Los diferentes métodos de expropiación en Sudamérica

Por: | 15 de junio de 2012

Las recientes nacionalizaciones de las acciones de Repsol en YPF y de Red Eléctrica Española (REE) en la boliviana TDE abrieron el debate sobre si Argentina había expropiado al estilo de Bolivia o Venezuela. Los especialistas observan similitudes y diferencias.

 

Para empezar, la motivación de las nacionalizaciones ha sido distinta. El Gobierno de Hugo Chávez las emprende porque pretende construir el “socialismo del siglo XXI” y Argentina las aplica en casos puntuales, como Aerolíneas Argentinas, los fondos de pensiones e YPF. “En Venezuela hay un componente ideológico claro por el que se incorporan sectores de la economía a la propiedad estatal, pero en Argentina no lo veo”, opina el analista Daniel Kerner, de la consultora norteamericana Eurasia Group.

En segundo lugar, se diferencia la estrategia previa a la estatalización. “Lo que no había visto antes de YPF es que un gobierno tomara medidas deliberadas para bajar el precio de la empresa que iba a expropiar, como sucedió cuando las provincias argentinas comenzaron a quitar concesiones a la petrolera por presuntos incumplimientos contractuales”, comenta Kerner. “Chávez, en cambio, amenaza varias veces con la nacionalización y después la hace”, añade el analista de Eurasia.  

Cuando un presidente anuncia la nacionalización de una compañía, nunca dice cuánto pagará por ella ni cuándo, observa Kerner. Pero a partir de ese anuncio comienzan caminos distintos en cada país. En la ley argentina de expropiaciones se establece que sea el Tribunal de Tasaciones de la Nación el que fije el precio. Si después el expropiado está en desacuerdo con el valor determinado, puede recurrir a los tribunales locales. Solo en esa segunda instancia puede abrirse el espacio de una negociación. Además, en el caso de YPF, Repsol tiene el derecho de recurrir al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) por un tratado bilateral vigente entre Argentina y España. De hecho, la petrolera española ya se ha presentado ante ese tribunal dependiente del Banco Mundial.

La ley de expropiaciones de Venezuela establece que el precio sea fijado por una Comisión de Avalúo que estará integrada por las dos partes en disputa. Es decir, prevé una negociación desde el primer momento. En el caso de Bolivia no existe una legislación específica sobre nacionalizaciones y cada una de ellas se ha hecho por decreto, según el abogado de ese país Ramiro Guevara, del bufete Guevara & Gutiérrez. En el caso de Red Eléctrica Española y en otros anteriores, el presidente Evo Morales decretó que fuera una consultora independiente, en general de capital boliviano, la que determinara el valor de la empresa estatalizada y que a partir de esa cotización negociaran el Estado y la firma expropiada, según cuenta Guevara. Como Morales anunció desde un primer momento que conversaría con Red Eléctrica sobre el precio, el Gobierno de Mariano Rajoy se mostró conforme y diferenció esa actitud de la del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. El viceministro de Economía de Argentina e interventor de YPF, Axel Kicillof, descartó que su país vaya a pagar los 10.500 millones de dólares que pide Repsol sino que tendrá en cuenta los 9.000 millones de deuda y los presuntos pasivos ambientales de la petrolera argentina.

Algunos analistas han vaticinado que el Gobierno de Fernández no pagará nada por el 51% que expropió de YPF, a diferencia de lo “bien” que paga el presidente de Venezuela, Hugo Chávez. Esa conclusión no es tan cierta. Luisa Palacios, jefa para Latinoamérica de la consultora norteamericana Medley Global Advisors, recuerda que, cuando comenzaron las nacionalizaciones de Venezuela, en 2007, el Gobierno de Chávez se preocupó por negociar rápidamente con la norteamericana Verizon el precio de la teléfonica CANTV y con su compatriota AES el de la eléctrica EDC. “La suma acordada no fue muy distante al valor que tenía la acción en el mercado después de que corrieran los rumores de expropiación”, cuenta Palacios. Pero otro analista, Boris Segura, del banco japonés Nomura, señala que después de aquellas expropiaciones el Estado venezolano “empezó a quedarse sin dinero y entonces hizo nacionalizaciones a la brava, sin pagos rápidos ni en efectivo ni de acuerdo con lo que valían las empresas”. Hay compañías que no ha visto ni un bolívar y por eso han recurrido al CIADI, mientras que otras se han quedado conformes porque les han pagado algo, aunque quizá en cuotas y a un precio más cercano al valor registrado en los libros contables que el de mercado, que suele ser mayor y es el que pretenden los antiguos accionistas. No hay un método de negociación chavista sino que con cada empresa es distinto, según Kerner.

 

En el caso de Argentina, el Tribunal de Tasaciones fijó en su momento que Aerolíneas valía solo un peso (menos de 20 céntimos de euro), pero esa empresa estaba en suspensión de pagos. Marsans, de todos modos, anhela que el CIADI establezca una indemnización mayor. En ese tribunal hay tres empresas (dos norteamericanas y una francesa) que consiguieron fallos contra Argentina, pero este país no los ha pagado con el argumento de que si quieren cobrar, deben iniciar un juicio de ejecución de la sentencia en su territorio.

En Bolivia, la negociación del precio no es tan negociada, según Guevara. “En general, la consultora independiente determina que la compañía vale un tercio de lo que pide el accionista”, comenta el abogado. “Y en general, el Gobierno boliviano nunca se mueve de lo que dice la consultora. Es una supuesta negociación”, añade Guevara.

Un par de diferencias más aparecen en el método de expropiación de Argentina, Bolivia y Venezuela. “En el caso de YPF se discriminó el capital nacionalizado: solo se expropió el 51% de Repsol y no al resto de los accionistas”, observa Uriel O’Farrell, abogado argentino. 

Eso sí, Argentina no envió a los militares a tomar YPF, como lo suelen hacer Chávez y Morales cada vez que expropian una empresa. Luego de que Fernández anunciara la nacionalización, se presentó en la oficina central de YPF el entonces director por el Estado argentino, Roberto Baratta, con una lista de los ejecutivos españoles y argentinos que debían guardar sus pertenencias y marcharse de inmediato. 

Hay 5 Comentarios

Por algo todos los días disminuyen los depósitos en dólares. Todos temen que la próxima expropiación sea la que les toque.
Cuando la barba de tu vecino veas cortar...

Es un xiste, Argentina, Bolivia, Ecuador y Venezuela hacen un eje de los gobiernos ladrones,,,,que lastima, hace 100 anos la Argentina era el pais mas rico de toda latinoamerica, hoy en dia tiene que se unir a los bandoleros,,,creo que el pueblo argentina merecia algo mejor.....

Todo elmundoesta en contra nuestra y se rien de nosotros y no por eso dejan de vistarnos y lo malo es que no paran de venirse a vivir aqui sea como sea , negros, amarillos y de todos los colores.
nolo entiendo.


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Les dejo una quizás la más común de la que son objeto miles de personas.
http://www.lee-gratis.com/index2.php?option=com_docman&task=doc_view&gid=109&Itemid=30

JAAJJAJA, A LLORAR A LA IGLESIA ESPAÑOLILLOS !!!

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Sobre el autor

Alejandro Rebossio es periodista. Su especialidad es la economía y trabaja en la corresponsalía de El País en Buenos Aires. Coautor del libro Estoy verde. Dólar, una pasión argentina (Aguilar) y Vaca Muerta (Planeta) junto con Alejandro Bercovich.

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