¿Son las Páginas Amarillas malas para el medio ambiente?

Por: | 25 de enero de 2012

Guías telefónicas de 2011 y 2012Hasta ahora, los españoles con telefonía fija se encuentran año tras año en la puerta de su casa con una o varias guías telefónicas en papel. La edición de 2012 de Páginas Blancas para Madrid Capital pesa cerca de 1,2 kilos y la de Páginas Amarillas ha reducido su formato, pero sigue estando por el medio kilo de papel. En España existen 16 millones de clientes de línea de teléfono fija, así pues, se reparten anualmente unos 32 millones de estas guías. Antaño eran imprescindibles. Sin embargo, con Internet, cada vez son más las personas para las que estos directorios de teléfonos resultan del todo inútiles. De hecho, si el usuario no dicen lo contrario, la de 2012 será la última guía de Páginas Blancas que reciba en papel. Ahora, una holandesa residente en España ha lanzado en la plataforma Actuable una petición para que la Guía de Páginas Amarillas también se reparta solo a aquellos personas que la soliciten: "Páginas Amarillas: no quiero vuestra guía".

Obviamente, llevar una guía telefónica hasta la puerta de 16 millones de hogares tiene un impacto ambiental. Requiere generar mucho papel, trabajo de oficina, maquinaria, carburante para distribuir los tomos por todo el territorio. En el caso concreto de las páginas de color amarillo de este directorio de teléfonos, Yell Publicidad, la empresa que elabora la guía en España, especifica que están hechas con fibra virgen de bosques escandinavos bien gestionados, aunque asegura que comenzará a utilizar material reciclado a partir del mes de abril. 

¿Son las Páginas Amarillas malas para el medio ambiente? No se trata de demonizar el uso del papel. Como se ha explicado en algún post anterior, en contra de lo que se suele pensar, a veces puede ser preferible un producto forestal que el ordenador o que cualquier gadget electrónico (dependerá del tiempo que esté encendido el aparato, de su gasto de energía, del origen de la electricidad utilizada, de la procedencia del papel, del proceso seguido en la papelera, de qué se haga con el residuo…). Sin embargo, aquí la comparativa entre la guía telefónica e Internet resulta artificial. En este caso, la cuestión no es solo el impacto ambiental que pueda producir una guía, sino que ese impacto sea para nada; que todo eso se haya hecho para que no se abran nunca sus páginas. Así lo recalca la holandesa Hannah Schildt, que llama la atención en que muchas de las guías que se reparten hoy en día van directamente a la basura sin ser jamás utilizadas.

La respuesta de Yell Publicidad (las Páginas Amarillas pasaron a manos del grupo Yell en 2006) es que este directorio de teléfonos sigue siendo mucho más utilizado de lo que se cree, pues no todo el mundo tiene o usa Internet. La compañía asegura que los últimos estudios de mercado de GFK  indican que el 54,2% de la población adulta en España consultó Páginas Amarillas en el pasado ejercicio y que 20,8 millones de personas habrían realizado 294 millones de consultas en estas guías.

Aún así, lo que reclama la iniciativa ciudadana no es que se deje de distribuir la guía de Páginas Amarillas a toda esa gente que sigue utilizándola, sino que no le llegue a quién no quiera recibirla. En realidad, no hay que irse muy lejos para encontrar un caso parecido en el que se ha tomado ya esa decisión: la guía de Páginas Blancas, en cuya distribución también ha participado Yell Publicidad, si bien hasta ahora ha seguido dependiendo de Telefónica.

Páginas Amarillas es un concepto comercial en el que Yell Publicidad vende espacios de publicidad. En cambio, Páginas Blancas (con el listado de abonados) está considerado en España un servicio universal que hay que dar obligatoriamente, al igual que las cabinas de teléfono públicas o la conexión a la red telefónica. De esto se ha encargado siempre Telefónica. Sin embargo, se han introducido importantes novedades que entran en vigor a partir de 2012. Una de ellas es que, por primera vez, el operador que se encargue de la guía de abonados podrá ofrecer este servicio en formato digital: solo recibirán la guía en papel aquellos usuarios que así lo pidan. Para muchos, la guía de Páginas Blancas de 2012 será la última que reciban en casa.

En Telefónica tienen claro que esto es una avance, pues están de acuerdo en que la guía en papel ha quedado totalmente obsoleta frente a Internet (y el cambio supone además un ahorro de costes). Sin embargo, desde Yell Publicidad, compañía en la que trabajan cerca de 1.000 personas en España, inciden en que estos dos tipos de directorios telefónicos son muy distintos. Como detallan, en el caso de Páginas Amarillas, el negocio se basa en vender espacios de publicidad garantizando justamente que la guía va a llegar a todo el mundo.  En 2011, se realizaron 84 ediciones diferentes para cada zona del país, de las que se distribuyeron 16 millones de ejemplares. Según la compañía, "la guía se reparte al 98% de los hogares y empresas de España, y eso es importante para nuestros anunciantes”.

La opción de elegir si recibir o no la guía puede perjudicar el negocio publicitario de la empresa, aunque parece razonable que un ciudadano pueda evitar que llegue a su casa algo que no quiere. Por otro lado, la guía de Páginas Amarillas no es tampoco lo único que se distribuye de forma masiva sin que el ciudadano lo pida, o lo quiera recibir. Ocurre también con otros tipos de publicidad, publicaciones, promociones, regalos… Muchos artículos, con un impacto ambiental, que se irán directamente a la basura. ¿Qué opináis vosotros?

Hay 15 Comentarios

Muy valiosa tu información, realmente pienso que debería existir un tema digital en este sentido y así nos evitamos tanto desperdicio de papel.

Debería limitarse el envío de págianas amarillas a las personas que lo solicitasen. Recordemos que a nivel de empresa son muy útiles.
Creo que el buzoneo de propaganda es mucho mas perjudicial para el medio ambiente (y molesto).
Salud y pelas que hermosura sobra

Un par de incisos para contribuir a la confusión:
* El papel teñido es un elemento altamente indeseable en la industria papelera que usa papel reciclado. La tinta se puede quitar con detergentes, pero los papeles teñidos de fondo (páginas salmón, post-its, etc. ) son difíciles de eliminar y tiñen el resto del papel reciclado una vez disuelto en agua. Es un acto loable echar las páginas amarillas al contenedor de papel, pero en este caso hará más daño que bien, pues los procesadores de papel usado y las papeleras las separarán en lo posible. Así que lo primero debería ser eliminar ese color de fondo en el diseño de las páginas, por mucha tradición que tenga el que se llamen amarillas.
*Los distribuidores deberían establecer un sistema de detección de quién no está interesado en recibir las páginas, a ser posible anterior a la distribución, y debería ser obligatorio que a posteriori recogieran los ejemplares no demandados. De lo contrario, deberían ser multados por depositar un residuo (es decir, un objeto sin demanda) en las puertas de los ciudadanos.

Creo que está claro que hay mucha gente que sigue necesitando aún el formato en papel de las páginas amarillas, pero lo que no tiene ningún sentido es que se editen ejemplares que van a ir directamente al contenedor...¿Fabricar para reciclar sin usar? Ilógico.

Para los que tenían dudas, según el último EGM somos más del 55% los españoles con acceso a internet, una cantidad nada despreciable. Y, curiosamente, en ese mismo estudio, la web de Páginas Amarillas aparece en 7º lugar en número de visitas.

En definitiva, que las dos modalidades de la guía se pueden combinar, a petición, sin necesidad de gastar papel a lo tonto y sin que haya gente que se quede sin acceso a la información ¿No creeis?

Personalmente, veo muy mal es uso que se da. El otro día las recibí en mi casa y fueron a la basura, si quiero algo lo consulto por internet.
En la actualidad no valen para nada.

Resulta paradójico para mi leer, en primer lugar, la pregunta que hace el autor y en segundo, la catalogación que se hace de este producto como algo inservible.
La paradoja para mi está en que este tipo de cuestionamientos se los haga un medio también con edición impresa como El País, que probablemente consuma una cantidad de papel muy superior a la de Páginas Amarillas. Resulta al menos curioso que ante este razonamiento el autor inserte un comentario diciendo que el problema no es el impacto ambiental, cuando empieza hablando de los kg que pesan las guías de Madrid, la cantidad de guías que se editan, etc. En fin, como él mismo dice también, todo contamina.
En esto estoy de acuerdo con él, lo de menos es el impacto ambiental, más tratándose de un producto editado en papel, totalmente y fácilmente reciclable en la actualidad.
Mire yo tengo una pequeña empresa de la que vivimos 3 familias y el único medio asequible para dar a conocer mis servicios son las Páginas Amarillas. Quisiera decirle a la Sra. holandesa que dice que las guías no se usan, que no valen para nada, que no es cierto. Que se tirarán muchas, evidentemente, igual que se tiran los periódicos, las revistas, los folletos del Carrefour, Media Markt, etc. Fíjese, yo espero que no los tire a la basura, espero que los recicle.
Vivo en provincias, como se solía decir antes, en una ciudad pequeña. Aquí la mayor parte de la gente no tiene conexión a Internet, ni siquiera ordenador y no probablemente porque no quiera, seguro que es porque no se lo puede permitir. Si yo no contratara esta publicidad, una gran parte de mi negocio no existiría y alguna de las 3 familias que vivimos de esto estaría donde una parte importante de la gente está ahora, en la era digital que nos están imponiendo, es decir, en el paro
Mire, si Vd. y los muchos que dice Vd. y que yo no me creo, no usa la guía, no pasa nada, por favor, llévela al contenedor de reciclaje y así se podrá convertir en folletos del Media Markt, del Carrefour o de Hipercor, donde Vd. podrá consultar a cuanto está el kg. de iPad, iPhone,... o del último modelo de PC o disco duro con no se cuantos gigas. Por cierto, cuando no use estos cacharros dígame cuanta parte de los mismos es residuo que no se puede reciclar...
Se que me arriesgo a que me llamen antiguo o retrógrado, pero les invito a que salgan alguna vez de las grandes ciudades para que comprueben cómo es la realidad del país en toda su extensión.
Mi querida Sra. holandesa, como dicen en su país, libertad para todos y para todo, pero si esto es gratis...

Yo no podria asegurarlo pero creo que practicamente el.100% del papel usado en las guias de telefono es papel reciclado, por su costo sobre todo. lo que hay que mirar tambien es el impacto que sufririan las miles de familias que dependen de hacer este tipo de directorios, y el volumen de negocio que suponen para las empresas que las realizan y de las que se anuncian que pierden un porcentaje muy alto de posibles clientes que si leen sus anuncios. las revistas y catalogos publicitarios de grandes superficies que se realizan con papel no reciclado si suponen un gran impacto ambiental y en mi comunidad de vecinos se tiran directamente a la.basura sin que lo lea nadie. ¿Eso no es una tonteria?,yo igual que muchos.vecinos no quieren recibir esa publicidad que es un engorro en el portal y nadie dice nada sobre eso. Hay que pensar un poco en y no solo en lo que no interesa a algunos.

Siguiendo la norma de reducir, antes que reciclar, y no las utilizo desde hace años, ya he firmado la petición. No quiere esto decir que no me parezca bien que la sigan enviando a quien lo necesite, por supuesto.

Creo que, en más de 10 años que llevo con línea telefónica fija, no he abierto las páginas amarillas ni una sola vez. Si a mi me dieran a elegir, desde luego diría que no las quiero.

Hola, Cooper73. En el post creo dejar claro que la cuestión no es solo el papel (explico como en ocasiones es preferible a otros formatos), lo que se discute es si ese impacto ambiental sirve de algo, si tiene sentido causarlo cuando el destinatario afirma no querer el producto. Como se analiza en este blog, todo tiene un impacto ambiental, pero algunas veces está más justificado que otras.
Un saludo.

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Ecolaboratorio

Sobre el blog

Como si mirásemos por el ocular de un microscopio, Ecolaboratorio es un blog ambiental que trata de ver más de cerca todo aquello que nos rodea. En este particular laboratorio se buscan respuestas a las cuestiones más enrevesadas que nos asaltan de forma cotidiana.

Sobre el autor

Clemente Álvarez

(Madrid, 1973) es un periodista especializado en medio ambiente y ciencia. Colaborador de El País desde 2004, le entusiasma mezclar elementos de la ecología con reactivos de la energía y la economía, aunque la fórmula pueda resultar inflamable.

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