La reutilización del CO2

Por: | 21 de enero de 2011

Gaseosa ¿Se puede aprovechar el CO2 que sale ahora de las chimeneas de las centrales térmicas para otros usos industriales, como producir las burbujas de la gaseosa? No se trata de solucionar el cambio climático inyectando el dióxido de carbono, o anhídrico carbónico, en botellas de refresco o en otros muchos productos. Sería absurdo. Lo que propone el libro 'El CO2 como recurso', presentado esta semana en Madrid, es que en lugar de almacenar o confinar este gas en el subsuelo, como se pretende conseguir como medida complementaria contra el calentamiento global, se le intente sacar partido para otras aplicaciones. Recuperar un residuo para darle un uso industrial.

“No va a resolver el problema del cambio climático, ni se puede utilizar todo el CO2 que se quiere capturar, pero es técnicamente viable y menos costoso que almacenarlo”, explica Lourdes Vega, directora de investigación de la empresa Carburos Metálicos y autora de esta guía editada por la Fundación Gas Natural. Antes de eso habría que terminar de resolver cómo captar a gran escala este dióxido de carbono en las centrales térmicas o en las plantas de ciclo combinado de gas (desde 2008 hay en Alemania una pequeña planta piloto de 30 MW en Vattenfall y en España hay una instalación experimental y un proyecto ya a escala industrial, los dos en el Bierzo). Pero, una vez que se consiga capturar en grandes cantidades, lo que se plantea es por qué no aprovecharlo antes que enterrarlo.

Este gas esencial para la vida en el planeta, cuyo exceso de concentración en la atmósfera por la acción humana constituye uno de los principales causantes del calentamiento global, tiene también un gran número de aplicaciones industriales. Inodoro, incoloro, ligeramente ácido y no inflamable, resulta bastante habitual que nos lo comamos o bebamos. El CO2 es lo que forma las burbujas en el agua con gas o en las bebidas carbonatadas como la gaseosa o la Coca Cola. Quizá sea esta la aplicación más conocida, aunque en realidad las cantidades utilizadas aquí son muy pequeñas (en el agua carbonatada, entre 6 y 8 gramos por litro).

El vino, la cerveza y el cava también contienen dióxido de carbono. Y se utiliza igualmente para desinfectar alimentos, para aumentar su conservación o para la refrigeración y congelación. El CO2 es uno de los gases que se emplean para modificar la atmósfera del interior de las bolsas en las que se envasa vegetales, como la lechuga preparada para ensalada.

En estos casos, cuando se destapa la botella de gaseosa o se abre la bolsa de ensalada, el CO2 se escapa o se acabará escapando. Pero aún así, se habría  evitado tener que producir ese CO2 de otra manera. Según incide la directora de investigación, lo más interesante desde el punto de vista ambiental son otras aplicaciones en las que se utiliza este gas en mucha mayor cantidad sin que vuelva a liberarse o incluso en las que pueden sustituir a otros compuestos peligrosos. Existen usos tecnológicos, biológicos y químicos.

¿De dónde sale ahora el CO2 utilizado en estas aplicaciones? Como explica Vega, lo habitual es producirlo a partir de combustibles fósiles o aprovecharlo de otro proceso industrial. La empresa Carburos Metálicos tiene varias instalaciones con sistemas diferentes. En Canarias, dispone de una planta de producción de dióxido de carbono a partir de la quema de fuel. Funciona como una central térmica, pero aquí sin generar energía eléctrica. “Esta planta es la que surte de CO2 a las islas para la Coca Cola”, incide la directora de investigación. Otra instalación en Tarragona obtiene este gas como subproducto del reformado de gas natural.

“Para poder aprovechar este CO2 en alimentación hay que purificarlo antes, más si viene de una central térmica”, incide esta Doctora en Físicas. A pesar de actuar en la atmósfera como un contaminante que altera el clima, el dióxido de carbono no es tóxico, pero sí lo son otros gases de una planta térmica que habría que separar. “Su uso no plantea ningún problema para la salud”, asegura.

Entre las aplicaciones con un mayor potencial, destaca el tratamiento de aguas residuales o de aguas de recreo para reducir su pH, permitiendo reducir el uso de compuestos clorados. También se está investigando su uso biológico para la producción industrial de microalgas con las que fabricar luego biocombustible. Este sistema imita la naturaleza, en la que estos organismos fotosintéticos usan la energía solar para convertir el CO2 y el agua en biomasa. Además, esta molécula formada por un átomo de carbono ligado a dos de oxígeno también puede aprovecharse para producir otros químicos, como urea, ácido acetilsalicílico (el principio activo de la aspirina), metanol, carbonatos cíclicos, policarbonatos...

Con todo, el uso de dióxido de carbono en estas aplicaciones sigue siendo pequeño comparado con la gigantesca reducción de emisiones de este gas que hay que llevar a cabo en las próximas décadas (se habla de un 80% para el año 2050). Como se precisa en el libro, cada año se emiten a la atmósfera unas 25 gigatoneladas métricas(1) de CO2 por la acción humana en el planeta y el conjunto de la industria utiliza unos 130 millones de toneladas de este gas. Se emite 200 veces más de lo que usa la industria. ¿Qué opináis vosotros?


(1) Una gigatonelada son 109 toneladas, lo que equivale a 1.000 millones de toneladas.

Hay 28 Comentarios

este tema se me hace muy interesante y me encataria recibir acesoria sobre el debido a que soy estudiante del nivel medio superior en la carrera tecnico en soldadura industrial y estoy realizando mi tesis acerca de la reutilizacion de CO2 en un proceso de soldadura llamado MIG pero no encuentro ninguna fuente de informacion que me brinde lo que necesito para sabes si es viable mi propuesta o no le agradeceria demasiado a quien pudiera brindarme la informacion por favor GRACIAS

Por muchas aplicaciones que se le dé... es carbono que extraemos de la tierra y entra en el ciclo de la atmósfera. Ese es el problema, que ya está saturada la atmósfera de carbono.

David: El CO2, cumple su ciclo en la naturaleza, tiene usos comerciales(gaseosas,fabricación de extintores,para disparar dardos, y cantidad de usos), esto no es una propuesta novedosa, los excesos de CO2 son absorbidos permanentemente por los mares, formando el Carbonato de Calcio,ningún gas puede atrapar o retener el calor, el calor es energía en tránsito, y el calor en la atmósfera se propaga por convección(fenómeno físico, de los gases y líquidos cuando se calienta su parte inferiror), mientras que la conductibilidad es una propiedad de los metales que dejan pasar el calor a través de sus moléculas sin cambiar de posición, el concepto de cambio climático y gases de invernadero pierde consistencia científica cuando hacemos una interpretación, por lo tanto esa supuesta tesis o proyecto de grado, yo no le daría paso, en el fondo la mentira del CO2 sigue siendo una artimaña para doblegar a la OPEP.

Cordial Saludos.

José de Jesús Tejada Maury.
Investigador.
http://www.jotema044.blogspot.com , sugiero consultar mi artículo¿cuál vacuna contra el cáncer?

Querido Clemente,
Yo te diria que la idea que propones ya es una realidad.
Desde hace años las cerveceras son proveedores de CO2 de conocidad empresas de gases que los reprocesan para usos indusriales.
Incluso te diria que empresas como piscifactorias en las que también se produce CO2 de unos de sus procesos lo venden para usos alimentarios. Asi que el futuro ya es un presente. Ese gas acaba en algunas sodas y te aseguro que cumplen los mas estrictos controles de seguridad alimentaria. Aquellos q se endurecieron cuando la conocidad marca de refrescos roja tuvo un lio con el benceno en el co2

Gracias, fue muy interesante.

Pues no es mala idea esto del proceso industrial del CO2, así podremos seguir deforestando tranquilamente, pues no necesitaremos esa máquinas verdes que hacen este trabajo gratis, que ocupan mucho espacio urbanizable... Nos quedamos unas cuantas de muestra por si un día de estos necesitamos alguna planta ornamental, y mejor si las mandamos a un invernadero espacial. Y, finalmente, hacemos realidad la película Silent Running (1972).

¿Seguro que si se entierra el CO2 no puede volver a salir? y lo peor, que salga todo de una vez.

Respecto a este tema, Vaclav Smil de la U. de Manitoba en Canadá ha hecho un sencillo cálculo para mostrar las magnitudes implicadas en la emisión y posible captura del CO2. El profesor Smil no es nada optimista al respecto, como dice otro comentarista, iniciativas como esta le parecen como una "falsa brigada de bomberos", que sirve para tranquilizar conciencias, pero no apaga fuegos:

A key comparison illustrates the daunting scale of the challenge. In 2005 worldwide CO2 emissions amounted to nearly 28 Gt; even if were to set out only a modest goal of sequestering just 10% of this volume we would have to put way annually about 6 Gm3 (assuming that all of the gas is compressed at least to its critical point where its density is 0.47 g/mL). The current extraction of crude oil (nearly 4 Gt in 2005) translates to less than 5 Gm3. Sequestering a mere 1/10 of today’s global CO2 emissions (< 3 Gt CO2) would thus call for putting in place an industry that would have to force underground every year the volume of compressed gas larger than or (with higher compression) equal to the volume of crude oil extracted globally by petroleum industry whose infrastructures and capacities have been put in place over a century of development. Needless to say, such a technical feat could not be accomplished within a single generation.

http://home.cc.umanitoba.ca/~vsmil/pdf_pubs/oecd.pdf

Si, es cierto que se puede aprovechar el CO2, (mejor producir menos) pero por favor, que no se utilize en conservación de los alimentos, que luego comemos manzanas que han estado 8 meses "conservadas" http://www.substratum.es/manzana.html

Há fundamentalistas para tudo e o dióxido de carbono está na moda, Diz-se que o dióxido de carbono é o culpado das alterações climáticas mas até hoje tais afirmações ainda não foram demonstradas cientificamente!

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Sobre el blog

Como si mirásemos por el ocular de un microscopio, Ecolaboratorio es un blog ambiental que trata de ver más de cerca todo aquello que nos rodea. En este particular laboratorio se buscan respuestas a las cuestiones más enrevesadas que nos asaltan de forma cotidiana.

Sobre el autor

Clemente Álvarez

(Madrid, 1973) es un periodista especializado en medio ambiente y ciencia. Colaborador de El País desde 2004, le entusiasma mezclar elementos de la ecología con reactivos de la energía y la economía, aunque la fórmula pueda resultar inflamable.

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