Emprender: aprender y desaprender

Por: | 19 de julio de 2012

Mª JULIA PRATS / REMEI AGULLES, del Departamento de Iniciativa Emprendedora.

Ha pasado el tiempo en que el ideal de una empresa consistía en alcanzar una posición de equilibrio después de seguir una estrategia racional que la convirtiera en una máquina bien engrasada de hacer dinero. Las organizaciones deben estar preparadas para adelantarse a un entorno en constante cambio. Para ello, deben poseer la flexibilidad necesaria para emprender también los cambios internos oportunos.

Mª Julia Prats (izda.) - Remei AgullesEn épocas de turbulencia el equipo directivo puede caer en la tentación de llevar a cabo cambios sin orden ni concierto; aun confiando en acertar, actuar sin poner las bases para entender el impacto real de sus decisiones. Sin embargo, las empresas que son capaces de aprender, tanto de su propia experiencia como de la ajena, tienen más posibilidades de dar una orientación definida a esos cambios, convirtiendo el caos en un caos creativo. Pero el aprendizaje no es fácil para las organizaciones: a la complejidad para comprender el entorno se unen toda una serie de obstáculos que es necesario detectar y eliminar.

Algunos de esos obstáculos provienen de deficiencias en las condiciones que preceden y acompañan el aprendizaje: en concreto, las que hacen referencia a aquellos que aprenden —por ejemplo, déficits de atención, falta de capacidad de absorción de nuevos 'inputs', carencias en competencias interpersonales, que los objetivos no estén bien fijados, etc.—  y al contexto de la misma, tanto externo (por ejemplo, características del mercado y de la industria) como interno (disponibilidad de recursos para el aprendizaje, incluidas las tecnologías de la información, rasgos estructurales y culturales que frenan el aprendizaje, entre ellos la penalización de la detección de errores o una estructura excesivamente jerárquica y rígida), etc.

Otro gran bloque de obstáculos lo componen los problemas específicos del proceso de aprendizaje. Entre ellos, se encuentran los derivados de aprender de la experiencia —datos parciales, sesgos en la interpretación de hechos pasados, etc.—  y deficiencias inherentes al hecho de aprender, como ignorar la visión de conjunto, ignorar los errores o centrarse sólo en los resultados a corto plazo.

Finalmente, no se puede pasar por alto algo de capital importancia: para aprender, muchas veces es necesario des-aprender habilidades, rutinas o presupuestos básicos. Es decir, hasta que una empresa no se ha desprendido de todo aquello que no es compatible con lo que se quiere aprender, el proceso de aprendizaje no estará completo o funcionará con el freno echado, en el mejor de los casos. Por otra parte, ese des-aprendizaje no debe producirse de modo descontrolado o inoportuno, lo que llevaría a pérdidas de conocimientos necesarios. Por lo tanto, es importante no sólo liderar el proceso de aprendizaje sino también el de des-aprendizaje.


Hay 5 Comentarios

¡Qué linda retórica que NADIE pone en práctica y, por eso ¿qué clase de ejemplos reales podrían poner o citar, como DIGNOS DE IMITAR? ¿Microsoft, Yahoo y hasta Google, que viven incurriendo en mismos errores una y otra vez? ¿Quizás las aberraciones en las que incurrió Telefónica por donde estuvo y pudo? ¿Bankia? ¿Las grandes editoriales o productoras de cine, que sólo apuestan por refritar lo harto remanido o apuestan por absurdos novedosos como norma de alternativa?
Me parece que, lo que se les escapó, es que quienes sólo se interesan por hacer dinero en cantidades, son tan inmorales como hipócritas, ya que no les interesan las consecuencias y daños a largo plazo, más que prever como zafar de responsabilidad directa sin que la indeminización sea mayor a las ganancias. Lo demás... mucho "si, SÍ" retórico que, en los hechos, significa "toma de aquí" (corte de mangas o gesto similar). En otras palabras, DE NADA sirven las recetas y parámetros, cuando los responsables con poder o injerencia no se interesan siquiera por respetarlas, sino solo APARENTAR que sí y que las ponen en práctica.

A mí no me han ayudado en absoluto, quería montar un negocio y después de presentar todos los papeles y de moverme por todos sitios, me dijeron que no tenía nada que hacer porque no me iban a conceder ni un duro y sabes porqué? porque no tengo ni un duro.

No estaría demás desaprender el concdepto de empresa, que se define por el producto o servicio que ofrece, a qué se dedica. Dentro de 5 años la mayor parte de los productos y servicios actuales ya no existirán. ¿Hay una definición mejor de empresa, capaz de gestionar la adaptación permanente?.
Si el fin de la empresa fuera generar trabajo para sus integrantes, la creación de nuevos productos sería constante, la capacidad de mutar sin el stress de echar a miles a la calle, la motivación para reciclarse, sería mayores.
Imaginemos que cada empresa es un equipo humano donde todos son gestores/venderdores, entienden el negocio, más allá de su especialidad profesional y lugar jerárquico. La selección de fútbol sigue siendo el paradigma de eficacia. Integra lo nuevo y a los nuevos, sin perder. ¿Y si las empresas generaran sus propias starups? Los empleados podrían generar proyectos, pedir la validación de todos y obtener la financiación/asociación de "la empresa".
Quien haya tenido que sufrir un jefe español que ve cualquier propuesta de mejora como una crítica personal, comprenderá que, de los 5 millones de parados, uno o dos son debidos a la cultura de los grandes consorcios que, salvo excepciones, pueblan el ibex.

con que dinero piensan que se va a emprender algo, con mas deuda de la que ya se tiene? si estamos viviendo debajo del puente, que vengan, que vengan y lo vean.

Pues yo conozco a una emprendedora de 30 años (altamente preparada, con una licenciatura, un extenso curriculo y una gran experiencia en su profesion, reconocida a nivel mundial), dada de alta como autónoma (porque no encuentra trabajo, ya... que el intrusismo es el que campa por sus respetos en este puñetero país), que gana aproximadamente 900 euros al mes cuando trabaja por su cuenta y PAGA: 200 euros mensuales de autónomos (trabaje o no), 1.000 euros de impuestos a Hacienda cada tres meses mil euros y encima a la altura que estamos, aún no le han devuelto el importe negativo de la declaración de 2011.... ¿eso es apoyar a los emprendedores? JE JE me río por no llorar.

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