"La mayoría de los empleos creados no tiene derechos sindicales"

Por: | 14 de mayo de 2013

Representa a 53 centrales sindicales nacionales de toda América, desde Canadá hasta Argentina. Es el líder de más de 50 millones de trabajadores. Es paraguayo, tiene 56 años, se llama Víctor Báez y participó como invitado el pasado fin de semana del congreso de UGT Andalucía. El líder de la Confederación Sindical de Trabajadores y Trabajadoras de las Américas (CSA), que lideró a los obreros paraguayos en plena dictadura de Alfredo Stroessner, entre 1985 y 1989, opina que la reducción del paro en los últimos años en Latinoamérica resulta insuficiente. En diálogo con El País desde Sevilla, Báez también exige que los empleos que se creen sean “con derechos”.

 

Pregunta: -¿Qué lo trajo por España?

Respuesta: -Nos une una buena relación con la Confederación Europea de Sindicatos, y tenemos una relación histórica con el sindicalismo español, que nos ayudó en las épocas difíciles de las dictaduras. Yo he estado en varios de los congresos nacionales y regionales de las centrales obreras de España, de UCT, CC OO y USO. Vengo a solidarizarme con ellas. Ya lo hemos hecho en la práctica en la huelga del 29 de marzo de 2012, cuando nos movilizamos frente a todas las embajadas españolas en América. Nuevamente el 14 de noviembre apoyamos la huelga de España, Italia, Grecia y Portugal.

P: -¿Cómo está la situación laboral en América Latina?

R: -Nosotros tenemos una gran preocupación por lo que está pasando en Europa porque es lo que ya ocurrió en Latinoamérica, el ajuste, que trajo más desempleo y desigualdad. Estas recetas no pueden traer consecuencias diferentes que las que tuvieron en América Latina. Sobre América Latina podemos decir que está creciendo y crecerá al 4% anual en los próximos diez años, y eso le interesa a la Unión Europea, porque al modelo neoliberal de la UE se va la vida en sus inversionistas y exportadores. Si la política alemana ha traído recesión europea, deben buscar mercados alternativos para sus productos. Deben buscar sectores geográficos donde invertir. Eso hizo que en la última conferencia (en diciembre pasado) UE-CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños), la UE otra vez fue con la cantinela del libre comercio y la libre inversión, pero los gobiernos progresistas de América Latina le dijeron en el documento final que se van a garantizar los derechos de los inversionistas, pero deben respetar los modelos de desarrollo que aplican los gobiernos. Eso es nuevo. Lo otro interesantes es que se dio prioridad a la creación de pymes y se va a buscar financiamiento para las pymes. Esto es más interesante aún, y solo es posible por los gobiernos progresistas de la región, como los de Brasil y Uruguay. Según la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe), los grandes inversores extranjeros, como los de la UE, son responsables del 70% del PIB regional, pero de solo el 10% del empleo. Mientras que las pymes son responsables de 10% del PBI y les toca la responsabilidad del 60% del empleo. Eso significa que si queremos cambiar la matriz productiva y dejar de ser sencillamente exportadores de materias primas, y si queremos crear empleo, y empleo con derechos, debemos apostar a crear empresas que creen puestos de trabajo con derechos. Da esperanzas el hecho de que se dejará de depender de la banca comercial y se va a depender de la banca de desarrollo. Es interesante porque países como Paraguay pretenden desarrollar las pymes subsidiándolas con recortes de derechos de los trabajadores, lo cual es un modelo que no sirve socialmente, no ayuda al progreso social, al combate de pobreza, solo crea empleos basura.

Baez

P: -Tengo entendido que a usted también le preocupa el pago de impuestos.

R: -Es el otro problema que debemos resolver como región. No solo hay evasión (fraude) y elusión (vericuetos legales para abonar menos). Los ricos deben pagar impuestos. Los sectores que más se benefician con la soja, la carne y la minería no solo no pagan casi impuestos sino que son subsidiados. Si queremos crear empleo y empleo decente, necesitamos recursos y de dónde los vamos a sacar si los ricos no pagan. En la región tenemos solo una presión fiscal del 15% del PIB, y eso es solo porque Brasil tiene el 34%. Si no, el promedio sería mucho menor. Tenemos países como Guatemala, donde escuchamos diferentes candidatos que querían sacar a las personas de la pobreza como (Luiz Inácio) Lula (da Silva) y Dilma (Rousseff), pero ninguno explicó de dónde iban a sacar plata para sacar gente de la pobreza. Ninguno explicó que había que sacar impuesto de quienes dominan el sistema económico. Esos son pasos necesarios que deben ser tomados para superar la pobreza, creando empleos con derechos, y eliminando las desigualdad, porque América Latina sigue siendo el continente más desigual del mundo. Tenemos una experiencia muy importante: si no cambiamos la matriz productiva y exportamos solo materias primas, no vamos a crear empleo digno, vamos a seguir con una alta tasa de informalidad, no vamos a poder superar las lacras como el trabajo infantil. Y tenemos ejemplos concretos de cómo se puede ir superando eso con política pública.

P: -¿Cuáles ejemplos?

R: -Hay filosofías diferentes. El neoliberalismo dice que primero hay que crecer para después igualar. En los gobiernos del PT (Partido de los Trabajadores, de Brasil) y del Frente Amplio (de Uruguay) la filosofía fue a la inversa y ha sido exitosa: hay que igualar para crecer, en eso compartimos la visión con la CEPAL. Dando mejores salariales al trabajador y con mejores sistemas de Seguridad Social, vemos cómo se fortalecen las economías internas. En América Latina tenemos países que han crecido con inclusión social, como Bras, Uruguay y otros. En cambio, otros crecieron de forma espectacular pero con exclusión social, como Paraguay, Chile, Perú, Panamá, República Dominicana, Colombia. La cuestión tampoco es que hay que crecer para crear empleo. La tesis neoliberal de que el crecimiento genera empleo es una falacia. No se creó empleo en cantidades importantes en esos países y si se crearon empleos, fueron empleos basura, no trabajo con derechos.

P: -Pero Chile o Perú han reducido la pobreza y el desempleo.

R: -En los últimos diez años el salario de los trabajadores de América Latina ha crecido en el 4%, mientras en Brasil creció el 47%. La mayoría de los empleos creados son empleos que no tienen en cuenta los derechos, especialmente, la libertad sindical y el derecho a la negociación colectiva. En países con baja presión fiscal y donde no hay recursos para la redistribución a los pobres, la negociación colectiva puede servir como elemento de redistribución de la riqueza mientras peleamos para que se paguen impuestos más justos. En Guatemala y Colombia solo el 1% de los trabajadores tiene derecho a la negociación colectiva. En Colombia la tasa de sindicalización es del 4%. Esas son las cosas que tenemos que mejorar en nuestro continente. Los gobiernos progresistas deben mirar para que se respeten los derechos.

 

P: -¿Pero cómo ve que el desempleo haya bajado al menor nivel desde los 80?

R: -Lo observamos bien, pero las estadísticas reflejan datos puros y duros. ¿Qué tipo de empleo se crea? ¿Formal, con derechos? Hay mucho empleo en negro. Hay que mirar esas cosas para ver si el empleo trae igualdad social y sirve para combatir la pobreza.

P: -Todavía queda mucho por reducir en cuanto a la tasa de empleo informal.

R: -Muchos gobiernos dicen que la tasa de informalidad es muy alta. Hay que bajarla, decimos. Hay que combatir el empleo en negro, que no tiene protección social ni salario regular. Hay que combatir y limitar la tercerización laboral. Uruguay limitó la tercerización y automáticamente las estadísticas de la informalidad bajaron varios puntos. También hay que terminar con la subcontratación. Varios gobiernos subcontratan sin derechos. Hay una complicidad de gobiernos con la falta de ascenso del empleo en blanco.

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P: -En la región, con la excepción de México en 2012, se acabaron los tiempos de las reformas laborales. Incluso algunos países hicieron contrarreformas respecto de la flexibilización de la década del 90.

R: -Aquellos que hicieron la contramarcha en la reforma laboral se dieron cuenta de que la flexibilización agrava el problema y no lo soluciona. Las reformas de México fueron una vergüenza. También las de Paraguay, con la ley de mipymes (micro, pequeñas  y medianas empresas), que pagan menos que el salario mínimo y se les perdona el pago de la Seguridad Social por cinco años. Eso no resuelve el problema del empleo y menos el de la pobreza.

P: -¿Y por qué lo de México le pareció mal?

R: -Se favorecen los contratos de protección patronal, que son aquellos que son firmados por empresas con mafias de pseudosindicalistas que no permite a los trabajadores decidir sobre su contenido.

P: -Usted dijo que el salario creció en América Latina en los últimos años. Muchos economistas lo destacan, y ha sido en sentido contrario a lo que sucedió en Europa.

R: -Creció el 4%, pero podría haber crecido mejor. El salario no ha acompañado en la mayoría de lo países el crecimiento del PIB.

 

P: -Usted habla de gobiernos progresistas y solo cita a Brasil y Uruguay. ¿Qué opina de Argentina y Venezuela?

R: -Nosotros valoramos mucho todos los caminos. Argentina estaba en una posición que el menemismo (Gobierno de Carlos Menem, 1989-1999) la dejó y el delarruismo (Gobierno de Fernando de la Rúa, 1999-2001) la continuó, con las negociaciones colectivas de 1975. Fue con una política a contracorriente que se sacó al país de la situación de 2001. Independientemente de que hay hoy visiones encontradas sobre el desempeño económico de Argentina, salió con una política a contracorriente de modelo neoliberal.

P: -Con eso de visiones encontradas, ¿usted se refiere a que hay cinco centrales sindicales, dos a favor del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y tres en contra?

R: -Nosotros respetamos las distintas opiniones y ese debate va a continuar, pero siempre vamos a velar por el principio de que el crecimiento económico sea acompañado con conquistas sociales y salariales y que los ajustes no sean pagados por el trabajador.

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P: -¿Y Venezuela?

R: -En Venezuela se ha criticado mucho a la acción de (Hugo) Chávez. Muchos sectores de la derecha dicen que Venezuela es una dictadura. Pero yo he visto que han pasado por diversas elecciones y referendos. La situación social de Venezuela iba mejorando, pero deben continuarse los cambios. En toda América Latina deben continuarse los cambios. En Brasil unas 40 millones de personas salieron de la pobreza, pero quieren que sus hijos y sus descendientes salgan definitivamente de la pobreza. ¿Qué pasa? El aumento del ingreso ha llevado a que quieren una educación mejor y entonces pagan una educación privada, que supuestamente es mejor que la pública, o un seguro de salud privada, que supuesta es mejor que la pública. Ese dinero que tiene de ingreso ahora está siendo utilizado para funciones que deben ser cumplidas por el Estado. Una educación gratuita y de calidad, una salud para todos y de calidad. Para eso se necesita cobrar más impuestos a los ricos. 

Hay 2 Comentarios

Lula: las cifras de Chile y Perú son las de la CEPAL y se refieren a la evolución de los años 2000.

No sé de donde saca el entrevistador que Chile y Peru han reducido la pobreza y el desempleo. Todo lo contrario. El punto que intenta explicar el sindicalista es que crescimiento del PIB no tiene nada que ver con reducción de desigualdad. Colombia, Paraguay y Chile son la prueba de ello.

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Sobre el blog

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Sobre el autor

Alejandro Rebossio es periodista. Su especialidad es la economía y trabaja en la corresponsalía de El País en Buenos Aires. Coautor del libro Estoy verde. Dólar, una pasión argentina (Aguilar) y Vaca Muerta (Planeta) junto con Alejandro Bercovich.

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