Argentina comienza a probar cuánta riqueza hay en Vaca Muerta

Por: | 11 de octubre de 2013

En Argentina muchos se ilusionan con los hidrocarburos no convencionales. El país sudamericano ha perdido en los últimos años el autoabastecimiento energético, pero al mismo tiempo ha descubierto que es el segundo país del mundo con más recursos de gas derivado de la fractura hidráulica o fracking y el cuarto con más petróleo originado con esa técnica. Hay que ver si esos recursos pueden transformarse en reservas, es decir, pueden explotarse comercialmente. Con una polémica sobre el impacto ambiental detrás, EE UU ha logrado que el facking redujera un 20% sus importaciones de crudo y ha pasado de ser importador de gas a convertirse en exportador de este combustible. En 2014 superará a Rusia como mayor productor mundial de petróleo y gas. Va camino del autoabastecimiento.

 

China, primera en recursos de gas no convencional y tercera en petróleo obtenido con la misma técnica, encuentra dificultades naturales para su desarrollo. ¿Qué le sucede a Argentina? En este país existen recursos de petróleo equivalentes a la mitad de las reservas de Arabia Saudí. La petrolera reestatalizada YPF se muestra optimista, pero el argentino más millonario y dueño de la petrolera Bridas, Alejandro Bulgheroni, ha declarado esta semana que los resultados de las primeras exploraciones en Vaca Muerta “no han sido del todo satisfactorios”.

Argentina es el país latinoamericano más adelantado en la explotación de hidrocarburos no convencionales. Otros países de la región ricos con recursos en la materia, como México, Brasil y Venezuela, prefieren abocarse primero en la exploración y la explotación del petróleo y el gas convencional porque los tienen en abundancia y demandan menos costes. Venezuela cuenta con reservas petroleras por 200 años, Brasil busca inversores para su plataforma en el mar y México está inmerso en su reforma energética para autorizar la inversión privada. Lo llamativo de lo que ha ocurrido en Argentina es que Repsol, cuando controlaba YPF, anunció el descubrimiento de hidrocarburos no convencionales en el yacimiento sureño de Vaca Muerta en 2011 y dos años después la petrolera nacionalizada (51% del Estado argentino y 12% de Repsol) ya está produciendo allí. ¿Mucho, poco?

Vaca-Muerta-YPF-Chevron-EFE_CLAIMA20130719_0030_4

“Hay 90 pozos perforados que permiten una producción de 13.000 barriles equivalentes de petróleo al día”, destacó el presidente de YPF, Miguel Galuccio, en la inauguración de una feria petrolera en Buenos Aires el pasado lunes. De esos 13.000, 9.000 son de crudo y 4.000 de gas. Aún no son cifras que permiten una explotación comercial, pero en YPF destacan que es mucho para dos años de pruebas. Dos días después, en el mismo foro, un consultor senior de Exxon Mobil en EE UU, Kris Nygaard, comentaba que allí algunas exploraciones de yacimientos demoraron hasta siete años para comenzar a producir con fines comerciales. Galuccio consideró que los 13.000 barriles no son una cifra “menor”: “Demuestra que el potencial es mucho mayor, que recién comenzamos. Alguien tiene que hacer punta y arriesgar para demostrar que estos recursos son desarrollables. Se debe ser eficiente para desarrollar los recursos en escala y económicamente con buenos márgenes”.

El presidente de YPF venía de un viaje relámpago la semana pasada a Madrid, donde conversó con el ministro de Industria español, José Manuel Soria, sobre la disputa por la suma de la indemnización que el Estado argentino debería pagarle a Repsol por la expropiación en 2012. El Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner le ofrece a la petrolera presidida por Antonio Brufau unos 1.500 millones de dólares, pero con la condición de que los invierta en Vaca Muerta, mientras que la empresa española demanda 10.500 millones en el tribunal de arbitraje del Banco Mundial. La petrolera argentina ya ha conseguido firmar este año dos acuerdos para explotar en conjunto áreas de Vaca Muerta con empresas norteamericanas: uno con Chevron, que invertirá 1.240 millones de dólares en un área de 20 kilómetros cuadrados, sobre el total de 290 que tiene YPF en el yacimiento; y otro con la petroquímica Dow, que desembolsará 120 millones. Pero ya antes de esos convenios, en marzo pasado, la petrolera argentina comenzó a producir en el yacimiento de la provincia argentina de Neuquén con fines experimentales.

El entusiasmo de Galuccio contrasta con la cautela del empresario Bulgheroni, que es socio de la británica BP y la estatal china CNOOC en Pan American Energy (PAE). “Desde 2010, en que se empezó a perforar Vaca Muerta, en la cuenca neuquina se han perforado más de 90 pozos. La información es escasa y no se comparte abiertamente entre los distintos operadores. Podemos decir que los resultados no han sido del todo satisfactorios. Esta poca experiencia, la falta de tecnología de las compañías de servicios en Argentina y los altos costos operativos en la inversión harán muy difícil la rentabilidad de estos proyectos", disparó Bulgheroni contra las esperanzas de autobastecimiento de su país. Este empresario había firmado a finales de 2012 un preacuerdo con YPF para explotar juntos áreas de Vaca Muerta, pero el convenio finalmente se frustró. Alejandro Bulgheroni y su hermano Carlos acaban de prometer que repatriarán 500 millones de dólares a Argentina para suscribir un título público que se destinará a inversiones energéticas, pero aún están negociando las condiciones de ingreso. Además de la petrolera estatal argentina y PAE, otras compañías cuentan con concesiones en Vaca Muerta, como la francesa Total, la angloholandesa Royal Dutch Shell, la brasileña Petrobras y las norteamericanas Exxon Mobil y Apache, que fue la pionera en la exploración del yacimiento.

 

El consultor de Apache George King expuso este jueves en el foro Argentina Oil & Gas 2013, pero ni quiso referirse a Vaca Muerta. Solo intentó defender la técnica no convencional frente a las críticas por su impacto en el medio ambiento, un asunto que ya ha merecido un nuevo documental por parte del cineasta y diputado argentino Fernando Pino Solanas, La guerra del fracking.

En cambio, Nygaard, de Exxon Mobil, destacó la labor de su empresa en el yacimiento neuquino: “Estamos trabajando muy efectivamente en Argentina. Somos optimistas por las características geológicas de Vaca Muerta. Aún tenemos que identificar los recursos. Necesitamos unos años para ver su habilidad productiva”. En diálogo con la prensa, Nygaard amplió sus declaraciones: "Vemos un potencial importante en Vaca Muerta y la industria debe trabajar en reducir la incertidumbre tecnológica y geológica para entender la productividad a partir del desarrollo de pozos". La petrolera norteamericana está invirtiendo 250 millones de dólares en el yacimiento, considera que hay que esperar 18 meses más para obtener resultados de sus pruebas y por ahora prefiere no hablar de asociarse en nuevas áreas con YPF. Exxon Mobil cuenta con dos conceciones en Vaca Muerta, uno con la petrolera estatal neuquina P&G y otra en sociedad con la canadiense Americas Petrogas, Petrobras e YPF, pero esta alianza fue sellada en tiempos en que la empresa nacionalizada estaba en manos de Repsol.

Vaca

“Confiamos en que el recurso de no convencionales se va a dar en Argentina. Lo que cuestionamos es la velocidad de esos desarrollos, pero Tenaris es optimista”, dijo en el foro el gerente general de la filial local de esta empresa fabricante de tubos petroleros, Javier Martínez Álvarez. Tenaris pertenece a Techint, principal grupo económico privado de Argentina. Entre el público, el consultor Daniel Kokogian se mostró de acuerdo con el planteo de Bulgheroni de poner “paños fríos” a la ebullición por el fracking en Argentina, pero también confía en el potencial de que los recursos se conviertan en reservas: “La gran incógnita es cuándo serán rentables. Va a llevar su tiempo”. Kokogian considera que en la actualidad solo a una empresa estatal que no mira la rentabilidad de corto plazo le conviene perforar tanto en Vaca Muerta como lo está haciendo YPF. Coincide con Galuccio y todos los demás expertos en que hay que seguir trabajando para bajar los costes.

En una encuesta en la que participaron los asistentes al encuentro Argentina Oil & Gas, la mayoría opinó que el desarrollo de los hidrocarburos no convencionales devolverá el autoabastecimiento energético a este país, pero en diez años. Son algo menos optimistas que el presidente de YPF, que vaticinó este año que ese objetivo se logrará en 2018, es decir, tres años después de finalizado el Gobierno de Fernández.

Hay 2 Comentarios

Podriais referirse a los pasises americanos como eso, "americanos". Porque si existe Sudamerica a EEUU no le llamais Norteamerica?, como deberia ser.
Argentina, Brasil, Venezuela, Chile son paises Americanos, junto a otros 32 más...

con respecto a la perdida de abastecimiento,o cuanto se demorara en recuperarlo,no estaria de mas referir el crecimeinto sostenidp de los ultimos 10 años y la consiguiente demnada ascendente

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Eco Americano

Sobre el blog

Novedades, tendencias y debates sobre el devenir de la economía y el desarrollo de Latinoamérica y los latinoamericanos.

Sobre el autor

Alejandro Rebossio es periodista. Su especialidad es la economía y trabaja en la corresponsalía de El País en Buenos Aires. Coautor del libro Estoy verde. Dólar, una pasión argentina (Aguilar) y Vaca Muerta (Planeta) junto con Alejandro Bercovich.

Eskup

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal