Los "pepinos" con los que se ahorra energía en Japón

Por: | 13 de septiembre de 2011

Un melon amargo_iStockphoto

Crónica del periodista Takeshi Taniguchi sobre el periodo de obligación de ahorro de energía en Japón, terminado la semana pasada:

Tokio es una de las ciudades más luminosas del mundo, pero este verano los carteles de neón han estado apagados. Tampoco funcionaban muchas máquinas expendedoras, ascensores, escaleras mecánicas de las estaciones de tren y metro… Así estaba mi ciudad por la obligación impuesta a las grandes empresas para que ahorrasen un 15% de energía eléctrica, una medida ya adoptada en los años setenta durante la crisis del petróleo que esta vez buscaba compensar la falta de suministro causado por el accidente de la central nuclear de Fukushima. Pasados los meses de más calor, la obligación fue levantada el pasado viernes 9 de septiembre y, según el Instituto de Economía de la Energía de Japón (IEE), se ha logrado reducir un 19% la demanda eléctrica en julio y agosto respecto al año anterior. Se ha superado el objetivo y hemos aprendido algunas lecciones, como la utilidad de la planta del melón amargo (goya, en japonés), un vegetal con aspecto de pepino.

En verano hace mucho calor en Tokio, un calor sofocante y muy húmedo. Y este año ha sido el cuarto verano más caluroso desde 1898, según la Agencia de Meteorología. Para ahorrar electricidad también se apagaron los aparatos de aire acondicionado o se subió su temperatura, aunque han proliferado otras formas ingeniosas de reducir el calor sin necesidad de energía. Una de las más llamativas ha sido poner “cortinas verdes” en los edificios: se trata de plantar vegetales delante de las fachadas para crear una cortina de hojas que mejore la climatización de forma natural. Se puede ver una imagen aquí. La planta del melón amargo (Momordica charantia) es de las más utilizadas y dicen que la temperatura baja 2 o 3 grados.  Esta especie de pepino empleada sobre todo en la cocina popular de Okinawa crece muy rápido y tiene las hojas muy grandes. Refrescas los edificios sin electricidad y ya de paso puedes comerte alguno de estos “pepinos”.

En general, el aire acondicionado estaba puesto a 28ºC en los trenes, en las tiendas, en los grandes almacenes, en las oficinas, en las fábricas... Al principio me parecía que hacía demasiado calor en los trenes y en la oficina donde trabajo, pero me fui acostumbrando. Para mí, ha sido incluso mejor que otros años, pues no aguanto cuando entras en sitios en los que parece que estuvieras en una nevera. Tampoco creo que los japoneses seamos más sacrificados que los españoles(1). Con 28 grados es suficiente, pues se quita la humedad, que es lo peor.

Tepco (Tokyo Electric Power Company) y otras empresas eléctricas anunciaban cada jornada el "pronóstico del suministro de energía" del día siguiente. “Mañana el consumo máximo llegará 40.200.000 kW a las 14.00 horas, mientras que la capacidad máxima de suministro será 50.800.000 kW. El porcentaje de consumo será 79%". Uno podía leer esta información por la ciudad en pantallas colocadas en estaciones de trenes y metro. De esta forma, todo el mundo sabía cuándo el consumo se acercaba más a la capacidad máxima de producción eléctrica.

En casa, yo he cambiado las bombillas de la sala de estar por LED y he mantenido apagadas las luces de las habitaciones todo lo posible. También he desconectado el microondas, los ordenadores, el equipo de música y otros electrodomésticos que no usaba. No sólo los apagaba, sino que los desenchufaba para evitar que consumieran lo más mínimo. Uno se acostumbra rápido. Aunque, todo esto no lo he hecho tanto por la obligación de disminuir el consumo, como por lo que se ahorra el bolsillo. En realidad, si se quisiera se podría reducir mucho más el gasto de energía, pues no preocupa el consumo global, sino disminuir los picos de mayor demanda.

Antes del terremoto, del tsunami y del accidente nuclear, Tepco había llegado a alcanzar en 2010 una producción máxima de 59.990 MW de electricidad, según el Instituto para Políticas de Energía Sostenible (ISEP). Esto es para el área que abastece esta compañía, Tokio y ocho prefecturas que forman la Zona Metropolitana, con cerca de 42 millones de habitantes(2). Pero solo en el momento de mayor consumo: la mayor parte del tiempo no hace falta tanta capacidad de producción. En todo el año pasado, sólo se superaron los 59.990 MW de producción durante cinco horas y los 55.000 MW durante 165 horas. Se podría reducir mucho más del 15%, pero sólo se pretende bajar el pico de demanda, que suele producirse generalmente alrededor de las 14:00 horas, cuando más sube la temperatura en verano. Por cierto que, de los 54 reactores nucleares de Japón, ahora mismo solo hay 11 en funcionamiento.

Desde el Gobierno central y los ayuntamientos se ha insistido mucho en disminuir el consumo de electricidad. Ha habido muchas escuelas, oficinas y centros públicos que han levantado en sus edificios “cortinas verdes”. Todo el mundo hablaba en verano del ahorro de energía y creo que lo seguirá haciendo también después de este periodo de obligación. Quizá el mercado de productos más eficientes, como las bombillas LED, empiece a crecer de forma radical a partir de este año.

Ha habido algunas iniciativas curiosas, como un juego en Internet denominado Denkimeter. Había que fotografiar el contador de la luz de casa y subirlo a Twitter (#denkimeter) en una competición en la que ganaba quien menos gastaba. En realidad, no ha sido tan duro como puede parecer. En casa hacía calor, pero en verano es siempre así en Japón. Los primeros días, sentía que las calles de Tokio habían perdido su luminosidad, pero me he dado cuenta de que lo que ocurría era que había demasiados neones encendidos. Derrochamos mucha energía.


Takeshi Taniguchi es un periodista japonés que escribe en Weekly Economist una revista económica del diario Mainichi.

(1) El IDAE considera que en España es suficiente con mantener el aire acondicionado a 26ºC, pero resulta habitual encontrar espacios muy por debajo de esa temperatura.

(2) Según REE, en España el récord de demanda instantánea de energía eléctrica peninsular está en 45.450 megavatios (MW) y se alcanzó el 17 de diciembre de 2007. El máximo histórico de verano es de 41.318 MW y se alcanzó el 19 de julio de 2010.

Hay 21 Comentarios

Apagar los anuncios y los elevadores me parece bien. Subir la temperatura de los aires acondicionados tambien. La parte de la barrera verde, pues no esta mal sembrar vejetales, pero que con eso se ahorre energia y vaje la temperatura 2 o 3 grados, esa parte no me la creo. Creo que mejor deberian salir de su casa y buscar las empresas grandes que tienen enormes chimeneas soltando humo, y presionen para que esa gente ahorre y deje de contaminar el medio ambiente, eso seria algo importante que hacer, lo del pepino...no deja de ser un entretenimiento sano.

Oriol Muntaner cap de cogombre

I really enjoyed this article. It is always nice when you read something that is not only informative but entertaining. Excellent!

Sea poco o mucho cualquier buen gesto tiene que ser bien recibido y además nunca estará de más.

Cuando había dudas sobre si el calentamiento global era real o no, algunos tenían una afirmación tajante que yo apoyaba y apoyo totalmente.
Hay dudas sobre el calentamiento, pero empecemos a trabajar como si fuera cierto. Descendamos las emisiones, actualicemos tecnologías, minimicemos materias primas,... y si después resulta que no existe el calentamiento global eso que habremos avanzado.

Lamentablemente, sí existe el calentamiento global y pocos cambios se han iniciado.

Si empezamos a controlar consumos innecesarios por mínimos que sean, solo tiene ventajas. Grandes o pequeñas, pero ventajas.

Para mi todo esto esta muy bien , sin contar con la constancia de un pueblo como el japones , ahora.... cuantas lucecitas rojas de los electrodomesticos habra que apagar para compensar los desastres ecologicos que estan haciendo cada dia las grandes potencias (entre ellas España)????? Es que no dejamos de ser un grano de arena en el desierto de los grandes capitales., O es que nadie va a decir que se c_____ en lo que podamos hacer nosotros BASTA DE DEMAGOGIA

Insectos = biodiversidad urbana = bueno ^^
Vivimos con insectos desde siglos y solo desde decadas nos ponemos a no soportarla mas.
Claro que la lucha contra malaria y esas cosas tiene sentido, pero no el eradicamento de los insectos en nuestras ciudades. Somos parte de un mundo, hay que compartirlo (tambien con los %!$¤ mosquitos :-)
Super articulo, que nos aprende que cambiar las cosas, si lo quieremos, lo podemos, y eso muy rapido.
Una objeccion: las bombillas LED tienen un impacto ambiental enorme de la extraccion al reciclaje... no es la solucion optimal! bueno, esta no la tengo yo...

El uso de masa vegetal como aislante térmico no es nada nuevo, y se ha usado durante mucho tiempo. El problema es que la tecnología nos ha hecho olvidar esos sencillos remedios. Así que más que descubrir, yo diría que lo que estamos haciendo es redescubrir. Bienvenido sea en todo caso

Dicen que exageramos en España con los 26ºC, pero más fuerte me parece lo que vi este verano en Londres, donde establecen la temperatura del aire acondicionado en 23ºC, sobre todo en los aviones de la British Airways y en los aeropuertos londinenses. Yo he experimentado este verano lo de los 28ºC en Japón (norma que por cierto no todos han respetado) y me parece una maravilla; un ejemplo a seguir.

EL PUEBLO JAPONES ES UN EJEMPLO A IMITAR.SIEMPRE SE LEVANTAN DE LA NADA.
SOLO RECORDAR LAS BOMBAS ATOMICAS SOBRE NAGASHAKI Y HIROSHIMA Y LO QUE SON AHORA ESAS CIUDADES.EN MARZO TUVIERON EL TSUNAMI Y LA CRISIS.. NUCLEAR.Y SALIERON ADELANTE...

Mejor es que nos adaptemos poco a poco y de forma voluntaria que esperar a hacerlo de forma traumática y forzada.

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Ecolaboratorio

Sobre el blog

Como si mirásemos por el ocular de un microscopio, Ecolaboratorio es un blog ambiental que trata de ver más de cerca todo aquello que nos rodea. En este particular laboratorio se buscan respuestas a las cuestiones más enrevesadas que nos asaltan de forma cotidiana.

Sobre el autor

Clemente Álvarez

(Madrid, 1973) es un periodista especializado en medio ambiente y ciencia. Colaborador de El País desde 2004, le entusiasma mezclar elementos de la ecología con reactivos de la energía y la economía, aunque la fórmula pueda resultar inflamable.

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