Cómo fabricar biodiésel casero

Por: | 30 de junio de 2011

Garrafa de aceite Desde hace siete años, José Manuel Cano rara vez se detiene con su coche en una gasolinera. “Solo en alguna ocasión que estaba en la reserva y tenía mucha prisa, pero para echar únicamente 10 euros con los que salir del apuro”, cuenta este murciano. Para qué pararse en un surtidor, si en casa tiene su propia biogasolinera. Él mismo fabrica el biodiésel con el que llena el depósito de su coche a partir de aceite usado de las frituras.

Aficionado a los experimentos, empezó haciendo una pequeña prueba con aceite nuevo sin creérselo demasiado. Echó un poco de aceite de girasol en un vaso y preparó el reactivo: metanol con hidróxido sódico (NaOH, también conocido como sosa caústica), que forman metóxido sódico. “Esto hay que manejarlo con cuidado, es inflamable, tóxico y corrosivo”, advierte el murciano. Tras juntarlo todo con precaución, removió la mezcla con una cuchara de acero durante varios minutos y luego la dejó reposar. Al cabo de una hora, ya tenía carburante para el coche: En la parte superior del vaso estaba el biodiésel y en el fondo había quedado la glicerina. Siete años después, en lugar del vaso utiliza en un patio de su casa un reactor para 150 litros de biodiésel.

Aunque tiene sus riesgos, el proceso es bastante sencillo y existe mucha información detallada en Internet. El siguiente paso de Cano tras probar con aceite nuevo era intentarlo con el aceite usado. Esto resulta un poco más complicado, pero obviamente es también mucho más interesante. En este caso, la materia prima no depende de cultivos que puedan competir con alimentos, como puede suceder con otros biocarburantes, sino que se trata de un residuo: el aceite de las freidoras o de las sartenes.

El propio Cano describe también en Internet el proceso seguido. Lo primero con el aceite usado es filtrarlo para retirar los restos de alimentos y calentarlo para quitar el agua que pueda contener. Luego hay que preparar el metóxido extremando las precauciones. Antes de llegar al actual tanque de 150 litros, este murciano se construyó primero un pequeño reactor hermético para trabajar de forma más segura con un bote de pintura, un motor-bomba de una lavadora y una resistencia eléctrica. De esta forma, una vez juntado el metóxido con el aceite usado podía mantener la temperatura requerida y remover bien la mezcla sin que se escapasen vapores tóxicos. Como en la prueba con el vaso, durante el proceso –llamado de transesterificación– los ácidos grasos se separan de la glicerina y el metanol se une a ellos para obtener el biodiésel. Ya sólo queda un último paso: lavar ese biocarburante con agua para eliminar los restos de otros compuestos.

Con los coches actuales no hay que realizar ningún cambio para poder utilizar biodiésel. Pero hay que pensárselo un par de veces antes de meter en el depósito un biocarburante fabricado por uno mismo con aceite de freidora. Cano probó primero con una mezcla pequeña cercana al 10%: añadió a 20 litros de gasóleo en el depósito de su automóvil dos litros de su biodiésel casero. Arrancó el coche y empezó a moverse por su barrio. ¿Resultado? El carburante que echa hoy en su automóvil es 100% biodiésel. “Nunca he tenido un problema mecánico, es maravilloso”, cuenta por teléfono este entusiasta del biocarburante casero, que ha estimado que el biodiésel que fabrica en casa le sale a 18 céntimos el litro. Según explica, lo más complicado es conseguir un suministro estable de aceite usado: Algún bar o restaurante que le ceda suficiente materia prima de forma regular.

Claro que tampoco es necesario asumir riesgos preparando el combustible en casa. Como explica APPA Biocarburantes, en 2010 se fabricaron de forma industrial en España 196.000 toneladas de este tipo de biocarburante elaborado a partir de aceites usados, lo que supone cerca del 20% de todo el biodiésel producido en el país.

“Cualquiera puede fabricarlo en la cocina de su casa, la transesterificación es fácil y está todo en Internet, pero lo que es ya más complicado es que cumpla con la normativa de calidad, la N14214, exigida para su venta al público”, incide Miguel Vila, consejero delegado de Stocks del Vallés, el principal fabricante de este tipo de biodiésel en el país.

El proceso seguido por esta empresa catalana emplea hidróxido de potasio (KOH) para la transesterificación, además resulta algo más complicado por utilizar, aparte de aceite usado, grasas animales. Como explica Vila, para conseguir el suministro de aceite usado de fritura tienen que comprar a empresas de recogida de toda España y de países como Francia. No hay suficiente y la demanda es muy grande. “Todavía se podría recuperar mucho más”, incide el consejero delegado de Stocks del Vallés, que cuenta como su precio se ha disparado. "Ya se paga casi tanto por el aceite usado como por algunos aceites crudos", asegura Vila. Según la empresa de recogida de este residuo Cavisa-Recicla, la tonelada de aceite usado, ya limpio y tratado, cuesta entre 750 y 800 euros. Un precio ya cercano a los 900 euros de la tonelada de aceite de soja o a los 1.000 euros de la tonelada de aceite de girasol. Demasiado valioso para ser tirado por el desagüe de la cocina.

Hay 58 Comentarios

hay varias confusiones: lo que utiliza este hombre es biodiesel al 100% lo que venden en las gasolineras es al 30% el otro 70 es gasoil

biodiesel te lo haces tú. cualquier coche diesel funciona con mezcla sin problema
compras aceite agranel (girasol por ejemplo) y lo mezclas entre un 10 y 30% con gasoil en el propio depósito y va de fábula. Claro que hay que buscar un buen precio para el aceite para que compense

Ah, y es 100% legal. Lo que es ilegal es usar gasoil agrícola para el coche. Pero el biodiesel es legal. Te lo hagas tú o lo compres

A ver, que nos perdemos: si no cumple la norma EN 14214 el producto no es biodiésel para uso en el transporte. En España existe una normativa estricta sobre la producción y comercialización de hidrocarburos para el transporte (lo que incluye a los biocarburantes), así que lo de las soluciones caseras mejor dejarlo para otros menesteres. @CarlosAFL

Para Lekitos:
Si el objetivo es reducir la emisión de CO2, el CO2 que hace 150millones de años absorbieron esas plantas hoy convertidas en petróleo es preferible que se quede donde está en la medida de lo posible por lo que el biodiesel es una ayuda aunque seguramente no la solución. El horizonte temporal es importante porque hace 150 millones de años la concentración de CO2 en la atmósfera era muy superior al de hoy. Ahora bien si no tememos las consecuencias del cambio climático, que son desconocidas, entonces el objetivo no debería ser reducir esas emisiones. El cambio climático sí existe, lleva existiendo desde la creación de la Tierra pero no sabemos ni hasta que punto podemos influir en él, ni si seremos capaces de adaptarnos. Por esto último, que no es otra cosa que miedo, intentamos luchar contra él.

Para hacienda (aeat) es perfecto que se de el nombre de la persona que utiliza este biocombustible. Ahora solo tienen que ir a su coche diesel y meter la varilla y comprobar la evasión de impuestos (multa 6000€). Saludos

Tendría que estar todo el día friendo para tener aceite suficiente para llenar el depósito.

Sobre el mito de que los cultivos energéticos compiten con los destinados a la alimentación humana. Este argumento ha sido defendido por políticos, ecologistas, economistas y taxidermistas PERO NUNCA LO HE OÍDO A UN AGRICULTOR. Y lo se porque me gano la vida en el campo.
Lo que los agricultores queremos es saber qué plantar. Los precios en origen son una broma, cada vez más y más hectáreas de regadío se quedan sin cultivar... Hay terreno y conocimiento para plantar coles y remolachas y el agricultor siempre venderá a quien le quiera comprar.

Para Pablo: Y el carbón y el petróleo fueron seres vivos (generalmente vegetales) que atraparon de la atmósfera esos gases y se depositaron en forma sólida o líquida en las capas del subsuelo por estratificación.
Sobre los cultivos alimenticios, comentar que estas soluciones a priori quitarán terreno cultivable para la alimentación humana, pero aunque no estoy a favor, tampoco debería alarmarse mucho, ya que la historia nos demuestra que siempre hay una vía de escape. Esto se llama Malthusianismo (problema de Malthus).
No soy una persona fatalista en cuanto al Cambio Climático, porque no existe como tal, ya que el Holoceno que es la era en que vivimos, de momento aún vivimos en una Glaciación, entre todos los periodos sin hielo que existió en la historia. El problema viene porque el aumento de presión atmosférica actúa como una olla express, se calienta más rápido y puede provocar que ciertas corrientes marinas se paren y comience una miniglaciación en Europa. Parece chiste pero no lo es.

Lekitos : Hay GRAN diferencia en la procedencia del C02 : si es de origen fóssil el C02 resultante se AÑADE a la atmosfera...eso accelera el efecto invernadero....si es de Biodiesel, es decir de procendencia NO fossil...el C02 resultante ya forma parte del circulo verde, es decir NO se añade a la atmosfera

@Lekitos Si, hay emisión a la atmósfera, pero para "crear" el aceite, la planta primero tiene que absorber el CO2 de la atmosfera, por tanto el resultado final de "hacerlo" y luego quemarlo, queda en emisión 0.
Algo totalmente distinto a quemar carburantes que salgan del petróleo, que es un fósil que lleva millones de años bajo tierra. Con eso si estamos volviendo a mandar a la atmosfera toneladas de CO2 que no estaban antes.

Para Lukito:
Por supuesto que la combustión del biodiesel genera CO2 sin embargo sí que se le puede llamar energía limpia. El aceite viene del olivo que es un árbol y como tal consume CO2 para vivir. si el coche lo hicieramos funcionar con gasoleo tradicional el balance de CO2 emitido es mucho mayor. El problema está en producirlo a nivel masivo. ¿Cuantos árboles habría que plantar? ¿Hay espacio? ¿Que pasa con los cultivos alimentacios? ¿Cual

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Sobre el blog

Como si mirásemos por el ocular de un microscopio, Ecolaboratorio es un blog ambiental que trata de ver más de cerca todo aquello que nos rodea. En este particular laboratorio se buscan respuestas a las cuestiones más enrevesadas que nos asaltan de forma cotidiana.

Sobre el autor

Clemente Álvarez

(Madrid, 1973) es un periodista especializado en medio ambiente y ciencia. Colaborador de El País desde 2004, le entusiasma mezclar elementos de la ecología con reactivos de la energía y la economía, aunque la fórmula pueda resultar inflamable.

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