Saharaui, ELPS. En estos factores hay que destacar el reconocimiento de la Organización de la Unidad Africana (OUA) a la República Saharaui, la simpatía internacional que despertaba el Frente Polisario en Latinoamérica, Asia, África y entre los pueblos de Europa, más los principios de convicción con los que cuentan los saharauis en su justa lucha frente a los motivos que movían a un soldado marroquí a morir en una guerra injusta y en una tierra y cultura que desconoce.

Argumentando lo dicho anteriormente, hubo episodios literarios inscritos en las epopeyas del verso saharaui que pueden ser comparados con las gestas más conocidas en la historia de la literatura universal. Epopeyas de autores que fueron casi anónimos en su verso como los anteriormente citados, Biga Uld Baali, Ehyeiba Uld Freitis, Moishan Uld Lemahad, Sidi Uld Haidug, Brahim Uld Darwich y Salma Uld Elhanshi, entre otros autores de epopeyas literarias hoy casi olvidadas en la memoria colectiva. Si nos detenemos a estudiar la composición de estos versos de Uld Darwich en su contexto histórico revolucionario se nos desprendería lo opuesto en doctrina de lucha entre dos corrientes ideológicas: la reaccionaria colonial y la revolucionaria liberadora de los pueblos, dos filosofías totalmente opuestas.

Someter este histórico gaf de Uld Darwich a un análisis literario puede hacernos caer en el riesgo de no lograr hacerlo con los matices que ha suscitado asombro en la literatura hasania y entre sus más relevantes sabios. Sin embargo, el sesgo es una herramienta que considero necesaria para la aproximación al estudio del verso en cuestión. Se trata de un profundo sentido literario en el que se ha acotado todo recurso bello para hacer que un verso revolucionario en hasania llegue a su clímax final según los críticos literarios, como lo reconoció el difunto poeta nacional Beibuh Uld El Hach.

Las cuatro sura usadas en forma de recursos literarios como metáforas o retóricas con los que el autor sintetiza el final de sus versos son de una profunda imaginación al tratarse de pasajes del libro del Corán. La sura Sabih, que llama al creyente a que rece en su rosario los nombres de Dios; la sura Amma, que versa sobre la posterioridad del juicio final, paraíso o infierno; la sura Rahmaan, que trata sobre el dominio del mal en sus manifestaciones y la sura Ghadsamiu Ghuluhilla que son palabras en las que Dios arremete contra la traición y el embaucamiento. Y aquí en este trabajo nada es extraño ni inexplicable en la poesía. El lector es soberano sobre lo que confiesa el autor y el lector interpreta. La gesta de estos versos la culminó definitivamente Brahim Uld Darwich con estos históricos versos.

هذ الجيش احلف مايليان         كلتها نظر علمي

سبيح وعما و الرحمان          قدسمعو قولوحي

Este ejército jura no doblegarse

porque se fundamenta

en principios revolucionarios.

Tú, Todopoderoso, protégele

con las sura Sabih, Amma,

Rahman y Ghadsamiu Ghuluhilla.

Para acotar la historia de este cuarteto gaf, la trayectoria de los autores que lo provocaron y el contexto en el que fue puesto en boga, musicalizado y recitado, uno no encontraría tiempo para emborronar páginas y alimentar las sedientas almas que saben del verso íntegro y bello cuando la conciencia de una persona es conmovida desde la convicción en los principios revolucionarios, como estos versos de Uld Darwich. Y en la poesía siempre anidan los misterios.

 

 

[1] Ahmed Salem Uld Mohamed Embarec Uld Lemohad, conocido por Moishan, seudónimo de militancia clandestina.

[2] Acrónimo del Frente Po.li.sa.ri.o: Frente Popular Liberación Saguia El Hamra y Río de Oro.

[3] Verso corto en hasania.

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Sobre el blog

Intentar mostrar la riqueza de la cultura saharaui. Ese es el objetivo de este espacio. Una cultura nacida de la narración oral, de los bellos paisajes del desierto, de las vidas nómadas y el apego a la tierra, de su origen árabe, bereber y musulmán, de sus costumbres únicas y de la relación con España que se remonta a más de un siglo. Una cultura vitalista, condicionada por una historia en pelea por la supervivencia desde 1975. Coordina Sukeina Aali Taleb

Sobre los autores

Sukina Aali-Taleb Hija del exilio, Sukina Aali-Taleb nació en Madrid por casualidad, de padre saharaui y madre gallega. Es miembro del grupo de escritores La Generación de la Amistad Saharaui y coautora del libro "La primavera saharaui, los escritores saharauis con Gdeim Izik", tras los acontecimientos de El Aaiún, en 2010. Periodista y profesora de Lengua Castellana y Literatura en institutos públicos de Madrid. Como no puede ser de otra manera, apoya al Frente POLISARIO en proyectos de ayuda a su pueblo, refugiado y abandonado a su suerte en Tinduf (Argelia), desde hace cuatro décadas.

Roberto MajánRoberto Maján, ilustrador. Le gusta decir que fue el último humano nacido en su pueblo; piensa que eso lo hace especial. Y que su abuela se empeñó en llamarle Roberto en memoria de Robert Kennedy asesinado cuatro días antes. En la época en que nació y se bautizó, el Sahara era español, en el mal sentido de la palabra. El lo sabía por las cartas que recibía de su tío Ramón, destinado allí en su servicio militar. Los sellos que las franqueaban prefiguraron el universo imaginario que tratará de recrear en las imágenes de este blog.

Bahia Mahmud Awah Bahia Mahmud Awah. Escritor, poeta y profesor honorario de Antropología Social en la Universidad Autónoma de Madrid, natural de la República del Sahara Occidental. Nacido en los sesenta en la región sur del Sahara, Tiris, la patria del verso y los eruditos. Cursó estudios superiores entre La Habana y Madrid, donde reside. Pertenece al grupo de Escritores Saharauis en lengua castellana.

Willy Veleta Willy Veleta. Willy Veleta consiguió su licenciatura de periodismo de una universidad estadounidense (ahí queda eso) y ha trabajado en todos los canales privados de TV en España… de los que huyó cuando se dio cuenta de que querían becarios guapos. Ahora es profesor de periodismo en inglés y prepara su tercer libro, una novela sobre los medios.

Liman Boicha Liman Boicha. Se licenció en Periodismo en la Universidad de Oriente en Cuba. Después de una larga ausencia regresó a los campamentos de refugiados saharauis y durante cuatro años trabajó en la Radio Nacional Saharaui. Actualmente reside en Madrid. Ha publicado Los versos de la madera y ha participado en varias antologías de poesía saharaui: Añoranza, Um Draiga, Aaiún, gritando lo que se siente, entre otras. Forma parte del grupo poético Generación de la Amistad Saharaui y es miembro de la Asociación de Escritores por el Sahara-Bubisher.

Larosi Haidar Larosi Haidar. Tras el alto el fuego, se instaló en Granada, donde se licenció y doctoró en Traducción e Interpretación. Actualmente es profesor de esta misma disciplina en la Universidad de Granada y ha publicado varios trabajos relacionados con la cultura saharaui. También ha participado en varias antologías de poesía saharaui.

1000 voces para un poema

01

Texto: Mohamidi Fakala, escritor y periodista saharaui desde su exilio en los campos de refugiados saharauis en el sur de Argelia.

En comparación con otros vientos, el siroco [1] (el proceso de lucha saharaui)  cubre el rostro tanto de día como de noche en un acelerado encuentro con el litoral atlántico, en el que pierde la euforia devastadora que traía del desierto. Asegura la leyenda que no pasaría inadvertidamente sin que sus brazos de gravilla dejaran máculas sobre paredes, pedregales, hombres y matorrales. En su viaje frenético agrieta la costra y levanta el remolino a soplo de efecto sarguia [2] (reaccionario mundo árabe) que se granjea en el pulso de la pobre vegetación del desierto.

En efecto, es el fenómeno natural omnipresente en la vida de los hombres de las nubes y de los vientos. Es la sucesión del tiempo en su propio efecto. Los pobres habitáculos y jaimas del Sahara se levantan en contratiempo para poder seguir erguidas, con el temor a ser atragantadas por la fina arena en un proceso de recesión a causa del embate de los caprichos de los colores del viento. Sin desmesura, caravanas y ciudades del desierto fueron llevadas por el espejismo de la arena, la soledad y el silencio de este gran imperio (la dictadura de la monarquía marroquí) donde no cabe la duda, la traición ni la mentira.

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El País

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