Mercosur acelera para presentar una propuesta a la UE

Por: | 31 de octubre de 2013

Los ministros de Relaciones Exteriores de los países de Mercosur celebrarán una reunión extraordinaria el 15 de noviembre próximo en Caracas para terminar de definir una propuesta conjunta de apertura comercial para presentarla a la Unión Europea. Ambos bloques pactaron en enero pasado en Santiago de Chile que se intercambiarán ofertas antes del 31 de diciembre, después de 14 años de negociaciones infructuosas.

 

El encuentro previsto para dentro de dos semanas fue decidido en una reunión ya programada de ministros de Exteriores de Mercosur en la capital venezolana a la que no asistió uno de sus cinco miembros, Paraguay. Estuvieron los ministros Elías Jaua, de Venezuela, Luiz Alberto Figueiredo, de Brasil, Héctor Timerman, de Argentina, Luis Almagro, de Uruguay, pero su colega paraguayo, Eladio Loizaga, solo llamó por teléfono para saludar. A Paraguay se le ha levantado la suspensión que rigió entre junio de 2012, cuando el entonces presidente Fernando Lugo fue destituido con un proceso polémico, y agosto pasado, cuando asumió la jefatura de Estado Horacio Cartes, elegido democráticamente. Sin embargo, Paraguay se resiste a reincorporarse a Mercosur justo en este semestre porque la presidencia del bloque está siendo ejercida por Venezuela, país que ingresó como socio pleno aprovechando la ausencia paraguaya. El Senado de Asunción venía demorando desde hace años la aprobación de la entrada de Venezuela a Mercosur y, después de que se formalizara su incorporación en julio de 2012, terminó votando en contra. De todos modos, el nuevo Gobierno de Cartes ha reestablecido las relaciones diplomáticas con el de Nicolás Maduro, a quien la derecha paraguaya acusaba de haber alentado sin éxito como entonces ministro de Exteriores venezolano un levantamiento militar a favor del socialista Lugo.

Lo que no está claro es si Paraguay participará de la reunión extraordinaria para definir la propuesta a la UE. Lo curioso es que el viernes pasado el presidente uruguayo, José Mujica, anunció, tras recibir a Cartes en Montevideo, que Paraguay será el que negocie el acuerdo con la UE cuando ejerza la presidencia de Mercosur en el primer semestre de 2014, es decir, después de que se presenten las propuestas de ambas partes. En cambio, Venezuela, que será anfitrión del encuentro de noviembre próximo, no participa del diálogo con la UE por decisión del propio Mercosur. Sucede que el país caribeño, aunque ya es miembro pleno del bloque en lo formal, aún está embarcado en un largo y paulatino proceso de incorporación de la normativa de la unión aduanera sudamericana.

Mercosur

En un comunicado conjunto, Jaua, Figueiredo, Timerman y Almagro “reiteraron el interés de Mercosur en lograr un acuerdo (con la UE) que reconozca efectivamente las diferencias de desarrollo entre ambos bloques”. Es decir, reclaman no solo la protección de parte del universo de productos, que la UE quiere que solo sea el 10% y Mercosur en su momento planteaba el 15%, sino que también pretenden que dentro del área de libre comercio existan salvaguardias para aplicar en caso de daño a un sector, medidas de compensación por la liberalización de negocios y mayores plazos en el proceso de desgravación arancelaria de los países sudamericanos que en el de los 28 europeos. Los ministros pidieron explícitamente “la potestad de aplicar políticas que preserven los modelos de desarrollo con inclusión social que han permitido” a sus “países en los últimos años lograr tasas de crecimiento que han posibilitado no sólo reducir las desigualdades sociales al interior de la región sino también contribuir al impulso de la demanda global en un contexto de crisis internacional”.

¿Por qué hay prisa ahora por cerrar un acuerdo esquivo desde 1999? Las negociaciones comenzaron a finales de la década del 90, cuando el discurso a favor del libre comercio reinaba en Latinoamérica, antes de que llegaran al poder gobiernos de izquierdas y socialdemócratas que comenzaran a cuestionar ese dogma. En 2005 se suponía que debía firmarse el acuerdo, al igual que también debía sellarse el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), que incluía a EE UU, Canadá y toda Latinoamérica y el Caribe, con excepción de Cuba, y tenía que coronarse la Ronda de Doha de liberalización que se cocinaba en la Organización Mundial de Comercio (OMC). Nada de eso ocurrió. En el caso del tratado UE-Mercosur, se frustró por diferencias sobre la apertura del mercado industrial sudamericano y sobre la liberalización del agrícola europeo.

En 2010, en un gesto tal vez más político que realista, España y Argentina, que ejercían las presidencias de ambos bloques, relanzaron la negociación. En España gobernaba José Luis Rodríguez Zapatero y en Argentina, Cristina Fernández de Kirchner. Pero las conservaciones se fueron paralizando otra vez. En 2011 no fue el mejor momento para negociar por las elecciones presidenciales en Argentina, en las que Fernández fue reelecta. Nunca se recomienda discutir sobre aperturas que pueden significar pérdidas de empleos en plena campaña electoral. En 2012 se celebraron comicios presidenciales en Francia, el país más defensor del proteccionismo agrícola de la UE. Además ese año Argentina recrudeció sus barreras comerciales, que también afectan a sus socios de Mercosur, y Paraguay fue suspendido del bloque. Bruselas manifestó en su momento que quería negociar también con Asunción.

  

Ahora ya han pasado las elecciones de Argentina y Francia, Paraguay se ha reintegrado al bloque, aunque no participa de momento de las reuniones, y en la UE consideran que las barreras de Buenos Aires, que han sido denunciadas por la UE en la OMC, constituyen una “situación coyuntural, no una estrategia permanente”, según el embajador europeo en la capital argentina, Alfonso Díez Torres. Incluso esos conflictos comerciales tornan más “evidentes la necesidad de la negociación”, opina Díez Torres. También la UE ha aplicado este mes una nueva medida proteccionista contra Argentina, en este caso una barrera antidumping (contra la venta por debajo del coste) al biodiesel. Buenos Aires ha anunciado que la apelará ante la OMC.

La fecha límite de intercambio de propuestas del 31 de diciembre tiene relación con los cambios políticos que puede haber en Bruselas en 2014. En mayo se celebrarán elecciones al Parlamento Europeo, y se avizora que en la campaña proliferen los discursos nacionalistas, antieuropeos y contrarios al libre comercio con otras regiones. En la actualidad, la UE negocia una veintena de pactos comerciales, incluido el de Mercosur. Además, después de la renovación del Parlamento, también cambiarán los miembros de la Comisión y este tipo de proceso suele conllevar reacomodamientos operativos que podrían retrasar más el diálogo con el bloque sudamericano.  

Mercos

También ha cambiado los tiempos de Brasil. Se combinan la desaceleración de la actividad económica, el lanzamiento de la Alianza del Pacífico (México, Colombia, Perú y Chile) como competidora de Mercosur y las grandes negociaciones que ha comenzado entre potencias económicas como la de la UE con EE UU, que ahora está en suspense por la pelea por el espionaje norteamericano a sus aliados europeos. Todo este contexto ha llevado a que el empresariado brasileño reclamase a mitad de año al Gobierno de Dilma Rousseff mayor apertura comercial. Y Brasilia ha reaccionado incluso antes de esa petición. Rousseff habla de la urgencia y la necesidad del pacto con la UE y tanto es así que Brasil ya ha terminado su propuesta individual de apertura para negociar una unificada con el resto de Mercosur. Uruguay lleva años deseando acuerdos del bloque con otros países y también ha acabado su oferta. Solo falta que lo hagan Paraguay, donde el empresario Cartes lleva apenas dos meses de gobierno pero se distingue del resto de sus socios por su perfil de derecha y de ferviente liberalizador, y Argentina, que aparece como el más reticente a desproteger su industria. Uruguay y Paraguay, por su estructura productiva, no tienen esos temores, mientras que Brasil, si bien es una potencia económica y manufacturera, aún mantiene una economía que mira más al mercado interno.

“La UE no tiene su propuesta formalmente terminada, pero está en condiciones de presentarla cuando se hagan los intercambios, antes del 31 de diciembre”, explica Díez Torres, que había participado como diplomático español en la negociación para relanzar el diálogo en 2010. El embajador europeo procura convencer a Mercosur de que no se trata de un libre comercio sin reparos sino con “salvaguardias de la industria” y que sirva para el “desarrollo industrial”. Aclara que “hay dos distintos modelos” de sector manufacturero: uno protegido y dirigido al mercado interno y otro que apunta a la exportación y con ciertos productos resguardados. Claro que en Argentina, por ejemplo, van a tener que enfrentarse los distintos sectores industriales entre sí, como los textiles contra los fabricantes de piezas para coches, para determinar cuáles serán los artículos que entren dentro del cupo del 10% o más que quedará con los mismos aranceles que en la actualidad y cuáles caminarán a lo largo de diez o 15 años hacia la eliminación total de las tarifas.

Las diferencias de Argentina con Brasil y Uruguay llevaron a que proliferaran artículos periodísticos que señalaban que los Gobiernos de Rousseff y de Mujica iban a terminar negociando bilateralmente con la UE sus propios acuerdos. Ya Bruselas hizo algo similar cuando vio que no podía avanzar en la conversación con la Comunidad Andina y prefirió pactar solo con dos de sus miembros, Colombia y Perú, mientras que se excluyeron del diálogo Ecuador y Bolivia. Pero los ministros de Argentina, Brasil, Uruguay y Venezuela declararon ayer en Caracas que “el Mercosur tendrá una posición única entre sus países”. De esto modo, quisieron desmentir rumores e incluso dejar atrás declaraciones ligeramente amenazantes como las de Figueiredo en septiembre pasado en Buenos Aires sobre las barreras argentinas: “Cuando hay trabas al comercio, las partes acaban buscando otros socios. Y no queremos que una relación que fue construida hace tantos años, con tanta comprensión, en busca de soluciones mutuas, pueda ser perjudicada por cuestiones puntuales. Si un proveedor de un país tiene dificultades para entrar al mercado argentino, busca otro socio en otro lugar. Y ninguna de las parte quiere que eso ocurra”.

 

En lugar de concentrarse en la negociación de la UE, Jaua prefirió destacar, al resumir la reunión de ayer, los vínculos de Mercosur con otras regiones. De hecho, del encuentro participaron representantes de los dos países que aspiran a sumarse al bloque: el ministro de Exteriores boliviano, David Choquehuanca, y el embajador de Ecuador en Caracas. Jaua comentó que Mercosur se puso de acuerdo en iniciar conversaciones para crear una “zona económica de complementación, solidaridad y cooperación” con la Comunidad del Caribe (Caricom, que integran Antigua y Barbuda, Barbados, Belice, Dominica, Granada, Guyana, Jamaica, Montserrat, Saint Kitts y Nevis, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas y Trinidad y Tobago), Petrocaribe (Antigua y Barbuda, Cuba, Belice, Guatemala, Bahamas, Jamaica, Guyana, Honduras, Granada, Haití, Surinam, Dominica, Nicaragua, República Dominicana, San Vicente y Granadinas y Venezuela) y la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA, que agrupa a Venezuela, Bolivia, Ecuador, Cuba, Nicaragua, Dominica, Santa Lucía, San Vicente y Granadinas y Antigua y Barbuda). Tanto Petrocaribe como el ALBA son esquemas de cooperación o trueque comercial y no de liberalización económica.

Maduro, que cerró el encuentro, abogó por relacionarse más con los BRICS, es decir, las nuevas potencias emergentes, que incluye al propio Brasil, pero también a Rusia, India, China y Sudáfrica. “Si queremos ver el nuevo siglo XXI, veamos hacia los BRICS, veamos hacia adentro de América y saquemos la vista hacia los BRICS y veamos que allí se puede confeccionar un nuevo relacionamiento, un nuevo poder”, propuso Maduro.

Paraguay

Fuera de la reunión, el Gobierno de Paraguay seguramente estaba más preocupado por las protestas callejeras que vienen aumentando en su país. En el último mes han organizado protestas los docentes por un recorte salarial, los empleados públicos afiliados al Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) por los despidos dispuestos por el colorado (conservador) Cartes y el pasado lunes los sindicatos y organizaciones sociales por la ley finalmente aprobada para fomentar la inversión privada en infraestructuras y servicios públicos, que fue tachada de privatización encubierta.

Hay 9 Comentarios

Segun comentaba el Vicecanciller de la Republica Dominicana, Cesar Dargam, en una interlocucion en la Maestria de Relaciones Economicas Internacionales de la UASD, nos indicaba que la Republica Dominicana ha tratado de hacer un acuerdo de libre comercio con Brasil, pero por ser este parte del Bloque de Mercosul, dicha negociacion ha de ser con el Bloque completo, y entiendo que este paso ya esta en proceso. Mi opinion es que seria de extraordinaria repercucion economica que la Republica Dominicana contenga acuerdos de libre comercio con Tres de los principales Bloques Economicos del Planeta, DR-Cafta, Union Europea y con el Mercosur.

"Bolivia, Ecuador, Republica Dominicana y Cuba se tendrían que integrar cuanto antes en Mercosur" por Enrrique

Excelente propuesta.

Enrique....Chile, Colombia, Perú, Ecuador, y Bolivia son miembros asociados al mercosur, Bolivia y Ecuador, se están amoldando para ingresar como miembros plenos, es mas Bolivia ya tiene el ok, del parlamento venezolano.
con respecto a Venezuela no sea exportador de productos agrícolas, es gracias a los gobernantes que siempre tuvo Venezuela , que con el petroleo creyó que todo lo tenia solucionado, sin embargo el que mas hizo en la historia de Venezuela para intentar revertir esa historia fue precisamente Hugo Chavez.

Bolivia, Ecuador, Santo Domingo y Cuba se tendrían que integrar cuanto antes en Mercosur.

De lo que no cabe duda es de que la política alimenticia de Venezuela ha sido un verdadero fracaso. Que un país tan fertil como Venezuela no sea un gran exportador de productos agrícolas es lamentable.

Una propuesta de que Rebossio? Algo asi como propuestas para exportar lo mismo que han exportado hasta ahora, papas, zanahorias, piedras con cubre, tripas a cambio de camiones , maquinas medicas, remedios? Si no se ponen de acuerdo ni cuando estan en desacuerdo.

totalmente de acuerdo contigo rafael, desesperadamente el alca; con Estados Unidos a la cabeza intentando dar importancia a los enanos del pacifico es simplemente...PATETICO.

chico nunca la tal Alianza del Pacífico será una potencia en alimentos como Brasil y Argentina y sin ellos no se vive. Ese dos nunca van perder el protegonismo para los enanos citados

ojalá haya libre comercio, siempre y cuando los países europeos no piensen que pueden intercambiar espejitos de colores con mercosur, a ver si se enteran que la historia cambió.

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Sobre el blog

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Sobre el autor

Alejandro Rebossio es periodista. Su especialidad es la economía y trabaja en la corresponsalía de El País en Buenos Aires. Coautor del libro Estoy verde. Dólar, una pasión argentina (Aguilar) y Vaca Muerta (Planeta) junto con Alejandro Bercovich.

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